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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


lunes, 22 de septiembre de 2014

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
«LOS DOS HIJOS Y EL TRABAJO EN LA VIÑA» SEMANA XXVI T. O. (Domingo, 28 de Septiembre 2014) Ciclo “A”

VER:

El actual panorama social en España
—pobreza y malnutrición infantil,
personas expulsadas de sus hogares,
hombres y mujeres dispuestos a aceptar
cualquier situación laboral y/o doméstica
sólo para sobrevivir,
el progresivo desmantelamiento
de la ayuda a la dependencia, etc—
requiere, con cierta urgencia,
políticas que corrijan la situación.
Las cotas de injusticia social alcanzadas
nos sitúan más cerca de pasados vergonzosos
que de lo que las palabras vacías de los políticos
pretenden evocar cuando hablan del futuro.




Dibujos de Cerezo



ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “A”  (2013-2014)

«LOS DOS HIJOS Y EL TRABAJO
EN LA VIÑA»

XXVI DOMINGO T. O.

(28 de septiembre de 2014)
  
«Así pues, los considerados “malos”
según el derecho canónico de las élites,
van por delante de los dirigentes “buenos”
para entrar en el reino de Dios.
¿Qué cosa más rara, no?».

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28 de septiembre de 2014
26º domingo Tiempo ordinario (A)



Lectura de la profecía de Ezequiel 18, 25-28 
Cuando el malvado se convierte de su maldad, salva su vida. 

Salmo 24, 4bc-5. 6-7. 8-9 (R.: 6a) 
Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna. 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 1-11 
Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 28-32 
Recapacitó y fue. 

La coherencia.

Se dice hoy que la obediencia no está de moda.
No es suficiente tener buenas intenciones, se precisan obras.
La palabra de Dios afirma que el desorden moral lleva al hombre a la ruina (1 Lect.).
No es suficiente, en orden a la salvación, una adhesión puramente verbal,
sino que es necesaria una actitud coherente, encarnada y verificada en la acción.
En la Iglesia el sí en palabras y acciones tiene valor de vida eterna (Ev.).
Pablo traza un plan de actitudes para tener los mismos sentimientos de Cristo.
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Las oraciones semanales y el material de la HOAC
lo podéis encontrar archivado en:
http://issuu.com/hoac/docs


sábado, 20 de septiembre de 2014

HACIA UN NUEVO HUMANISMO:
«Las personas importantes»
,
por José Antonio Hernández Guerrero


En mi opinión, las letras mayúsculas de los episodios nacionales, los atuendos vistosos de las personalidades eminentes y los escenarios solemnes de los actos suntuosos ocultan, en ocasiones, la esencia íntima de los valores humanos. La talla de una persona y la categoría de un pueblo -igual que ocurre con el sabor de un plato bien condimentado- dependen, más -que de los adornos- de esas cualidades morales y de esas virtudes espirituales cuyas raíces están ocultas en las entrañas íntimas de las conciencias.



Ésta es la razón por la que, aplicando los principios, los criterios y las pautas evangélicos, hemos de afirmar que son más importantes las personas que los personajes. Si observamos con atención, podemos llegar a la conclusión de que, frecuentemente, poseen mayor calidad humana algunos seres que, impropiamente, llamamos “anónimos”, y esos individuos ignorados que, aunque no exhiban títulos rimbombantes, poseen, como es natural, nombres y apellidos. Por eso, cuando nos referimos a políticos, a científicos, a artistas, a sacerdotes o a deportistas, deberíamos destacar, sobre todo, esas cualidades escondidas que definen su talante más que su talento, su ética más que su estética, su bondad más que su santidad, su sencillez más que su grandeza, su sobriedad más que su exuberancia, sus silencios más que su elocuencia y su discreción más que su pedantería. Por eso deberíamos prestar mayor atención a los enfermos, a los minusválidos y a los que, en el atardecer de sus vidas, no ocupan los elevados sitiales, han abandonado las confortables poltronas y se han despojado de capisayos, de insignias, de uniformes y de galones. Entonces es cuando podemos descubrir, para valorarla y para imitarla, la verdad que llevan dentro. ¿Creéis vosotros, -nos pregunta el Papa Francisco- que las prostitutas y los pecadores, sólo nos precederán en el Reino de los Cielos?.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente, sobre el sentido de la dignidad humana en «Hacia un nuevo humanismo».

1. Las raíces evangélicas de la dignidad humana

2. Bienestar

3. La maldad

4. Bondad

5. Crueldad

6. El Otro y los otros

7. Otra forma de comunicación


8. «El surfing»


9. «El odio, un impulso suicida»


10. «El amor no es un impulso ciego»


—. «El fundamento de la PAZ es el respeto al otro»


—. «Las paradojas de la vida»


—. «Arrepentirse»


11. «El amor, esa corriente subterránea que nos nutre»


12. «Las personas importantes»



jueves, 18 de septiembre de 2014

«ESPIRITUALIDAD SEGLAR»,
por José Manuel Carrascosa





En Rovirosa se destacan seis notas:

1.- El seglarismo:


La espiritualidad de Rovirosa y de la HOAC, rompe con ese complejo de imperfección en que habían vivido los seglares en la iglesia en distinción al de perfección de clérigos y religiosos. El seglar debe sentirse como es, un miembro del Pueblo de Dios llamado a la perfección evangélica sin dejar de ser seglar.


El Sacramento del Bautismo, sin más, entraña unas exigencias ilimitadas de perfección; nada menos que morir para el mundo, para vivir plenamente la nueva vida de Cristo. En efecto, la vida seglar no es la de perfección, porque esta no puede previamente estar definida y determinada por unas reglas y estatutos, como sí lo son en las órdenes y congregaciones. La vida seglar no puede ser a priori canonizada, tiene que serlo a través de como haya sido la vida de un seglar.


La espiritualidad seglar consiste en recibir los dones de la trascendencia (la Palabra de Cristo, la Gracia de Cristo, el Cuerpo- Sacramental de Cristo), extrayendo de ello fórmulas para la vida personal, familiar, social..., aplicándolas en las costumbres, en las instituciones y en las estructuras.


2.- Sentido obrero:

El obrero es un seglar en el que sus condiciones de existencia engendra una conciencia y un talante que influyen en su actitud religiosa. Los obreros reaccionan con rechazo ante expresiones y manifestaciones de la conciencia religiosa de muchos de los católicos. Hace falta que la Iglesia oriente de modo explícito la acción promocional de los obreros, sus luchas (en todo lo que sea de legítimo) una adecuación de sus expresiones y de su acción a la conciencia obrera.


Así es como la Iglesia podrá convertir en apóstoles a muchos militantes obreros y la Iglesia podrá santificar el mundo del trabajo.


Lo que hizo Rovirosa fue introducir el más puro estilo cristiano en la crítica y en la visión de la realidad social, en las aspiraciones, en las luchas y en la moral propia del mundo del trabajo.


3.- Exigencias:

Otro rasgo que nos presenta esta espiritualidad obrera de G. Rovirosa es que no se contenta con una vida cristiana a base del mínimo esfuerzo, sino de máxima generosidad con Dios.


Esta muy difundida la idea de que el buen cristiano es aquel que cumple los mandamientos. Los libros que tratan de la moral ponen de manifiesto lo que se prohíbe, y la gravedad de cada uno de los preceptos.


La realidad es que al buen cristiano los mandamientos les deben servir para saber de qué tiene que acusarse en el sacramento de la Penitencia y para evitar lo que no tiene que hacer. Los Mandamientos señalan donde está el mínimo, pero los Evangelios no es cosa de mínimos sino de máximos.


Hay dos zonas: la de la injusticia y la de la santidad evangélica que están separada por una estrecha frontera, que es la justicia natural que a todos se le manifiesta en la conciencia. El cristiano ha dejado atrás esta frontera, ha de situarse en la zona de la santidad. Esta zona de la santidad comienza en el Decálogo, se extiende en las Bienaventuranzas. En síntesis, las Bienaventuranza y toda la vida cristiana se encierra en el Mandamiento Nuevo, por el que hemos de amar a Cristo sin medida y por el que la dedicación a los demás se eleva al rango de la Caridad teologal, que encuentra la máxima expresión en la pobreza, la humildad y el sacrificio.


4.- Encarnación:

Pocos vieron antes que Rovirosa la necesidad de un apostolado de encarnación. Frente a la indigencia material y espiritual del mundo, la actitud de muchos cristianos es la limosna. En el fondo, cuando la gente no se propone otra cosa que dar limosna y hacer beneficencias, su modo de pensar es: nosotros vivimos una situación de privilegio, somos los que tenemos que elevar al resto de la sociedad, nosotros somos el alma, la columna vertebral y la fuente del dinamismo de todo el cuerpo social. Los otros son incapaces de hacer nada y lo que hagan lo harán mal o tendrá carácter subversivos. Esta actitud hace mucho daño a la evangelización del pueblo.


El modo cristiano de manifestar ante el pueblo la caridad es muy diferente. Consiste primero en tratar de comprenderlo, aceptarlo y encarnarse en su vida y acompañarlo en la acción para lograr su promoción colectiva. Igualmente ante las distintas culturas y civilizaciones existentes y ante los cambios tecnológicos y la evolución ideológica, la actitud del cristiano no puede ser la de los conquistadores y colonizadores antiguos, que no reconocían las formas de vida de otros pueblos... para que se llegue a un mundo cristiano se requiere una actitud de encarnación (que es comprensión, aceptación y colaboración).


Esta actitud de encarnación puede manifestarse de dos maneras: una, tomándose como punto de partida las realidades sociales, históricas e ideológicas existentes, adoptado una actitud crítica y sistemática. Otro modo que consiste en tomar como punto de partida el pensamiento de la Iglesia (la Revelación, las enseñanzas pontificias, la teología...) y teniendo en cuenta las realidades presentes en el mundo de hoy, tratar de extraer de aquel pensamiento la savia y la fuerza que lo contiene y que nos permitirá ser actuales, criticando con justicia desviaciones y estancamientos... que existen entre los cristianos, siendo respetuoso y amoroso con la Iglesia en su pensamiento y en su historia.


5.- Sentido comunitario:

Lo más corriente ha sido tener un modo de pensar y de hablar de Dios individualista,
-individualista que solo o principalmente va a lo suyo,
-individualistas que se agrupan buscando la propia conveniencia
sin tener espíritu de solidaridad,
-individualistas que protestan de los males que les afectan a él,
pero sin conmoverse por los males que afligen a los demás,
-individualistas cristianos que solo busca salvar su propia alma.


La malicia del individualismo para los cristianos está en que es el principal enemigo del Cuerpo místico de Cristo.


El Dios que el cristianismo nos descubre es una sustancia divina común a las tres personas de la Trinidad. Vemos como una de esas personas de la Trinidad se une a la humanidad sin dejar de ser Dios. Vemos como Cristo funda la Iglesia, cómo Cuerpo místico suyo, vemos cómo Cristo hace esto dándonos ejemplo de vida y de acción con sus apóstoles, vemos la doctrina de Cristo, cómo doctrina de amor y de dedicación a los demás, vemos su muerte en el Calvario haciéndose solidario de todos los hombres, hasta en el pecado.



6.- Valoración de lo humano:

La espiritualidad seglar valora mucho lo humano, sabe cuánto valen las virtudes humanas para actuar debidamente sobre este mundo. Rovirosa daba mucha importancia a lo humano e insistía en la necesidad de la honradez, la cultura, la amistad, la libertad...


La acción del militante cristiano seglar debe tender a la realización de una sociedad más humana, su tarea es, al mismo tiempo, civilizadora y cristianizadora del hombre de nuestro tiempo.


Hay quien se complacen en oponer cristianismo con humanismo, cuando la realidad es que todo en el cristianismo es profundamente humano, pero además un auténtico humanismo no puede lograrse sin el cristianismo.


Más aun, el hombre que se ve a sí mismo como terminado en Cristo, que contempla el mundo, que tiene que ser conquistado por Cristo, es el que mejor dispuesto se haya para la realización más perfecta posible del humanismo.


(Extracto de la introducción de "Militantes obreros",
O.C. de Guillermo Rovirosa, v. 5°, pag. 357-371)

 
José Manuel Carrascosa

lunes, 15 de septiembre de 2014

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
«LOS JORNALEROS DE LA VIÑA» SEMANA XXV T. O. (Domingo, 21 de Septiembre 2014) Ciclo “A”

VER: la ideología que manifiesta la “derecha” actual.

Sabemos que los ricos “roban legalmente”
(la Constitución capitalista lo permite)
la riqueza económica
que se produce en el mundo
y  que pertenece a todos
(“los ricos cada vez son más ricos”
y los pobres cada vez más pobres).
Son ellos los que imponen
(¡qué poca resistencia obrera!)
las leyes económicas.
Ese robo legal se llama capitalismo.




Dibujos de Cerezo



ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “A”  (2013-2014)

«LOS JORNALEROS DE LA VIÑA»

XXV DOMINGO T.O.

(21 de septiembre de 2014)


«Argós (=inactivo) puede significar
«parado» o «perezoso».
Mirar a los parados como a “holgazanes”
es una verdad que está grabada a fuego
en la mente de los ideologizados
por el capitalismo».







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21 de septiembre de 2014
25º domingo Tiempo ordinario (A)


Lectura del libro de Isaías 55, 6-9 
Mis planes no son vuestros planes. 

Salmo 144, 2-3. 8-9. 17-18 (R.: 18a) 
Cerca está el Señor de los que lo invocan. 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1, 20c-24. 27a 
Para mí la vida es Cristo. 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 1-16 
¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?. 

“Mis caminos no son vuestros caminos”.

 No podemos reducir a Dios a nuestros esquemas.
Los caminos y los pensamientos de Dios no son los de los hombres (1 Lect.).
Nuestras relaciones sociales se miden a base del intercambio y aplicamos
esta misma forma al campo religioso.
Dios, sin embargo, actúa según criterios de gratuidad (Ev.).
Nos acercamos a su lógica y a sus criterios cuando llevamos una vida digna del Evangelio
y nos dedicamos al servicio de la comunidad eclesial y del mundo (2 Lect.). 

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sábado, 13 de septiembre de 2014

HACIA UN NUEVO HUMANISMO:
«El amor, esa corriente subterránea que nos nutre»
,
por José Antonio Hernández Guerrero



Si tenemos en cuenta las vidas de muchos hombres y mujeres ejemplares, podemos llegar a la conclusión de que, en ocasiones, la debilidad, la pobreza o la insignificancia pueden ser los estímulos que generan y alimentan el amor. Estos testimonios demuestran que el amor no es un impulso irracional como los instintos o como las querencias de los animales sino, por el contrario, una energía vital, misteriosa y luminosa, que podemos orientar racionalmente, guiados por principios ideológicos, orientados por valores evangélicos, aplicando criterios éticos y siguiendo pautas racionales.


Amamos a nuestros hijos, a nuestros consortes, a nuestros padres y a nuestros amigos, no porque sean buenos, simpáticos o agradecidos. Y es que, efectivamente, el amor es la única clave inexplicable que es capaz de dotar de sentido al “sinsentido”; es un vínculo paradójico: además de una necesidad, es una obligación y, además de un don, es un buen negocio.


Estoy convencido de que es la única flor que no se pudre, la única cosecha que el tiempo no calcina ni los vientos esparcen sus restos por muy sutiles que sean. San Pablo explica cómo el amor, cuando es auténtico, es una chispa eterna y un fuego inextinguible que nunca se convierten en cenizas. Quizás el secreto de su supervivencia y de su fecundidad estribe en que más que río caudaloso -más que hinchazón o brillo, más que volcán o rayo- es una corriente subterránea que nos nutre.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente, sobre el sentido de la dignidad humana en «Hacia un nuevo humanismo».

1. Las raíces evangélicas de la dignidad humana

2. Bienestar

3. La maldad

4. Bondad

5. Crueldad

6. El Otro y los otros

7. Otra forma de comunicación


8. «El surfing»


9. «El odio, un impulso suicida»


10. «El amor no es un impulso ciego»


—. «El fundamento de la PAZ es el respeto al otro»


—. «Las paradojas de la vida»


—. «Arrepentirse»


11. «El amor, esa corriente subterránea que nos nutre»



viernes, 12 de septiembre de 2014

«LOS SEGLARES EN LA HISTORIA»,
por José Manuel Carrascosa



Es muy fuerte que durante siglos el pueblo de Dios que mayoritariamente es seglar, haya carecido de una perfecta orientación espiritual. Aunque si ha tenido los medios y las enseñanzas para poder realizar su unión con Dios, vivir una vida cristiana para su salvación. En este sentido la Iglesia esta función la ha realizado.


Lo que ha faltado durante tanto tiempo, es la valoración del papel de los seglares, su fuerza específica para la realización del Reino de Dios y el cultivo y la educación de sus posibilidades para tal fin, es decir ha faltado una teología y una pastoral a esa realidad eclesial.


En la Iglesia de los primeros tiempos los seglares tuvieron una gran actividad, en la liturgia, la apologética, también en tareas apostólica. Todo el Nuevo Testamento que hoy es recibido por los seglares viene envuelto en interpretaciones y aplicaciones parciales construidas por religiosos y sacerdotes mirando su propia condición y estado que ellos representan en la Iglesia, no una doctrina para el pueblo como una espiritualidad para el cristiano de calle.


La pérdida del sentido seglar se perdió muy pronto, la práctica de un cristianismo de devoción por parte de los seglares, debido a un deseo de imitar a los que por vocación especial lo dejaban todo para dedicarse a la piedad y al ascetismo, esto junto a la exaltación del jerarquismo tras la conversión de Constantino (año 313) trajo como consecuencia la expulsión del laicado de toda responsabilidad eclesial. 





En adelante solo emperadores, reyes y magnates católicos tendrían alguna actividad en las decisiones eclesiales. Otro hecho fue la masificación del cristianismo y de la vida mundana, también la exaltación de la vida religiosa como estado de perfección, dándose a entender que la vida seglar era una vida imperfecta.


Así que en formación y dirección espiritual solo se ha tenido en cuenta el mínimo necesario para salvarse.


Todas estas causas han determinado que los seglares en la Iglesia se instalase en una religiosidad pietista, infantil y dirigida, pasiva y ausente en la construcción del Reino de Dios.


La ocasión para la toma de conciencia de la importancia del seglar en la Iglesia llegó como consecuencia de la laicizacion de las instituciones públicas y de la sociedad tras la Revolución francesa (1789)


Más de quince siglos de cristianismo habría de pasar, y lo haría ante la necesidad de la Iglesia de influir sobre las instituciones y en la sociedad en los principios cristianos que sólo podía hacerlo desde el pueblo a través de la acción de los seglares.


Desde entonces se han producido llamamientos de los distintos Papas, el nacimiento de la Acción católica, de institutos seculares y otros grupos. Y empezó a surgir seglares católicos que comenzaron a pensar y actuar en su situación histórica y actual dentro de la Iglesia. Ellos trajeron nuevos métodos de formación con sus éxitos y sus fracaso, y el tema de los seglares llegó a los libros, a las revistas de teología y de pastoral, formándose una nueva conciencia entre seglares y clérigos sobre sus relaciones con la jerarquía... (fragmentos del prólogo de militante obrero. O.C. de Guillermo Rovirosa, v. 5, pag. 351_355) El título es aportación mía, las fechas también y algún comentario.


Hoy unos cincuenta años después que lo anterior fuera escrito, también en documentos más reciente sobre el papel del laicos en la Iglesia y sobre la formación de estos, vemos que sigue sin tenerse en cuenta por la jerarquía, el seglar sigue minusvalorado, vemos cómo seglares son expulsado por sus opiniones divergentes de la jerarquía, vemos también cómo otros seglares actúan como voceros de la misma jerarquía para darse la razón. En ambos caso, el primero un seglar formado y comprometido, en el segundo, seglares con escasa formación, tan escasa e infantil que aun ve a un obispo como antes verían a Constantino, se sienten súbdito no Pueblo de Dios, aunque también hay un tercer grupo de seglares, cuyo papel es de grupo de presión ideológico ligado a la jerarquía y a la derecha tradicional española.


Y así nos encontramos, se nos habla de una "nueva evangelización" para estos nuevos tiempos, sin embargo se sigue actuando como con la evangelización del tiempo de Constantino o la del nacional catolicismo. 




José Manuel Carrascosa