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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


jueves, 6 de septiembre de 2018

NOTICIAS OBRERAS NÚM. 1609 DE SEPTIEMBRE 2018: «MONEDAS SOCIALES»

Noticias Obreras | Monedas sociales

03 SEPTIEMBRE 2018 | POR 
Ya de vuelta de un tiempo de descanso, presento el sumario de contenidos y la portada de la revista Noticias Obreras, una mirada cristiana del trabajo humano y el bien común, de septiembre de 2018 (número 1.609).

Las palabras claves son: #TrabajoFraterno, #Laicado, #Precariedad,
#Medioambiente, #CuidadoCreación #MonedasSociales.

NNOO digital
Editorial • Trabajo digno y fraternidad. En vísperas de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente del 7 de octubre, queremos subrayar en esta ocasión la importancia decisiva que, para avanzar hacia un trabajo digno, tienen las organizaciones de trabajadores. Se publicará en la web y en las redes sociales el próximo 17 de septiembre. Te animamos a su valoración y a compartirlo con la etiqueta #TrabajoFraterno. Si lo prefieres, puedes hacer llegar tu opinión a participacion@noticiasobreras.es

Tema del Mes • Monedas sociales y complementarias. Por ser una herramienta de la economía social, las monedas sociales y complementarias ocupan el presente Tema del Mes. Hay experiencias en todo el mundo, también en España, que tratan de devolver la moneda a su función originaria: facilitar el intercambio y el sentido de pertenencia a una comunidad, además de poner en contacto los recursos no utilizados con las necesidades de las personas que el dinero tradicional no ha podido satisfacer. Nos acerca al tema la periodista Elvira Corona. Ilustrado con la viñeta de Chipola. En esta sección, nos ponemos a la escucha. Puedes hacer tus aportaciones al tema a través de las redes sociales con la etiqueta #MonedasSociales o al correo participacion@noticiasobreras.es.

Opinión • Una propuesta para dialogar sobre el laicado en una Iglesia en salida. De cumplirse las previsiones, en el año 2020 se celebrará un congreso para impulsar el papel de los laicos en la Iglesia española, que debería ser resultado de un proceso de reflexión de las diócesis y delegaciones, asociaciones y movimientos, parroquias y comunidades. Por Gonzalo Ruiz, presidente general de la HOAC.

Política • El cuidado de la Creación inspira la plataforma Residuo Cero Vega Baja. La Vega Baja del río Segura, con una población de 275.000 habitantes que se duplica en verano, carece de vertederos y plantas de tratamiento de residuos. La gestión de las basuras ha sido en la Vega particularmente tormentosa en los últimos años. Ante este fuerte embate, la asociación de vecinos junto con miembros de la HOAC han creado la plataforma Residuo Cero. Por Manuel Gómez, militante de la HOAC. Ilustrado por Javiñetas.

Iglesia •  Los obispos latinoamericanos apuestan por la conversión ecológica. Con el fin de «escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que la Iglesia pueda responder a los interrogantes de la humanidad», el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) ha elaborado una audaz propuesta a la luz de la encíclica Laudato si’. Por Mercedes Expósito, de la Pastoral del Cuidado de la Creación de Coria-Cáceres.

Entrevista • Tras su visita y diálogo en los Cursos de Verano de la HOAC, conversamos con responsables de los tres principales sindicatos españoles. Joaquín Pérez, de USO: «Para propiciar cambios, la formación es fundamental»; Cristina Antoñanzas, de UGT: «El futuro del trabajo pasa por fortalecer a los sindicatos»; y Carlos Gutiérrez, de CCOO: «La precariedad laboral es el mejor instrumento para disciplinarnos». Por Ester Calderón, periodista.

El Atrio • Un verano en Gracia de Dios.Los Cursos de Verano de la HOAC son una oportunidad de parar, de encuentro y de cuidar la relación con personas que hace mucho que no vemos, pero nos alegra sinceramente coincidir y ponernos al día. Por Marta Oter.

Vidas precarias • «Éramos invisibles, como si un hada limpieara las habitaciones». Miriam Barros es la presidenta de Las Kellys (las ke-limpian) organización que agrupa a más de 2.000 camareras de piso en 17 asociaciones de todo el Estado. En Lanzarote son unas 200 asociadas, pero «activas», es decir, no clandestinas, que puedan dar la cara sin temor a represalias, son solo unas catorce personas. Por Olivia Pérez, responsable de Comunicación de Cáritas Valencia.

Laboral • Poner fin al abuso estructural de la contratación temporal. El uso estructural del empleo temporal ha sido la característica distintiva del mercado de trabajo español desde que en 1985 se descausalizó la contratación temporal. El abuso en la utilización de esta contratación por parte del tejido empresarial español se comprueba en su elevado diferencial con la tasa de temporalidad europea, en particular, en las etapas de crecimiento, cuando ha llegado a afectar a un tercio de los trabajadores asalariados. Por Bruno Estrada, economista.

Economía • Cada vez más endeudados.Una de las estrategias que han servido para salir de la crisis en la que estamos ha sido el endeudamiento. Endeudarse puede producir crecimiento económico y este parece que ha sido el camino elegido por las principales autoridades económicas mundiales para lograr la recuperación de la senda de crecimiento mundial. Por Enrique Lluch.

Otra vida familiar es posible • Tiempo de encuentro en La Vecilla. Una de las actividades más significativas del calendario de la interdiocesana de Castilla y León, es la convivencia de verano. A ella se han sumado desde el inicio de la misma, las diócesis de La Rioja y de Vitoria y juntos compartimos vida, bienes y acción. Por Pilar Gallego.

GlobalizAcción • Cuidar la casa común, salvar el planeta. «Escuchen con el corazón los gritos cada vez más angustiosos de la tierra y sus pobres en busca de ayuda y responsabilidad». Con estas palabras comenzaba el saludo de bienvenida que el papa Francisco nos dirigía en la conferencia convocada por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral con motivo del tercer aniversario de la publicación de la encíclica Laudato si’. Por Toni Martínez, coordinador del MTCE.

Cultura • En la plaza, a vueltas con la laicidad. Estamos en la Plaza Nueva. Esto es un ir y venir de personas, familias, jóvenes, mayores, gentes de aquí y de allá, rostros diferentes, lenguas y acentos que nos trasladan a otras latitudes, criaturas que corretean, músicos callejeros, migrantes con mil abalorios y algunos paraguas. Por Maite Valdivieso.

Libros • La creación de la conciencia. José Luis Palacios nos reseña Cuidar la casa común con los cinco sentidos de Araceli Caballero, periodista y colaboradora de Noticias Obreras.

El trabajo es para la vida • Muertes injustas de Juani Sosa.

El cuidado de la creación • Trabajar menos y mejor. Por Araceli Caballero.

La Mundialización  El trabajo decente se deteriora en el mundo, aportación de Francisco Porcar.

El Termómetro • Creación continuada y trabajo de Jesús Espeja.

El Evangelio en tu vida • Con el artículo Todo lo ha hecho bien; de Fernando Díaz Abajo.

Cine • Con Visión amplia de nuestro crítico Iñaki Lancelot.

Dos Minutos • Con José María Toro y su texto Lo que se puede ganar al perder un mundial de fútbol.

La oración de cada día con «Yo soy el camino, la verdad y la vida» de Àlvar Miralles.

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jueves, 30 de agosto de 2018

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
22º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
CICLO “B” (02 DE SEPTIEMBRE DE 2018)


22º Domingo del Tiempo Ordinario
(2 septiembre 2018)

30 AGOSTO 2018 | POR 
«El papa Francisco hablaba recientemente de los santos “de la puerta de al lado”: “Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo.  En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante.  Esa es muchas veces la santidad ‘de la puerta de al lado’, de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios».


“Date una vuelta” por el barrio. Descubre, contempla, agradece, por tantas mujeres y hombres, reflejo de la presencia de Dios. Esos con los que te cruzas cada día. Trae a la oración sus nombres y sus vidas, lo que cada quien te transmite de Dios.



San Marcos 7,1-8.14-15.21-23:
«Dejáis a un lado el mandamiento de Dios
para aferraros a la tradición de los hombres»


jueves, 23 de agosto de 2018

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
21º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
CICLO “B” (26 DE AGOSTO DE 2018)


21º Domingo del Tiempo Ordinario (26 agosto 2018)

23 AGOSTO 2018 | POR 
«¿Se pronuncian hoy en nuestro mundo palabras de vida?
En tu vida cotidiana, ¿qué palabras son las que percibe la gente?
¿Cuáles son las que intentas pronunciar
con tu proyecto de vida en lo concreto?

No te hagas trampas, no sirve de nada.
Escucha, pregunta y escúchales, escúchate, y ora…».
San Juan 6,60-69:
«¿A quién vamos a acudir?
Tú tienes palabras de vida eterna»

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jueves, 16 de agosto de 2018

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
20º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
CICLO “B” (19 DE AGOSTO DE 2018)


20º Domingo del Tiempo Ordinario (19 agosto 2018)

16 AGOSTO 2018 | POR 
«Igual que la vida, deja que Dios entre hoy a través de los sentidos: oye, escucha, toca, mira, ve, gusta y huele, saborea y paladea la vida que te llega; saborea el encuentro con Dios.


Para eso necesitas hacer silencio y poner algo de distancia con los ruidos, pero sin dejar de percibir los sonidos vitales, la vida de tus hermanos  y hermanas».


https://www.hoac.es/2018/08/16/20o-domingo-del-tiempo-ordinario-19-agosto-2018/


San Juan 6, 51-58:
«El que me come
vivirá por mí»


jueves, 9 de agosto de 2018

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
19º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
CICLO “B” (12 DE AGOSTO DE 2018)


19º Domingo del Tiempo Ordinario (12 agosto 2018)

09 AGOSTO 2018 | POR 
“Nuestros hijos viven con nosotros porque no consiguen un trabajo estable y no se pueden independizar, menos aún con el precio que tienen los alquileres.  Tienen pareja, pero no pueden hacer su propio proyecto vital.  Me dicen que está muy bien la honradez, la humildad, la austeridad, pero así no hay trabajo para ellos…”


Es verdad que “en esta época actual sobrevivir con los criterios y principios que nos proponemos puede ser duro, si no se vive con amigos de verdad, dentro de una comunidad… que es como una familia en la que todos se ayudan”



San Juan 6, 41-51:
«El que cree
tiene vida eterna»


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sábado, 4 de agosto de 2018

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: «BOTAS CASCO Y MONO DE OBRERO SOBRE EL ALTAR». “LOS CURAS OBREROS Y LA LUCHA POR LA JUSTICIA SOCIAL, 1966-1979”. Domingo 12 de agosto de 2018, a las 21:30 horas. En Puerto Real en la Feria del Libro en el Paseo Marítimo, junto al edificio Administrativo del Ayuntamiento.




Los comúnmente llamados curas obreros, personificaron una nueva concepción de la Iglesia: menos triunfal, ausente de poder y aferrada al mundo. Para demostrarlo, se alejaron de las comodidades que le ofrecía el mundo eclesial y se convirtieron en unos trabajadores más, renunciando a la paga estatal y marchándose a vivir a los mismos barrios donde lo hacían los obreros, pues estar al lado de ellos era estar con los más pobres.


Ese encarnamiento les permitió alcanzar la conciencia de clase necesaria para dar el salto al movimiento obrero circundante y, desde dentro de él, implementar su misión: el empoderamiento de una clase obrera deficitaria tanto de conciencia política como de conciencia de clase. Desde entonces, entendieron la evangelización del mundo obrero, tan alejado de la Iglesia, no como un deseo de conversión, sino como la invitación a vivir la palabra de Dios como la mejor forma de luchar por la justicia social, la liberación del hombre y la defensa de los derechos individuales y colectivos.


Aunque la obra es un estudio de caso de los curas obreros de la diócesis de Cádiz y Ceuta desde el Vaticano II a la Transición, el análisis de su génesis, la descripción de su labor sociopolítica y las conclusiones sobre sus acciones sociales que aquí se presentan se pueden inferir, en gran medida, a lo acontecido en otros territorios de nuestro país.


Finalmente, por encima de todo lo anterior, este libro pretende ser una contribución a la recuperación de la memoria histórica de los curas obreros, pues quien debería mantener vivo sus experiencias evangélicas y misionales, la Iglesia jerárquica de nuestros días, ha hecho poco por recordarlos como lo que fueron: otros protagonistas de la Transición. Ellos llevaron al extremo, varias décadas antes, el deseo que popularizaría el papa Francisco de que sus sacerdotes deberían ser pastores con olor a oveja.
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Aquellos pastores obreros en lucha y con “olor a oveja”

'Botas, casco y mono de obrero sobre el altar. Los curas obreros y la lucha por la justicia social, 1966-1979', del doctor Francisco Javier Torres Barranco, desentierra del olvido un fenómeno muy relevante en Cádiz que, en pleno tardofranquismo y siguiendo el Evangelio, peleó por las libertades y los derechos laborales

Nacieron antes o después de la Guerra Civil y eran pastores del rebaño nacional-católico de la época, pero su conciencia social y el Evangelio estaban por encima de todo, por lo que decidieron ponerse frente por frente ante los abusos y la falta de libertades democráticas para combatirlos. “En esos momentos sentimos que venían desde el pueblo al cura a darnos, no a pedirnos. Esa era la línea que queríamos. Esas eran las cosas que nos iban dando vida”. Alfonso Castro, el jerezano afincado en Cádiz que fuera conocido como el padre de los curas obreros gaditanosera profesor de filosofía, lógica, crítica y metafísica, y a través de estas materias trataba de inculcar a los seminaristas su convicción por volcarse en este tipo de sacedorcio en el trabajo, un sacedorcio que lo mismo le llevaba a participar en movilizaciones que a acabar corriendo delante de la policía del tardofranquismo.
Jesús Maeztu, actual Defensor del Pueblo Andaluz, fue cura de la parroquia del gaditano barrio del Cerro del Moro. Allí recuerda que “hacíamos todos los papeles menos el de cura, hasta el punto que no había una misión parroquial como tal y sí emprendíamos retos sociales que entraban en contradicción con la misma” convirtiéndose la parroquia en uno de los núcleos más activos de la lucha en pro de los derechos de los trabajadores de los astilleros de la bahía gaditana y de otras luchas políticas y sociales“. Éramos el santuario de los que luchaban”, asegura.
Si en España se calcula que unos 800 sacerdotes lucharon por las libertades democráticas desde los años 60 y hasta la Transición, renunciando al salario oficial para arrimar el hombro junto a los excluidos, una parte muy importante de este fenómeno se desarrolló en la Diócesis de Cádiz. De los altares bajaron al fango de las calles sin asfaltar, soltaron los cirios y agarraron los picos y las palas, y siguieron los dictados del Evangelio: estar al lado de los más pobres y que por sus obras les conocieran. Un libro les recuerda después de tantas décadas de olvido. El doctor en Humanidades por la Universidad de Cádiz, sociólogo y politólogo algecireño Francisco Javier Torres Barranco ha convertido su tesis doctoral en la obra Botas, casco y mono de obrero sobre el altar. Los curas obreros y la lucha por la justicia social, 1966-1979 (Editorial UCA, 2018)una intensa y emotiva memoria fruto de años de investigación, recopilación documental y acceso a las últimas fuentes vivas donde ha querido contribuir “a la recuperación de la memoria histórica de los curas obreros”.
“Quien debería mantener vivas sus experiencias evangélicas y misionales, la Iglesia jerárquica de nuestros días, ha hecho poco por recordarlos como lo que fueron, unos sacerdotes que llevaron al extremo, varias décadas antes, el deseo que popularizaría el Papa Francisco de que sus curas deberían ser pastores con olor a oveja”, asegura en respuesta a lavozdelsur.es. Como explica el autor, “el libro va más allá y transciende el territorio gaditano para analizar el fenómeno desde su génesis, describir su labor sociopolítica y analizar las acciones sociales que llevaron a cabo. La idea final que me hizo decidirme por la redacción del libro fue la de intentar acabar con esa confusión existente en catalogar como cura obrero a todo sacerdote que tuviera inclinación hacia la promoción de las clases más humildes o trabajadoras o que, simplemente, desarrollaran su trabajo eclesiástico en parroquias ubicadas en barrios obreros”.
Porque, efectivamente, los curas obreros estaban en el tajo, no eran simples curas rojos, como alguna vez peyorativamente se les ha descrito. Dividido en tres partes, tras la lectura del libro, como explica Torres Barranco, “el lector comprobará que los curas obreros fueron sacerdotes que en el ejercicio de su ministerio dedicaban la mayor parte de su tiempo a una actividad profesional y el tiempo libre a su misión pastoral entre los fieles, renunciando a la paga estatal a la que tenían derecho como sacerdotes por su deseo de vivir del salario conseguido con sus propias manos”. Además, abunda, “de ordinario vivían juntos varios de ellos en domicilios particulares localizados en los mismos barrios populares en los que lo hacía mayoritariamente la clase obrera, alejados de las comodidades que les podría ofrecer otra vivienda perteneciente a la iglesia. Todo ello lo hacían con una inequívoca voluntad de permanecer dentro de la clase obrera para siempre bajo el principio de encarnación, frente a otros compromisos temporales dentro del mundo obrero“.
Juan Cejudo, otro de los curas obrero gaditanos, con su grupo de trabajo.
¿Qué le ha sorprendido más en el proceso de investigación y escritura?
En primer lugar, el vacío investigador y divulgativo sobre la figura del cura obrero existente en el ámbito académico. Cuestión que se acrecienta en el caso de la Diócesis gaditana, pues no solo fue ésta una de las primeras españolas en que se desarrolló con éxito el fenómeno, sino que también llegó a contar con una de las cifras más elevadas de curas obreros de toda la geografía española. También detecté un déficit investigador sobre dos de los, como llamo en el libro, acelerantes que influyeron decididamente para el éxito del fenómeno a nivel diocesano. Por un lado, la historia de los movimientos especializados obreros de Acción Católica  Juventud Obrera Cristiana (JOC) y Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).
Por otro, la desconocida y apasionante etapa del obispo Añoveros al frente de la Diócesis. Mucho se ha escrito sobre su talante progresista y, sobre todo, del conocido como caso Añoveros, pero nada se ha escrito a nivel académico sobre su valiente papel de impulsor de los curas obreros de la diócesis de Cádiz en un contexto eclesiástico marcado por las pugnas entre curas progresistas y conservadores. En segundo lugar, y respecto de los curas obreros, su forma de entender la evangelización del mundo obrero: no como un deseo de conversión, sino como la invitación a vivir la palabra de Dios como la mejor forma de luchar por la justicia social, la liberación del hombre y la defensa de los derechos individuales y colectivos.
¿Hasta qué punto estaba necesitada aquella España, aquella Andalucía?
De forma transversal a toda la estructura social asistíamos a lo que suele llamar franquismo sociológico, es decir, al interés del Régimen de atraer hacia su causa ideológica a una sociedad persuadida por los nuevos valores de la sociedad de consumo. Esto trajo aparejado al menos dos consecuencias: la primera de ellas, la de socializar en la idea de que tras años de penurias y hambre, ahora que se podía disfrutar de bienes materiales, mejor era no complicarse la vida embarcándose en posibles protestas sobre el sistema político, lo que invitaba a la desmovilización. La segunda, que el carácter burocrático y autoritario del sistema lo distanciaba cada vez más del pueblo trabajador, aumentando la brecha el desempleo y los bajísimos sueldos y que significaría la pauperización de la clase obrera. Este era, a grandes rasgos, el tipo de capitalismo que imperaba en la sociedad española, andaluza y gaditana y que se reflejaba en una clase obrera que carecía tanto de conciencia política como de falta de conciencia de clase, pues su día a día en el trabajo se centraba exclusivamente en colmar sus aspiraciones de alcanzar escuelas para sus hijos, viviendas, mejores ingresos… Los obreros curas, ya pertenecientes al movimiento obrero, se rebelaron ante esta situación, uniéndose a los frentes de lucha ya abiertos para promocionar la dignidad del trabajador.
Huelga de misas y curas apaleados y en los calabozos de comisaría. Otros, despedidos de trabajo que habían logrado por oposición
Apellidos como Araujo, Mougán, Troya, Fajardo o Avelino, entre otros mucho, son algunos de los rostros del estudio. Sacerdotes, seminaristas, que potenciaron un esquema aplicable a cualquier otro marco espacial de aquella España “injusta y necesitada”. Hay varios casos documentados de la época en que el sacerdote se dirige a la propia comisaría de policía con el deseo de que se le cambie el concepto “profesión” de sacerdote por el de trabajo manual de soldador u operario. O muestras objetivas de solidaridad del pueblo trabajador con estos curas. Como rememora a este medio el autor del libro, en una ocasión una señora del barrio gaditano de Puntales se presentó voluntariamente en la casa del barrio de La Laguna donde vivían dos curas obreros para prepararles la comida y limpiar cuando se enteró de que ambos estaban solos por encontrarse en paro. En otro momento, también fue a visitarles una señora del Cerro del Moro para llevarles un cartuchito de garbanzos y otro de lentejas, y les dijo: “He ido al economato de Astilleros por un mandado y me he acordado de ustedes”. Tan agradecidos estuvieron a la señora los curas obreros que recuerdan que cuando se fue le entonaron el Te Deum.
“El cura obrero Alfonso Castro, quien me recordaba estas anécdotas tan ilustrativas, me comentaba: «En esos momentos sentimos que venían desde el pueblo al cura a darnos, no a pedirnos. Esa era la línea que queríamos. Esas eran las cosas que nos iban dando vida”. Hubo curas que hasta amenazaron con huelga de misas si el Obispado no les aceptaba un cambio de destino en la provincia, y hubo otros que tenían casi imposible encontrar trabajo, pues los contratos que se hacían en magistratura terminaban pasando por la Brigadilla político socialpara ser cotejados con los ficheros de la Policía, o incluso llegaron a ser despedidos de otros empleos aunque éste hubiera sido obtenido por oposición. Muchos de ellos fueron detenidos, maltratados en estancias policiales y durmieron en los calabozos, rodeados de otros obreros que “olían” a subversivos.
“Los trabajadores de los años 60 y 70 del pasado siglo podían gozar de unos derechos ahora inexistentes, pero era un trasfondo para justificar bajos salarios y explotación”
Si uno observa los datos de exclusión social y desempleo, especialmente en la Bahía de Cádiz, donde discurren muchos episodios de su libro, pensaríamos que no se ha evolucionado tanto… ¿o es que siempre parece que cualquier tiempo pasado fue mejor?
Esa misma sensación tuve yo en la fase de trabajo de campo. Incluso hubo un momento en que llegué a pensar que ahora la clase trabajadora está peor. ¿Por qué? Porque los trabajadores de los años 60 y 70 del pasado siglo podían gozar de unos derechos ahora inexistentes: viviendas, escuela de formación profesional donde los niños de los productores (terminología franquista) podían estudiar, un dispensario, un economato donde se adquirían las cosas más baratas que en cualquier supermercado y hasta, en el caso de grandes empresas gaditanas, la participación en las tradicionales casetas de feria. Evidentemente esta situación, aparentemente privilegiada, escondía un trasfondo: todo ello no era más que una estrategia de las grandes empresas para justificar la explotación y los bajos salarios. La empresa quería aparecer más que como tal, como parte de la familia.¿Quién desea pelearse con la familia? Nadie.
“El obrero era socializado desde el mundo empresarial para que se centrara en conseguir tales recompensas empresariales, lo que le invitaba a su desmovilización ante las injusticias y penalidades que padecían”
El obrero era socializado desde el mundo empresarial para que se centrara en conseguir tales recompensas empresariales, lo que le invitaba a su desmovilización ante las injusticias y penalidades que padecían, aunque de ellas fuera conscientes. El resultado era el desconocimiento de leyes y derechos laborales, que aunque pocos, existían. Ante ese abuso, la patronal no tenía un contrapeso sindical (recordar que el sindicalismo de clase obrero estaba prohibido), pues el sindicato vertical, como era reconocido por todos, estaba más aliado con los empresarios que con los obreros.
Maeztu, hoy Defensor del Pueblo Andaluz pero cura obrero en el pasado, junto al autor del libro Francisco Javier Torres Barranco, durante una pasada presentación de la obra.
En una época en la que Iglesia Católica no pasa por sus mejores momentos, con escándalos y desafección de muchos de sus fieles, se hacía imprescindible poner de relieve el papel de estos curas obreros que lo dieron todo a cambio de nada. Pero ¿cómo surgió este fenómeno dentro de la Iglesia? Torres Barranco lo explica: “Lo que hicieron los curas obreros (y esto puede sorprendernos a los católicos de hoy), no fue ni más ni menos que obedecer los mandatos de la Iglesia de entonces. Me explico: gracias al concilio Vaticano II se obtuvo la conciencia de que el mundo de la década de los sesenta del siglo XX era tan moderno como injusto. La Asamblea Conjunta de obispos-sacerdotes de 1971 contribuyó decididamente a que los curas asumieran el compromiso de una Iglesia misionera, libre y profética frente al poder, orientada hacia los alejados y al servicio de los más pobres. Y ¿quiénes eran los más pobres de entonces? Los trabajadores manuales”. De la simpatía a la empatía con la clase obrera, “un encarnamiento” en la clase trabajadora, y un empoderamiento que alcanzó ésta gracias a la labor de esta suerte de misioneros en una tierra necesitada de casi todo. Y el pueblo acabó dándoles, no pidiéndoles.


viernes, 3 de agosto de 2018

«HAY MOMENTOS DUROS, TIEMPOS DE CRUZ…»


Hay momentos duros,
tiempos de cruz,
pero nada puede destruir
la alegría sobrenatural,
que «se adapta
y se transforma,
y siempre permanece
al menos como
un brote de luz
que nace de
la certeza personal
de ser infinitamente
amado,
más allá
de todo»
.

Es una seguridad interior,
una serenidad esperanzada
que brinda una
satisfacción espiritual
incomprensible para
los parámetros
mundanos.




jueves, 2 de agosto de 2018

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
18º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
CICLO “B” (05 DE AGOSTO DE 2018)


18º Domingo del Tiempo Ordinario (5 agosto 2018)

02 AGOSTO 2018 | POR 
¿Buscas a Jesús? ¿Por qué buscas a Jesús? ¿Qué esperas? ¿Qué te mueve a encontrarte con él y plantearte toda tu vida desde él? ¿De qué te alimentas?... Recuerda el dicho: “lo que se come se cría”. ¿Tú que estás criando en tu vida? De vez en cuando hay que reformularse las preguntas, sobre todo las preguntas clave. Este puede ser un buen momento, el del ritmo pausado que trae el verano. Solo hace falta el valor de mirar la propia vida con sinceridad.


San Juan 6,24-35:
«Yo soy el pan de vida.
El que viene a mí
no tendrá hambre»

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jueves, 26 de julio de 2018

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
17º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
CICLO “B” (29 DE JULIO DE 2018)


17º Domingo del Tiempo Ordinario (29 julio 2018)

26 JULIO 2018 | POR 
Una de las tareas a realizar en verano es revisar cómo andamos de compartir, de pobreza, para concretar una manera “sostenible” de vivir que responda a la fe. Hazte consciente de “lo que necesita el mundo de Dios”, de las necesidades que, a tu alrededor, necesitan ser saciadas, y que solo pueden saciarse desde el compartir. Acoge esas necesidades de las personas y las familias. Escucha las llamadas que esas realidades, que esas vidas, te hacen llegar. Y desde esa vida, ora.




San Juan 6,1-15:
«Tomó los panes, dijo
la acción de gracias
y los repartió»

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