[hoac.gif]










UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


martes, 10 de agosto de 2021

DESCANSAR Y DISFRUTAR: DISFRUTAR CON EL CUERPO Y CON EL ESPÍRITU, por José Antonio Hernández Guerrero




Descansar y disfrutar: Disfrutar con
el cuerpo y con el espíritu




El verano constituye una oportunidad para disfrutar, esa aspiración universalmente ansiadas y, a veces, difícil de satisfacer. En este tiempo podemos practicar con mayor libertad el disfrute de esas actividades que son necesarias para seguir vivos, como, por ejemplo, alimentarnos, hacer deportes y descansar. En mi opinión también deberíamos aprovechar este tiempo para entrenar las sensaciones que nos proporcionan placer. Es posible que los prejuicios contra el disfrute sensorial estén determinados por aquella interpretación errónea de la ascética ampliamente predicada durante los tres últimos siglos o, quizás, por una reacción generalizada provocada por la ubicua y agresiva publicidad consumista actual, pero el hecho cierto es que, en algunos ambientes, existe una seria resistencia a valorar positivamente el disfrute de los sentidos. Quizás por eso, cuando nos referimos a la sensibilidad, solemos definirla como una facultad despojada de sus sustanciales dimensiones corporales.


El verano es el tiempo propicio, además, para cultivar la amistad, esa relación afectiva que ha de estar presente en las diferentes etapas de la vida, es una necesidad y una fuente de beneficios de elevados valores terapéuticos y cuya importancia es vital, sobre todo, en la ancianidad. Los amigos son los que, por su proximidad y por su semejanza, mejor nos comprenden aunque no tengamos que darles muchas explicaciones.


El verano nos proporciona nuevas oportunidades para disfrutar. Sí -queridas amigas y amigos- necesitamos no sólo descansar sino también disfrutar para seguir caminando, para superar el conformismo y para progresar. Todos, con independencia de la edad, de las creencias, de las posibilidades económicas e, incluso, del estado de salud, necesitamos disfrutar, gozar y deleitarnos para no desfallecer y para vencer el aburrimiento, esa desagradable sensación de desgana, de cansancio y de fastidio que nos produce la rutina. Recordemos que la palabra “aburrir” procede del verbo latino “abhorrere” que significa tener aversión a algo, y que éste deriva de “horrere” que quiere decir “erizarse”, “ponerse los pelos de punta” a consecuencia del malestar corporal que producen las ideas, las palabras y las conductas desagradables. El aburrimiento -cuya expresión externa es el bostezo- tiene, efectivamente, algo o mucho de disgusto, de fastidio, de molestia y de hastío. Descansemos y disfrutemos para, por favor, no aburrirnos.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«


sábado, 7 de agosto de 2021

DOMINGO DECIMONOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO (08 de agosto de 2021), por Antonio Troya Magallanes




DOMINGO DECIMONOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO (08 de agosto de 2021)



Introducción: El verdadero pan del cielo.

En este evangelio Jesús hace un anuncio bastante obscuro de la Eucaristía. Él es el verdadero pan del cielo, del cual el que coma no morirá para siempre. Comer este pan puede ser muy bien creer en Él y aceptar su Palabra. Pero ya se vislumbra que además habrá un pan que dará la vida a los hombres: «Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo». No hay una mención explícita de la Eucaristía, pero bien puede ya vislumbrarse, sobre todo leído este texto por los fieles que ya celebran en rito eucarístico. El pan del que Jesús habla no es el maná que les dio Moisés, porque los que comieron de él pasaron después por la muerte; el verdadero pan del cielo, el que da Dios, es el mismo Jesús, pero Él lo concretará después en el pan de la Eucaristía, que es su carne, y quien coma de él resucitará en el último día.


1. El pan que da la vida a los hombres.

No cabe duda de que Jesús se presenta a sí mismo como el verdadero Pan de vida, el que da el Padre del cielo. El maná del desierto sólo era una figura de lo que vendría después. El que da el Padre es verdadera fuente de vida: «Yo soy el pan de la Vida». Pero nadie puede acercarse a comer de él, si el Padre no lo lleva de la mano. Los humanos tendrán que hacerse discípulos de Dios y con su enseñanza aprender a aceptar a Jesús –a tener fe en Él y en su Palabra–: esto será comer el pan que da la vida. Es decir, la fe en Jesús es un don de Dios que Dios sólo da a quienes se acercan humildemente a Él para recibirlo. Quizás muchos blasonemos de creer en Jesús, pero ¿nos hemos acercado al Padre humildemente para aprender el camino? O quizás nuestra fe sea pura fantasía. Pero Jesús como pan de vida tenía que concretarse para poder ser comido por todos los creyentes. Por eso Jesús en el último tramo de su vida, mientras cenaba por última vez con sus discípulos tomo un trozo de pan de la mesa y después de bendecir al Padre, dijo: «Esto es mi cuerpo». Desde entonces todos podemos acercarnos a la mesa del altar para alimentarnos con el Pan de Vida. Pero, como decíamos antes de Jesús, hemos de aprender de Dios en la soledad de la oración cuál es ese pan que comemos y que frutos podemos sacar de él, si lo comemos dignamente.


2. Comprobando la autenticidad de nuestras comuniones.

¿Comemos dignamente el pan de la Eucaristía? Por sus frutos los conoceréis. Quizás nos puede servir para este examen los frutos que enumera san Pablo en la segunda lectura: 1/ «Desterrad de vosotros la ira, los enfados e insultos y toda la maldad.» ¿Hemos conseguido esto después de un montón de años comulgando? 2/ «Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo». ¿Hasta dónde llega nuestro perdón? Y 3/ «Vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros». Esto es lo que profesamos al tomar la hostia consagrada, pero ¿es sólo un dicho sin contenido?


Conclusión: Lo que agrada y lo que compromete.

En el altar no sólo ponemos el cuerpo de Cristo, ponemos también su entrega generosa a la muerte por nosotros, y el participar de la Eucaristía por la comunión es un compromiso de imitar en la medida de nuestras posibilidades esta entrega a los hermanos, no sea que aceptemos de la comunión sólo lo que nos conviene y dejemos de lado lo que nos compromete. Al dejar una parte, dejaríamos el todo.



Antonio Troya Magallanes, nace en San Fernando (Cádiz), el 28 de diciembre del año 1927, un cura al que a muchos nos ha alegrado conocer y a los que a muchos nos ha dejado una gran huella de humanidad. Fiel defensor del Concilio Vaticano II, su labor pastoral y su compromiso evangélico y social chocó con una sociedad autoritaria y caciquil.


PARA VER HOMILIAS ANTERIORES DE ANTONIO TROYA MAGALLANES, PULSAR »AQUÍ«

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE ANTONIO TROYA MAGALLANES, ‘PULSAR’ O ‘SELECCIONAR’ LOS SIGUIENTES ENLACES:

Antonio Troya Magallanes, su perfil como sacerdote a través de sus homilías:
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6299157.pdf

Antonio Troya Magallanes, nombrado “hijo adoptivo de Puerto Real”:
https://www.puertorealhoy.es/antonio-troya-maruja-mey-seran-nombrados-nuevos-hijos-adoptivos-puerto-real

Antonio Troya Magallanes, perfil sacerdotal (Pág. 23), por JAHG:
http://www.obispadocadizyceuta.es/wp-content/uploads/2003/07/BOO2541-Julio-Agosto-2003.pdf

jueves, 5 de agosto de 2021

ORAR EN EL MUNDO OBRERO «19º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» (08 DE AGOSTO DE 2021) CICLO “B”


19º Domingo TO • 8 agosto 2021

05 AGOSTO 2021 | POR 

Queridas hermanas y hermanos:

El que cree
tiene vida eterna,
dice el evangelio
de hoy.

Una vida que
se vive en Cristo,
y que nos lleva
al compromiso
amoroso por todos.

Comienzo
por dar gracias
por el don de la fe,
por los testigos que
me la transmitieron,
por la Iglesia con quien
la siento y vivo,
por quienes se me hacen
rostro de Cristo en
el compromiso amoroso.

Desde esta
acción de
gracias oro.

Un fuerte abrazo
en Cristo Obrero.

¡Hasta mañana en el altar!

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y

Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.



San Juan 6,41-51:
«El pan que yo daré
es mi carne
por la vida
del mundo».

Accede a más oraciones aquí.
https://www.hoac.es/que-hacemos/espiritualidad/orar-desde-el-mundo-obrero/


También en Issuu
https://issuu.com/hoac/docs

https://www.hoac.es/2021/08/05/19o-domingo-to-8-agosto-2021/

https://www.hoac.es/wp-content/uploads/2021/08/19o-Domingo-TO.pdf

https://issuu.com/hoac/docs/19_domingo_to_b0bf8b88e94608

Compártelo en redes y entre tus contactos:


«ORAR CON LA IGLESIA»
19ª Semana del Tiempo Ordinario (Ciclo ‘B’)
Del 08 al 14 de agosto de 2021.


Domingo 19º del Tiempo Ordinario
Santo Domingo de Guzmán, presbítero
08 de agosto de 2021.

El profeta Elías, con la fuerza del alimento que le proporcionó el ángel del Señor —pan y agua—, caminó hasta el monte de Dios (1 lect.).  Se nos anuncia aquí la eucaristía, nuestro alimento para el camino de la vida.  En el Ev., Jesús se manifiesta como el pan bajado del cielo: no es solo ya la fe en Él lo que nos da la vida eterna, sino el participar en su sacrificio, comulgando, lo que nos salva (cf. orac. después de la comunión).  Desde ahí tenemos que vivir en el amor, que fue lo que llevó a Cristo a entregarse por nosotros como oblación y víctima de suave olor (2 lect.).

- 1 Re 19,4-8. Con la fuerza de aquella comida, caminó hasta el monte de Dios.

- Sal 33. R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor.

- Ef 4,30-5,2. Vivid en el amor como Cristo.

Del Evangelio de san Juan 6,41-51.
“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”

Los judíos decían: -“¿No es éste Jesús, el hijo de José?  ¿No conocemos a su padre y a su madre?  ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?”.  Jesús tomó la palabra y les dijo: -“No critiquéis.  Nadie puede venir a Mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado.  Y yo lo resucitaré el último día.  Os lo aseguro: El que cree tiene vida eterna.  Yo soy el pan de la vida para que el hombre coma de él y no muera.  Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.  Y el pan que Yo daré es mi carne para la vida del mundo.

COMENTARIO

Si miramos solamente a Jesús como “el carpintero de Nazaret” y no aceptamos a Jesús como “el Hijo de Dios”, no es posible comprende su mensaje ni comprometerse con Él.  Es lo que sucedió a sus paisanos a quienes Jesús les decía que era el pan de vida.  Para aceptar a Jesús hay que abrir de par en par las puertas de la fe.  Tenemos que dejarnos llevar por Dios, a través de su palabra, de los acontecimientos, de la oración.  Bajo la luz de la fe veremos con claridad que Jesús es el pan de vida bajado del cielo.  Así tenemos a nuestro alcance la fuerza para recorrer el camino de Dios.

ORACIÓN

Señor creo que eres el pan del cielo que alimentas la fe, el amor, la comprensión la lucha por la justicia.  Creo que alimentas nuestros compromisos de convivencia, de libertad, de respeto, de solidaridad.  Creo que eres el pan de la vida, la fuerza de la resurrección, la vida nueva del mundo.  Pero quiero creer con más fuerza Señor, por eso te pido conocerte más, crecer en la fe, alimentar mi vida con tu carne, con tu entrega.  Creo Señor que eres el pan vivo bajado del cielo.


Lunes de la 19ª Semana T. Ordinario
Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein),
virgen y mártir, patrona de Europa,
09 de agosto de 2021.

Fiesta de santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith) Stein, virgen de la Orden de Carmelitas Descalzas y mártir, la cual, nacida y educada en la religión judía, después de haber enseñado filosofía durante algunos años entre grandes dificultades, recibió por el bautismo la nueva vida en Cristo, prosiguiéndola bajo el velo de las vírgenes consagradas hasta que, en tiempo de un régimen hostil a la dignidad del hombre y de la fe, fue encarcelada lejos de su patria, y en el campo de exterminio de Auschwitz, cercano a Cracovia, en Polonia, murió en la cámara de gas el año 1942 (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Mateo 25,1-13.
“¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”

Dijo Jesús: -"Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo.  A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!’.  Las necias viendo que se les acababa el aceite fueron a la tienda.  Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.  Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: Señor, señor, ábrenos’.  Pero él respondió: Os lo aseguro: No os conozco’.  Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora".

COMENTARIO

El Dios que Jesús nos presenta es: Un Dios alegre, que prepara un banquete de boda para recibirnos, y que quiere nuestra felicidad.  Su Reino se describe, con una de las celebraciones más alegres y festivas.  No poder participar en ella significaba perderse algo muy importante.  El relato es una llamada de atención a no perder la oportunidad de participar en la gran fiesta del Reino.  “Estar preparado” significa escuchar y poner en práctica las palabras de Jesús, que pueden resumirse en el mandamiento del amor.  El retraso de la venida de Jesús no puede llevar al adormecimiento y al descuido, ni puede hacer que los cristianos se desentiendan de sus compromisos.  La vigilancia ha de ser continua.  Hay cosas que no pueden improvisarse a última hora.  Cada uno ha de estar preparado.  Mi espera, mi vigilancia, mi estilo de vida no puedo delegarlo.  Es una opción personal: Cada uno tiene que poner el aceite en su lámpara.  Así ocurrió con Teresa Benedicta (Edith Stein), convertida del judaísmo al cristianismo, entregó su vida al Señor como Carmelita.  Murió en el campo de concentración, de Auschwitz.

ORACIÓN

Gracias Padre por este tiempo que vivimos tan “rico en posibilidades de salvación”.  Gracias porque me preparas una gran fiesta para recibirme en tu Reino y colmar mis posibilidades de vida y plenitud.  No dejes que pierda esta posibilidad única, ni dejes que me duerma en mi bienestar y comodidad.  Ayúdame a estar en vela para que me reconozcas en el día de tu venida salvadora.  Gracias porque me preparas una gran fiesta para recibirme en tu Reino.


Martes de la 19ª Semana T. Ordinario
San Lorenzo, diácono y mártir
10 de agosto de 2021.

Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero.  Tres días más tarde (año 258), por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo.  Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Juan 12,24-26.
“A quien me sirva, el Padre lo amará

Dijo Jesús a sus discípulos: -“Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.  El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna.  El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará”.

COMENTARIO

Jesús es claro.  No se puede engendrar vida sin dar la propia.  No se puede hacer vivir a los demás si uno no está dispuesto a "des-vivirse" por los otros.  La vida es fruto del amor, y brota en la medida en que nos entregamos.  En la metáfora de Jesús, el caer en tierra y morir es condición para que el grano libere toda la energía que tiene.  El fruto comienza en el mismo grano que muere.  Así sucede también en la vida.  El don total de sí es lo que hace que la vida de una persona sea realmente fecunda.  El cristiano acepta el dolor, y hasta la muerte, sólo como precio y consecuencia de su compromiso con la vida.  San Lorenzo, diácono de la Iglesia de Roma, murió abrasado sobre una parrilla, después de haber manifestado que la verdadera riqueza de la Iglesia son los pobres.

ORACIÓN

Señor Jesús, amigo que nunca falla, quiero amar con amor gratuito a todos: Al de afuera y al de dentro.  Quiero amar con tu amor, que es servicio y entrega total; quiero no sólo dar limosnas, sino darme como se da la madre: Sin medida, sin calcular la entrega, todo entero.  Quiero que mi mano sea saludo y perdón, quiero sembrar estrellas de alegría y de paz.  Deseo hacer de mi vida un servicio a los demás.  Porque en tu entrega señor Jesús sé que la entrega es camino para la vida eterna.  Señor Jesús, quiero caminar en tu amistad y tu amor.


Miércoles de la 19ª Semana T. Ordinario
Santa Clara, virgen.
11 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 18,15-20.
Si te hace caso, has salvado a tu hermano

Dijo Jesús a sus discípulos: -“Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos.  Si no te hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.  Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.  Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo.  Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

COMENTARIO

El pecado es una realidad siempre presente en la comunidad cristiana porque la Iglesia es una asamblea de hombres y mujeres que, en medio de limitaciones y flaquezas humanas, caminan juntos como hermanos hacia Dios.  Por eso es necesaria la corrección fraterna como medio de conversión.  La corrección fraterna tiene como objetivo la recuperación del hermano, su raíz es el amor fraterno, que es el alma de la convivencia eclesial.  Jesús afirma también su presencia en medio de los que oran, se congregan en su nombre, viven la corrección fraterna.

ORACIÓN

Señor Jesús: Queremos ser personas nuevas, constructores de un mundo mejor, donde reinen la verdad, la justicia y el amor, donde se venza el mal con el bien, donde reine el cumplimiento de tu voluntad.  Rompe la dureza de nuestro corazón para que aceptemos las correcciones de los hermanos, para que no amemos a medias.  Queremos reunirnos en tu nombre Señor Jesús, orar en tu nombre, y según tu palabra encontrarte vivo en medio de la comunidad.  Que así sea.


Jueves de la 19ª Semana T. Ordinario
Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa.
12 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 18,21-19,1.
“No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”

Se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: -"Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar?  ¿Hasta siete veces?".  Jesús le contesta: -"No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete".

COMENTARIO

El perdón evangélico no ha de estar sometido a tarifas ni a medidas.  Dios nos perdona sin medir el número de veces que lo hace.  Por tanto, la única medida válida para perdonar a los demás es la que utiliza el Señor con cada uno de nosotros.  Dios perdona: Sin poner medidas ni condiciones; sin esperar recompensa alguna; sin pedir razones ni esperar explicaciones.  El principio básico del perdón está puesto por Jesús.  Quien ha experimentado la misericordia de Dios por un perdón total y reiterado, no puede estar calculando las fronteras del perdón y de la acogida que ha de ofrecer al hermano.

ORACIÓN

Aquí me tienes Señor, después de la centésima caída.  Agradeciendo tu amor infinito, tu misericordia.  Vengo a pedirte perdón, por las mil veces que reduje el amor, por ignorar, indolente, lo bueno de mis hermanos, perdón, Señor, por mis caprichos personales, que impuse a los demás, perdón por la rebeldía interior.  Hazme paciente, puro, caritativo, piadoso; dame hambre de tu Palabra, deseos de conocerte mejor.  Concédeme perdonar, como Tú me has perdonado.  Dame valor para ser testigo tuyo ante los demás.


Viernes de la 19ª Semana T. Ordinario
San Ponciano, papa, y san Hipólito,
presbítero, mártires.
13 de agosto de 2021.


Del Evangelio de san Mateo 19,3-12.
Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres;
pero, al principio, no era así

Se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: -"¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?".  Él les respondió: -"¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: ‘Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne’?  De modo que ya no son dos, sino una sola carne.  Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre".

COMENTARIO

Jesús expone hoy a sus interlocutores un tema harto difícil: La permanente unidad del matrimonio y, por tanto, su indisolubilidad.  En tiempos de Jesús, el matrimonio era una unión por conveniencia o por acuerdo de familias.  Por tanto, si la conveniencia o el acuerdo no resultaban "rentables", podía romperse.  Jesús, afirma una doctrina distinta acudiendo a la raíz del matrimonio que brota de la voluntad de Dios.  No importa lo que permitiera Moisés dada la terquedad de los miembros del pueblo, ni lo que ahora está practicando ese mismo pueblo.  Lo importante es lo que Dios instituyó.  Y el matrimonio fue instituido como una alianza o compromiso de por vida entre dos personas, sin más condiciones que la de entregarse mutuamente de modo absoluto.

ORACIÓN

Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta, en verdadero santuario de la vida y del amor.  Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo.  Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su humanidad y su crecimiento en la verdad y en el amor.  Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.  Amén.  Señor, que cada familia humana sobre la tierra se convierta, en verdadero santuario de la vida y del amor.


Sábado de la 19ª Semana T. Ordinario
San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir.
14 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 19,13-15.
“No impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los cielos”

En aquel tiempo le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos les regañaban.  Jesús dijo: -"Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los cielos".  Les impuso las manos y se marchó de allí.

COMENTARIO

También a nosotros nos falta sencillez.  Nuestra vida de adultos es sofisticada y compleja, muchas veces insincera, desgarrada por solicitudes que matan la felicidad.  Los niños dan ejemplo de un vivir en intensidad el momento presente sin estériles añoranzas del pasado ni angustiosas preocupaciones por el futuro.  Bástale a cada día su malicia, es decir, sus propios problemas.  Vivir el momento presente tiene sus inequívocas ventajas y puede tener inconvenientes: Todo debe ser valorado en referencia al Reino de los cielos.

ORACIÓN

Padre quiero ponerme en tus manos con la sencillez de un niño, con la confianza de un niño en brazos de su madre.  Quiero acercarme a ti Señor con la sencillez de un niño y decirte: Te quiero.  También con labios y corazón de niño quiero pedirte para que no haya más guerras, para que todos te conozcan y te quieran, para que todos tengan pan.  Quisiera recibir de ti Señor lo que reciben los niños de sus padres: Un beso, una sonrisa y como un niño cobijarme en tu regazo.  Quisiera recibir de ti Señor lo que reciben los niños de sus padres: Un beso, una sonrisa y como un niño cobijarme en tu regazo.


Iglesia y Mundo Obrero – 75 años de encuentro

martes, 3 de agosto de 2021

BIENHABLADOS Y MALHABLADOS, por José Antonio Hernández Guerrero




Bienhablados y malhablados



¿No os llama la atención -queridos amigos- lo poco valorado que está, tanto en la prensa como en nuestras conversaciones entre amigos, hablar bien de las demás personas? ¿No tenéis la impresión de que se cotiza más hablar mal, despotricar y vestir de limpio a los que piensan o actúan de maneras diferentes a las nuestras? Algunos están convencidos de que “criticar” es censurar, protestar y murmurar. Cuando digo “hablar bien”, no me refiero a la adulación o a hacer la pelota, sino al simple reconocimiento de las cualidades y de los méritos de los otros.


Comprendo que se reproche la adulación porque a veces esconde intenciones retorcidas, pero es doloroso y preocupante que haya personas que sufren cuando leen o escuchan elogios y que disfruta cuando leen o escuchan insultos. Son los que confunden la crítica y la injuria. La crítica es una tarea positiva, útil y necesaria, es una actividad humana importante y difícil que consiste en analizar los comportamientos humanos para identificar sus orígenes y sus consecuencias, sus valores y sus fallos.


Pero murmurar es diferente: es quejarse, despotricar y vestir de limpio, sobre todo, a los que no están presentes. Es insultar, es desprestigiar, calumniar y, a veces, injuriar. Las murmuraciones, las burlas y las difamaciones nos revelan más el talante de quienes las emplean que los defectos de los que son objetos sus comentarios. A veces son síntomas evidentes de una irreprimible tendencia a atribuir a los demás los propios defectos.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«


«HABLAR BIEN Y HABLAR MAL» (CRÍTICA Y AUTOCRÍTICA), por José Antonio Hernández Guerrero




"Hablar bien y hablar mal"
(Crítica y autocrítica)




¿No os llama la atención lo poco valorado que está, tanto en la prensa como en nuestras conversaciones entre amigos, hablar bien de las demás personas?. ¿No tenéis la impresión de que se cotiza más hablar mal, despotricar y vestir de limpio a los que piensan o actúan de maneras diferentes a las nuestras? Algunos están convencidos de que “criticar” es censurar, protestar y murmurar. Cuando digo “hablar bien”, no me refiero a la adulación o a hacer la pelota, sino al simple reconocimiento de las cualidades y de los méritos de los otros. Comprendo que se reproche la adulación porque a veces esconde intenciones retorcidas, pero es doloroso y preocupante que haya personas que sufren cuando leen o escuchan elogios y que disfruta cuando leen o escuchan insultos. Son los que confunden la crítica y la injuria. La crítica es una tarea positiva, útil y necesaria, es una actividad humana importante y difícil que consiste en analizar los comportamientos humanos para identificar sus orígenes y sus consecuencias, sus valores y sus fallos.


Pero murmurar es diferente: es quejarse, despotricar y vestir de limpio, sobre todo, a los que no están presentes. Es insultar, es desprestigiar, calumniar y, a veces, injuriar. Las murmuraciones, las burlas y las difamaciones nos revelan más el talante de quienes las emplean que los defectos de los que son objetos de sus comentarios. A veces son síntomas evidentes de una irreprimible tendencia a atribuir a los demás los propios defectos.


La crítica constituye el procedimiento que utilizamos para interpretar los episodios que acaecen durante nuestra vida, para orientar nuestras actividades y para situarnos en el contexto temporal y espacial en el que desarrollamos nuestras tareas. Es una labor compleja que supone diferentes niveles de profundización y en la que aplicamos diferentes procedimientos prácticos.


Cuando digo “hablar bien”, no me refiero a la adulación o a hacer la pelota, sino a enumerar honestamente las cualidades y los méritos de los otros. Comprendemos que se reproche la adulación porque, como es sabido, siempre esconde un objetivo retorcido, pero nos resulta doloroso que haya tanta gente que sufre leyendo elogios y que disfrute, sin embargo, cuando escucha insultos.


Implica una posición comodona y falta de valor porque no enfrenta la realidad, la soslaya. Como las aguas revueltas de una creciente, lanza un sonido sordo y prolongado para observar qué efectos tiene en los demás. El diccionario Larousse al respecto señala: “la murmuración es la conversación en perjuicio de un ausente”. Por lo general no son bienvenidos en muchas esferas de la comunidad. La crítica es un juicio de valor, respaldada en argumentos serios y conduce a aclarar, mejorar, o rebatir la posición contraria, por lo general en presencia de quien ha emitido una opinión. El murmurar o insultar es desprestigiar, calumniar y muchas veces injuriar sin herramientas que les permita sustentar sus comentarios, y por qué no decirlo, sus odios o enconos. Se solazan con el dolor ajeno y se agobian con su triunfo.


no es murmurar.


Errores más frecuentes en el análisis de las derrotas


1.- Achacarlos a detalles coyunturales relacionados con circunstancias ajenas a la propia voluntad: el frío o el calor, el viento o la lluvia, etc.


2.- Detenerse en aspectos secundarios a veces más fáciles de corregir.


3.- Señalar a otros como responsables y culpables


4.- Simplificar excesivamente los problemas eliminando datos.


5.- Generalizar comportamientos que poseen orígenes, causas y fines diversos.


6.- Formular enunciados teóricos excesivamente abstractos.


Tienen razón, en mi opinión, los profesionales que, tras entregarse a sus tareas con diferentes grados de éxito, se lamentan de las airadas censuras de los irritados especialistas de la descalificación. Esas críticas feroces son, a veces, desahogos pestilentes de frustrados escritores o, lo que es peor, embestidas descontroladas de simples amargados de la vida que tratan de compensar sus carencias y de escupir sus malos humores con violentas agresiones y con rotundos anatemas. Frecuentemente estos síndromes los sufren algunos aspirantes a escritores -carentes de sentido autocrítico- que, por no haber superado los traumas de su niñez o por no haber restañado las heridas de su adolescencia, cuando encuentran la oportunidad de publicar sus escritos -aunque sea en volanderas hojas o en el anonimato de las redes sociales- no pueden reprimir sus impulsos de poner verdes a todos los que no son de su camarilla.


Nos dan la impresión de que no soportan el éxito y el buen nombre de los demás y, lo que es peor, nos muestran que, con los años, sus odios y sus fobias, sus temores y sus rencores se hacen más evidentes y sus complejos parecen ya irreversibles.


Pero me sorprende más aún la fiereza con la que algunos políticos agreden a sus propios colegas; y me asombra, sobre todo, la bravura con la que luchan por derrocarse mutuamente, por desprestigiar a los que no comulgan con sus tendencias o no navegan por sus corrientes. ¡Qué pena que, en vez de cuidar más sus propios discursos -su expresión y sus contenidos-, gasten inútilmente sus energías en desprestigiar a sus adversarios, y qué lástima que, en lugar utilizar su imaginación para construir imágenes originales, la exploten para lanzar dardos venenosos contra los vecinos que están fuera de sus banderías.


Confieso que, más que el contenido de sus juicios, me preocupan y me entristecen esos modos, esas modas y esos modales como, por ejemplo, el tono solemne y la inflexión despectiva de sus violentas manifestaciones porque, más que criticar, estos señores lo que hacen es llorar, lamentarse, censurar, gruñir y murmurar agriamente. Son como esos abonados al tendido nueve de la Monumental de Madrid, que van a las corridas sólo para gritar desde sus incómodos asientos contra todos los toreros porque no se arriman suficientemente, contra todos los toros porque sus cuernos nos son suficientemente afilados, contra el presidente de la corrida, cuando concede una oreja y contra el resto del público porque no entiende de toros.


La crítica es un instrumento eficaz para la formación personal -intelectual y psicológica-, para la integración social y para la capacitación profesional.


La crítica es una actividad compleja que incluye, al menos, cuatro operaciones: el análisis, la interpretación, la valoración y la síntesis.


Los ejercicios de crítica.


No debemos confundir la crítica con el cotilleo, la murmuración, la censura, la queja, la protesta ni, menos, con la injuria o con el reproche. La crítica tiene como objetivo último propiciar la autocrítica. Hemos de ser conscientes de que, mientras advertimos con facilidad los defectos ajenos, nos resulta difícil reconocer los nuestros. Vemos, efectivamente, con mayor facilidad la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro. Pero hemos de tener en cuenta que la crítica del discurso abarca tres operaciones complementarias: analizar, interpretar y valorar.


La autocrítica


La autocrítica es una actitud reflexiva y ponderativa de permanente examen de los comportamientos propios, de discernimiento de las cualidades y de los defectos, de los "rasgos de estilo", que deben ser respetados, y de los "vicios adquiridos", que deben ser corregidos.


La autocrítica se debe orientar y potenciar mediante la programación de ejercicios prácticos que faciliten la contemplación de los propios comportamientos desde distintas perspectivas y en diferentes niveles de análisis: la autocrítica, por lo tanto, ha de ser orientada y gradual.


La autocrítica es una práctica constructiva que ha de emprenderse manteniendo el ánimo sereno y adoptando una disposición positiva; no ha de confundirse, por lo tanto, con la autocensura ni, menos, con la autoflagelación.


Glosa léxica


Síndrome. Esta palabra, que originariamente se usa en medicina para designar el conjunto de síntomas que se presentan juntos y son característicos de una enfermedad, se emplea también para referirse a una serie de fenómenos que concurren en una determinada situación.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«