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miércoles, 28 de julio de 2021

«FIELES AL ENVÍO MISIONERO». ORIENTACIONES PASTORALES Y LÍNEAS DE ACCIÓN DE LA CEE PARA LOS CUATRO PRÓXIMOS CURSOS PASTORALES (2021-2025).

«FIELES AL ENVÍO MISIONERO».
Orientaciones pastorales y líneas de acción de la CEE para los cuatro próximos cursos pastorales (2021-2025).


La Conferencia Episcopal Española (C.E.E.) ha hecho público el documento Fieles al envío misionero aprobado por la Asamblea Plenaria con las orientaciones y las líneas de acción para la CEE en los cuatro próximos cursos pastorales (2021-2025). La Conferencia Episcopal Española ofrece en este documentos unas orientaciones y líneas de trabajo especialmente dirigidas a los órganos de la propia Conferencia.

Fieles al envío misionero es fruto de un ejercicio de discernimiento compartido por los obispos, los órganos colegiados de la CEE y los colaboradores, para aproximarse a la realidad social y eclesial y sugerir unas orientaciones pastorales que han realizado, a lo largo de varios meses de diálogo.


Claves del documento

  • Ante los desafíos del cambio de época y el continuo dinamismo de este tiempo, los obispos proponen una dinámica de salida misionera que brota de la alegría de la misericordia.

  • Se ha dado un gran cambio social que ha generado una sociedad desvinculada, desordenada e insegura en la que crece la desconfianza y el enfrentamiento.

  • En este contexto tan transformado, es necesario seguir afirmando que la vivencia religiosa, la fe en Dios, aporta claridad y firmeza a las valoraciones éticas.

  • Esta situación es un momento histórico de fuerte llamada a la renovación para la humanidad y para la Iglesia.

  • La misión evangelizadora de la Iglesia en España se encuentra con dos tipos de dificultades: unas vienen de fuera de la cultura ambiental; otras vienen de dentro, de la secularización interna, la falta de comunión o de audacia misionera.

  • Es motivo de esperanza el testimonio de muchos laicos partícipes activos en la misión de la Iglesia asumiendo funciones y responsabilidades.

  • Esto nos pide salir al encuentro para la escucha y el diálogo y también acoger y generar ámbitos donde escuchar «a los de fuera» y trabajar conjuntamente «con los de dentro».

  • Hemos de hacer este anuncio con audacia y esperanza. Dios nos sale al encuentro, la fe en Dios es razonable y el corazón humano está inquieto y con sed.

El documento comienza con una reflexión sobre el modo de realizar el mandato del Señor, «id y anunciad el Evangelio», en la actual sociedad española, a la luz del impulso dado por el Papa Francisco para, en modo sinodal, descubrir el paso y la voluntad de Dios para este tiempo. Se trata de ofrecer, desde la colegialidad y el discernimiento de la Conferencia Episcopal, a las diócesis españolas y a sus obispos algunas claves del actual contexto, social y eclesial, criterios, prioridades y líneas de trabajo para impulsar la conversión pastoral, personal e institucional que el papa pide.

Ante los desafíos del cambio de época y el continuo dinamismo de este tiempo, los obispos proponen una dinámica de salida misionera que brota de la alegría de la misericordia y exige conversión pastoral y que debe ser, para este tiempo, el paradigma de toda la obra de la Iglesia.

La Iglesia vive en permanente fidelidad a un doble mandato, «id y anunciad el Evangelio» y «haced esto en conmemoración». Este mandato que, gracias a la eucaristía acontece hoy, ha de ser vivido en la novedad de cada momento histórico. Este coloquio entre fidelidad y novedad marca la vida de la Iglesia, es causa de muchas de sus tensiones internas, entre quienes ponen el acento en uno u otro polo de este diálogo inevitable, y la sitúa en permanente discernimiento para ser fiel al acontecimiento fundante y eterno en la novedad de cada tiempo. Pide discernimiento permanente de la voluntad de Dios en la vida y en la historia en cada momento.

La llamada permanente a evangelizar y a la salida misionera se transforme en una pregunta, ¿Cómo evangelizar en la actual sociedad española?, que hemos de responder invocando al Espíritu Santo para impulsar un gran discernimiento eclesial que nos ayude a descubrir la voluntad del Señor.

El momento presente

El contexto actual muestra un gran cambio social que ha generado una sociedad desvinculada, desordenada e insegura en la que crece la desconfianza y el enfrentamiento. En este momento, las transformaciones tecnológicas, económicas y culturales que afectan a la existencia de las personas dan un salto adelante con la pretensión de una transformación antropológica que encaje con el sistema económico dominante. Se propone para ello un estilo de vida y de organización de la convivencia que hagan posible esa transformación.

La cultura relativista dominante abre el camino para un capitalismo moralista que no solo regula la producción y el consumo, sino que impone valores y estilos de vida. Los datos entregados por los usuarios digitales dan acceso a los deseos y pensamientos de la población y a partir de ello, se ofrece una «voluntad artificial» capaz de «hacer querer» y «hacer decidir» a los usuarios.

El mismo relativismo disuelve los valores absolutos e impide los juicios universales, todo está en función de la percepción subjetiva y de los intereses de los grupos de poder. En este contexto, los compromisos estables y la vivencia de la fe se hacen difíciles. La vida queda desarraigada de la verdad y el bien objetivos y pasa a depender del consenso social y, en última instancia, de quienes pueden imponer su voluntad. Los más débiles y los pobres quedan excluidos. La comunidad digital no llega a constituir un nosotros, un pueblo, sino que es una suma de individualidades aisladas.

En el origen de este proceso transformador está un empobrecimiento espiritual y una pérdida de sentido que lleva a vivir en un nihilismo sin drama. El olvido de Dios, la indiferencia religiosa, la despreocupación por las cuestiones fundamentales sobre el origen y destino trascendente del ser humano, determinan el comportamiento moral y social de las personas. Incluso quienes se sienten creyentes viven y organizan su existencia «como si Dios no existiera».

Dos lugares donde el empobrecimiento espiritual tiene especial arraigo son la familia y la sociedad. La secularización ha influido notablemente en el deterioro de la familia llamada tradicional, y este deterioro ha impulsado el declive religioso, pues se quiebra la institución básica en la transmisión de la fe y en la configuración de la persona. Si en la familia se recibe la vida y se inician las experiencias elementales de la vida humana (amar y ser amado, hacer y colaborar, el descanso, la fiesta y el duelo), con el debilitamiento del vínculo familiar se provoca la pérdida de vínculos sociales: el elogio de la autonomía individual y la permanente reclamación del derecho a tener derechos entroniza al individuo y hace sospechoso cualquier vínculo.

En este contexto tan transformado, es necesario seguir afirmando que:

  • La vivencia religiosa, la fe en Dios, aporta claridad y firmeza a las valoraciones éticas.

  • La vida humana se enriquece con el conocimiento y aceptación de Dios, que es Amor y nos mueve a amar a todas las personas.

  • La experiencia de ser amados por Dios Padre nos conduce a la caridad fraterna.

  • Al mismo tiempo, el amor fraterno nos acerca a Dios.

  • El matrimonio cristiano, un sí para siempre abierto a la vida, como fruto del amor, es la promesa cumplida de la necesidad y del deseo que todos tenemos de amar y de ser amados

El contexto social y eclesial

La pandemia ha puesto de manifiesto muchos problemas ya existentes personas sin hogar, ancianos solos y residencias con carencias, temporeros e inmigrantes en condiciones inhumanas, formas de vida y diversión. También la crisis de la democracia representativa y los límites del Estado autonómico; populismos identitarios que tienden a exacerbarse. A la vista de todo ello, los obispos señalan que esta situación como un momento histórico de fuerte llamada a la renovación para la humanidad y para la Iglesia.

Para salir al paso de esta situación es preciso el concurso de todos. La sinodalidad y el discernimiento deben ser los ejes espirituales y metodológicos del proceso que permita afrontar los retos señalados. La sinodalidad es caminar juntos, invocar al Espíritu, escuchar y acompañar. El discernimiento sinodal es la clave de fondo que sugiere las acciones que realizar, en la doble escucha del Señor y de los deseos las personas de este tiempo, a los que se sale al paso en salida misionera.

La sinodalidad no es un tema para reflexionar, sino un modo de ser y de trabajar en la Iglesia, que nos lleva a vivir una auténtica comunión y corresponsabilidad entre pastores, consagrados y laicos. La Iglesia, Pueblo de Dios, está llamada a vivir la comunión, desde la vocación y para la misión.

Al mismo tiempo, es preciso acoger el desafío misionero como llamada a dar testimonio: conversión pastoral para una salida misionera

Plan de acción

La mirada sobre el contexto cultural y social y la visión que nos ofrece la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia nos sitúan como Iglesia que, a pesar de su pequeñez y miseria, se reconoce enviada por el Señor a anunciar la Buena Nueva a nuestros contemporáneos. Somos los testigos de Jesucristo en la sociedad española del siglo xx.


martes, 27 de julio de 2021

AUMENTA LA SINIESTRALIDAD LABORAL EN LOS SERVICIOS EN LOS CINCO PRIMEROS MESES DEL AÑO 2021

Aumenta la siniestralidad laboral en los servicios en los cinco primeros meses del año 2021
La última estadística sobre accidentes laborales, con datos de los cinco primeros meses del año, refleja un incremento de las bajas laborales, a medida que se recupera la actividad, especialmente en los servicios. Aunque ha descendido en nueve el número de siniestros mortales, el número de trabajadores que pierden la vida en el intento de ganarse el sustente sigue siendo inaceptable.

En nuestro país, 279 personas han perdido la vida en el trabajo en los cinco primeros meses de este año, mientras que los accidentes laborales con baja han aumentado un 23,1% y sin baja un 14%. Del total de personas fallecidas, 225 personas murieron durante la jornada de trabajo, y 54 cuando se dirigían a su empleo o volvían de él.

La sanidad y los servicios sociales han registrado un drástico incremento de la siniestralidad. Su índice de accidentes con baja durante la jornada laboral ha aumento casi un 50%. Sin duda, todavía se nota en estos colectivos los efectos de la crisis sanitaria generada por la COVID-19, pero también la precariedad de sus condiciones laborales, con una temporalidad y rotación de los puestos muy elevadas y un notable exceso de carga de trabajo.

No es irracional el miedo al que se enfrentan estos profesionales en sus ocupaciones. Durante los 5 primeros meses del año se han registrado 5.747 accidentes de trabajo debidos a la COVID-19, de los que cinco han sido mortales.

A la vez, los sectores más castigados tradicionalmente por la siniestralidad, a media que recuperan la actividad previa a la pandemia, recuperan su trágica normalidad. Se trata de la construcción, las industrias extractivas y el suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos.

Infartos y derrames

Aunque los accidentes mortales en el trabajo han disminuido en nueve, en comparación con los cinco primeros meses del año anterior, en el sector servicios han perdido la vida 24 trabajadores más, hasta llegar a las 125 muertes. La temporalidad de los contratos y la rotación en los puestos no favorece, precisamente, que las personas trabajadoras reciban la formación en materia de prevención y seguridad, ni que las empresas se preocupen por vigilar con eficacia la salud de sus plantillas.

En la industria, los fallecidos suman ya 42 personas, en la construcción, 40; y en la agricultura, 18. La principal causa de los decesos en el trabajo son los infartos y los derrames cerebrales, íntimamente relacionados con los riesgos psicosociales derivados de la organización del trabajo.

Al calor de estos datos, el sindicato UGT, en un comunicado, afirma que “la precariedad laboral mata”, por lo que insta al Gobierno a derogar ya las reformas laborales y urge a articular un Plan del Choque contra la siniestralidad laboral de forma inmediata, que incluya medidas para reducir la incidencia de los riesgos psicosociales que sufren los trabajadores. “Se trata de evitar muchos accidentes que no deberían producirse si se cumpliera la ley”, afirma.

 

279 muertes: el Gobierno no debe desentenderse de la lucha contra la siniestralidad laboral

Hasta mayo, aumentan los accidentes laborales respecto al año anterior


► Continúa el Contador de la Vergüenza : 279 personas han muerto a causa de accidentes laborales en los 5 primeros meses del año, 9 menos que el año anterior, pero sigue siendo cifra intolerable ante la que no cabe resignación, sino actuar ya. 

► En este periodo han aumentado los accidentes laborales con baja (en un 23,1%) y sin baja (un 14%)

► UGT exige la derogación de las reformas laborales, que precarizan el mercado laboral, con el consiguiente perjuicio para la salud y seguridad de los trabajadores y trabajadoras; e insta al Gobierno a que no se desentienda de esta realidad y articule un Plan del Choque contra la siniestralidad laboral, en el marco del diálogo social.

► Un Plan que debe incluir medidas para reducir los riesgos psicosociales, porque la primera causa de la muerte durante la jornada de trabajo son los infartos y derrames cerebrales, patologías asociadas a los mismos.

En los cinco primeros meses de 2021 se han producido 447.104 accidentes de trabajo, de los que 222.692 han causado la baja laboral del trabajador (aumentando este dato en un 23,1%) y 224.412 no han producido incapacidad temporal (experimentando un aumento del 14%). Además, se han producido 279 accidentes mortales, 9 menos que en el mismo periodo de 2020, es decir un 3,1 %, pero una cifra inaceptable que exige actuar ya contra esta lacra social.
 

Accidentes mortales

Del total de personas fallecidas, 225 personas murieron durante la jornada de trabajo, y 54 in itinere.

Destaca el número de trabajadores y trabajadoras que murieron en el sector servicios: 125, 24 más que en el mismo periodo de 2020, lo que supone un incremento del 23,8%.

En el sector industrial murieron 42 personas, en construcción 40 y 18 en el sector agrario.  

La primera causa de estas muertes son los infartos y derrames cerebrales con 86 accidentes. 

Por otra parte, durante los 5 primeros meses del año se han registrado 5.747 accidentes de trabajo debidos a la COVID-19, de los que 5 han sido mortales.

UGT considera que la precariedad laboral mata e insta al Gobierno a derogar ya las reformas laborales. En este sentido, considera que las precarias condiciones del sector servicios ha influido en las cifras de siniestralidad laboral. La alta temporalidad en la contratación hace que muchas personas trabajadoras no reciban formación en materia preventiva, ni se produzca la necesaria vigilancia de la salud por parte de las empresas, ambas cuestiones son obligatorias según la Ley de prevención de Riesgos laborales.

Por otra parte, el incremento de los riesgos psicosociales, por las pésimas condiciones laborales, provocan que la primera causa de la muerte, durante la jornada de trabajo, sigan siendo los infartos y derrames cerebrales. 
Por eso, UGT considera es necesario articular un Plan del Choque contra la siniestralidad laboral de forma inmediata, que incluya medidas para reducir la incidencia de los riesgos psicosociales que sufren los trabajadores.

El sindicato considera que el Ejecutivo no debe mirar hacia otro lado y debe convocar cuanto antes la mesa de diálogo social en materia de siniestralidad laboral para acordar este Plan de choque. Se trata de evitar muchos accidentes que no deberían producirse si se cumpliera la ley.

Otros datos:

  • 209.222 accidentes con baja durante la jornada laboral se registraron entre trabajadores asalariados (lo que supone un aumento del 22,8% respecto al dato publicado de los cinco primeros meses de 2020) y 13.470 entre trabajadores por cuenta propia (aumentando en este caso un 27,5%).
  • Los hombres han sufrido la mayor parte de los accidentes de trabajo con baja durante la jornada laboral con 140.113 accidentes (+20,2%) lo que supone un 72%. Ahora bien, entre las mujeres ha aumentado más este tipo de accidentes (+24,4%).
  • La incidencia de los accidentes de trabajo en jornada laboral aumenta en un 20,1%. El aumento de la incidencia es generalizado en todas las secciones de actividad. 
  • Destaca el aumento del 49,9% del índice de incidencia de los accidentes con baja ocurrido durante la jornada laboral en las actividades sanitarias y de servicios sociales, en el que además se han registrado 19.362 accidentes laborales, aumentando en un 56 %. Este colectivo se está viendo seriamente afectado por los efectos de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19, que, unido a la precariedad de sus condiciones laborales debido a la elevada temporalidad y rotación de los puestos, el exceso de carga de trabajo y el miedo al contagio, está generando un aumento de los accidentes laborales, una vez más se pone de manifiesto que acabar con la precariedad laboral es esencial para hacer descender los accidentes de trabajo.
  • Los sectores que tradicionalmente registraban mayores incidencias vuelven a estar a la cabeza tras el parón de actividad de 2020. La construcción, las industrias extractivas y el suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos, son sectores de actividad golpeados duramente por la siniestralidad laboral y en los que debe actuarse de manera inmediata para parar el incremento de los accidentes de trabajo.

JULIO, por José Antonio Hernández Guerrero




Julio



Este mes, que está a punto de concluir, se llama así porque está dedicado a Julio César, de quien recibió su nombre tras su muerte. Creador y primer emperador de Roma dio también nombre de César a sus sucesores. Fue uno de los arquitectos más determinantes de nuestra Civilización Occidental. Nació el doce de este mes y fijó de nuevo los treinta y un días que actualmente tiene. Julio César fue un guerrero, un político y un historiador que nació cien años antes de Cristo, el 653 después de la fundación de Roma. Sometió a los celtas, a los galos, a los germanos y a los helvecios, y realizó una expedición a la Bretaña.


El quince de marzo murió asesinado por Bruto, a los pies de la estatua de Pompeyo, tras recibir veintitrés puñaladas. Su obra político-militar quedó reflejada en los Comentarios de la Guerra de las Galias y en los de la Guerra Civil, dos obras literarias e históricas que convierten a Julio César en uno de los grandes escritores en lengua latina. Julio César fue, sobre todo, un contador y un constructor de la Historia.


Julio, el mes en el que -según las Etimologías de San Isidoro- el verano es el tiempo de la siega y de la recolección en los países menos cálidos; es actualmente la época de las rebajas en los centros comerciales y -mientras lo permitía la Covis- de los cursos universitarios de verano, del tour de Francia, de la Fiesta de los Sanfermines pamplonicas, de las veladas sevillanas del Señor Santiago y de Santa Ana, una fiesta grande de Triana que se remonta al siglo XVII. Éste es el primer mes de las vacaciones de los estudiantes y el tiempo de descanso para los trabajadores que trabajan porque “es el mes en el que menos trabajan los que trabajan”. En este mes se empezaban los baños de sol y de mar tras tomar un purgante de Aguas de Carabaña o de Aceite de Ricino, y duraban de Virgen a Virgen: de la Virgen del Carmen -16 de julio- a la Asunción de la Virgen -15 de agosto-. Os deseo -queridas amigas y amigos- que descaséis y disfrutéis.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«


lunes, 26 de julio de 2021

RECORDANDO A «GUILLERMO ROVIROSA», 27 de julio de 2021.

RECORDANDO A «GUILLERMO ROVIROSA»,

27 de julio de 2021.

 

Cada mes en torno al 27, publicamos una reseña del pensamiento de “Guillermo Rovirosa” seleccionada por Rosa Gisbert.

 

Un abrazo en Cristo Obrero y hasta mañana en el Altar.

 

 

Ver santidad de Guillermo Rovirosa y reseñas anteriores en: 

https://hoaccadizyceuta.blogspot.com/2020/07/la-santidad-de-guillermo-rovirosa.html




100 DÍAS DE RESISTENCIA: LOS TRABAJADORES DE AIRBUS PUERTO REAL RESISTEN Y PELEAN POR EL EMPLEO.

Una de las pancartas del campamento, en la que van contabilizando
los días de acampada en Airbus.
JULIO GONZÁLEZ (Puerto Real)

Fuente: DIARIO DE CÁDIZ


  • El grupo de trabajadores de Airbus Puerto Real lleva acampado en la puerta de la factoría desde mediados del mes de abril. Protestan contra la intención de la empresa de cerrar la planta de El Trocadero y trasladar la producción a la factoría del CBC de El Puerto.


Es una lucha contra gigantes. Como David contra Goliat, como la ficticia aldea gala en la que Astérix resistió a la invasión romana, como la propia Cádiz ante las tropas napoleónicas, los trabajadores de Airbus Puerto Real resisten y pelean por el empleo. Aunque nadie les ha pedido oficialmente que levanten el cuartel, saben que su presencia allí incomoda. Lo ha manifestado la propia empresa en el seno del comité europeo, hasta donde han llegado sus acciones. “Es una cuestión de imagen”, dicen. Mala imagen para la empresa, pero la imagen de la lucha obrera para ellos. La imagen de la rebeldía.

Y es que como un acto rebelde comenzó la protesta. El 21 de abril, toda la plantilla se arremolinaba en la puerta de la factoría. Esperaban noticias de Toulouse y no eran buenas. Se preveía que ese día se iba a anunciar oficialmente el cierre de la planta de Puerto Real y ya tenían preparado un encierro en la factoría. Pero la noticia no se produjo. La situación de la planta puertorrealeña ni tan siquiera fue tema de conversación ese día en el comité.

Acampada de trabajadores en la puerta de la planta de Airbus Puerto Real
JULIO GONZÁLEZ (Puerto Real)

“Aquí hubo besos y abrazos. Yo no me creía lo que estaba viendo”, recuerda Daniel Fopiani, gaditano de 42 años que lleva diez trabajando para Airbus. “Que no dijeran nada nada en ese momento no quería decir que el conflicto se hubiera solucionado y no entendimos que el comité suspendiese las movilizaciones, por eso decidimos sacar a la calle el encierro que se suspendió”.

Daniel fue hace unos años delegado sindical de CGT, y como en el origen del campamento también estuvo Juan Antonio Guerrero, actual delegado del sindicato en Airbus Puerto Real, al campamento se le ha señalado como “el de la CGT”. Sin embargo, “hemos decidido que aquí no haya siglas. Hay gente de todas las afiliaciones e incluso muchos de ellos, la mayoría, ni tan siquiera pertenecen a una organización sindical”, asegura Guerrero. La CGT sí presta apoyo logístico, en ocasiones económico y, sobre todo, para dar seguridad jurídica a algunas de las movilizaciones que se organizan. Presumen de que las protestas “de mayor éxito” se han cocinado bajo las carpas que se levantan en el aparcamiento, a pocos metros de la entrada principal.

Al principio fue todo muy improvisado. Se montaron cuatro o cinco casetas de campaña y pasaron la primera noche. Pero el campamento ha ido creciendo y se ha convertido en el “Campamento de la Dignidad”, donde ya llevan cien días acampados. “La verdad es que se hace duro, porque hemos pasado muchas noches de viento, de lluvia y de mucho calor, pero estamos convencidos del motivo por el que estamos aquí y no nos van a faltar fuerzas para seguir”, dice Verónica Pastrana (44 años), que lleva ya 10 años trabajando en Airbus y es una de las pocas mujeres que trabajan en el taller.  

Vero es una de las personas que aún le cuesta creer que haya una intención clara de cerrar la fábrica. “Cuando yo entré aquí respiré tranquila porque sabía que quien empezaba se jubilaba aquí. Era la estabilidad que necesitaba y que ahora peligra”.

Dos de los trabajadores montan una caseta en la que pasar la noche.
JULIO GONZÁLEZ (Puerto Real)

Daniel Fopiani, en cambio, hace ya algún tiempo que se veía venir esta situación. “Desde que se acabó la faena del A380”, dice. “Pero entonces los sindicatos mayoritarios nos decían agoreros”. Por eso ahora no quiere caer en el mismo error y se ha unido al campamento para seguir luchando por el empleo y la estabilidad.

También por la estabilidad en el empleo está Juan Antonio Pontones (39 años), ligado a la logística de la industria aeroespacial desde hace 17 años. “Si la industria aeronáutica queda tocada de muerte, a la auxiliar la matan directamente. En los últimos años han salido por la puerta de atrás cientos de compañeros. En mi propia empresa (Kuehne+Nagel) éramos 72 trabajadores hace pocos años y ahora solo somos 36. Desde entonces nadie ha movido un dedo por nosotros y nadie se cree que en el acuerdo que se vaya a firmar se vaya a contar con nosotros”, lamenta.

Pero además de empleo y futuro, la lucha de estos trabajadores tiene un componente emocional y de arraigo. Lo siente Javier López (43 años), un puertorrealeño hijo y sobrino de trabajadores de la aeronáutica, que se niega a formar parte de la última generación de la industria. “Personalmente no sé en qué términos va a seguir mi carrera aquí después de 17 años. Yo entré en una planta muy operativa, con gente que lleva muchos años trabajando con esfuerzo para mantenerla funcionando y me daría una enorme vergüenza ser el último que trabaje aquí, y más si no he peleado los suficiente”, dice Javier, que no está afiliado a ningún sindicato y se define como “un simple trabajador preocupado”.

El campamento esta situado justo en la puerta principal de Airbus Puerto Real.
JULIO GONZÁLEZ (Puerto Real)

“Yo tengo 42 años y toda la vida he comido de la fábrica, porque mi padre también trabajo 45 años”, apunta Daniel Fopiani. “Esa es la pena de muchos de los que trabajamos aquí, que una empresa que hace nada era modélica y en la que nos costó tanto trabajo entrar, acabe cerrando”. Y es que recuerda el gaditano que para entrar en la plantilla “hice exámenes y pruebas como si fuera a coger un puesto en la NASA cuando iba a estar remachando en un taller”. Nadie les ha regalado nada y no están dispuestos a aflojar el brazo en un pulso en el que se juegan pan.

Entienden que desde fuera haya quien piense que al final no es más que un cambio de centro de trabajo, en el caso de que se cumpla la intención de la empresa de trasladar al CBC de El Puerto toda la producción de Puerto Real y su plantilla, pero están convencidos de que no es una solución de futuro. “Igual que veíamos que el A380 se iba, veo que si nos vamos al CBC en cuatro o cinco años tenemos la guerra montada otra vez. Cuando se vaya el Boeing y las cargas de trabajo de allí, a ver qué pasa porque no hay garantías de futuro y no sabemos si acabarán mandándonos a Sevilla, a Getafe o a Francia, con el trauma familiar que puede suponer eso para todas las familias”, explica Daniel Fopiani.

 Ese miedo lo comparte con Verónica. “Yo no quiero ni imaginarme que esto se cierre y me manden a Getafe, por ejemplo. ¿Qué hago yo allí sola? ¿Qué hago con dos mis hijos?”, dice la mujer. “Es que esto es como si te venden un ático con vistas a La Caleta, muy bonito, pero no te lo quieren enseñar”, añade Fopiani.

Javier López, por su parte, considera que la fusión de fábricas no supondrá un polo industrial más fuerte, sino que “se van a sumar dos problemas, porque del Puerto también se va carga como la del Boeing y habrá exceso de plantilla si no hay un plan industrial que asegure el empleo”.

Acampada de trabajadores en la puerta de la planta de Airbus Puerto Real.
JULIO GONZÁLEZ (Puerto Real)


En la industria aeroespacial se estima que por cada trabajador de una empresa matriz como Airbus se generan tres puestos de trabajo en empresas auxiliares y otros tantos empleos inducidos, “pero con las contratas no cuenta nadie”, asegura Juan Antonio Pontones. “Es mentira que también se vaya a trasladar a las auxiliares de Puerto Real al Puerto, pero nosotros no tenemos voz más allá de las pocas asambleas participativas que se han hecho en la puerta. Al margen de eso, las contratas no existimos más que para cuando los sindicatos mayoritarios necesitan gente para una manifestación. Para eso siempre nos llaman”, dice Pontones, que es delegado sindical en su empresa por CCOO, sindicato del que ya se ha dado de baja “a raíz de la lamentable actitud que han tenido en este conflicto”.

Ninguno de los que forman parte de la acampada se imaginan un futuro ligado al CBC, por eso su defensa de la planta de Puerto Real como centro de producción. Para ello necesitan carga de trabajo, que es, en definitiva, lo que reclaman con su protesta.  

En la planta de Airbus Puerto Real hay 60.000 metros cuadros de suelo productivo y 40.000 metros en la del CBC. “Si la fusión se produce nunca más tendríamos esos 100.000 metros de suelo ni los 1.200 trabajadores que teníamos hace unos años. El cierre es, a todas luces, una barbaridad”.

Mientras se mantenga esa idea, el campamento va a seguir activo. Quienes forman parte de él creen que la protesta está dando resultados y eso les anima a seguir adelante. “Cuando iniciamos esto lo hicimos porque había una intención clara de cierre, pero hasta el momento, más de tres meses después, la empresa no ha dado el paso. No se ha atrevido. Entendemos que es por la respuesta social que ha tenido y que ni tan siquiera se ha dado ese respaldo en el comité Interempresas que no encuentra el apoyo social para firmar el cierre”, dice Guerrero, miembro también del comité de empresa de Airbus Puerto Real y del comité interempresas de Airbus España.

Una bandera pirata colocada en la puerta de Airbus El Trocadero.
JULIO GONZÁLEZ (Puerto Real)

Pero la multinacional europea sigue diciendo que la de El Trocadero es una planta infrautilizada e inviable, y que su plan es trasladar la carga y las capacidades al Puerto de Santa María para crear un “único centro industrial de excelencia”. Para eso ya existe incluso un proyecto, que han denominado ‘Pearl’, que define cómo se haría ese traslado y que estaría dirigido por Jesús López Molina, ex director de la planta de Airbus Puerto Real.

“Para llevarlo a cabo necesita la parte social porque tendría infinidad de problemas si opta por ejecutarlo de forma unilateral. De intentarlo, no vamos a permitir que se lleve ningún paquete de trabajo de Puerto Real. Además, como no tenemos intención de levantar el campamento, no descartamos que, si nos quieren llevar a las bravas, el campamento aparezca montado en El Puerto”, advierte Juan Antonio Guerrero. 



OPOSICIÓN SINDICAL A LOS PLANES UNILATERALES DE AIRBUS ESPAÑA POR SU IMPACTO EN LA CALIDAD Y CANTIDAD DEL EMPLEO




El presidente del Comité Intercentros, además de secretario general de la sección sindical de Airbus, Fran Sanjosé Sánchez, reclama a la dirección de la empresa en España, que cuenta con ocho centros repartidos entre Andalucía, Madrid y Castilla-La Mancha, el mantenimiento del empleo directo e indirecto y de la carga de trabajo actual, además de la firma de un nuevo Convenio Colectivo.

Para este sindicalista, que asegura que éstos son “los mínimos en los que están de acuerdo todas las organizaciones de trabajadores presentes en la empresa”, la decisión unilateral de cerrar el centro de Puerto Real (Cádiz), adscrito a Operaciones (aviación comercial), es inaceptable si no se garantiza el nivel de empleo y de facturación en la provincia, aunque carga también contra la decisión de prorrogar el ERTE actual a los 1.200 trabajadores de Operaciones, dejando de pagar el complemento de la nómina, cuando la actividad económica se está recuperando y no ha habido retrasos en los pagos de los clientes de la empresa durante la pandemia.

“Es un chantaje que no podemos aceptar, más aún cuando el Gobierno de España ha liberado ya una partida de 3.500 millones de euros para Airbus”, declara San José. La Junta de Portavoces de Airbus Interempresas, que reúne a los presidentes de los comités de las distintas factorías, ha resaltado en un comunicado que “nunca en la historia de Construcciones Aeronáuticas primero y después Airbus se había implementado un ERTE unilateralmente y sin ningún complemento” y califica la medida anunciada por la empresa como “declaración de guerra contra los trabajadores y trabajadoras”.

En este comunicado se afirma que el fin que persigue, con esta decisión, la dirección de Recursos Humanos es “desgastar a los sindicatos, eliminar los derechos y las conquistas colectivas realizadas y destruir la negociación colectiva”, por lo que no descartan en septiembre iniciar movilizaciones y llamar a la huelga.

Por el momento, los sindicatos del comité intercentros van a estudiar la posibilidad de denunciar el incumplimiento del artículo 60 del convenio colectivo y llaman a no mantener reunión alguna con la dirección.

El centro de Puerto Real, en el aire

A pesar de las movilizaciones, incluidas reuniones con el presidente de la Junta de Andalucía, la dirección sigue empeñada en aplicar su plan de cierre del centro de Puerto Real, dedicado a la aviación civil, y el traslado de su plantilla al Puerto de Santa María (Centro Bahía de Cádiz El Puerto), lo que eufemísticamente llama “consolidación de dos centros en uno”.

La dirección mantiene su compromiso de llevarse los 300 puestos de trabajo directos al CBC El Puerto, dedicado a la aviación militar, dejando en el aire los 200 empleos de las subcontratas y auxiliares y los otros 1.000 indirectos generados por unas 25 empresas que dependen de la actividad del centro puertorrealeño.

Por más que desde la empresa, se insiste en que mantendrá la misma carga de trabajo, los sindicatos han expresado sus reservas, dado que no se ha planteado ampliación en la fábrica militar, ni están claro los costes de introducir procesos productivos que hasta ahora le son ajenos. En Puerto Real son 60.000 metros cuadros dedicados a la producción de Airbus, mientras que en el CBC El Puerto son 40.000 metros en la del CBC. Muchos temen que al poco tiempo de haberse consolidado la fusión, sobrará personal.

El papel de las Administraciones

Sanjosé, el presidente del Comité Intercentros, ha explicado que los sindicatos hasta ahora han mantenido su disposición a dialogar y alcanzar a acuerdos, sin que la dirección de la empresa haya estado a la altura. “Habríamos aceptado un convenio de moderación, dada la coyuntura, hasta que se recuperasen todos los índices económicos, pero la empresa no ha querido y ha preferido actuar por su cuenta”, ha declarado.

Ahora, es también, el tiempo en que se involucren, a su juicio, las Administraciones, empezando por los ministerios de Industria y de Trabajo, pero también de Hacienda, que canaliza la participación del Estado a través de la SEPI, y terminando por las distintas consejerías autonómica interesadas en el mantenimiento y creación de empleo de calidad.

 


----- Mensaje reenviado -----
Enviado: lunes, 26 de julio de 2021 07:46:39 p. m. GMT+2
Asunto: AIRBUS Puerto Real

Esta mañana Sebastián Henri (Chani) y yo (Francisco Güeto), nos hemos acercado a la puerta de la factoría de AIRBUS de Puerto Real, con la intención de mostrarles nuestra cercanía y nuestra solidaridad, e informarnos sobre la evolución del conflicto laboral.

Llegamos a la puerta de AIRBUS pasadas las 11,30, los trabajadores estaban en la puerta en el descanso laboral, nos presentamos y dialogamos con varios trabajadores en especial con Tomás, le expresamos el motivo de la visita, ellos nos informaron de que la empresa sigue empecinada en el cierre y que ellos van a continuar en la reivindicación, prueba de ello fue la manifestación del pasado jueves en Sevilla, aunque son conscientes del desgaste y cansancio de los trabajadores, tras los meses de conflicto que llevan, pudimos observar que aún continúan la acampada en la entrada de la factoría.

Finalizado el descanso todos los trabajadores se incorporaron a su puesto de trabajo y nosotros le reiteramos nuestra solidaridad. 

Francisco Güeto