DE ACCIÓN DE GRACIAS
CON MOTIVO DEL «62º ANIVERSARIO DE
LA MUERTE DEL VENERABLE GUILLERMO ROVIROSA Y EL 42º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE
D. TOMÁS MALAGÓN»
Queridos amigos y amigas:
LUGAR: PUERTO REAL. Parroquia de San Sebastián
Calle Ancha, 56.
Hora de comienzo: 6:00 de la tarde (18:00h.)
Vigilia de Oración y de Acción de Gracias
en la Capilla del Sagrario.
Reciba nuestro abrazo en Cristo obrero y pobre.
Diócesis de Cádiz y Ceuta


Dichosa la persona que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor;
dichosa la que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón.
(Salmo118)
AMBIENTACIÓN
No vivimos buenos tiempos para el mundo obrero y del trabajo: el aumento escandaloso de la desigualdad, la precariedad laborar y el empobrecimiento, el crecimiento cada vez mayor de la vulnerabilidad de las personas y sus familias, problemas de vivienda, recortes de prestaciones sociales, los accidentes laborales, el descuido de la madre tierra, etc., han empujado y siguen empujando a muchas personas y familias obreras hacia el sufrimiento, la inseguridad, la incertidumbre de la gente joven, la exclusión y empobrecimiento.
Suenan como dichas para este momento las palabras de Guillermo Rovirosa: “Dios nos habla a través de las dificultades, nos dice que no es momento de apatías ni tibiezas, es hora de conversión y de vivir con radicalidad y autenticidad nuestro compromiso de evangelización. Es hora de llevar la Buena Noticia al mundo obrero; le pertenece”
¿A quién enviaré? Preguntaba Dios a Isaías (6,1-2a.3-8), aquí estamos Señor, para servirte “hoy más que nunca” –como diría Rovirosa– en el mundo obrero.
Breve reseña histórica de Guillermo Rovirosa
(si
se considera necesaria)
Fue su promotor y primer militante, nacido en Vilanova i La Geltrú (Barcelona) el 4 de agosto de 1897. Muere su madre cuanto tenía 18 años y rompe con el cristianismo y se convierte en un buscador de sentido. Al tiempo que comienza los estudios en la Escuela de Directores de Industrias Eléctricas de Barcelona. Vive un tiempo de desorientación y de búsqueda de la verdad en las filosofías y corrientes religiosas del momento. En 1922 se casa con Catalina Canals y poco después, en 1929, se trasladan a París.
Unas palabras oídas casualmente al Cardenal de París le hacen caer en la cuenta de que ha rechazado a Jesucristo sin conocerle realmente. Por amor a la verdad emprende un proceso de información sobre la figura de Jesús que culmina con su conversión a la fe cristiana en la Navidad de 1933, con la lectura de San Agustín, “fue el descubrimiento de la humildad, la pobreza y el sacrificio encarnados en la vida de Jesucristo y fundamento de su mensaje de Amor, lo que me hizo ver la originalidad del cristianismo con relación a las otras religiones. Comprendí entonces que ese mensaje no podía ser «pensado» ni dado por un hombre”. Esto le cautivó. “El día de Navidad de 1933, a las 6 de la mañana, yo hice mi verdadera Primera Comunión, y cada día desde entonces miro mi comunión diaria como la continuación de aquella que fue mis primicias de Comunión Eterna”. Tenía 36 años.
Se queda a trabajar en Madrid. Allí le sorprende la guerra civil. Organiza una “capilla clandestina” en su casa. Entra en contacto con la Doctrina Social de la Iglesia. Es elegido presidente del Comité obrero de su empresa, por lo que terminada la guerra es condenado a 12 años de cárcel, de los que cumple uno.
A finales de 1940 se incorpora a la Acción Católica. En mayo de 1946 los Obispos españoles le encargan la tarea de organizar y poner en marcha la HOAC, como Movimiento obrero especializado para obreros adultos. Dejará su trabajo (tiene 49 años) para dedicarse por entero al apostolado en el mundo del trabajo, viviendo como un obrero pobre.
Para realizar su tarea viaja incansablemente por toda España, organiza Cursillos, hace posible el semanario obrero “¡TÚ!”, dirige el “Boletín de la HOAC”, visita la mayoría de los Seminarios, cuida especialmente la formación de militantes. Su palabra honda y directa conmueve siempre, reclamando la vivencia genuina del Evangelio, la valoración del trabajo y la dignidad del obrero.
En 1957 la jerarquía lo aparta de la dirección de la HOAC. Rovirosa lo asume con inmensa paz y, en adelante, tras un accidente en que pierde un pie, hace largas estancias en Montserrat. Es este un tiempo muy fecundo, de profundización espiritual, de avance en su pensamiento y de permanente colaboración apostólica.
El 27 de febrero de 1964 muere en Madrid.
El 8 de julio de 2003 se abre, por iniciativa de la HOAC, su proceso de canonización en la Archidiócesis de Madrid. Tras la lectura por parte del Vicepostulador (D. Alfonso Gil) de la solicitud de apertura del proceso y de una breve semblanza de Guillermo Rovirosa, el Arzobispo de Madrid, Cardenal Rouco Varela, hace leer el decreto por el que se determina la instrucción de esta causa en su fase diocesana. Dicho proceso, está terminado en lo referente a las declaraciones de testigos sobre su persona y muy avanzado en la etapa denominada el “proceso histórico”. En este momento estamos en la recta final de lo que sería el reconocimiento como Venerable.
Un hombre humilde y servicial (Testimonio de Ovidio)
“Un hombre de una edad indefinida (para mí), vestido con un traje de mahón azul, una pata de madera, muy limpio y decente; supuse que sería un recogido por caridad en la Casa al que le encargaban el cuidado de la estufa. ¡Qué buen servicio nos hizo a todos!, pues hacía un frío que pelaba. Al segundo o tercer día de Cursillo, cuando todos creíamos (yo al menos) que nos estábamos convirtiendo en los únicos sindicalistas del mundo (¡pobres!), en un momento de acaloramiento en la discusión intervino él, disculpándose por la intervención para luego decirnos unas palabras que a mí se me quedaron grabadas para siempre: «En estas cosas hay que ir sin prisa, pero sin pausa; las pausas suponen retroceso y las prisas suelen llevar al fracaso… El objetivo del Cursillo no es preparar dirigentes, sino servidores». Pregunté quién era y me dijeron que Rovirosa. Debí ponerme colorado por la falta de consideración…”
Breve reseña histórica de D. TOMÁS MALAGÓN
(si se considera necesaria)
En el frente tiene una serie de experiencias que van a marcar el resto de su vida: conoce a numerosos militantes obreros anarquistas, comunistas y socialistas, cuyos ideales humanos le impresionan; por otro lado, tiene acceso de primera mano a las obras de Marx, Engels, Lenin… A partir de aquí una fuerte convulsión se genera en su interior y una fuerte interrogante le interpela ¿Por qué estos militantes obreros no conocen a Cristo? ¿Por qué existe esta separación tan radical entre militancia obrera y fe cristiana? Esta idea no le abandonará ya y va a orientar buena parte de su labor teológica y pastoral.
Terminada la guerra civil, continúa sus estudios de teología en Comillas. En 1943 es ordenado sacerdote, siendo rector del seminario de Ciudad Real, profesor de teología, y canónigo de la catedral. Su nombre pronto es conocido dada su preparación. En 1944 funda en Ciudad Real la hermandad Ferroviaria de Acción católica.
En 1953 tras la muerte del primer consiliario de HOAC, D. Eugenio Merino, Guillermo Rovirosa le propone hacerse cargo de la consiliaría general de la HOAC, cosa que rehúsa en un principio, pero que luego le hace modificar dicha decisión y esto le dice a Rovirosa: “Soy un consiliario hoacista con todas sus consecuencias, que pide a Dios sentir cada vez mayor horror al aburguesamiento sacerdotal... Si la HOAC necesita un santo, yo le aseguro que a mí me falta mucho...” y continuará siendo consiliario hasta 1964 volcándose sobre todo en la elaboración y reestructuración de los planes de formación y cursillos. En sus últimos años interviene en la gestación y desarrollo de la Editorial ZYX, promovida por militantes de la HOAC.
La amistad y trabajo conjunto con Rovirosa lo marcó profundamente de tal modo que sería difícil entender a Malagón y su obra sin considerar lo que Rovirosa, los militantes y la misión hoacista significó para él. Se llegó a decir de ellos “un alma en dos cuerpos”.
Como teólogo su pensamiento siempre partía de la necesidad de diálogo entre fe y cultura, y buena parte de sus desarrollos y elaboraciones teológicas intentan responder a los problemas que la asimilación y vivencia de la fe suponían para el mundo obrero y la cultura del momento. Tenía una gran capacidad para sistematizar el pensamiento teológico y jugó un papel importante en toda la formación de los y las militantes de la HOAC.
Su andadura no estuvo exenta de momentos de dolor y amargura. Dirá de él Elías Yanes “le tocó la cruz propia de los que abren caminos nuevos cuya orientación casi nadie comprende y pocos comparte…”. Unas veces las incomprensiones vinieron de la jerarquía eclesiástica, otras veces de sus amigos, de grupos y sectores cuya militancia cristiana él había despertado y promovido. En 1964 es apartado de la Conciliaría General por considerarlo temporalista marxista y desviado teológico, a pesar de llevar 20 años trabajando en la línea que el concilio vaticano II va a legitimar y promover: la renovación de la iglesia y la apertura al mundo en una actitud misionera.
Luego en el período postconciliar, muchos lo acusaron de conservador y pietista, por insistir en las señas de identidad cristiana en un momento en el que el afán de identidad con las realidades del mundo hacía que quedaran difusos los fundamentos de la fe.
Con humildad aceptó esta cruz, sin parar de trabajar por la promoción de laicado obrero y en otros campos del apostolado seglar. Vive entregado a la misión de formar militantes cristianos que compagina con sus clases en diversos centros y facultades. Promueve también la experiencia pedagógica, colabora con al FRATER y el Movimiento Cultural Cristiano, participa en numerosas revistas, publicaciones, elabora e imparte cursos y conferencias por toda España a sacerdotes, religiosos y religiosas.
El 27 de febrero de 1984, en el 20º aniversario de la muerte de Rovirosa, después de un día de convivencia con la comisión permanente de la HOAC y como consecuencia de un infarto muere en la casa de los consiliarios de Madrid.
La pobreza de don Tomás. (Testimonio de Alfonso)
Cada mañana llegaba con el “Ya” debajo del brazo. Para muchos el “Ya” era un periódico carca. Él comentaba que compraba éste y no otro porque decía las mismas mentiras que los demás, pero tenía mejor información religiosa y reproducía literalmente las encíclicas y muchas intervenciones del papa. Por aquel tiempo era director del Instituto Superior de Cultura Religiosa, un organismo de la Acción Católica, desde el que seguía trabajando por la formación de laicos y sacerdotes.
Un buen día, el administrador de la HOAC nos dijo: ¿Os habéis dado cuenta de que don Tomás hace tiempo que viene sin periódico, que ha dejado de comprar el Ya? Ninguno habíamos reparado en aquel hecho.
Después de mucho indagar nos enteramos de que lo habían cesado de su cargo de Director y con ello le habían privado de los únicos ingresos que percibía. No compraba el periódico porque no tenía dinero. De sus labios no salió ni un reproche, ni un comentario, ni una queja. Aquel hecho lo viví cuando empezaba a plantearme cuál era mi confianza en Dios y mi fidelidad a la Iglesia, lo que él me estaba enseñando casi sin darse cuenta. Una vez más su vida fue una lección magistral.
Que Dios le siga bendiciendo y que nos ayude a seguir recorriendo los caminos que nos enseñó, los que él recorrió, los caminos del Señor.
VIGILIA DE ORACIÓN CON MOTIVO DEL ANIVERSARIO DEL VENERABLE G. ROVIROSA Y D. TOMÁS MALAGÓN, 27 DE FEBRERO DE 2026 (VIERNES).- Tuvo lugar en la parroquia de San Sebastián, en la Gruta de Lourdes donde está situado el Sagrario actualmente. Asistieron: Francisco, Eugenio, Chani Joaquín y Eduardo, también nos acompañó Jesús Corona. Fue un acto de recogimiento, oración y acción de gracias, en el que participamos todos. Joaquín nos informó de sus dolencias cardíacas.

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