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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


martes, 17 de agosto de 2021

EL MUNDO NO PUEDE MIRAR HACIA OTRO LADO MIENTRAS LOS TALIBANES ESCLAVIZAN SEXUALMENTE A MUJERES Y NIÑAS


Una niña afgana desplazada mira desde su tienda improvisada en
un campamento del norte de Afganistán en julio de 2021.
(AP Photo/Rahmat Gul)

El mundo no puede mirar hacia otro lado
mientras los talibanes esclavizan
sexualmente a mujeres y niñas

LA PALABRA "VERANO", por José Antonio Hernández Guerrero




La palabra "verano".



¿Saben que la palabra “verano” es una abreviación de la expresión latina veranum tempus, que significa el “tiempo primaveral”, y que abarcaba lo que hoy llamamos primavera, verano y otoño? Deriva de la palabra ver, veris, que quiere decir “primavera” y, metafóricamente, “juventud” o “primavera de la vida humana”. Hasta el Siglo de Oro, en la Lengua Castellana se distinguió entre el “verano” y el “estío”. La primera palabra -“verano”- era el fin de la primavera y el principio del nuestro verano; y la segunda -“estío”, del latín aestivum tempus- el tiempo del calor y del fuego. El verano también se denomina “canícula” -diminutivo femenino de canis- que significa, “perrita”, la forma de la estrella Sirio, visible durante esta época.


El tópico publicitario dice que, en la actualidad, el “verano” es la época de las vacaciones, el paréntesis de las tareas laborales, el tiempo del descanso y del ocio, la ocasión para el cambio de costumbres, de actividades, de vestidos, de comidas y de bebidas, el período en el que vivimos con mayor libertad, relajamos los horarios, el lenguaje, las convenciones y los comportamientos.


Durante el verano, los ciudadanos que gozan de tiempo libre están de vacaciones y los que poseen medios económicos suficientes, ventilan las neuronas en la playa o en el monte, viven aventuras y multiplican sus diversiones; disfrutan con los amigos y con la familia; visitan a las personas que hace tiempo no veían, leen libros sin prisas, toman refrescos en las terrazas sin necesidad de cubrirse con las “rebequitas” o los abrigos, y acuden a fiestas sin pensar en exámenes ni en trabajos. Otros, desgraciadamente, se ven obligados a trabajar para que los demás disfruten y, algunos, a pesar de la bajada del paro, proclamada a bombo y platillo por los medios de comunicación, permanecen en un desolador, angustioso y punzante descanso obligado.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

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viernes, 13 de agosto de 2021

ASUNCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN
(15 de agosto de 2021), por Antonio Troya Magallanes




ASUNCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN
(15 de agosto de 2021)




Introducción: La resurrección de Jesús, fuente de la nuestra.

Celebramos hoy una gran fiesta: el día en que María, dejando definitivamente este mundo, puso su casa definitivamente en el cielo. Para llegar a comprender algo de este misterio tenemos que ir primero de todo a la fuente. Y la fuente es su hijo, Jesucristo nuestro Señor, quien después que lo asesinaron resucitó al tercer día y se marchó al cielo a compartir su gloria con el Padre y el Espíritu Santo. Fue el primer resucitado, porque, aunque los libros sagrados nos hablan de otras resurrecciones, p.e. la de Lázaro de Betania, ésas eran para volver a la vida anterior que había roto la muerte. Cristo no vuelve para convivir con nosotros, sino como hemos dicho establece su morada definitiva con el Padre y el Espíritu Santo. Fue el primero, pero no el único, porque de su resurrección participaremos todos los que nos hemos unidos a Él por la fe y el bautismo. Pero esto ¡el último día, cuando deje de existir este mundo nuestro!


1. La resurrección de María entre la de Jesús y la nuestra.

Lo que ahora queremos ver es si entre el día de la resurrección del Señor y el último día en que resucitaremos los cristianos, hay un momento en que se nos adelante la Virgen María y participe de la resurrección de su hijo antes que nosotros, antes del último día. Y la Iglesia nos dice que sí, que ese momento tuvo lugar poco después de su muerte y goza desde entonces de la gloria de su Hijo en compañía del Padre y del Espíritu. Y nos parece totalmente normal: ella fue la que, dando a luz al primer resucitado, hizo posible la resurrección de todos los hombres; ella lo acompañó en su pasión y sufrió junto con Él todos sus padecimientos, por los que nos ganó la gloria eterna ¿por qué habría de esperar al final de los tiempos para gozar ella de esa gloria? No parece que eso tuviera mucha lógica. Así lo entendió el Dios todopoderoso que decretó que, una vez terminada su carrera por esta vida, fuera a acompañar a su bendito Hijo a la gloria eterna. Y ése es el acontecimiento que celebramos en la fiesta de hoy: María fue llevada por los ángeles a la gloria del cielo antes de que su cuerpo mortal fuera comida de gusanos.


2. María en el cielo bendice a Dios, su salvador.

Desde entonces María canta en el cielo su Magníficat: proclama con toda su fuerza la grandeza del Señor, que ha elevado a los hombres a la dignidad de hijos y los ha hecho coherederos con el Hijo único; se llena de alegría porque los dolores de la pasión –los de su hijo y los suyos propios- han traído la salvación a todos los hombres; se admira de que un Dios tan grande esté tan cerca de los pequeños; da gracias humildemente por haber sido escogida para Madre del Salvador, por haberlo cuidado y padecido con él, y ser por eso dispensadora de muchas de sus gracias; experimenta que el Dios que se ha acercado a ella para elevarla a tan gran dignidad se acerca también a todos los pequeños de este mundo y deja de lado a los grandes, porque ellos se creen satisfechos con sus grandezas y no les parece que necesiten a Dios, sino que piensan bastarse a sí mismos.


Conclusión: A Jesús por María.

Unámonos a María ahora que se nos va a hacer presente el Resucitado y cantemos con ella las glorias del que sostiene a los humildes y rechaza a los soberbios. El Dios grande que hace liga con los pequeños, que son quienes necesitan a Dios y buscan su amor y su ayuda. Del que nos hace presente ahora a su Hijo amado que nos trae la salvación.



Antonio Troya Magallanes, nace en San Fernando (Cádiz), el 28 de diciembre del año 1927, un cura al que a muchos nos ha alegrado conocer y a los que a muchos nos ha dejado una gran huella de humanidad. Fiel defensor del Concilio Vaticano II, su labor pastoral y su compromiso evangélico y social chocó con una sociedad autoritaria y caciquil.


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Antonio Troya Magallanes, su perfil como sacerdote a través de sus homilías:
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6299157.pdf

Antonio Troya Magallanes, nombrado “hijo adoptivo de Puerto Real”:
https://www.puertorealhoy.es/antonio-troya-maruja-mey-seran-nombrados-nuevos-hijos-adoptivos-puerto-real

Antonio Troya Magallanes, perfil sacerdotal (Pág. 23), por JAHG:
http://www.obispadocadizyceuta.es/wp-content/uploads/2003/07/BOO2541-Julio-Agosto-2003.pdf

jueves, 12 de agosto de 2021

ORAR EN EL MUNDO OBRERO «ASUNCIÓN DE LA VIRGEN» (15 DE AGOSTO DE 2021) CICLO “B”


Asunción de la Virgen • 15 agosto 2021

12 AGOSTO 2021 | POR 

Queridas hermanas y hermanos:

Pediremos a nuestra Madre,
la Virgen Santísima,
que interceda por nosotros
para que nos decidamos
a vivir estas verdades.

Para ello la invocaremos
poniendo en nuestros labios
y meditando en nuestro corazón
las arrebatadoras palabras
que Ella pronunció cuando
el Verbo Encarnado y Ella
eran como un solo ser indivisible.

Las maravillosas
estrofas
del «Magníficat»
han de ser
para nosotros,
además,
el fundamento de
nuestra acción
apostólica y social.

¡Ese «Magníficat» al que
nuestro egoísmo anticristiano
ha relegado tantos años
a los rincones del olvido!


Un fuerte abrazo
en Cristo Obrero.

¡Hasta mañana en el altar!

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y

Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización

y Vida comunitaria.
https://www.hoac.es/2021/08/12/asuncion-de-la-virgen-15-agosto-2020/

San Lucas 1,39-56:
«Proclama mi alma
la grandeza del Señor».

Accede a más oraciones aquí.
https://www.hoac.es/que-hacemos/espiritualidad/orar-desde-el-mundo-obrero/


También en Issuu
https://issuu.com/hoac/docs

https://www.hoac.es/2021/08/12/asuncion-de-la-virgen-15-agosto-2020/ 

https://www.hoac.es/wp-content/uploads/2021/08/Asuncion-de-la-Virgen.pdf 

https://issuu.com/hoac/docs/asunci_n_de_la_virgen

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«ORAR CON LA IGLESIA»
ASUNCIÓN DE LA VIRGEN
20ª Semana del Tiempo Ordinario (Ciclo ‘B’)
Del 15 al 21 de agosto de 2021.


ASUNCIÓN DE LA VIRGEN
Domingo 20º del Tiempo Ordinario
15 de agosto de 2021.

Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo, que, consumado el curso de su vida en la tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria de los cielos.  Esta verdad de fe, recibida de la tradición de la Iglesia, fue definida solemnemente por el papa Pío XII en 1950 (elog. del Martirologio Romano).

La Virgen Inmaculada, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del cielo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, el Señor, vencedor del pecado y de la muerte.  La Asunción de la Santísima Virgen en cuerpo y alma al cielo, constituye una participación singular en la resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos (cf. 2 lect., CEC 966).  La Madre de Jesús, glorificada ya en los cielos en cuerpo y alma, es la imagen y comienzo de la Iglesia que llegará a su plenitud en el siglo futuro.  También en este mundo, hasta que llegue el día del Señor, brilla ante el pueblo de Dios en marcha, como señal de esperanza cierta y de consuelo (LG 68).


-
Ap 11,19a; 12,1-6a.10ab. Una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies.

- Salmo 44. R/. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir.

- 1 Cor 15,20-27a. Primero Cristo, como primicia; después todos los que son de Cristo.

Del Evangelio de san Lucas 1,39-56.
“El Poderoso ha hecho obras grandes en mí; enaltece a los humildes”

María dijo: -"Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.  Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: Su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.  Él hace proezas con su brazo: Dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.  Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia en favor de Abrahán y su descendencia para siempre".

COMENTARIO

La Virgen María nos invita en su festividad a participar en su cántico de agradecimiento a Dios, que la ha salvado porque ha mirado la humillación de su esclava, ella nos ayuda, anima, nos da fuerza y seguridad.  Ella no habla sólo de la mirada de Dios sobre la humillación de su esclava, sino de enaltecer a todos los humildes.  No debemos imaginar un cielo que nada tenga que ver con la tierra.  Tampoco una tierra que nada tenga que ver con el cielo.  Cuando rezamos: “Venga a nosotros tu reino”, expresamos un reino que se inicia aquí, que llegará a su plenitud al fin de los tiempos.  Tomemos en serio las cosas de la tierra y las del cielo.  Las de la tierra: Si no, no se hubiera encarnado Cristo.  Las del cielo: Ya que no podemos olvidar a dónde nos dirigimos.  Sé fiel a Cristo.  Sé persona de esperanza.

ORACIÓN

Nos unimos a la oración de María que dice: Estoy loca de alegría por Él que es mi Salvador.  Se ha fijado en mí, su humilde esclava, pues mirad, desde ahora me felicitarán todas las gentes, porque lo que ha hecho en mi es algo impresionante.  Él es poderoso, es santo, y su misericordia de generación en generación se derrama sobre sus fieles.  En la vida de los hombres-mujeres interviene con fuerza, deshace los planes de los soberbios y engrandece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes, a los ricos los despide con el corazón vacío.  Se preocupa de sus fieles y lo que prometió desde antiguo lo cumple siempre con misericordia.


Lunes de la 20ª Semana T. Ordinario
San Esteban de Hungría.  San Roque
16 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 19,16-22.

“Si quieres llegar hasta el final, vende tus bienes,
así tendrás un tesoro en el cielo”

Se acercó uno a Jesús y le preguntó: - “¿Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?”.  Jesús le contestó: “Guarda los mandamientos.  No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo".  El muchacho le dijo: -"Todo eso lo he cumplido  ¿Qué me falta?".  Jesús le contestó: -"Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego vente conmigo".  Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

COMENTARIO

El joven se presenta como un alma inquieta, es joven y rico.  Pero todo ello no le impide ser consciente de la insatisfacción, de percibir que hay un vacío en su vida que debería estar lleno.  Por eso llega a Jesús con una pregunta que es la pregunta fundamental: -“¿Qué debo hacer?”.  Jesús dice que los mandamientos son necesarios para entrar en la vida eterna.  Cumplidos con fidelidad ellos bastan.  No se puede someter a revisión la voluntad de Dios.  O se cree, y entonces se acepta el decálogo, o no se cree, y entonces asume cada uno su propio camino y riesgo.

ORACIÓN

Feliz la persona que oye la llamada de Jesús.  No estará vacío por dentro, vivirá sin sobresaltos, no temblará ante el futuro.  Ni el dinero, ni las ansias de riquezas, ni el odio, ni el orgullo minarán su Espíritu.  Su gozo es cumplir los mandamientos del Señor, en ellos encuentra vida y plenitud.  Señor, ayúdame a llegar hasta el final, haz que NO se me pegue el corazón al dinero y que sepa compartirlo con los pobres.  Señor quiero estar contigo; quiero que Tú seas mi gran tesoro, mi cielo.  Señor quiero estar contigo; quiero que Tú seas mi gran tesoro, mi cielo.


Martes de la 20ª Semana T. Ordinario
Santa Clara de la Cruz, virgen de la Orden
de los Eremitas de San Agustín
17 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 19,23-30.

“Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja,
que a un rico entrar en el reino de Dios

 

Dijo Jesús a sus discípulos: -"Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.  Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios".  Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: -"Entonces, ¿quién puede salvarse?".  Jesús se les quedó mirando y les dijo: -"Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo".

 

COMENTARIO

Jesús manifiesta que el Reino “no se gana” como se gana el dinero, sino que se “recibe” por el amor gratuito de Dios.  Por eso también los ricos pueden entrar en el Reino si no están apegados a la riqueza.  Al que lo deja todo y le sigue a Jesús; ¿qué le va a tocar?  Escúchalo de labios de Jesús: El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

 

ORACIÓN

Tu Señor rechazaste el poder de las riquezas y proclamaste dichosos a los pobres que te siguen.  Vuelve a nosotros tu mirada porque son muchos los bienes que nos impiden seguirte.  No dejes que el dinero nos esclavice, ni permitas que se pegue nuestro corazón a los bienes de este mundo.  Que por Ti y por el Evangelio seamos capaces de dejar casa y hermanos bienes y sentimientos para alcanzar la salvación y la vida eterna.  Gracias Señor por regalarnos cien veces más de lo que por Ti dejamos y por darnos la vida eterna.


Miércoles de la 20ª Semana T. Ordinario
San Alberto Hurtado Cruchaga,
presbítero de la Compañía de Jesús.
18 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 20,1-16.
¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?

Dijo Jesús: -“El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña.  Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.  Salió otra vez a media mañana, salió de nuevo hacia mediodía y al caer la tarde y les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido’.  Cuando oscureció el dueño dijo al capataz: ‘Llama a los jornaleros y págales el jornal’.  Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.  Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno”.

COMENTARIO

La llamada del Señor produce en todos el mismo efecto: La Salvación.  La recompensa de Dios es un “don”, un regalo igual para todos un “regalo” del Señor y no el fruto de sus esfuerzos personales.  Desde el punto de vista de los “méritos”, estamos ante una aparente “injusticia” de Dios.  Pero escucha la respuesta del Señor: "Amigo, no te hago ninguna injusticia.  ¿No nos ajustamos en un denario?  Toma lo tuyo y vete.  Quiero darle a este último igual que a ti.  ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos?  ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?"  Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos".

ORACIÓN

Señor Tú que nos invitas a trabajar en tu reino recompénsanos no según nuestros méritos sino según la medida de tu misericordia.  No permitas que midamos tus obras según nuestros criterios humanos, ni aceptes que juzguemos tu bondad desde nuestras envidias.  Haznos comprender que la Salvación es un don tuyo para todos los hombres y mujeres.  Bendito seas Padre porque a todos das según los cálculos de tu amor.  Bendito seas Padre por el don de la Salvación.


Jueves de la 20ª Semana T. Ordinario
San Juan Eudes, presbítero.
San Ezequiel Moreno Díaz, obispo.
19 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 22,1-14.
“A todos los que encontréis, convidadlos a la boda”

Jesús habló en parábolas diciendo: -"El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo.  Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir.  Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos.  El rey montó en cólera, luego dijo a sus criados: "La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían.  Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda".  Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos.

COMENTARIO

Jesús siempre nos habla de que el Reino es gozo y alegría.  Es una continua fiesta para quien lo quiere recibir.  "Quien rechaza su invitación, no se sentará a su mesa como amigo".  El hombre "sin el vestido de conversión, sin el deseo de aceptar lo que significa sentarse a la mesa del Señor, sin poner de su parte lo mínimo que se exige para la fiesta", no es digno de estar en el banquete que se le ofrece de modo tan gratuito.  Hay que ir revistiéndose de la misma vida de Cristo; es el vestido apropiado para disfrutar del banquete en el Reino.

ORACIÓN

Bendito seas Padre por invitarnos al banquete en el que tu Hijo se nos regala como alimento.  Concédenos ir revestidos de la dignidad de cristianos; de las actitudes y los gestos de Jesús; de su dulzura y bondad, de su actitud de servicio y de su misericordia.  Haz que ya desde ahora buenos y malos aceptemos tu invitación y los afanes de la vida no nos apartan de la fiesta del banquete eterno.  Haz Señor que un día podamos sentarnos en la mesa eterna de tu reino.


Viernes de la 20ª Semana T. Ordinario
San Bernardo de Claraval,
Abad y Doctor de la Iglesia.
20 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 22,34-40.
“Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo”

Los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: -"Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?".  Él le dijo: -“Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.  Este mandamiento es el principal y primero.  El segundo es semejante a él: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’.  Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas".

COMENTARIO

Para los fariseos y "maestros" de la ley, todos los preceptos tienen el mismo valor ya que, por ellos, se alcanza la salvación.  La pregunta que le hacen es importante por la confusión que reinaba ante los seiscientos trece preceptos (365 prohibiciones y 248 mandatos positivos) que los expertos habían sacado de la Ley.  Cualquier incumplimiento de alguno de ellos, significaba una inobservancia de la Alianza.  Para Jesús en este mandamiento de "amor a Dios y al prójimo" tienen su origen y su resumen todas las enseñanzas de la ley y de los profetas.  Para el creyente el Señor establece el camino fundamental para alcanzar su liberación: El camino del "amar a Dios con toda el alma y al prójimo como a sí mismo".

ORACIÓN

Señor, te damos gracias porque eres amor.  Porque nos has hecho tan semejantes a Ti que hasta podemos amar.  Gracias, por ser algo más que instinto; gracias, por el misterio del amor.  Gracias por mis amistades.  Gracias, porque amando has dado sentido a nuestro dolor y a nuestra espera.  Gracias, Señor, porque un acto de amor es un chispazo definitivo del corazón de Dios.  Señor que no estropeemos el amor con nuestro egoísmo.  Jesucristo, enséñanos a amar totalmente, hasta la última consecuencia; y no dejes que se envejezca nuestro corazón.  Jesucristo, enséñanos a amar hasta la última consecuencia; y no dejes que se envejezca nuestro corazón.


Sábado de la 20ª Semana T. Ordinario
San Pío X, papa.
21 de agosto de 2021.

Del Evangelio de san Mateo 23,1-12.
“Ellos, no hacen lo que dicen

Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: -“En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: Haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.  Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.  Todo lo que hacen es para que los vea la gente: Alargan las filacterias; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros”.

COMENTARIO

La autoridad no puede ser un medio para buscar el propio interés, sino un instrumento para servir a los hermanos.  La comunidad cristiana no se funda en títulos y en honores, sino en la fraternidad, que nace del hecho de tener un Padre común y de seguir a Jesús.  Todos vamos embarcados en la misma nave y debemos ayudarnos para llegar, felizmente, a la Casa del Padre.  Así nos lo dice Jesús: ‘Vosotros, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.  Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo’.

ORACIÓN

Dios y Padre nuestro, Tú nos has dado a Jesús como maestro de vida; que su obediencia sea para nosotros un modelo, y su misericordia la fuerza que nos hace obrar.  Ayúdanos a cumplir lo que nos dicen los que hablan en tu Nombre, aunque su conducta nos sea la más honesta.  No dejes que impongamos cargas a los demás, sino que estemos dispuestos siempre a colaborar y que siempre Señor vivamos desde la humildad y no desde la arrogancia.  Gracias Padre porque nos has dado a Jesús como maestro de vida.


Iglesia y Mundo Obrero – 75 años de encuentro

martes, 10 de agosto de 2021

DESCANSAR Y DISFRUTAR: DISFRUTAR CON EL CUERPO Y CON EL ESPÍRITU, por José Antonio Hernández Guerrero




Descansar y disfrutar: Disfrutar con
el cuerpo y con el espíritu




El verano constituye una oportunidad para disfrutar, esa aspiración universalmente ansiadas y, a veces, difícil de satisfacer. En este tiempo podemos practicar con mayor libertad el disfrute de esas actividades que son necesarias para seguir vivos, como, por ejemplo, alimentarnos, hacer deportes y descansar. En mi opinión también deberíamos aprovechar este tiempo para entrenar las sensaciones que nos proporcionan placer. Es posible que los prejuicios contra el disfrute sensorial estén determinados por aquella interpretación errónea de la ascética ampliamente predicada durante los tres últimos siglos o, quizás, por una reacción generalizada provocada por la ubicua y agresiva publicidad consumista actual, pero el hecho cierto es que, en algunos ambientes, existe una seria resistencia a valorar positivamente el disfrute de los sentidos. Quizás por eso, cuando nos referimos a la sensibilidad, solemos definirla como una facultad despojada de sus sustanciales dimensiones corporales.


El verano es el tiempo propicio, además, para cultivar la amistad, esa relación afectiva que ha de estar presente en las diferentes etapas de la vida, es una necesidad y una fuente de beneficios de elevados valores terapéuticos y cuya importancia es vital, sobre todo, en la ancianidad. Los amigos son los que, por su proximidad y por su semejanza, mejor nos comprenden aunque no tengamos que darles muchas explicaciones.


El verano nos proporciona nuevas oportunidades para disfrutar. Sí -queridas amigas y amigos- necesitamos no sólo descansar sino también disfrutar para seguir caminando, para superar el conformismo y para progresar. Todos, con independencia de la edad, de las creencias, de las posibilidades económicas e, incluso, del estado de salud, necesitamos disfrutar, gozar y deleitarnos para no desfallecer y para vencer el aburrimiento, esa desagradable sensación de desgana, de cansancio y de fastidio que nos produce la rutina. Recordemos que la palabra “aburrir” procede del verbo latino “abhorrere” que significa tener aversión a algo, y que éste deriva de “horrere” que quiere decir “erizarse”, “ponerse los pelos de punta” a consecuencia del malestar corporal que producen las ideas, las palabras y las conductas desagradables. El aburrimiento -cuya expresión externa es el bostezo- tiene, efectivamente, algo o mucho de disgusto, de fastidio, de molestia y de hastío. Descansemos y disfrutemos para, por favor, no aburrirnos.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

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sábado, 7 de agosto de 2021

DOMINGO DECIMONOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO (08 de agosto de 2021), por Antonio Troya Magallanes




DOMINGO DECIMONOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO (08 de agosto de 2021)



Introducción: El verdadero pan del cielo.

En este evangelio Jesús hace un anuncio bastante obscuro de la Eucaristía. Él es el verdadero pan del cielo, del cual el que coma no morirá para siempre. Comer este pan puede ser muy bien creer en Él y aceptar su Palabra. Pero ya se vislumbra que además habrá un pan que dará la vida a los hombres: «Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo». No hay una mención explícita de la Eucaristía, pero bien puede ya vislumbrarse, sobre todo leído este texto por los fieles que ya celebran en rito eucarístico. El pan del que Jesús habla no es el maná que les dio Moisés, porque los que comieron de él pasaron después por la muerte; el verdadero pan del cielo, el que da Dios, es el mismo Jesús, pero Él lo concretará después en el pan de la Eucaristía, que es su carne, y quien coma de él resucitará en el último día.


1. El pan que da la vida a los hombres.

No cabe duda de que Jesús se presenta a sí mismo como el verdadero Pan de vida, el que da el Padre del cielo. El maná del desierto sólo era una figura de lo que vendría después. El que da el Padre es verdadera fuente de vida: «Yo soy el pan de la Vida». Pero nadie puede acercarse a comer de él, si el Padre no lo lleva de la mano. Los humanos tendrán que hacerse discípulos de Dios y con su enseñanza aprender a aceptar a Jesús –a tener fe en Él y en su Palabra–: esto será comer el pan que da la vida. Es decir, la fe en Jesús es un don de Dios que Dios sólo da a quienes se acercan humildemente a Él para recibirlo. Quizás muchos blasonemos de creer en Jesús, pero ¿nos hemos acercado al Padre humildemente para aprender el camino? O quizás nuestra fe sea pura fantasía. Pero Jesús como pan de vida tenía que concretarse para poder ser comido por todos los creyentes. Por eso Jesús en el último tramo de su vida, mientras cenaba por última vez con sus discípulos tomo un trozo de pan de la mesa y después de bendecir al Padre, dijo: «Esto es mi cuerpo». Desde entonces todos podemos acercarnos a la mesa del altar para alimentarnos con el Pan de Vida. Pero, como decíamos antes de Jesús, hemos de aprender de Dios en la soledad de la oración cuál es ese pan que comemos y que frutos podemos sacar de él, si lo comemos dignamente.


2. Comprobando la autenticidad de nuestras comuniones.

¿Comemos dignamente el pan de la Eucaristía? Por sus frutos los conoceréis. Quizás nos puede servir para este examen los frutos que enumera san Pablo en la segunda lectura: 1/ «Desterrad de vosotros la ira, los enfados e insultos y toda la maldad.» ¿Hemos conseguido esto después de un montón de años comulgando? 2/ «Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo». ¿Hasta dónde llega nuestro perdón? Y 3/ «Vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros». Esto es lo que profesamos al tomar la hostia consagrada, pero ¿es sólo un dicho sin contenido?


Conclusión: Lo que agrada y lo que compromete.

En el altar no sólo ponemos el cuerpo de Cristo, ponemos también su entrega generosa a la muerte por nosotros, y el participar de la Eucaristía por la comunión es un compromiso de imitar en la medida de nuestras posibilidades esta entrega a los hermanos, no sea que aceptemos de la comunión sólo lo que nos conviene y dejemos de lado lo que nos compromete. Al dejar una parte, dejaríamos el todo.



Antonio Troya Magallanes, nace en San Fernando (Cádiz), el 28 de diciembre del año 1927, un cura al que a muchos nos ha alegrado conocer y a los que a muchos nos ha dejado una gran huella de humanidad. Fiel defensor del Concilio Vaticano II, su labor pastoral y su compromiso evangélico y social chocó con una sociedad autoritaria y caciquil.


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https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6299157.pdf

Antonio Troya Magallanes, nombrado “hijo adoptivo de Puerto Real”:
https://www.puertorealhoy.es/antonio-troya-maruja-mey-seran-nombrados-nuevos-hijos-adoptivos-puerto-real

Antonio Troya Magallanes, perfil sacerdotal (Pág. 23), por JAHG:
http://www.obispadocadizyceuta.es/wp-content/uploads/2003/07/BOO2541-Julio-Agosto-2003.pdf