2º Domingo de Adviento
01 DICIEMBRE 2022 | POR FERNANDO C. DÍAZ
Queridas y queridos hermanos:
Vivir con intensidad
un acontecimiento
que se espera requiere
prepararlo con dedicación,
atendiendo a los detalles
más insignificantes,
sobre todo en nuestro interior,
en la actitud necesaria
para acogerlo, vivirlo,
disfrutarlo y hacerlo nuestro.
Preparar la llegada del Señor,
posibilitar su llegada,
requiere de nosotros
la actitud que el profeta Isaías
nos pide en nombre de Dios:
preparar el camino,
allanar los senderos,
convertirnos de nuevo al Señor,
pero aún más requiere de nosotros
la disposición a soñar con esperanza
el mañana nuevo
que el Niño que nacerá
nos trae haciendo posible en nosotros
la acogida de su amor.
Eso nos ofrece
la profecía de Isaías (11,1-10):
un futuro de vida y vida plena,
un futuro de armonía con la creación,
un futuro de humanidad
que hemos de atrevernos a soñar,
a soñar juntos,
haciendo del sueño
nuestra tarea.
Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y
Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.
Del evangelio según
san Mateo 3,1-12.
«Preparad el camino al
Señor,
allanad sus senderos».
Como bautizados/as estamos llamados/as
a anunciar esa cercana presencia del Señor
que requiere como condición
la humanización de nuestra existencia
y la práctica de la misericordia
y la justicia como expresión del amor
que puede construir la fraternidad
que el profeta Isaías propone,
y a la que Jesucristo
convoca con su vida.
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«ORAR CON LA IGLESIA»
TIEMPO DE ADVIENTO (Ciclo ‘A’)
Segunda Semana de Adviento
Del 04 al 10 de diciembre de 2022.
Domingo, Segundo de Adviento.
San Juan Damasceno, presbítero
y doctor de la Iglesia.
04 de diciembre de 2022.
- Isaías 11,1-10: Juzgará a los pobres con justicia.
- Salmo 71: R/. Que
en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
- Romanos 15,4-9: Cristo salva a todos los hombres.
En
este domingo se nos presenta una de las figuras del Adviento, Juan Bautista, el
precursor del Señor que en el Evangelio de hoy nos llama a la conversión. Necesitamos seguir convirtiéndonos. Cristo es el renuevo del tronco de Jesé, el
hijo de David, que viene a salvar a todos: «Cristo acoge a los gentiles para
que alaben a Dios» (1 y 2 Lect). «Él sea
la bendición de todos los pueblos, y lo proclamen dichoso todas las razas de la
tierra» (Sal resp). Desde aquí, hemos de
sentirnos movidos a anunciar a todos la cercanía de la venida de Cristo, con
nuestras palabras y, sobre todo, con nuestro ejemplo.
Del Evangelio según
san Mateo 3,1-12.
“Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos”.
Juan Bautista se presentó en el desierto de
Judea, predicando: -"Convertíos, porque está cerca el reino de los
cielos". Éste es el que anunció el
profeta Isaías diciendo: Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino
del Señor, allanad sus senderos". Dad
el fruto que pide la conversión. Yo os
bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede
más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
COMENTARIO
Juan Bautista aparece llamando a la conversión;
preparando el camino y allanando los senderos al Mesías. Su voz resuena hoy con la misma urgencia y
necesidad: ¡Convertíos porque el Reino está cerca!. La conversión es una reorientación de la vida
desde la raíz: Un "cambio de sentido" que nos lleve a la verdadera
meta: Cristo. De nosotros depende el que
se realice una verdadera conversión de corazón o el que siga habiendo una voz
que clama en el desierto.
ORACIÓN
Necesito Señor convertirme del conformismo, del
consumismo, del materialismo, necesito ser bautizado de nuevo por el fuego de
tu Espíritu. Quiero descubrir que está
cerca el reino de los cielos. Quiero
preparar el camino de tu venida Señor, allanar los senderos del individualismo,
de mi egoísmo, de mi soberbia, quiero escuchar tu voz que me grita: prepara el
camino, da el fruto de la conversión. Sí,
ven Señor para que mi conversión dé frutos de alegría y paz. Ven Señor para que camine por senderos de amor, justicia y bondad. Ven Señor. Ven Señor para que mi conversión dé frutos de alegría y paz. Ven
Señor.
Lunes, 2ª Semana de
Adviento.
Santa Crispina Thagorense, mártir.
05 de diciembre de 2022.
Del Evangelio de san
Lucas 5,17-26.
“Hoy hemos visto cosas admirables”.
Unos hombres
traían en una camilla a un paralítico. No
encontrando por dónde introducirlo, a causa del gentío, subieron a la azotea y,
separando las losetas, lo descolgaron con la camilla delante de Jesús. Él, viendo la fe que tenían, dijo: -“Hombre,
tus pecados están perdonados”. Los
escribas y los fariseos pensaban: -“¿Quién puede perdonar pecados más que Dios?”. Jesús, leyendo sus pensamientos, les dijo: -“Para
que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados
-dijo al paralítico-: A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a
tu casa”. Él, levantándose tomó la
camilla y marchó a su casa dando gloria a Dios.
COMENTARIO
La palabra
pecado tiene hoy un sentido principalmente religioso. Dios que es padre siente como una ofensa toda
injusticia cometida contra alguien de su familia. Toda ofensa hecha a cada uno de los hombres-mujeres
es una ofensa a Dios mismo, que se identifica con los hombres-mujeres, sus
hijos/as. Por eso, el pecado es
castigado pero también perdonado. El
perdón es gratuito siempre, y además se perdona dando una oportunidad. Hoy agradece que Dios sea Dios de perdón.
ORACIÓN
Oh Dios, dame la gracia de reconocer debidamente
mis pecados ante Ti, y de arrepentirme de ellos verdaderamente. Borra de tu libro, Señor de misericordia, mis
múltiples acciones cometidas contra Ti. Perdóname, mis pecados de omisión, y mis
pecados deliberados contra la conciencia.
Dame luz para ver lo que he de hacer, valor para emprenderlo y firmeza
para llevarlo a cabo. Que en todas las
cosas avance en la obra de santificación, de la realización de tu voluntad; y
que en definitiva, por tu misericordia, pueda alcanzar la gloria de tu Reino
eterno. Ven Señor y perdónanos.
Martes 2ª Semana de Adviento.
San Nicolás de Bari, obispo,
06 de
diciembre de 2022.
Del Evangelio de san Mateo 18,12-14.
“Dios no quiere que se
pierda ni uno de estos pequeños”.
Dijo Jesús a
sus discípulos: -"¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: Si
una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la
perdida? Y si la encuentra, os aseguro
que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían
extraviado. Lo mismo vuestro Padre del
cielo: No quiere que se pierda ni uno de estos pequeños".
COMENTARIO
Cuando un
hijo "desaparece de casa", los padres le buscan por todas partes; la
preocupación y el insomnio se apoderan de ellos hasta que se resuelve el
problema. Jesús acude a estos ejemplos
para hacernos comprender lo mucho que nuestro Padre Dios nos quiere, nos cuida,
nos busca, nos espera y nos perdona. El
Señor cuida de su pueblo con ternura; especialmente con los más necesitados. Alegrémonos porque Dios nos busca para darnos
su paz, porque "no quiere que ni uno se pierda".
ORACIÓN
Ven Señor a libertarnos ven, tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas no tardes en venir. Te esperamos anhelantes sabemos qué vendrás
deseamos ver tu rostro que nos vengas a rescatar. Ven Señor abre tus brazos llévame en tus
hombros que perdido no quiero estar. Ven
pronto Señor y lléname de tu luz, vísteme de alegría, y lléname de tu paz. Cuando me pierda búscame Señor te necesito. Cuando me extravíe ven a mi encuentro.
Ven Señor, ven, no tardes que te esperamos, ven pronto Señor.
Miércoles 2ª Semana de
Adviento.
San Ambrosio de
Milán,
obispo y doctor de la Iglesia.
07 de diciembre de 2022.
Del
Evangelio de san Mateo 11,28-30.
“Venid a mí todos los que estáis
cansados”.
Exclamó Jesús: -"Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mí yugo y aprended de mí, que soy
manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga
ligera".
COMENTARIO
Jesús se dirige a los oprimidos
para aliviarlos, para hacer su vida más soportable. Esto supone, la confianza, la fe en Él. En efecto, era la fe la que sanaba a los
enfermos que le traían, y era la fe la que procuraba el perdón de los pecados a
los que se convertían a Él. La misma fe,
hará más leve la vida de los que hoy, cansados se dirijan a Jesús. El mundo cambiará cuando lo veamos a través
de unos ojos nuevos. Sabremos encontrar
la paz en medio de la confusión y en las tempestades del mundo cuando se
pacifiquen las olas del corazón, cuando este se haga manso, como el corazón de
Jesús.
ORACIÓN
Por los hombres-mujeres aplastados
por el peso de la miseria ven, Jesús con tu corazón humano y humilde. Por los hombres-mujeres desanimados por el
peso de la ley, ven Señor; mesías de los humildes y sencillos. Por los
hombres-mujeres alejados de Dios por el hastío y el cansancio ven Jesús rostro
amoroso del Padre. Ven señor Jesús.
LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Jueves 2ª Semana de Adviento.
08 de diciembre de 2022.
Solemnidad
de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, que, realmente
llena de gracia y bendita entre las mujeres en previsión del Nacimiento y de la
Muerte salvífica del Hijo de Dios, desde el mismo primer instante de su
Concepción fue preservada de toda culpa original, por singular privilegio de
Dios. En este mismo día fue definida el
año 1854 por el papa Pío IX como verdad dogmática recibida por antigua
tradición (elog. del Martirologio Romano).
- Génesis 3,9-15.20. Pongo
hostilidad entre tu descendencia y la descendencia de la mujer.
- Salmo 97. R/. Cantad
al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
- Efesios 1,3-6.11-12. Dios
nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo.
Celebramos
hoy que la Virgen María fue concebida sin pecado original para que así el Hijo
de Dios, al hacerse hombre en su seno, encontrara una digna morada. Y fue preservada de todo pecado, en previsión
de la muerte del Hijo (Co). Ella es
comienzo e imagen de la Iglesia, la segunda Eva, esposa e imagen de Cristo, el
nuevo Adán (Pf). En ella se cumple la
profecía hecha a la serpiente en el paraíso: la estirpe de Eva «te aplastará la
cabeza cuando tú la hieras en el talón» (1 Lect). Por todo esto la saludamos como la llena de
gracia, con quien está el Señor.
Del Evangelio de san Lucas 1,26-38.
“Alégrate, llena de gracia, el Señor
está contigo”.
El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una
virgen llamada María. El ángel, entrando
en su presencia, dijo: -“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. No temas, María, porque has encontrado gracia
ante Dios. Concebirás en tu vientre y
darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús”. Y María dijo al ángel: -“¿Cómo será eso, pues
no conozco a varón?”. El ángel le
contestó: -“El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios”. María contestó: -“Aquí está la esclava del
Señor; hágase en mí según tu palabra”.
COMENTARIO
María es grande, paraíso, bien sin mal, memoria
de Dios, maravilla absoluta, prodigio sin fin, cima y cielo. María es plena, rebosante, como una fuente. María está llena de Dios, pero es sencilla. Eso, como una fuente que siempre está manando,
corre incesantemente, se da sin medida, y en el fondo es pura y transparente. Sí, han dicho de ella que era inmaculada
desde el primer instante, que no hubo en ella pecado, que fue como un enclave
de luz en este mundo... El Evangelio lo
dijo más sencillamente: ‘Llena de gracia’.
Haz como ella: Vive sin pecado y dile al Señor: Hágase en mí según tu
palabra.
ORACIÓN
Madre Inmaculada, haznos a nosotros limpios de
corazón. Tú que eres victoria sobre el
mal, haz que en nosotros venza el bien para que también en nuestras vidas
podamos acoger a Cristo. Te pedimos,
María, que nos ayudes a engendrar a Cristo en nuestro interior y que sepamos
acogerlo a tu Hijo con la sencillez de los pastores, con la humildad de José,
con la atención y búsqueda de los magos, con el amor con que los primeros
creyentes. Que con fe viva digamos como tú: Hágase en mí
según tu Palabra.
Viernes 2ª Semana de
Adviento.
San Juan Diego Cuauhtlatoatzin.
09 de diciembre de 2022.
Del
Evangelio de san Mateo 11,16-19.
“No escuchan ni a Juan ni al Hijo del
hombre”.
Dijo Jesús a la gente: -“¿A quién se parece esta
generación?. Se parece a los niños
sentados en la plaza que gritan a otros: «Hemos tocado la flauta y no habéis
bailado, hemos cantado lamentaciones y no habéis llorado». Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y
dicen: «Tiene un demonio» Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen:
«Ahí tenéis a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores. Pero los hechos dan razón a la Sabiduría de
Dios”.
COMENTARIO
Hoy Jesús denuncia la postura de los que se
sitúan como espectadores de todo lo que pasa.
Estos espectadores achacan a Juan Bautista su carácter austero. A Jesús le critican porque hace vida normal: Come,
bebe, acepta invitaciones de los amigos. A este género de personas las anécdotas les
impide ver lo esencial: Los signos de novedad, la cercanía de Dios en Jesús,
que está metido en todo lo nuestro. Se
pierden la verdad porque no quieren (o no pueden) ver la realidad. Hoy, recibimos una invitación para revisar
nuestra tendencia a las excusas y nuestra postura de espectadores ante la
realidad que tocamos y ante el Dios que invocamos.
ORACIÓN
Qué fácil me resulta criticar todo Señor sin
comprometerme en nada. Que tu Palabra me
de sabiduría para ser sincero, para no llamar prudencia a la cobardía, al
conformismo, a la comodidad... para no criticar al que hace porque hace y al
que no hace porque no hace. Qué fácil es
criticar a la Iglesia o a las instituciones y ponerme yo al margen. Qué fácil justificar con la crítica mi falta
de compromiso. Dame Señor la Sabiduría que me haga ver tus
acciones Señor en la vida de los hombres-mujeres.
Sábado 2ª Semana de
Adviento.
Santa Eulalia de Mérida, virgen y mártir.
Nuestra Señora de Loreto.
10 de diciembre de
2022.
Del
Evangelio de san Mateo 17,10-13.
“Elías ya ha venido y no lo reconocieron”.
Cuando bajaban de la montaña, los discípulos
preguntaron a Jesús: -“¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir
Elías?”. Él les contestó: -“Elías vendrá
y lo renovará todo. Pero os digo que
Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a
manos de ellos. Entonces entendieron los
discípulos que se refería a Juan, el Bautista.
COMENTARIO
Los discípulos haciéndose eco de la doctrina de
los letrados preguntan a Jesús ¿dónde está o cuándo va a volver Elías?. Jesús les quiere hacer ver que el ardor
apostólico de Elías se ha encarnado ya y ha llegado a su plenitud en Juan. Los judíos que esperaban la vuelta de Elías,
decapitaron al que encarnaba su espíritu. Y tampoco reconocieron al Mesías porque no
hizo su aparición en la espectacularidad por ellos imaginada, y lo llevaron a
la cruz. Preparar el camino del Señor
pasa por romper esquemas que encasillan a Dios y lo reducen a un dios pequeño,
hechura de nuestras manos. Ese dios
nunca llegará.
ORACIÓN
Señor, tampoco hoy sabemos reconocerte en el
pobre o en el hermano, en el que tiene distinto color de piel o en la persona
que sufre. No te reconocemos en el que
sufre nuestras injusticias o es víctima de nuestra comodidad. Ayúdanos a romper nuestros esquemas y estar
abiertos a tu manera de hacer las cosas; abiertos a tus sorpresas y a tu
Espíritu. Quiero prepararme en este
adviento a que renueves mi mentalidad y mis falsas imágenes de Dios. Ven Señor, renuévanos desde dentro. Ven Señor.
LECTURA DE LA PALABRA
EN CLIMA DE ORACIÓN
1. Hago silencio, exterior e interior.
Estoy
en la presencia del Señor
Contemplo
a Dios que me quiere, me acoge, me escucha, me habla.
2. Petición:
«Humildemente te pido, a ti, Señor, que eres la luz verdadera y la
fuente misma de toda luz, que, meditando fielmente tu Palabra, viva siempre en
tu claridad. Por Jesucristo, tu Hijo,
nuestro Señor».
3. Palabra de Dios:
Leo tranquila y detenidamente el texto evangélico para hoy, en
comunión con toda la Iglesia. Me fijo
bien en todos los detalles.
4. Ante la Palabra leída:
Ø
¿Qué dice este texto? (Lectura honda: circunstancias, actitudes…).
Ø ¿Qué me dice a mí, personalmente? (Meditación).
Ø Desde esto, ¿qué te digo yo ahora, Señor? (Oración).
Ø
¡Quiero
identificarme contigo, Señor!. ¿Qué
hacer?.
(Contemplación,
iluminación de mi vida concreta).
5. Oración:
Hay una oración-reflexión propia de cada día, como inicio de respuesta
al texto evangélico. Al final puede
añadirse la siguiente:
«Gracias, Señor, por tu presencia y tu cercanía en este rato de
oración; y por la luz y la fuerza que me has dado. Ayúdame a vivir según tu voluntad y sirviendo
siempre a mis hermanos/as. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor».