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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


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jueves, 21 de octubre de 2021

ORAR EN EL MUNDO OBRERO «30º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» (24 DE OCTUBRE DE 2021) CICLO “B”


30º Domingo TO • 24 octubre 2021

21 OCTUBRE 2021 | POR 

Queridos hermanos y hermanas:

“Ojos que no ven,
corazón que no siente”,
dice el refrán.

Y esta es
una de las verdades
de nuestra vida.

Si vivimos ciegos y sordos
ante lo que nos rodea,
terminamos por vivir
en la insensibilidad,
ante todo.

Nada nos afecta.

Podemos
pasar de largo
ante las personas
y sus sufrimientos.

Porque la mirada
nos hace conscientes,
y nos empuja a
la responsabilidad fraterna…
si miramos correctamente,
si estamos situados
donde debemos.

No es lo mismo
mirar desde fuera,
desde lejos,
o desde arriba,
que hacerlo desde dentro,
desde la cercanía
de la encarnación,
desde abajo.

"El mundo se ve
más claro desde
las periferias"
recuerda el papa.

Necesitamos que
la compasión de Dios
nos salve.

Un abrazo en Cristo obrero y

¡Hasta mañana en el altar!

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y

Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.



San Marcos 10,46-52:
«Ten compasión de mí».

Accede a más oraciones aquí.
https://www.hoac.es/que-hacemos/espiritualidad/orar-desde-el-mundo-obrero/


También en Issuu
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https://www.hoac.es/2021/10/21/30o-domingo-to-24-octubre-2021/ 

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«ORAR CON LA IGLESIA»
30ª Semana del Tiempo Ordinario
(Ciclo ‘B’)
Del 24 al 30 de octubre de 2021.


Domingo 30º del Tiempo Ordinario.
JORNADA MUNDIAL Y COLECTA POR LA
EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS
San Antonio María Claret, obispo,
fundador de los misioneros claretianos.
24 de octubre de 2021.

En la 1.ª orac. de hoy pedimos a Dios que aumente nuestra fe, esperanza y caridad.  A través de estas virtudes —dones de Dios— alcanzaremos la salvación.  El pueblo de Israel, y especialmente los más pobres y necesitados (ciegos, cojos, preñadas y paridas…), experimentó el amor de Dios cuando lo salvó del destierro y lo llevó de nuevo su tierra: «Vendrán todos llorando y yo los guiaré entre consuelos» (1 lect.).  Se anuncia aquí la plenitud de la salvación que nos viene por la fe en Jesucristo.  Esa fe que curó al ciego de Jericó cuando le pidió a Jesús: «“Rabbuní”, que recobre la vista» y que nos empuja a seguirlo por el camino de la vida hasta que un día lo veamos cara a cara en el cielo (cf. Ev.).

- Jer 31,7-9. Guiaré entre consuelos a los ciegos y los cojos.

- Salmo 125. R/. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

- Heb 5,1-6. Tú eres sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec.

Del Evangelio de san Marcos 10,46-52.
“Rabbuní, haz que pueda ver”.

El ciego Bartimeo hijo de Timeo estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.  Al oír que era Jesús empezó a gritar: -“Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí”.  Muchos lo regañaban para que se callara.  Pero él gritaba más: -“Hijo de David, ten compasión de mí”.  Jesús se detuvo y dijo: -“Llamadlo”.  Llamaron al ciego, diciéndole: -“Ánimo, levántate, que te llama”.  Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.  Jesús le dijo: -“¿Qué quieres que haga por ti?”.  El ciego le contestó: -“Maestro, que pueda ver”.  Jesús le dijo: -“Anda, tu fe te ha curado”.  Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

COMENTARIO

Hoy muchos han roto sus relaciones con "el Dios de su infancia", y se han quedado vacíos de vida religiosa; otros, en sus dudas o en su búsqueda, han hecho la oración del ciego y viven la nueva experiencia de creer en un Dios cercano que nos llena de paz en nuestras luchas diarias.  En Jesús se nos ofrece luz para nuestra ceguera, para nuestras vacilaciones, para nuestras dudas, para nuestras limitaciones.  Es la actitud del ciego de Jericó: Gritar a Jesús y decirle con fe: -“¡Maestro, que vea!”.  Y Jesús hará brillar su luz sobre ti.  La Iglesia, y cada uno de nosotros los cristianos, hemos de decir a todos los que dudan o vacilan o carecen de la luz de la fe: -“¡Animo, el Maestro te llama!”.

ORACIÓN

Que esté atento a tu paso por mi vida Señor.  Que pueda ver dónde está la Salvación, donde está la vida, que pueda ver Señor.  Ten compasión de mí porque no veo, estoy ciego; ciego de ambición, de orgullo; tal vez ciego de envidia; ciego para ver al prójimo que me necesita.  Que sepa silenciar las voces de los que me dicen cállate; y que tenga oídos para escuchar a los que me animan diciéndome: ánimo, levántate, que te llama.


Lunes de la 30ª Semana T. Ordinario.
San Frutos, Santa Engracia y San Valentín, mártires.
25 de octubre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 13,10-17.

“A ésta, que es hija de Abrahán, ¿ no había que sanarla en sábado?”.

Jesús al ver a una mujer enferma la llamó y le dijo: -"Mujer, quedas libre de tu enfermedad".  Pero el jefe de la sinagoga, indignado dijo a la gente: -"Seis días tenéis para trabajar; venid esos días a que os curen, y no los sábados".  Pero el Señor, dirigiéndose a él, dijo: -"Hipócritas: Cualquiera de vosotros, desata del pesebre al buey o al burro y lo llevaba a abrevar, aunque sea sábado.  Y a ésta, que es hija de Abrahán, ¿no había que sanarla en sábado?".  A estas palabras, sus enemigos quedaron abochornados, y toda la gente se alegraba de los milagros que hacía.

COMENTARIO

La actitud de Jesús curando a una enferma en sábado, muestra que ha venido a salvar, a liberar y a compartir la condición humana, aunque para ello haya que quebrantar unos preceptos de la ley erróneamente interpretados.  Si el sábado ha sido hecho para el hombre, la importancia de la persona está por encima de las prescripciones humanas.  Todos ven las cosas maravillosas que hace Jesús, pero no todos las interpretan como signo de la bondad de Dios.

ORACIÓN

Gracias Señor, porque me liberas del pecado que me tiene esclavizado, Tu enderezas mi vida y me llevas a glorificar tu nombre porque para ti Padre lo importante no son las normas sino las personas.  No me dejes caer en la hipocresía del cumplimiento de unas leyes haz que imitando tu manera de ser me preocupe de las personas por encima de normas, de leyes y de preceptos.  Alegrándome por tu manera de ser te alabo y te glorifico proclamando tu bondad.  Gracias Señor, porque me liberas.


Martes de la 30ª Semana T. Ordinario.
San Evaristo, Papa y Mártir.
26 de octubre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 13,18-21.
Crece el grano y se hace un arbusto”.

 

Decía Jesús: -"¿A qué se parece el reino de Dios?  ¿A qué lo compararé?  Se parece a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y los pájaros anidan en sus ramas".  Y añadió: -"¿A qué compararé el reino de Dios?  Se parece a la levadura que una mujer toma y mete en tres medidas de harina, hasta que todo fermenta".

 

COMENTARIO

Dos breves parábolas nos hablan de la extraordinaria fuerza de la semilla de Reino y su imparable crecimiento a pesar de la sencillez y humildad de sus comienzos.  El Reino, sí tiene algo misterioso y oculto es el fruto, la cosecha, que la semilla produce exclusivamente por la fuerza que lleva en su entraña.  A nosotros se nos entrega como semilla que hemos de sembrar, de cuidar.  Pero la semilla lleva en sí misma la fuerza para dar el fruto “sin que sepamos cómo sucede”.  La fuerza del Evangelio la fuerza intrínseca de la semilla nos invita a colaborar con optimismo y esperanza, porque el Reino de Dios está en buenas manos.

 

ORACIÓN

Dios padre y mamá, haz que mis ojos vean lo que Tú ves: La fuerza imparable del mensaje de la salvación.  Haz que mi voz sepa sembrar semillas de tu Reino y que mis labios canten los cantos de tu amor y tu alegría porque la fuerza interior de tu Reino se impondrá sobre los negros horizontes de la injusticia.  Haz que tu Evangelio transforme este mundo en Reino de Dios.  Haz que tu Evangelio transforme este mundo en Reino de Dios.


Miércoles de la 30ª Semana T. Ordinario.
Santos Vicente, Sabina y Cristeta de Talavera (Toledo),
hermanos mártires del siglo IV
27 de octubre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 13,22-30.
Vendrán de oriente y occidente, y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios”.

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.  Uno le preguntó: -"Señor, ¿serán pocos los que se salven?".  Jesús les dijo: -“Esforzaos en entrar por la puerta estrecha.  Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán”.

COMENTARIO

Nunca dijo Jesús "qué es" el Reino de los Cielos, sino "a qué se parece".  Y se parece a un banquete, allí donde se ofrece gratis la comida abundante y la alegría en el gozo de la amistad.  Salvarse es entrar en la sala del festín.  Para entrar en la sala hacen falta dos cosas: Recibir la invitación y encontrar la puerta abierta.  La invitación se pasa a todos.  La tarjeta de invitación es la fe y en este peregrinar hacia Dios cabe la posibilidad de hacer elecciones libres acertadas o equivocadas.  Mientras hay vida es posible corregir lo equivocado.  Tras la muerte ya no es posible elegir.  Se cerrará la puerta: Unos quedarán dentro y otros serán excluidos fuera.  La puerta cerrada o abierta por nuestras obras es incumbencia personal porque la estrechez de la puerta puede entenderse en el sentido de que la práctica del bien es costosa y supone esfuerzo.  Esfuérzate por entrar en la vida.

ORACIÓN

Dios y Padre nuestro, ven a abrir las puertas selladas de nuestro corazón.  Penétranos con el soplo de tu Espíritu, y que Cristo sea la puerta que abra nuestra existencia a la libertad y a la vida.  Bendito seas Jesucristo, puerta del cielo.  Dichoso el que camina hacia Ti y persevera en tu amor.  Bendito seas Señor que a todos abres la puerta de la salvación.  Gracias Señor por la invitación a la fe que nos abre la posibilidad de participar de tu vida.  Dios y Padre nuestro, ven a abrir las puertas selladas de nuestro corazón.


San Simón y San Judas Tadeo, apóstoles
Jueves de la 30ª Semana T. Ordinario.
28 de octubre de 2021.

Fiesta de san Simón y san Judas, apóstoles, el primero apellidado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Santiago, llamado también Tadeo, el cual, en la última Cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: «El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él» (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Lucas 6,12-19.
“Escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles”.

 

Jesús pasó la noche orando a Dios.  Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que se puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.  Venían las gentes a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de Él una fuerza que los curaba a todos.

 

COMENTARIO

En la lista aparecen los dos apóstoles que hoy recordamos: Simón Zelotes y Judas el de Santiago (o Tadeo).  A todos “los nombró apóstoles”, o sea, “enviados”, “mensajeros”.  Jesús es el verdadero pastor, luz, guía y maestro de la humanidad y de la comunidad de sus seguidores.  Él es el “apóstol”, el auténtico “enviado de Dios.  Y en Él se basa nuestra fe cristiana y el edificio de la Iglesia.  Pero ha sido Él mismo quien ha querido que el grupo de los Doce fuera el fundamento visible de la comunidad, colaboradores suyos, evangelizadores.

 

ORACIÓN

Creo en la Iglesia apostólica, a pesar de que en ella hay fallos y pecados.  Creo en la Iglesia instituida por Cristo porque en ella está el Espíritu de Jesús resucitado.  Creo en el colegio apostólico que hoy se hace visible en los obispos unidos al papa.  Creo en la comunidad fundada sobre la roca apostólica.  Creo Señor Jesús que Tú nos has dejado un medio a través del cual podemos vivir la comunión contigo.  Señor aumenta mi fe en la Iglesia.


Viernes de la 30ª Semana T. Ordinario.
San Narciso, Obispo de Jerusalén
29 de octubre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 14,1-6.

Si a uno se le cae al pozo el burro o el buey,
¿no lo saca, aunque sea sábado?”.

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.  Jesús se encontró delante un hombre enfermo de hidropesía y, dirigiéndose a los letrados y fariseos, preguntó: -"¿Es lícito curar los sábados, o no?".  Ellos se quedaron callados.  Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió.  Y a ellos les dijo: -"Si a uno de vosotros se le cae al pozo el burro o el buey, ¿no lo saca en seguida, aunque sea sábado?"  Y se quedaron sin respuesta.

COMENTARIO

La mejor manera de honrar este día santo es practicar la caridad con los necesitados.  Jesús les echa en cara a los fariseos que por interés personal -por ejemplo, para ayudar a un animal de su propiedad- sí suelen encontrar motivos para interpretar más benignamente la ley del descanso.  Por tanto, no pueden acusarle a Él si ayuda a un enfermo.  Una reglamentación, por religiosa que pretenda ser, que impida ayudar al que está en necesidad, no puede venir de Dios.  ¿Qué excusas ponemos nosotros para no salir de nuestro horario, en ayuda del hermano, y tranquilizar así nuestra conciencia?

ORACIÓN

Padre bueno: Ayúdame a amarle al prójimo sin reservas, a recibirle con un corazón puro a renunciar a todo lo que podría impedir su propio bien.  Envía sobre mí tu Espíritu de santidad, para que aclare mi camino, fortifique mi voluntad y me dé la perseverancia en tu servicio.  Que sepa honrarte en el día de fiesta poniendo mi vida al servicio de los demás, especialmente al servicio de los más necesitados.  Amén.


Sábado de la 30ª Semana T. Ordinario
San Alonso Rodríguez, religioso
en la Compañía de Jesús
Santo Patrono de Mallorca.
30 de octubre de 2021.

Del Evangelio de san Lucas 14,1.7-11.
“Todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido”.

Dijo Jesús: -"Cuando te conviden a una boda, no te sientes en puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: -‘Cédele el puesto a éste.’  Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.  Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: -‘Amigo, sube más arriba’.  Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.  Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".

COMENTARIO

El humilde es capaz de comprender y compartir los problemas del prójimo y por eso tiene una actitud servicial para todos; mientras que el soberbio se despreocupa de todos y solamente le interesa aquello que le favorezca a él, aunque perjudique a otros.  Pero Dios sabe situar a cada uno en el puesto que le corresponde, tal como nos lo dice el Señor en el Evangelio de hoy.  Por eso se realizará lo que Jesús dice: “El que se humilla será ensalzado y el que se ensalza será humillado”.

ORACIÓN

Abaja mi orgullo Señor, quita mis soberbias, enséñame a vivir con humildad, con sencillez, mirando siempre las necesidades y el bienestar del prójimo.  Tú que colocas a cada uno en su puesto, abaja del trono a los soberbios y enaltece a los humildes.  Tú que te revelas a los sencillos y humildes concédeme la sabiduría de los sencillos.  Tú que ciegas a los arrogantes, no permites que “los poderosos” dominen y esclavicen a los más pobres.  Abaja mi orgullo Señor, quita mis soberbias, enséñame a vivir con humildad.


miércoles, 20 de octubre de 2021

ANTE TANTA OSCURIDAD LA FE ILUMINA NUESTROS PASOS, por José Manuel Carrascosa Freire


José Manuel Carrascosa Freire

Hermanos este trabajo es la síntesis de mi reflexión tras cuanto me aconteció en pasados años tras una crisis de fe en la Iglesia diocesana de Cádiz y Ceuta.  Aunque la acción pastoral en la misma no ha cambiado, la reflexión que he realizado, sintiéndome animado y acompañado por los militantes me ha ayudado a superar esa crisis.  El trabajo realizado es bastante más extenso, pero sería cansaros con tantos textos que he utilizado, que alcanza unas doscientas páginas, que conservaré para no olvidar cuál es la luz que me ha iluminado en este proceso.

Un abrazo en Jesús obrero.

Pepe Carrascosa



Ante tanta oscuridad la fe ilumina nuestros pasos.

La razón de este trabajo que surgió en el año dos mil dieciocho en el que, tras unas actuaciones en la Iglesia diocesana de Cádiz y Ceuta, que a mi entender no eran apropiadas de cara a la evangelización, en tanto que no presentaba una imagen coherente de justicia dentro de la misma.  Ello me llevó a preguntarme sobre mi pertenencia a la Iglesia.  Mi fe en Jesús de Nazaret me decía que eso que acontecía no era muy pastoral, ni cristiano, ni tan siquiera humano, es por lo que sentí que había que hacer o decir algo para que la justicia, no la de los hombres, porque esta generalmente camina hacía intereses particulares de personas o grupos, sino al de la justicia divina que busca la dignidad de todo ser humano, por tal razón y en cumplimiento evangélico de la corrección fraterna interpelé junto con otros hermanos en la fe al máximo representante diocesano de la Iglesia gaditana.  Sin embargo, esa corrección fraterna no obtuvo éxito para restablecer la justicia.  Desde entonces esa situación me fue llevando a una crisis de fe hacia esta Iglesia.  Hubo un momento en que me parecía como si Dios se me hubiera escondido, como si Dios para la vida del común de las personas en sus motivaciones culturales, sociales, familiares, incluso vitales nada tuviera que decir para algunos miembros responsables de mi Iglesia, parece que todo transcurre como si Dios no estuviera para cuanto acontecía dentro de la Iglesia, cómo si el responsable y Creador de cuanto existe en nuestro universo visible e invisible no dice nada más allá de celebraciones sacramentales o litúrgicas y acciones de poder desde dentro de la Iglesia.  Hemos llegados los hombres y mujeres, ya religiosos o laicos a un estado de egocentrismo, que nos consideramos como los únicos artífices y dueños de nuestras vidas y la de los demás sin pensar que, nuestras acciones tienen consecuencias, y que a veces atentan contra los derechos de las personas y su dignidad.  Una situación ésta que condujo a la marcha de la comunidad de algunos militantes, compañeros de más de veinte años en la HOAC, con los que había compartido vida, sufrimientos y esperanzas.  Ante esto sentí un gran dolor, en lo espiritual porque quienes era pastor y referentes de la acción de la Iglesia para con los pobres, los trabajadores, para la dignidad humana, actuaban contrariamente a las enseñanzas del Maestro.  También el dolor provocado en lo personal, en tanto que sentí que se me arrebataba a esos hermanos.  Entré por tanto en confrontación con mi conciencia, por lo que pensé que, para mí que la fe era muy importante, tenía que recuperar esta fe regalada por el Padre Creador a lo largo de mi vida, y que para ello tenía que profundizar en las fuentes de esa fe a través de sus documentos y los de personas de fe constatada para poder recuperarla.  Todos unos escritos, documentos y percepciones que para ellos recibía, los cuales me han permitido profundizar en la fe, para afianzarme, para recuperar el sentimiento de pertenencia a la Iglesia, no de huida de ella, ni de comunidades concretas, a la vez que estos documentos también corregían deficiencias mías adquiridas a lo largo de mi vida creyente.

Hoy parece que muchos nos hemos creído que ya no necesitamos a Dios, para con ello seguir dominando al mundo y cuanto en él existe: la vida vegetal, animal, pero en muchos casos, hasta las personas, en muchas ocasiones se piensa que la felicidad se alcanza con el poder, el éxito, el ganar el gastar, el gozar sin límites, siendo estos los únicos criterios y valores que han de regir la vida y la sociedad.  Desde esta perspectiva y para seguir manteniendo en el ser humano ese anhelo por la trascendencia, hemos sustituido a ese Dios que teníamos como referente para nuestros actos, y que tanto estorba, por ese otro que satisface nuestras ambiciones y placeres, un dios éste que no cuestiona ni la moral ni la ética, incluso que tengamos cualquier religión, a condición de que esta sea vivida de manera intimista y dual, sin que altere ni cuestione al dios de la economía y de la razón.

Quizá esta pretensión mía de escribir sobre espiritualidad puede parecer pretenciosa, “vanidad de vanidades", y se me puede decir: “Maestros tiene la Iglesia", deja que sean ellos con todo su intelecto los que hagan teología, cristología, eclesiología.  Tendrían razón los que esta crítica me hicieran, si no fuera porque el conocimiento, la experiencia del encuentro, el sentir cercano a Dios, a su Hijo Jesucristo, al Espíritu Santo, a la Iglesia, no estuviera cerrada a los no sabios, a los no intelectuales, a los no ordenados…, también tendrían razón si el objeto de estas páginas, fuera meramente académico, pero no son estas mis motivaciones, pues lo que trato es de manifestar por escrito, cuanto amor a puesto Dios en sus creaturas, en concreto en esta persona y cuanto traicionamos ese amor nosotros los seres humanos.  Un amor gratuito que recibimos en la vida cotidiana, en la relación con la familia, con los miembros de la comunidad eclesial más cercana, más afín a mi vocación: la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).  Y, es que no sería honesto por mí parte no manifestar cuanto aportaron todos los militantes de esta comunidad obrera cristiana, en concreto debo nombrar a los más cercanos sin obviar a ninguno de mi diócesis de Cádiz y Ceuta.  No puedo dejar de empezar, recordando a mi inolvidable primer maestro y amigo en este caminar mío por la senda de la militancia obrera cristiana: Pepe Jiménez, trabajador en el Ayuntamiento de Cádiz, militante sindical y representante de los trabajadores en el Comité de empresa.  Aunque han sido muchos los militantes de la HOAC que ha dado a la Iglesia y al mundo obrero, con permiso de todos ellos y sin minusvalorarlos, creo que Pepe en su época fue el alma mater en Cádiz, un espejo en el que mirarse en coherencia, humanidad, compromiso y entrega hacia los demás.  Después tras su partida hacia el Padre, tomaron el relevo los también maestros y amigos: Paco González, profesor en la escuela pública, militante sindical en la USO (Unión Sindical Obrera) y USTEA, (Unión Sindical de Trabajadores de la Enseñanza) y en el campo político en el extinto Partido Socialista de Andalucía (PSA); Toñi Guardado, trabajadora de la limpieza de los colegios públicos, militante sindical en UGT (Unión General de Trabajadores y en AO (Autonomía Obrera) y representante sindical entre sus compañeras; Enrique Aznar, profesor de la escuela concertada; Enrique Blanco, trabajador en una empresa del metal, representante sindical en USO y CC.OO (Comisiones Obrera), e histórico dirigente del movimiento vecinal en Cádiz; Conchi Vallejo, trabajadora de la empresa aeronáutica en Cádiz, representante sindical, presidenta del Comité de empresa; Eduardo Soto, trabajador de los astilleros Bazán de S. Fernando, militante sindical en la USO y en UGT (Unión General de Trabajadores); Alfonso Alfaro, trabajador de Astilleros en Puerto Real, militante sindical en CC.OO.; Paco Güeto, trabajador de las telecomunicaciones, militante sindical y representante sindical en CC.OO.; Sebastián Henry, trabajador de los Astilleros en Puerto Real, miembro de CC.OO.; Joaquín Cruz, trabajador en astilleros de Puerto Real, militante sindical en USO y CAT; Inma Louzado, trabajadora en el Ayuntamiento de Puerto Real, militante sindical y representante de los trabajadores; Pepe Solís, trabajador en Diputación provincial de Cádiz, que conste que el orden de los nombrados no es por su valor ni su maestría.  También los militantes sacerdotes: Miguel Mougan, sacerdote obrero y consiliario de la HOAC; Miguel Cisteró, sacerdote obrero en Francia, en tierras dedicadas al cultivo de la uva y de la vendimia, a la cual acudían buen número de españoles;  el actual consiliario de la HOAC, Eugenio Díaz, sacerdote obrero, director diocesano de Pastoral obrera, consiliario diocesano de la JOC, (Juventudes Obrera Cristiana) y de la HOAC y otros muchos del resto de España todos ellos ejemplo de militancia obrera cristiana, auténticos discípulos de Jesucristo, militancia entregada a los obreros en las organizaciones y en la Iglesia, tratando de transformarlas desde los valores del Evangelio.  Entre los militantes mencionados me llegaron en dos momentos cruciales de mi vida: el primer momento fue en los albores del inicio de la democracia española, en el que se legalizaron los sindicatos, los partidos políticos.  Un tiempo en el que dada mi juventud buscaba respuestas políticas y sindicales a los problemas obreros.

No recuerdo el cómo me llegó los postulados de la Unión Sindical Obrera (USO), pero en mí, por naturaleza rebelde, necesitaba ese espacio donde militar en el mundo obrero, allí se me informó de los postulados de la USO, que para sintetizar diré que lo que más me atrajo fue su ideología, era su ser “socialista autogestionaria".

En esta actividad sindical conocí a algunas de las personas que me acompañaron en ese proceso de militancia sindical, al primero de ello y que ya conocía de antes, era Pepe Jiménez con quien ya había coincidido en alguna ocasión en algún acto reivindicativo contra el paro, Pepe Jiménez no era de la USO, si la memoria no me falla, se movía en la Vanguardia Obrera de los Jesuitas (VOJ) y posteriormente en la U.G.T.  Por aquella época Pepe, su hermano Lorenzo y otras personas participaban en un encierro en el convento de los dominicos en Cádiz, al que junto a otros compañeros del sindicato USO fuimos a visitar en solidaridad con ellos.  Conocí también a alguien que antes no mencioné, un cura obrero, Gabriel Delgado, trabajador de Astilleros, militante de la USO, representante sindical en el Comité de empresa.  Alguien fundamental también en aquella época sindical, fue Sebastián González Barroso, que había sido represaliado por su actividad sindical durante el régimen franquista, trabajador de las bodegas de Jerez, militante sindical de la USO y en CC.OO, militante del partido Izquierda Unida (IU) y concejal en el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, junto a estos estaban Eduardo Soto, Joaquín Cruz, ambos de la población de Puerto Real, también estaba en ese sindicato Francisco González, profesor, al igual que con Toñi, entonces trabajadora de la industria del frío.

En otra etapa de mi vida, esta también muy importante, pues, alcanza hasta el momento presente y que me llegaron de nuevo a mi vida en unos momentos difíciles, las personas que anteriormente he mencionado de la USO y después  cuando entré en la Hermandad Obrera de Acción Católica, HOAC. Entonces me llegaron el resto de los compañeros: Paco Gueto, Enrique Aznar, Enrique Blanco, Pepe Solís, Sebastián Henry, Alfonso Alfaro, Conchi Vallejo, Inma Louzado, Valentín Vivar sacerdote vasco, que tras su jubilación en la universidad vasca vino a Cádiz.  Todos los que he mencionado y otros que Jesús de Nazaret puso en mi vida me ayudaron a sentirme orgulloso, de ser miembro de un pueblo y de una clase obrera.  Todos ellos grandes luchadores contra las injusticias que se producían, por los que yo tendría que gastar mi vida con mis aciertos y errores, pero convencido de que mi misión, mi camino era, es junto con los obreros como protagonistas, buscar la justicia del Reino de Dios, en este tiempo que me ha tocado vivir.

La ignorancia, la incultura, el sufrimiento de gran parte del pueblo obrero, es lo que llevó a Guillermo Rovirosa, su primer militante e impulsor de la Hermandad Obrera de Acción  Católica  (HOAC) y a Tomás Malagón, consiliario nacional de la misma, a acercar los conocimientos básicos, social y eclesial a los trabajadores, para con ello, estos puedan saber cómo actuar ante las opresiones que recibían en la vida social, política y económica que tanto condicionaba sus vidas, también desde dentro de la Iglesia, en que generalmente muchos están relegados a ser simples monaguillos y el resto como simple espectadores.

No quiero decir que yo haya alcanzado un nivel de conocimiento tal que me permita debatir o rebatir, cuestiones teológicas o de fe, ni mucho menos, que el Señor me libre de tal vanidad, pero sí que digo que un mínimo de conocimiento como el mío es posible para los no intelectuales. Como ejemplo de este razonamiento, podemos encontrarlo en los Evangelios con la frase: “Te doy gracias, Padre de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las ha revelado a la gente sencilla" (Mt 11,25).

A toda la situación que se daba y se da en la Iglesia, las respuestas actual por parte de responsables de esta, mayoritariamente era y es encerrarse dentro de los templos, las distintas pastorales que se viven y se potencian son las que se desarrolla especialmente hacia el interior de los templos, la de la liturgia, la caridad, la catequética y poco más, en la mayoría de las parroquias sin embargo, esas otras pastorales de cercanía con las personas, en los barrios, en los ambientes  con los que sufren injusticias, etc. no se desarrollan de la manera que la Iglesia debiera según nos relatan los Evangelios.  La formación en los seminarios se centra fundamentalmente en formar curas en los sacramentos y en el gobierno de las parroquias, esas otras pastorales, como la Acción Católica, la pastoral de la juventud, la pastoral obrera, etc. se dan escasamente.  Se argumenta por parte de algún obispo, que esa necesidad pastoral se cubre con la actividad general parroquial, algo difícil de hacer si no se aceptan a los diferentes de carismas que compone el Cuerpo Místico de Cristo.  La realidad es, que muchos curas sienten recelos de esas otras pastorales, por temor a que los laicos habituales de sus parroquias pasen a ser creyentes laicos fueras de los templos, en el fondo, muchos de ellos lo que quieren es ser los líderes de los laicos.  Un hecho es también que en los últimos tiempos es que cada vez  es más frecuentemente, hay sacerdotes en las ciudades que ya no residen en los mismos barrios en que se asientan las parroquias, con lo que el encuentro que propician el “conocer” a las familias, y los vecinos, con sus alegrías y dificultades, a los trabajadores cada vez más explotados y excluidos, y las enormes posibilidades para atraerlos a todos ellos a la misión de la Iglesia, que es evangelizar,  esto se hace algo cada vez más difícil por la ausencia de sacerdotes y laicos que propicien con su testimonio el encuentro con Jesucristo en los ambientes en que viven su desarrollo humano, social o profesional .

Estas razones, como otras que se producen sobre la actual situación en la Iglesia y en la sociedad, han de obligar a plantearnos qué hacer para manifestar nuestra fe en Dios Creador, Padre de toda la humanidad, situándolo en el punto de partida de la evangelización, e ir construyendo la historia de la humanidad desde la Creación la historia del pueblo judío, hasta llegar a la Encarnación de Jesús de Nazaret, su vida pública en su pueblo junto a sus amigos, su muerte, resurrección, apariciones a los suyos, la llegada de su Espíritu, Ascensión a los cielos, la actividad de la Iglesia del principio, la Tradición, los Padres de la Iglesia, así hasta nuestros días todo ello viéndolo y sintiéndolo como participación en la obra creadora del Dios Creador que nos envió a su Hijo para liberarnos, a fin de que alcancemos lo que Dios quiso para todos los hombres y mujeres desde el principio de los tiempos, la vida eterna.

"¿Qué problemas reales plantea a la Iglesia y a sus teólogos el trabajo humano?  Hay que conciliar dos perspectivas.  Es necesario partir del término general de lo que significa teología: como ciencia que trata de Dios y del conocimiento del mismo a través de la fe o la razón teológica cristiana.  Por lo que teología del trabajo trata de dar un sentido al esfuerzo colectivo de la humanidad que intenta dominar el universo entero: bajo este aspecto la teología del trabajo será una teología de lo que hace el ser humano a través de su inteligencia, creatividad, ingenio y su fuerza física para transformar la naturaleza desde los criterios del Dios de la Creación.  Por otro hay que revalorizar, el aspecto personal del trabajo elaborando una teología de la acción: y en este sentido la teología del trabajo será una teología del acto humano.

Quizá algunos teólogos, dado el ambiente materialista, "las connotaciones históricas" y las condiciones inhumanas del trabajo, han descuidado este aspecto personal de la acción dedicándose tan sólo a elaborar una teología del producto.  Pero el acto no puede ser considerado como un simple medio, sino que tiene en sí mismo una consistencia de orden objetivo y una significación propia”[1].

Habrá que partir del principio de los tiempos, de la creación del mundo, fuerza motora de todo cuanto se ha de realizar a lo largo de la historia de la humanidad, tanto de las múltiples intervenciones del Dios único y también trino, que irá modelando esta hermosa vasija en la que vivimos que llamamos tierra, toda ella repleta de maravillosa vida orgánica, en lo vegetal, en lo animal y como no, de vida humana, todo un desarrollo vital que necesariamente requiere de materia inorgánica para que nos dé cobijo y refugio en la inmensidad de la tierra.

Sin embargo, tanto amor manifestado en la creación para con los hombres por el Dios creador, recibiría como pago la expropiación egoísta de la naturaleza, el maltrato y el asesinato de hombres por los hombres, para así poseer en propiedad exclusiva la fuerza del trabajo de las personas y de los bienes de la naturaleza.  Lo que tenía que ser propiedad compartida, e incluso, la misma libertad de los hombres y mujeres las poseían. Y lo que fue: “ganarás el pan con el sudor de tu frente", frase ésta que muchos consideran como una maldición bíblica por nuestra traición al Creador, ha ocultado la verdad del deseo de Dios para con los hombres, que es hacernos copartícipes de la Creación, sin embargo, el sentido del trabajo se siente como algo indigno a causa del sufrimiento que este provoca, siendo pues rechazado por la perversión que el egoísmo humano ha hecho del trabajador y de su trabajo.  Y éste trabajo pasó a verse como, "ganarse el pan con el sudor del de enfrente"

“Así, casi desde el principio de los tiempos el trabajo pasó a ser algo detestado e indigno por los poderosos, a la vez que necesario para sus vidas de placeres y seguridades, por lo que ellos se rodearon de una serie de hombres y mujeres que les resolvieran esa necesidad, pero que lo harían teniéndolos como esclavos, criados, campesinos, obreros, artesanos que trabajaban para ellos, y los poderosos pasaron a ser dueños del trabajo y que cínicamente  decían que “gracias a su benevolencia” nos permitían realizarlos a nosotros los obreros y trabajadores.  Y el trabajo nos fue robado, y con ello nuestra capacidad creadora de las cosas necesarias, a la vez que nos impedían que fuésemos con creadores junto con Dios de la naturaleza.  Pero ellos eran conscientes de su mal y se sentían inseguros ante tantos trabajadores expoliados y ellos, los poderosos crearon a partir de trabajadores sumisos, una clase intermedia, los gobernantes, los jueces, los soldados, los policías…que los defendían de los trabajadores molestas por las injusticias sufridas.  El amor, la justicia, la paz, fueron mareados hasta lo que hoy conocemos, una sociedad pervertida y corroída, sin sentimiento de servicio y entrega a los demás, solo es natural el gozar, ganar y gastar y para ello hay que ser competitivos adaptado a las necesidades de la economía, Dios hoy es usurpado por el dios dinero y el dios mercado”[2].

Pero en esta realidad en la que hoy se ha convertido la Creación y el trabajo humano, se produce una apatía e indiferencia para que el hombre-mujer pase a ser lo que fueron llamados a ser: sujetos del trabajo cuya dignidad es sagrada y que todo cuanto acontece en la sociedad, en la economía, en la política ha de estar subordinado al ser humano.

Por supuesto que existen personas, grupos, organizaciones dentro de la Iglesia y en la sociedad que están en permanente tensión y que luchan contra la realidad dominante, muchos de ellos aún creen que este cambio de paradigma se ha de llevar a cabo devolviendo a Dios a la historia del hombre-mujer para así traer la liberación del pueblo, de los trabajadores,  de los pobres. También los hay que no son creyentes y esta liberación también les ha de venir desde un humanismo social, pero no antagónico. Ninguno de estos, están excluido de esta ansia liberadora para el hombre-mujer, pero todos tenemos necesidad de razones para la lucha por el bien, entre estas razones está el conocimiento que nos dé argumentos religiosos, históricos, ideológicos, sociales, etc. Conocimientos y argumentos para compartir.  Y la fe, que aunque se guarde en vasijas de barro, no es para tenerla oculta, sino para ofrecérsela a todos, hasta para los que no creen en Dios.

Ante esto, ¿qué hacer? Esta es la gran pregunta que se viene haciendo y cuya respuesta no puede ser la de siempre, evasiva, como si no fuera conmigo, o, “ya soy mayor”, “somos muy pocos”..., la respuesta tiene que responder a las necesidades de las personas, a los problemas que le aquejan, a la dignidad arrebatada, también hay que colocar en su justo lugar la teología, la espiritualidad.  La teología como ciencia de Dios y que en formulación de Tomás Malagón Almodóvar dice:

“Como una teología social y haciendo una distinción entre la fe  y la teología, porque ambas son realidades distintas, aunque en un plano de continuidad.  Porque mientras la fe es entrega amorosa del hombre a Dios, la teología es una actividad humana, una ciencia elaborada por la razón creyente.

El papel de la teología es estudiar los elementos de la Revelación sobrenatural, profundizando en ellos, hallar sus relaciones recíprocas, reducirlos a sistemas ordenados de pensamiento, deducir consecuencias de todo orden.  Pero ha de ser todo esto mirando al hombre, al que ha de ayudar así a sumergirse en la vida de la Iglesia como realidad colectiva.  La teología pues, perfecciona al hombre, lo humaniza, lo ayuda…a sobre naturalizar su existencia; pero hace todo esto socializando…, al hombre en la Iglesia y haciendo de él un hombre con viva comunión social. Más aún, la teología ha de enseñarnos cuál es el Plan de Dios sobre la vida individual y colectiva, aquí, en este mundo…  Ella no debe ser solamente un conjunto de ideas abstractas, ni una especie de metafísica religiosa de las realidades humanas y temporales que nos dice cuáles son las primeras causas y las últimas finalidades de las cosas, y esto sólo como apéndice o como una consideración que se expone a propósito de otra cosa que es la que de verdad se toma en consideración.  La teología ciertamente deberá estudiar las realidades que constituyen el universo sobrenatural (Dios, la Trinidad, Cristo, la Gracia, los Sacramentos, la Iglesia… todo lo cual está lleno de aspectos sociales); pero debe además enseñarnos a mirar sobrenaturalmente todas las cosas (el universo entero de la naturaleza de la historia y de la conciencia), mostrarnos como deben ser según las exigencias de su propio ser y de la Revelación que sobre todo ello es preciso realizar"[3].

"Los tiempos, sin embargo, han cambiado. La teología hoy quiere abrirse al mundo, al diálogo con todos los hombres, a todos los problemas de la humanidad.  Se pone de relieve la importancia del laicado, se estudia el compromiso temporal de los seglares, las relaciones de la Iglesia con la sociedad, se da importancia a los aspectos comunitario del mensaje cristiano...  Es que la teología está tomando conciencia más clara de cuál es su objeto, del principio o facultad que la edifica, de su fin y de los métodos que se le adaptan, todo lo cual hace de ella la ciencia social por excelencia"[4].

Además, es necesario recuperar la filosofía, las ciencias sociales, la historia, las tradiciones..., porque los gobiernos los estudios de humanidades los están sacando de los planes de estudios, porque éstos junto con los compromisos sociopolíticos, la solidaridad y el gastar la vida para que otros vivan con alegría y eficiencia la fe y la razón que la sociedad y el trabajo requieren son más necesario que nunca.

A esos interrogantes que me hacía, se hace necesario sentir la necesidad de conocer a Dios, a su obra creadora, al ser creado, su devenir histórico, a pensadores cristianos, al sentido del trabajo, de cómo lo percibieron antes que nosotros, también lo que escribieron, y comenzar a buscar a través de textos escritos, razones para compartir: en la Biblia, la Iglesia, la HOAC y buscar la dignificación del trabajo y del trabajador.  Todo lo confronté con esos textos que leía, haciéndolo a través de documentos, de Rovirosa, de Malagón, de Asambleas generales, planes de formación, cuadernillos…, testimonios de militantes, y la respuesta que de todo ello recibimos, es que “sí”, que toda la acción liberadora de Jesucristo, de la Iglesia, de tantos creyentes de la historia y que, en modo alguno puede ser un obstáculo para seguir los pasos del nazareno el que algunos o muchos no sigan ese camino que nos señaló Jesús de Nazaret.

En este discernir la historia desde el misterio del Dios de la Creación por el que fuimos creados para compartir todo lo creado, que en Jesucristo se perfecciona la Creación de la humanidad terminada, y que por él los hombres alcanzarán su misma condición: la de ser todos hijos del mismo Dios, que, para ello tuvo que morir de manera ignominiosa en la cruz, para redimirnos con el Padre al que apartábamos de nuestras vidas para que nuestro yo ocupara su lugar, y, que a pesar de ello Él sigue estando entre nosotros en el Espíritu Santo para inspirarnos actitudes, valores, conocimientos que nos hagan más humano.

Guillermo Rovirosa, Tomás Malagón, como ya hemos visto antes, tuvieron una gran preocupación por los cambios que se estaban produciendo en la sociedad de una España convulsa tras una terrible guerra civil y una larga dictadura, y cómo esto afectaba a la Iglesia, y en cómo esta debía responder  a esos cambios. Ambos en sus escritos hablan de la teología social, y a lo largo de sus vidas tanto las que vivieron dentro de la HOAC como las que pasaron apartados de ella por decisión de la jerarquía eclesial. Fue tal la aportación que realizaron en materia eclesial y social que pueden considerarse a ambos como unos adelantados al Concilio Vaticano II.

"Todo cuanto existe tiene una especie u otra de amor, que es buscar la propia perfección adecuada. Esta perfección, en los seres inorgánicos, está en el hecho de existir; en los seres vivos consiste en alcanzar el desarrollo de su vida determinada. En los hombres está, además, la de amar en el sentido propio de la palabra.

"En Dios el amor solamente es dar. Su acción hacia fuera no tiene el carácter perfectivo. En la Creación el amor es equilibrio: dar y recibir.

En el hombre tiende a hacerse centro. Es la forma rudimentaria de afirmar la propia

imperfección: buscar una perfección en un punto falso.

La realidad del paraíso  la renueva el hombre, cuando se sitúa en la verdadera jerarquía de valores. La visión y el uso de las cosas creadas es lo que convierte en paraíso o en adversarias, según que este uso sea correcto o incorrecto.

La creación en sí misma no ha sido afectada por el pecado. Solo cuando se usa para un fin indebido se convierte en hostil y trágica para el hombre.

El hombre que usa mal la creación experimenta que ella se rebela: la creación se ve como forzada a ser para lo que no debería ser, y, en este sentido S. Pablo afirma que la creación espera también su propia redención.

El hombre, a pesar del pecado, no ha perdido la imagen de Dios (la inteligencia), y por ello pueden aún dominar la creación. Pero al perder la semejanza de Dios y usando mal de las criaturas constata que este dominio no es un dominio pacífico, sino que se convierte en una continua hostilidad.

Solamente con el amor pueden cambiar las perspectivas. Pues con el amor puede el hombre encontrar el equilibrio en la creación.

Hay que buscar pues, el punto de partida para la sociología en el amor o tendencia a la perfección; y el desarrollo total de la perfección del individuo será también constituir el Cuerpo Místico de Cristo.  El Cuerpo Místico será, pues, la finalidad totalmente perfectiva, capaz de ofrecer toda la perfección al hombre…  Como la única perfección total está en Dios, el Cuerpo Místico encuentra su última razón de perfección en ser ordenado a la Gloria de Dios. Aquel crear desinteresado no tiene otra finalidad que Dios: tender hacia la causa de donde procede, Dios…  La primera relación social, pues, está en Dios como causa, orden y término de la creación”[5].

En la actualidad puedo decir que las razones que provocaron mis dudas, interpelaciones, crisis de pertenencia a esta mi Iglesia han desaparecidos gracias a Dios y a tantos otros seguidores de Cristo, sacerdotes, religiosos, laicos que cada día dan testimonio de seguimiento y entrega por los últimos, y aunque dada mi permanente inconformismo, en algún otro momento tendré que volver a profundizar en la fe en Jesús de Nazaret, en mi comunidad eclesial para así  estar más cerca de los empobrecidos, los excluidos de los bienes de la Creación, de la justicia, de la dignidad de Hijo de Dios.  Razones todas estas que provocaron este trabajo que tanto me ha enriquecido espiritualmente, y que confío que de alguna manera pueda ser útil a mis hermanos en la fe y en la HOAC.

 

José Manuel Carrascosa Freire



[1] Joseph Thomas. “Hacia una teología del trabajo"

[2] Alfonso Alcaide. Cuaderno HOAC n° 1. “El cuento del trabajo”

[3] “Teología, fe y creencia en Tomás  Malagón”. Alfonso Casamayor

[4] Manuscritos Tomas Malagón. “Teología,  fe y creencia en Tomás Malagón"

[5] Guillermo Rovirosa Obras completas volumen. III. “Gremio de teología social"



martes, 19 de octubre de 2021

HACIA UNA CONVIVENCIA SOLIDARIA Y COMPASIVA, por José Antonio Hernández Guerrero




Hacia una convivencia solidaria y compasiva.



En la actualidad, la complejidad creciente de la sociedad y el ritmo trepidante de la sucesión de los episodios hacen que aumente el número de ciudadanos que se sienten solos. Mientras que algunos están aislados, casi sin contactos con la familia y con la sociedad, otros están aturdidos por los ruidos y por el ensordecedor alboroto de la muchedumbre circundante. Crece el número de los que sufren la soledad de una manera callada porque no entienden el sentido de la vida actual, se sienten marginados y ajenos a los problemas de los que escuchan hablar a las personas de su entorno y en los medios de comunicación. Ese corte de los hilos que los vinculaban a su mundo les causa un desamparo similar al de los enfermos abandonados.


A mi juicio, esta obra es importante, oportuna e imprescindible por la exhaustiva serie de datos, por los agudos análisis y por las acertadas propuestas que nos proporciona. Su autora, Noreena Hertz, intelectual, profesora y periodista, nos explica cómo la soledad es uno de los rasgos que definen este siglo XXI debido a los graves daños que origina en la riqueza, en la salud, en el bienestar individual, familiar, social y político. Explica y justifica cómo la soledad es ese profundo sentimiento de desamparo que sienten quienes están abandonados por las personas y desamparados de las instituciones administrativas, sociales, económicas y políticas. Sufren un distanciamiento que les genera sensaciones hondas de invisibilidad, de impotencia, de inutilidad y, en consecuencia, de exclusión.


Lo seres humanos, todos -los de cualquier edad, sexo, condición social o nivel económico- necesitamos sentirnos conocidos, reconocidos y cerca de los demás para que nos escuchen, para que nos vean y para que nos presten atención. Todos requerimos tener cierto protagonismo y, además, que nos traten con justicia, con amabilidad y con respeto.


Las propuestas de estos acertados análisis son orientadoras, concretas y esperanzadoras partiendo del supuesto de que somos cada vez más conscientes de que nuestra vida está entrelazada con las de los convecinos, con las de los paisanos y con las de millones de personas de todo el planeta. A juicio de Noreena Herz, vivimos en una era en la que es posible y urgente reforzar las comunidades locales y construir nuevos puentes para unirlas entre sí. Nos muestra, nos explica y nos demuestra cómo en esta era de tantos retos y contradicciones tiene cabida la esperanza porque, según ella, tenemos la oportunidad de unirnos para crear, entre todos, un futuro en el que sea posible compaginar el trabajo para ganar dinero, con las conductas generosas, solidarias y compasivas, para favorecer “un futuro en el que se escuche y se dé la voz a todas las personas con independencia de su origen, en el que podamos convivir de manera tolerante e inclusiva, en el que ya no tendremos que sentirnos tan solos y atomizados”.


Esta obra, clara y profunda, actual y enraizada en las entrañas de la actual sociedad, identifica la senda que hemos de seguir para plantear adecuadamente los graves problemas planteados, y aplica los principios, los criterios y las pautas para que, unidos, reemprendamos las sendas de una nueva humanidad.



[Noreena Hertz
El siglo de la soledad
Barcelona, Paidós, 2021].


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Actualmente, nos envía también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.
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domingo, 17 de octubre de 2021

DOMINGO VIGESIMO NOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO (17 de octubre de 2021), por Antonio Troya Magallanes




DOMINGO VIGESIMO NOVENO
DEL TIEMPO ORDINARIO
(17 de octubre de 2021),




Introducción: La oposición que existe entre Jesús y el mundo.

En el evangelio de hoy descubrimos la oposición frontal que existe entre Jesús y el mundo. Están subiendo a Jerusalén y Jesús les revela los sufrimientos que le esperan allí. A renglón seguido Santiago y Juan se acercan para pedirle los dos primeros puestos en el reino del que piensan que se va a hacer rey. Algo les tocará por haber seguido a Mesías. Jesús le da la vuelta a la tortilla y les ofrece tomar parte en la muerte que les espera: «¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?» y, ante su respuesta positiva, les contesta: «El cáliz que yo he de beber lo beberéis… pero el sentarse a mi derecha o mi izquierda no me toca a mí concederlo». Es decir: Ahora tenéis que pensar en trabajo y lucha, no en honores y ganancia. Esto es lo que nos toca: a mí y a vosotros


1. La verdadera Iglesia de Jesús es la Iglesia del servicio.

Pero no eran ellos solos los que buscaban prebendas: los otros diez se enfadaron con ellos: ¿Y a nosotros, qué? Jesús aprovecha para darles una lección. En su reino no hay dominio, sino servicio. El más grande es el que sirve más y quien quiera ser el primero tiene que hacerse esclavo de todos. Esta lección no ha sido bien aprendida por todos los que vinieron después; más bien algunos han seguido el mal ejemplo de los primeros, pero éstos, en cambio, sí que al fin la aprendieron y dieron la vida en servicio del Evangelio; por llevar la doctrina y la salvación a los reinos más lejanos. Es una pena que teniendo en la mano una cosa tan valiosa como son los evangelios, nos entretengamos en saborear los honores que da el mundo. En la reforma de la Iglesia que Francisco tiene en su mente este asunto es primordial: estamos en la Iglesia para servir a los más pequeños; y sólo intentarlo encuentra una fuerte oposición en los mundanos. Pero el Espíritu está con los que sueñan con una Iglesia que se les pueda ofrecer sin complejos a las nuevas generaciones, a esos que se está ahora apartando en muchas cosas del Evangelio de Jesús.


2. Os he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.

¿Acaso no ha sido Jesús el primero en dar ejemplo? Siendo el Hijo de Dios ha tomado la condición de esclavo: se ha humillado postrándose ante sus discípulos para lavarle los pies, y al día siguiente se ha subido en la cruz para prestar el gran servicio al mundo: lavarlo de sus pecados con su sangre y abrirle de par en par las puertas de paraíso, que se habían cerrado por la pretensión del hombre de ser como Dios: lo que Dios ofrece generosamente con su humillación –morir entre malhechores–, el hombre pretende alcanzarlo con su exaltación: ser como Dios comiendo la manzana del árbol prohibido. No es que se equivoque el hombre en lo que pretende, es ¡que se ha equivocado de camino! Y, cuando uno de equivoca de camino, no puede llegar a buen fin. Aprendamos del evangelio de hoy que el camino es el servicio, sobre todo a los más débiles.


Conclusión: Práctica lo que celebras.

Y, porque Jesús no quería que olvidásemos el servicio nos dejó su gran servicio congelado en el sacramento de la Eucaristía para que, comiéndolo, lo practicásemos siempre. Practiquemos lo que con tanto gozo celebramos.



Antonio Troya Magallanes, nace en San Fernando (Cádiz), el 28 de diciembre del año 1927, un cura al que a muchos nos ha alegrado conocer y a los que a muchos nos ha dejado una gran huella de humanidad. Fiel defensor del Concilio Vaticano II, su labor pastoral y su compromiso evangélico y social chocó con una sociedad autoritaria y caciquil.


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Antonio Troya Magallanes, su perfil como sacerdote a través de sus homilías:
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6299157.pdf

Antonio Troya Magallanes, nombrado “hijo adoptivo de Puerto Real”:
https://www.puertorealhoy.es/antonio-troya-maruja-mey-seran-nombrados-nuevos-hijos-adoptivos-puerto-real

Antonio Troya Magallanes, perfil sacerdotal (Pág. 23), por JAHG:
http://www.obispadocadizyceuta.es/wp-content/uploads/2003/07/BOO2541-Julio-Agosto-2003.pdf

viernes, 15 de octubre de 2021

«VIDA NUEVA» Revista Núm. 3.242 del 16 al 22 de octubre de 2021: «Ruta sinodal abierta hacia una Iglesia distinta». La hora de hablar y escuchar a todos.


https://www.vidanuevadigital.com/

El 23 de octubre se cumplirán 50 años de la ordenación episcopal del claretiano Pedro Casaldàliga, un misionero que hizo de sus 'causas' el motivo de vida, su razón de ser, cristiano y persona. Un año después de su partida, y en vísperas también de la celebración del Domund, queremos recordar las misiones del que fuera obispo de São Félix do Araguaia (Brasil), aquellas a las que se consagró con absoluta entrega, autenticidad, coherencia, austeridad, naturalidad y –ahora ya– eterna espiritualidad.

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https://www.vidanuevadigital.com/sumario/revista-3242/

http://www4.teenvio.com/v4/public/estadisticas/lee/sm_ppc/627/6469/fb428452b040f3e2cb47fbef9c601fa3/