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LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


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jueves, 9 de septiembre de 2021

ORAR EN EL MUNDO OBRERO «24º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» (12 DE SEPTIEMBRE DE 2021) CICLO “B”


4º Domingo TO • 12 septiembre 2021

09 SEPTIEMBRE 2021 | POR 

Queridas hermanas y hermanos:

Espero que las vacaciones
hayan sido tiempo
de descanso y
contemplación,
que nos hayan
llenado de ilusión
para este nuevo curso.

Nuestra vida no es algo inmutable,
construida de una vez para siempre.

Nos vamos haciendo y deshaciendo
en cada paso de nuestro caminar, día a día,
en cada encuentro humano y
en cada acontecimiento vivido,
en una conversión y recreación constante.

Pero esa continua mudanza vital
se asienta en pilares y convicciones
que se van haciendo
permanentes y esenciales,
también paso a paso.

Para ir asentando
la vida que fluye,
es necesario que,
cada cierto tiempo,
nos formulemos
y nos respondamos
algunas preguntas:

¿Qué estoy viviendo?
¿Cómo estoy viviendo?
¿Por qué y por quién?

Porque, aunque las preguntas
sean recurrentes,
las respuestas desde
situaciones vitales cambiantes
no serán siempre las mismas.

Serán respuestas
que nos van ayudando
a crecer y avanzar
en la construcción
de nuestra humanidad.

Por eso las oramos
en medio de
la vida obrera.

Un fuerte abrazo
en Cristo Obrero.

¡Hasta mañana en el altar!

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y

Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.


https://www.hoac.es/2021/09/09/24o-domingo-to-12-septiembre-2021/

San Marcos 8,27-38:
«Si alguno quiere venir en pos de mí,
que se niegue a sí mismo,
tome su cruz y me siga».

Accede a más oraciones aquí.
https://www.hoac.es/que-hacemos/espiritualidad/orar-desde-el-mundo-obrero/

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«ORAR CON LA IGLESIA»
24ª Semana del Tiempo Ordinario (Ciclo ‘B’)
Del 12 al 18 de septiembre de 2021.


Domingo 24º del Tiempo Ordinario
Santísimo y Dulce Nombre de María.
12 de septiembre de 2021.

Jesús es el Mesías; pero su camino de salvación es el de su pasión, muerte y resurrección (Ev. y 1 lect.).  Pedro, que lo había proclamado como Mesías, no quiso entender esto y fue rechazado por Jesús, que lo llamó Satanás y le dijo que pensaba como los hombres y no como Dios.  Nosotros caemos muchas veces en la tentación de pensar que el camino de la Iglesia es el del triunfo y del aplauso de este mundo, olvidándonos de que el que quiera seguir a Cristo tiene que negarse a sí mismo y cargar con su cruz.  Perder la vida por el Evangelio es el camino de la salvación (Ev.).  Nada que ver con una vivencia facilona de una fe sin obras (cf. 2 lect.).

- Isa 50,5-9a. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban.

- Salmo 114. R/. Caminaré en presencia del Señor en el país de los vivos.

- Sant 2,14-18. La fe, si no tiene obras, está muerta.

 

Del Evangelio de san Marcos 8,27-35.
“Tú eres el Mesías... El Hijo del hombre tiene que padecer mucho”.

Jesús preguntó a sus discípulos: -“¿Quién dice la gente que soy yo?”.  Ellos le contestaron: -“Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas”.  Él les preguntó: -“Y vosotros, ¿quién decís que soy?”.  Pedro le contestó: -“Tú eres el Mesías”.  Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.  Y empezó a instruirlos: -“El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días”.  Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo.  Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: -“¡Quítate de mí vista, Satanás!  ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!”.

COMENTARIO

Cuando las cosas han ido bien es fácil seguir a Jesús.  Pero cuando siguen los derroteros del dolor, del sufrimiento, de la persecución, de la cruz, ya es otra cosa.  Jesús nos recuerda hoy que, si le aceptamos ha de ser de modo total: En la alegría y en el sufrimiento, en la aclamación y en la persecución, en la luz y en la cruz.  El Evangelio es cuestión de vida o muerte.  Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará.  El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.

ORACIÓN

En esta luz del nuevo día que me concedes, oh Señor, dame mi parte de alegría y haz que consiga ser mejor.  Dichoso yo si al fin del día un odio menos llevo en mí, si una luz más mis pasos guía y si un error más yo extinguí.  Que cada tumbo del sendero me vaya haciendo conocer cada pedrusco traicionero que mi ojo ruin no supo ver.  Que ame a los seres este día, que a todo trance ame la luz, que ame mi gozo y mi agonía, que ame el amor y ame la cruz.  Señor, que ame el amor y ame la cruz.


Lunes de la 24ª Semana T. Ordinario
San Juan Crisóstomo, Obispo de Constantinopla
y Doctor de la Iglesia.
13 de septiembre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 7,1-10.
“Ni en Israel he encontrado tanta fe”.

Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho.  Envió unos amigos a decirle a Jesús: -"Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente.  Dilo de palabra, y mi criado quedará sano.  Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: ‘Ve’, y va; al otro: ‘Ven’, y viene; y a mi criado: ‘Haz esto’, y lo hace".  Al oír esto, Jesús se admiró de él, y, volviéndose a la gente que lo seguía dijo: -"Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe".  Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

COMENTARIO

Un pagano, un hombre de bien y de paz, sin prejuicios raciales o sociales.  Representa al "buen pagano" que ha aceptado a Dios en la medida en que Dios se le ha revelado.  Es respetuoso con las costumbres de los judíos, cuya simpatía se ha ganado.  En su criado ve algo más que un instrumento de servicio y acude a Jesús, de quien arranca la curación que pide y un elogio en que no pensaba.  La oración "yo no soy digno" es un sincero autoconocimiento que llega a esta conclusión: Jesús es muy diferente y no tengo derecho a utilizarle en beneficio mío.  Pero confío en su bondad y en el poder de su palabra.  La honradez natural es el mejor preámbulo de la fe.

ORACIÓN

Querido Dios grande y bueno ayúdame a creer en tu amor sin medida, ayúdame a confiar plenamente en Ti.  Dame Señor una fe profunda, una mirada limpia y una conciencia recta.  Señor no soy digno, pero Tú eres misericordioso, no soy digno, pero Tú eres compasivo, no soy digno Señor, pero di una palabra y mi alma quedará limpia.  Creo en Ti Señor, y quiero crecer en confianza en Ti quiero poner toda mi vida en tus manos Señor.  Con fe quiero poner toda mi vida en tus manos Señor.


Exaltación de la Santa Cruz
Martes de la 24ª Semana T. Ordinario
14 de septiembre de 2021.

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que, al día siguiente de la dedicación de la basílica de la Resurrección, erigida sobre el Sepulcro de Cristo, es ensalzada y venerada como trofeo pascual de su victoria y signo que aparecerá en el cielo, anunciando a todos la segunda Venida (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Juan 3,13-17.
“Tiene que ser elevado el Hijo del hombre”.

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: -“Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna.  Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen el Él, sino que tengan vida eterna.  Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él".

COMENTARIO

Cuando los cristianos adoramos la cruz no ensalzamos el sufrimiento, la inmolación y la muerte, sino el amor, la cercanía y la solidaridad de Dios que ha querido compartir nuestra vida y nuestra muerte hasta el fondo.  No es el sufrimiento el que salva, sino el amor de Dios que se solidariza con la historia dolorosa de los hombres.  No es la sangre la que en realidad purifica, sino el amor infinito de Dios que nos acoge como hijos.  Por esto, ser fiel al crucificado no es buscar con masoquismo el sufrimiento, sino saber acercarse a los que sufren solidarizándose con ellos hasta las últimas consecuencias.  Descubrir la grandeza de la cruz no es encontrar no sé qué misterioso poder o virtud en el dolor, sino saber percibir la fuerza liberadora que se encierra en el amor cuando es vivido en toda su profundidad.

ORACIÓN

Dame Señor, la inteligencia de la fe para ver en la cruz el triunfo de tu amor, que no se detiene ni ante la muerte; dame la inteligencia de la fe para ver la cruz la garantía de la Salvación.  Que te vea sobre todo a Ti Señor en la cruz, concediendo el perdón, proclamando sin palabras la redención.  Que el misterio de la cruz, por el que quitas mis pecados, sea también anuncio pascual de resurrección.  En este día Señor que sepa llevar mi cruz y quitar las cruces que llevan los hombres-mujeres.


Nuestra Señora de los Dolores (Angustias)
Miércoles
de la 24ª Semana T. Ordinario.
15 de septiembre de 2021.

Un día después de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, la Iglesia conmemora a Nuestra Señora de los Dolores.  También es conocida como Virgen de la Amargura, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias o La Dolorosa.

Del Evangelio de san Juan 19,25-27.
Triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena (Stabat Mater)”.

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.  Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: -"Mujer, ahí tienes a tu hijo".  Luego, dijo al discípulo: -"Ahí tienes a tu madre".  Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

COMENTARIO

En el momento de la cruz, se pondrá de relieve una peculiar y estrechísima relación entre María y Jesús.  El afecto y la relación maternal de María se centrará en aquellos por quienes su Hijo está entregando su vida.  Es la maternidad espiritual de María.  Y este nuevo aspecto o dimensión de aquella "mujer" se ilumina desde el discípulo a quien amaba Jesús.  En esta ocasión, al menos, es una figura simbólica, dotada de una personalidad corporativa, representando y personificando a todos los seguidores de Jesús.  Es al pie de la cruz donde María engendra a los nuevos hijos.

ORACIÓN

Madre: El amor te ha crucificado, el amor te tiene en pie.  Quédate de pie, de pie junto a Jesús, que tu Hijo sigue en la cruz del lecho de los enfermos, de los niños sin un hogar, del extranjero en su patria, del que sufre en soledad.  Cruz de la injusticia y miseria; del abandono de amigos, del olvido y de la traición; cruz de la amenaza y del miedo, la tortura y la prisión.  Cruz de los que sin esperanza sufren sin saber para qué; cruz de los enfermos del alma, de los que perdieron la fe.  - Ruega por nosotros, Virgen de los Dolores.


Jueves de la 24ª Semana T. Ordinario
San Cornelio, Papa, Mártir y
San Cipriano, Obispo, Mártir.
16 de septiembre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 7,36-50.
“Sus muchos pecados están perdonados, porque ha amado mucho”.

Jesús, entrando en casa de un fariseo, se recostó a la mesa.  Y una mujer de la ciudad, una pecadora, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás, junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume.  Jesús tomó la palabra y le dijo a ella: -"Tus pecados están perdonados".  Los demás convidados empezaron a decir entre sí: -"¿Quién es esté, que hasta perdona pecados?".  Pero Jesús dijo a la mujer: -"Tu fe te ha salvado, vete en paz".

COMENTARIO

Puede uno mirar a sí mismo y sentir el vértigo del vacío de no haber hecho nada valioso en la vida.  Para escapar a la depresión hace falta tener fe en algo y creer en las posibilidades de esa fe.  Si ese "algo" es Dios, la fe puede salvar definitivamente al hombre desesperado porque Dios es siempre más grande para perdonar que el hombre para pecar.  Esa convicción puede salvar en el hombre lo mejor de sí mismo e instalarle en la vida reconciliado con ella.  Es Jesús quien lo sentencia: -"Dijo a la mujer, tu fe te ha salvado, vete en paz".  Gracias al amor de Cristo es el cristiano, ante todo, un ser libre que puede vivir en paz.

ORACIÓN

Padre, que ves mi corazón egoísta y orgulloso, con impaciencias de afecto, remiso a la entrega, gracias porque me aceptas como soy, con mi pasado de pecado y de bondad.  Padre perdonador, que hoy reconociéndome pecador reciba una vez más tu perdón y crezca en el amor.  Creo en Ti Señor y en tu perdón y con fe te pido paz.  Que tu perdón me transforme y me traiga la alegría de la Salvación.  Señor que tu perdón me transforme y me traiga la alegría de la Salvación.


Viernes de la 24ª Semana T. Ordinario
San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia,
miembro de la Compañía de Jesús.
17 de septiembre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 8,1-3.
Algunas mujeres acompañaban a Jesús y le ayudaban con sus bienes”.

Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.

COMENTARIO

Era extraño el proceder de Jesús ya que en aquella sociedad se tenía en muy segundo plano a la mujer y los maestros no las admitían en su compañía.  Para Jesús no hay distinción entre esclavos y libres, hombres y mujeres, judíos o paganos.  "Quien acoge mi palabra, ése es mi madre, mi hermano y mi hermana".  Jesús, el Señor, rompe con la tradición de relegar a la mujer y no solamente deja que le acompañen, sino que ellas van a ser los primeros y más directos testigos de su muerte y resurrección.

ORACIÓN

Dios Padre que nos llamas a seguir a Jesús; que su ejemplo sea para nosotros el fundamento de una comunión de hombres y mujeres que sabemos compartir la vida en igualdad de derechos y deberes.  Que, desde la igual dignidad de cada ser humano, sepamos respetar y vivir las diferencias en el enriquecimiento mutuo.  Que todos seamos testigos del Evangelio que proclamó tu Hijo.  Amén.


Sábado de la 24ª Semana T. Ordinario
San José de Cupertino, presbítero de la Orden
de Hermanos Menores Conventuales.
18 de septiembre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 8,4-15.

“Lo de la tierra buena son los que guardan la palabra y dan fruto con perseverancia”.

-"Salió el sembrador a sembrar su semilla.  Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron.  Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad.  Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron.  El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto el ciento por uno.  Los de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando".

COMENTARIO

La semilla, como la palabra de Dios tiene gran fuerza en sí misma.  Una parte de la semilla no llega a dar por "agentes externos" a la misma: Los pájaros que la comen, las piedras que la entorpecen o las zarzas que le roban la sazón.  A pesar de que hay varios tipos de oyentes en los que la semilla se va a perder, la parábola nos ofrece un verdadero mensaje de esperanza ya que dará abundante cosecha porque va a ser acogida con fe y alegría entre los "pobres", los "pequeños", los "pecadores.  ¿Cómo acogemos la Palabra, qué clase de tierra somos, cómo la tratamos, cómo la cuidamos, cómo la defendemos?

ORACIÓN

Escucha, Señor, a tu pueblo y aumenta en nosotros el deseo sincero de acoger la semilla de tu palabra; haz que esta simiente sea también sembrada en los surcos de toda la humanidad y fructifique en obras de justicia y paz, para que se manifieste a la humanidad la bendita esperanza de tu Reino.  Que mi vida Señor proclame con fidelidad la palabra divina, y que todos los cristianos desde nuestra pertenencia a la Iglesia tengamos un corazón abierto a la palabra de vida y salvación.  Amén.


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