[hoac.gif]










UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


jueves, 25 de mayo de 2023

ORAR EN EL MUNDO OBRERO «PENTECOSTÉS»
Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar.
(28 DE MAYO DE 2023) CICLO “A”


Pentecostés 2023

25 MAYO 2023 | POR 

Queridas hermanas
y queridos hermanos:

Somos comunidad
para la misión.

Evangelizar
es la razón de ser
de la Iglesia,
y es nuestra
razón de ser.

El Espíritu que recibimos
nos pone en movimiento,
nos saca de nuestro
temeroso encierro,
nos envía a todos
los ambientes y
realidades en que
transcurre nuestra vida.

Nos anima, siempre
en comunidad,
a ser testigos
del amor de Dios,
a ser constructores
de su reino,
a tejer fraternidad,
a cuidar
la humana dignidad
de toda persona,
especialmente de
las más empobrecidas.

Nos capacita para
tender puentes y
derribar muros.

Y mostrar así
otra manera de vivir
conforme
al sueño de Dios.

Este próximo domingo,
día de Pentecostés,
el Espíritu pone
en nuestras manos
esa responsabilidad,
que ejercemos también
en este día de elecciones
en nuestros municipios
y comunidades autónomas
votando, o dando el paso adelante
del servicio en la política.

Pidamos por las hermanas
y hermanos que lo hacen.

Pidamos hoy a Dios
el don de que crezca
el número de políticos
capaces de entrar
en un auténtico diálogo
que se oriente eficazmente
a sanar las raíces profundas
y no la apariencia de los males
de nuestro mundo.

Roguemos al Señor
que nos regale
el don del Espíritu
de más políticos
a quienes les duela
de verdad
la sociedad,
el pueblo,
la vida de
los pobres.

¡Hasta mañana en el altar!

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y

M.ª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.



Del evangelio según
san Juan 20,19-23.

«Como el Padre
me ha enviado,
así también
os envío yo».


Es la naciente Iglesia,
cuyo centro es Cristo,
la que guiada por el Espíritu
puede llevar a cabo la misión
de anunciar el evangelio.

Todas y todos los bautizados
recibimos el Espíritu
para que nuestra vida
personal y comunitaria,
llena del Espíritu,
se haga lenguaje
comprensible,
cercano, accesible,
para toda la humanidad.

Somos testigos,
enviados,
apóstoles.

El Espíritu da a la Iglesia
su ser y su misión;
su quehacer
apostólico comunitario,
y nos hace evangelizadores.

 

Compártelo en redes y entre tus contactos:

https://www.hoac.es/wp-content/uploads/2023/05/PENTECOSTES-2023.pdf 


«ORAR CON LA IGLESIA»

DOMINGO DE PENTECOSTÉS
Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar
8ª Semana del Tiempo Ordinario (Ciclo ‘A’)
Del 28 de mayo al 03 de junio de 2023.


Domingo de Pentecostés.
8ª Semana Tiempo Ordinario.
San Justo de Urgel,
obispo.
San Germán de París, abad y obispo.
28 de mayo de 2023.

Día de Pentecostés, en el que se concluyen los sagrados cincuenta días de la Pascua y se conmemoran, junto con la efusión del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, los orígenes de la Iglesia y el inicio de la misión apostólica a todas la tribus, lenguas, pueblos y naciones (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la vigilia.

- Génesis 11,1-9: Se llama Babel, porque allí confundió el Señor
la lengua de toda la tierra.

- Salmo 103: R./ Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

- Romanos 8,22-27: El Espíritu intercede con gemidos inefables.

- Juan 7,37-39: Manarán torrentes de agua viva.

Celebramos el nacimiento de la Iglesia, el nuevo pueblo de Dios, el pueblo de la Alianza nueva y eterna, no escrita en tablas de piedra, sino en nuestros corazones por el Espíritu que hemos recibido.  Un pueblo del que están llamados a formar parte gentes de todos los pueblos, bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo (2 Lect).  Un pueblo diverso pero con un lenguaje común, el del Espíritu Santo, el amor de Dios derramado en nosotros (1 Lect).  Un Espíritu que procede del Padre y del Hijo y que fue dado por Cristo a los apóstoles para que perdonaran los pecados (Ev).

Misa del día:

- Hechos 2,1-11: Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar.

- Salmo 103: R./ Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

- 1ª Corintios 12,3b-7.12-13: Hemos sido bautizados en un mismo espíritu,
para formar un solo cuerpo.

- Secuencia del Espíritu Santo (Veni Creator) Ven, Espíritu divino.

Del Evangelio de san Juan 20,19-23.

“Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.
Recibid el Espíritu Santo”.

El día primero de la semana, entró Jesús, se puso en medio y les dijo: -"Paz a vosotros.  Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.  Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos".

COMENTARIO

Al igual que Dios comenzó la creación en el primer día de la semana, la concesión del Espíritu a los apóstoles comienza lo que podríamos llamar la “nueva creación cristiana”.  Aquellos hombres y mujeres se llenaron de nueva vida; y el aliento de Jesús llega también a nosotros/as.  Por eso, hemos de pedir: “Ven Espíritu Santo y enséñanos a entendernos aunque hablemos lenguajes diferentes.  Ven, enséñanos a creer.  Sin tu aliento, nuestra fe se convierte en cansancio y tristeza.  Ven, enséñanos a orar.  Sin tu calor nuestra liturgia y plegaria se convierten en rutina.  Ven Espíritu Santo a mantener dentro de la Iglesia el esfuerzo de conversión.  Sin tu impulso aparece el desencanto y la desilusión.  Ven Espíritu a alegrar nuestro sombrío mundo.  Ábrenos a un futuro más fraterno, limpio, solidario.  Ven Señor y Dador de vida e infunde en nosotros tu ternura y amor”.

ORACIÓN

Ven, Espíritu divino manda tu luz desde el cielo.  Ven, Padre de los pobres, luz profunda, en tus dones Dios espléndido.  No hay consuelo como el tuyo, dulce huésped de las almas, mi descanso.  Suave tregua en la fatiga, fresco en hora de bochorno, paz del llanto.  Luz santísima, penetra por las almas de tus fieles, hasta el fondo.  ¡Qué vacío hay en el hombre-mujer, qué dominio de la culpa, sin tu soplo!.  Lava el rastro de lo inmundo, llueve Tú nuestra sequía, ven y sánanos.  Doma todo lo que es rígido, funde el témpano, encamina lo extraviado.  Da a los fieles que en Ti esperan tus sagrados siete dones y carismas.  Da al esfuerzo, su mérito salvación e inacabable alegría.


Santa María, Madre de la Iglesia.

Lunes de la 8ª Semana T. Ordinario.
San Pablo VI,
papa.
San Maximino de Tréveris,
obispo y confesor.
29 de mayo de 2023.

Memoria de la bienaventurada Virgen María, madre de la Iglesia, a quien Cristo encomendó sus discípulos para que, perseverando en la oración al Espíritu Santo, cooperaran en el anuncio del Evangelio (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Juan 19,25-34.
“Junto a la cruz de Jesús estaba su madre.
Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre”.

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María, la Magdalena.  Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto amaba, dijo a su madre: -«Mujer, ahí tienes a tu hijo».  Luego dijo al discípulo: -«Ahí tienes a tu madre».  Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.  Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: -«Tengo sed».  Jesús, dijo: -«Está cumplido».  E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

COMENTARIO

Jesús desde la cruz, da su madre a Juan; este regalo ha sido interpretado como, que Juan representa a la Iglesia como el Cuerpo de Cristo.  Esto significa que María como Madre de la Iglesia sabe estar, acompañar en alegrías y dificultades, en el crecimiento y el desarrollo, en las crisis y en los éxitos.  María, la mujer, estuvo junto a la Cruz de Jesús, para acoger el don de la Vida, ella cuida y acompaña el camino de la vida comunitaria de la Iglesia.  Al pie de la Cruz de Cristo, vemos la unión de María y Jesús en el misterio de la Salvación, y recibimos a María como Madre de la Iglesia.

ORACIÓN

María hoy nos vemos bajo tus cuidados de madre; madre, que cuidas la vida de cada uno y de la comunidad-Iglesia, porque eres también Madre de la Iglesia.  Tú acompañaste a tu Hijo con el amor de madre en la vida y en la muerte en Cruz.  Acompáñanos, ayúdanos a sentirnos hijos e hijas de la Iglesia.  María, madre nuestra, danos tu abrazo materno.  Cuida a esta Iglesia Santa y pecadora; cuida su corazón, sana sus heridas y ayúdanos a sentirnos parte de la Iglesia.  Jesús Tú le pides en la cruz, a María y a Juan, que hagan espacio en sus vidas para una nueva relación de cuidado.  Que esta petición la hagamos nuestra en la Iglesia.  María te acogemos como Madre de la Iglesia, modelo de esperanza y de verdadera alegría.  Amén.


Martes de la 8ª Semana T. Ordinario.
San Fernando III, rey.
San Gabino, mártir.
Santos Basilio y Emelia, matrimonio.
30 de mayo de 2023.

Del Evangelio de san Marcos 10,28-31.
“Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones,
y en la edad futura, vida eterna”
.

 

Pedro se puso a decir a Jesús: -“Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”.  Jesús dijo: -“Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna.  Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros”.

 

COMENTARIO

La pobreza que pide Jesús no puede ser entendida puramente en su sentido negativo, es decir, privarse de esto o aquello, renunciar a eso o a lo otro, etc.  Debe tener un sentido positivo: Quedarse en disposición y en actitud de llenarse de los valores y bienes del Reino.  Quienes se han liberado de lo terreno han recibido el ciento por uno al estar remodelados, creados de nuevo para la vida de Dios.

 

ORACIÓN

Señor: Tanto en la prosperidad como en la adversidad, no quiero poner mi corazón en la riqueza, la posición, el poder, la fama; no quiero que mi corazón descanse en el éxito de este mundo, ni se apoye en sus ventajas; no quiero desear lo que los hombres-mujeres llaman recompensas de la vida... porque no llenan el corazón.  Todos somos pasto de las fieras del egoísmo por eso te pido Señor GENEROSIDAD para darme, para entregarte casa y hermanos, hijos y tierras, aún en la persecución, porque por tu palabra lo recibiré centuplicado.  Que así sea.


Visitación de la bienaventurada Virgen María

Miércoles de la 8ª Semana T. Ordinario.
Santa Petronila,
virgen y mártir.
31 de mayo de 2023.

Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, con motivo de su viaje al encuentro de su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y a la que saludó.  Al encontrarse gozosas las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor, que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de su prima, exultante de gozo en el Espíritu Santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del «Magníficat» (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Lucas 1,39-56.
“¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?.

María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.  En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre.  Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: -"¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!.  Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá".  María dijo: -"Proclama mi alma la grandeza del Señor".

COMENTARIO

En la fiesta de hoy recordamos que “la Santísima Virgen, llevando en su seno al Hijo, va a casa de su prima Isabel para ofrecerle la ayuda de su caridad y proclamar la misericordia de Dios Salvador”.  María de Nazaret nos da hoy un luminoso ejemplo de unión con Cristo, de alegría esperanzada y de espíritu misionero y comunicador, de alabanza a Dios en su oración y de caridad solícita con los demás.  A la vez que la celebramos como la llena de gracia, aprendemos de ella sus mejores actitudes hacia Dios y el prójimo.

ORACIÓN

Señor, hoy me uno a la oración de María diciéndote: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.  Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.  Él dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.  Señor que hoy con María mi alma proclame tu grandeza.


Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote

Jueves de la 8ª Semana T. Ordinario.
San Justino, mártir.
01 de junio de 2023.

El jueves posterior a la Solemnidad de Pentecostés se celebra la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.

Fiesta de nuestro Señor Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote, según el rito de Melquisedec, en quien el Padre se ha complacido desde toda la eternidad, mediador entre Dios y los hombres que, para cumplir la voluntad del Padre, se ofreció a sí mismo en el altar de la cruz de una vez para siempre como víctima de salvación en favor de todo el mundo.  Al instituir el sacrificio de la eterna alianza, elige con amor de hermano a hombres de este pueblo para que, al repetirlo constantemente en la Iglesia, se renueve la abundancia de la gracia divina con la que nacerá el cielo nuevo y la tierra nueva, y se realizará hasta los confines del mundo lo que el ojo no vio ni el oído oyó ni el hombre puede pensar (elog. del Martirologio Romano).

Del Evangelio de san Mateo 26,36-42.
“Esto es mi cuerpo. Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre”.

Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: -«Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».  Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia.  Entonces les dice: -«Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo».  Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: -«Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú».  Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: -«¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo?.  Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil».  Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: -«Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad».

COMENTARIO

Esta fiesta nos invita a dar gracias a Dios por el sacerdocio de Cristo, y por la participación en ese sacerdocio de la comunidad y de los ministros ordenados.  Todos los fieles que incorporados a Cristo por el Bautismo: “Han recibido el honor del Sacerdocio real del que participa todo el pueblo santo de Dios”.  El sacerdocio ordenado de los presbíteros y obispos renueva, en nombre de Cristo, el sacrificio de la redención”.  Los ministros ordenados “preparan a tus hijos Señor, el banquete pascual en el que el pueblo santo se reúne en tu amor, se alimenta de tu palabra y se fortalece con tus sacramentos.  Padre, por Cristo sacerdote eterno, te damos las gracias.

ORACIÓN

Reconocemos Dios Padre que “para gloria tuya y salvación del género humano, constituiste a tu Hijo único, Sumo y Eterno Sacerdote, puente de la Alianza nueva y eterna”.  Reconocemos que en Él se nos perdonan los pecados, se nos conceden los frutos de la redención; y en el bautismo nos hacemos partícipes del sacerdocio de Cristo.  Queremos agradecer también que mediante los ministros ordenados podemos participar en el banquete de la eucaristía, donde se nos da Cristo hecho alimento de vida eterna.  Padre, por Cristo sacerdote eterno, te damos las gracias.


Viernes de la 8ª Semana T. Ordinario.
Santos Marcelino y Pedro, mártires.
02 de junio de 2023.

Del Evangelio de san Marcos 11,11-25.
“Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos.
Tened fe en Dios”
.

Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas.  Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo.  Y los instruía, diciendo: -"¿No está escrito: ‘Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos’?  Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos".

 

COMENTARIO

El templo, lugar de encuentro con Dios y centro de la vida del pueblo, ha sido profanado al convertirlo en lugar de comercio.  Demasiadas solemnidades y sacrificios pero poca atención y justicia con los hombres-mujeres.  Como ésa no es la finalidad del «templo de Dios», Jesús lo purifica.  La comunidad cristiana, el nuevo pueblo de Dios, ha de caracterizarse por una fe intensa, una confiada oración, y una vida coherente de comunión fraterna con todos, sean judíos o gentiles, porque todos somos hijos del mismo Padre-Dios.

 

ORACIÓN

Jesús, ¿quieres mis manos para pasar este día ayudando a pobres y enfermos que lo necesitan?.  Señor, hoy te doy mis manos.  Señor, ¿quieres mis pies para pasar este día visitando a aquellos que tienen necesidad de un amigo?.  Señor, hoy te doy mis pies.  Señor, ¿quieres mi voz para pasar este día hablando con aquellos que necesitan palabras de amor?.  Señor, hoy te doy mi voz.  Señor, ¿quieres mi corazón para pasar este día amando a cada hombre-mujer sólo porque es un hombre-mujer?.  Señor, hoy te doy mi corazón.  Que este sea Señor el culto agradable que presente ante tus ojos. Amén.


Sábado de la 8ª Semana T. Ordinario.
Santos Carlos Lwanga y doce compañeros, mártires.
03 de junio de 2023.

Del Evangelio de san Marcos 11,27-33.
“¿Con qué autoridad haces esto?”.

Los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos viendo que había expulsado a los mercaderes del templo le preguntaron a Jesús: -“¿Con qué autoridad haces esto?”.  Jesús les respondió: -“Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres?”.  Se pusieron a deliberar: -“Si decimos que es de Dios, dirá: ¿Y por qué no le habéis creído?  Pero como digamos que es de los hombres...”  Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.  Y respondieron a Jesús: -“No sabemos”.  Jesús les replicó: -“Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto”.

COMENTARIO

Jesús no solamente da vuelta a las mesas sino que vuelca las instituciones religiosas y pone «patas arriba» la forma en que se ofrecía el culto a Dios.  Según el funcionamiento de las estructuras religiosas, Jesús no había sido investido de ninguna autoridad para actuar de aquella manera en el templo.  Por la pregunta que Jesús les hace sobre el bautismo de Juan y el silencio o la ignorancia en la respuesta que le dan, queda clara la postura de las autoridades religiosas: Si no creyeron al Bautista, tampoco creen en Jesús como Enviado e Hijo de Dios.

ORACIÓN

Queremos, Señor, ser tus testigos, luz en medio del mundo, sal que sazone la tierra.  Ser tus testigos, para llevar a los hombres-mujeres tu amor, tu esperanza verdadera, tu gozo de ser amor en medio de los hombres-mujeres.  Haznos testimonio de un amor que nunca pasa de moda, de una luz en un mundo a oscuras, de una paz en una tierra en guerra.  Sabemos, Señor, que ser testigos es tener tus sentimientos, es tomarse en serio tu evangelio, es sembrar los caminos de tu amor.  Queremos Señor en el hermano darte culto verdadero.  Amén.


LECTURA DE LA PALABRA
EN CLIMA DE ORACIÓN

1.      Hago silencio, exterior e interior.

Estoy en la presencia del Señor:

Contemplo a Dios que me quiere, me acoge, me escucha, me habla.

2.      Petición:

«Humildemente te pido, a ti, Señor, que eres la luz verdadera y la fuente misma de toda luz, que, meditando fielmente tu Palabra, viva siempre en tu claridad.  Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor».

3.      Palabra de Dios:

Leo tranquila y detenidamente el texto evangélico para hoy, en comunión con toda la Iglesia.  Me fijo bien en todos los detalles.

4.      Ante la Palabra leída:

Ø  ¿Qué dice este texto? (Lectura honda: circunstancias, actitudes…).

Ø  ¿Qué me dice a mí, personalmente? (Meditación).

Ø  Desde esto, ¿qué te digo yo ahora, Señor? (Oración).

Ø  ¡Quiero identificarme contigo, Señor!.  ¿Qué hacer?.

(Contemplación, iluminación de mi vida concreta).

5.      Oración:

Hay una oración-reflexión propia de cada día, como inicio de respuesta al texto evangélico.  Al final puede añadirse la siguiente:

«Gracias, Señor, por tu presencia y tu cercanía en este rato de oración; y por la luz y la fuerza que me has dado.  Ayúdame a vivir según tu voluntad y sirviendo siempre a mis hermanos/as. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor».



martes, 23 de mayo de 2023

ENGAÑAR PARA HACER EL BIEN:
¿ES RAZONABLE ENGAÑAR AL PUEBLO?,
por José Antonio Hernández Guerrero




Engañar para hacer el bien:
¿Es razonable engañar al pueblo?.




El hecho de engañar (o intentar engañar) a los demás se ha generalizado de tal manera y hasta tales extremos que, sin temor a exagerar, podemos afirmar que la mentira es ya un componente normal de esta cultura política que, entre todos, estamos construyendo. Algunos de nuestros políticos olvidan que la credibilidad es el fundamento de su autoridad, y, como consecuencia, nos ofrecen la esperpéntica y grandiosa ceremonia de la confusión, una solemne liturgia de los embusteros. Fíjense la facilidad con la que estamos aceptando que el embuste es una forma natural de hacer propaganda, y ya no nos sorprende que, mediante exageraciones y omisiones, nos engañen con el fin de extraer provechos electorales. Tengo la impresión de que los líderes y los ciudadanos estamos convencidos de que “Es conveniente engañar al pueblo por su propio bien”. Aplican el mismo criterio que, quizás con excesiva frecuencia, empleamos con los niños: piensan que los ciudadanos no poseemos capacidad para comprender la complejidad de los asuntos políticos, económicos y sociales.


Aceptamos con excesiva facilidad que una de las tareas que cumplen los gabinetes de asesores es elaborar “falsedades saludables”. Tengamos en cuenta, además, que en la actualidad la gravedad de las mentiras es mucho mayor debido a las dimensiones globales y a la rapidez instantánea de su propagación mediante internet.


En mi opinión éste es un asunto grave que no podemos tratar con frívola ironía ni con pasiva resignación, sino que deberíamos denunciarlo con fuerza y con rigor. Los ciudadanos estamos obligados a exigir transparencia y a censurar la persistencia de la mentira en los usos políticos. No estoy de acuerdo con Maquiavelo cuando aceptaba que en la política se permiten unos comportamientos diferentes a los que prescribe la ética. Pienso que deberíamos concebir y practicar la política con una referencia explícita a los comportamientos morales. Estoy de acuerdo con la profesora Adela Cortina cuando afirma que “realmente resulta descorazonador que gran parte de la ciudadanía, de unos colores o de otros, continúe votando a políticos mendaces, incompetentes, agresivos y violentos”. En mi opinión, la difusión de bulos lo único que merece es el castigo en las urnas. Por favor, no sigamos votando a los embusteros, sean del color que sean.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«


lunes, 22 de mayo de 2023

DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y DEL APOSTOLADO SEGLAR «JUNTOS ANUNCIAMOS LO QUE VIVIMOS» DOMINGO DE PENTECOSTÉS (28 DE MAYO DE 2023)

28 de mayo, Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar: «Juntos anunciamos lo que vivimos»


La Iglesia celebra el día de Pentecostés, este año el 28 de mayo, el Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar. «Juntos anunciamos lo que vivimos» es el lema que la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida propone para la Jornada de este año.


«Juntos anunciamos lo que vivimos» #DíadelaAcciónCatólica

24 MAYO 2023 | POR 

Esta celebración nos permitirá reflexionar y celebrar juntos la importancia que para la vida cristiana tiene el sentirse enviados en los ambientes, donde hace falta comunicar la esperanza de Jesucristo resucitado, que acompaña la vida y la tarea de la militancia cristiana en las periferias. A ser testigos y a dar testimonio con el compromiso personal y comunitario en todas esas realidades donde hay que llevar un mensaje de humanización, de que otra realidad y otra sociedad es posible, precisamente en un día en que se celebra también la fiesta de la democracia con la cita electoral que nos llama a la participación social para fortalecer las instituciones públicas.



La transformación cristiana del mundo

Del blog de D. Rafael Zornoza Boy

MI MENSAJE POR LA SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS,
Y EL DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y
EL APOSTOLADO SEGLAR.

La solemnidad de Pentecostés nos recuerda el nacimiento de la Iglesia, donde culmina toda la obra de Cristo, que, entregándonos el don del Espíritu Santo, nos capacita para ir a todo el mundo y llevar a cabo su obra. En este día celebra la iglesia, precisamente por ello, el Dia de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. El anuncio de Jesucristo es la misión propia de la Iglesia y, con ella, la transformación y humanización del mundo en el que vivimos. Si bien la evangelización corresponde a todo el pueblo de Dios —laicos, consagrados y ministros ordenados—, dicha transformación entra de lleno en la “índole secular”, que es la nota propia y específica de los laicos, tal como nos lo recuerda el Concilio Vaticano II.

A los laicos corresponde, por propia vocación, promover el reinado de Dios gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según nos enseña el evangelio. Los seglares viven en todos y cada uno de los deberes y ocupaciones del mundo, y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social, con las que su existencia está como entretejida. Allí están llamados por Dios, para que, desempeñando su propia profesión, guiados por el espíritu evangélico, contribuyan a la santificación del mundo como desde dentro, a modo de fermento. Y así hagan manifiesto a Cristo ante los demás, primordialmente mediante el testimonio de su vida, por la irradiación de la fe, la esperanza y la caridad (cf. Lumen Gentium, 31).

Da alegría ver como muchas iniciativas de evangelización están promovidas hoy por laicos en comunión con sus pastores. Es cierto que algunos laicos son llamados a colaborar directamente con los ministros ordenados en la misión pastoral ordinaria de la Iglesia. Sin embargo, esta no es la misión más característica para la mayoría de los laicos. Dios no llama al laico a abandonar el mundo cuando profesa su fe, todo lo contario, el “mundo” se convierte en el ámbito y en el medio de su vocación, en el cual debe buscar su santificación. Todos los miembros de la Iglesia somos partícipes de la dimensión secular, pero lo somos de formas diversas. Ahora bien, la participación de los fieles laicos tiene una modalidad de actuación y de función que les «es propia y peculiar». El «mundo», el ámbito secular, se convierte en el ámbito y el medio de la vocación cristiana de los fieles laicos. Aunque se percibe una mayor participación de muchos laicos en los ministerios laicales, este compromiso no se refleja en la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político y económico. Se limita, muchas veces, a las tareas intraeclesiales, sin un compromiso real por la aplicación del Evangelio a la transformación de la sociedad. No está la plenitud del compromiso laical en su proximidad al altar, sino en la transformación cristiana del mundo.

Sigue siendo un reto importante despertar en los laicos la vocación que han recibido de Jesucristo para que, unidos a él, ejerzan su misión de ser sal y luz para el mundo, de ser la levadura que transforme la sociedad para hacerla más humana, digna y fraterna. Ellos son el rostro, la voz y los brazos de Dios en medio del mundo. Es necesario, pues, que los laicos redescubran su misión más propia y fundamental, de modo que el Espíritu Santo, por medio de sus vidas, pueda despertar el deseo de Dios en los hombres y mujeres con los que comparten su existencia, en tantos ámbitos seculares como es necesario estar, como, por ejemplo, promoviendo la dignidad de la persona, defendiendo el inviolable derecho a la vida y la libertad para invocar el nombre del Señor; han de estar en la familia, el primer campo del compromiso social, y promoviendo la caridad, alma y apoyo a la solidaridad; y siendo destinatarios y protagonistas de la política, situando al ser humano en el centro de la vida económica y social, así como evangelizando la cultura (cf. Encíclica Christifideles laici de san Juan Pablo II).

Es misión de los laicos alentar un movimiento social a favor del bien común que pasa por proponer, no imponer, la visión católica de la persona, el matrimonio y la familia, como fermento de una sociedad más fraterna, humana y sensible a los más pobres y necesitados. Su vocación exige la presencia pública de los católicos en los ambientes e instituciones civiles donde viven. Los laicos católicos son el rostro de Dios y de la Iglesia para muchas personas que lo desconocen. Para realizar esta misión, es necesario que los laicos vivan una pertenencia gozosa a la Iglesia a través de sus comunidades y que estas no dejen de sostenerlos en su tarea.

COMPÁRTALO:

https://rafaelzornozaboy.com/2023/05/27/la-transformacion-cristiana-del-mundo/

https://rafaelzornozaboy.files.wordpress.com/2023/05/obispo-26-y-28-mayo-de-2023.mp3



¿Cuál es el mensaje de los obispos?

La Jornada de este año, explican los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, “nos invita a todos los bautizados, especialmente a los laicos, a tomar conciencia de la importancia del anuncio explícito de Jesucristo, con palabras y con obras”.

Esta Comisión, anuncian, quiere llevar a cabo un ejercicio de discernimiento sobre el Itinerario del Primer Anuncio pues las conclusiones del proceso sinodal evidencian que es una prioridad pastoral para la Iglesia en España. Además, se recoge como una preferencia en las orientaciones pastorales de la CEE (2021-2025), Fieles al envío misionero.

También “nos urge” a situar el primer anuncio como núcleo y eje de la labor pastoral como Iglesia responder al “cambio de época”: “La sociedad actual, marcada por la secularización y el pluralismo, se coloca cada día más de espaldas a Dios y la mayoría de las personas viven como si Dios no existiera. Si hace unos años la fe fue arrinconada al ámbito privado de la persona, ahora ha sido en muchos casos expulsada incluso de ese espacio. Podemos afirmar que estamos asistiendo a una situación de esquizofrenia creyente, porque se ha establecido una contraposición entre la vida de fe y la vida cotidiana”.

El primer anuncio, matizan, encuentra su fundamento en el mandato expreso de Jesús, “que nos invita a la evangelización: «Id al mundo entero y anunciad el evangelio a toda la creación» (Mc 16,15)”. Y en contexto actual, caracterizado en muchos casos por el desconocimiento y la indiferencia hacia la persona de Jesús, estamos llamados a hacernos presentes, a nivel personal y comunitario, en los espacios públicos para anunciar el kerigma con lenguajes adecuados al interlocutor y especialmente con nuestro testimonio”.

Una tarea de todo el pueblo de Dios

Los obispos recuerdan que la misión de anunciar a Jesucristo corresponde a todo el pueblo de Dios y que “la tenemos que realizar juntos, en comunión, en clave de sinodalidad”. El proceso sinodal “está insistiendo en que la comunión y la participación tienen como meta la misión, el anuncio del evangelio. Además, el camino sinodal nos está invitando a sentirnos corresponsables en la misión evangelizadora, superando el clericalismo que nos afecta tanto a los clérigos como a los laicos”.

Los obispos valoran las iniciativas de primer anuncio que ya existen en nuestra Iglesia en España, pero confiesan que nuestro anhelo es que todospor el sacramento del bautismo, tomemos conciencia de nuestra vocación de ser anunciadores de Jesucristo, que proclamemos con nuestras palabras y obras el kerigma, el núcleo del evangelio: Jesucristo te ama, ha dado la vida por ti y ha resucitado”.

Por eso, ofrecen unas pautas. Como punto de partida para abordar cualquier cambio pastoral señalan la importancia de la oración, de los sacramentos y de “renovar nuestro encuentro con el Señor” pues “no podemos ser creíbles en el exterior si no cuidamos el interior”.

También es fundamental, explican, comunicar con lenguajes adecuados a aquellos con los que se dialoga. Y hoy “este anuncio debe insertarse en la nueva cultura digital en la que nos movemos”. En este sentido plantean el desafío de convertirse en una presencia evangelizadora en el continente digital.

Otra palabra clave es el testimonio pues nuestro mundo necesita “no tanto maestros como testigos”. Es fundamental “anunciar a Cristo con nuestro modo de vivir” para “tocar el corazón y la mente de los que nos escuchan porque predicamos con nuestra vida”. “Nos duele”, confiesan, que en la síntesis del Sínodo en España “se vea a la Iglesia como una institución reaccionaria y poco propositiva, alejada de la realidad de hoy”.

Como Iglesia “tenemos que situarnos en diálogo con el mundo, ofreciendo la buena noticia del evangelio a tantas personas que están sufriendo, que se sienten marginadas por la sociedad por cualquier motivo”. Estamos llamados a anunciar “al que es la vida, Jesucristo, en medio de las situaciones de muerte, de tristeza o de falta de esperanza que hay a nuestro alrededor”.  

Esta Jornada, que coincide con las elecciones municipales y autonómicas, “nos interpela también a un testimonio cristiano en el mundo de la política, que, en palabras del papa Francisco, «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común» (EG 205).

Los obispos terminan su mensaje agradeciendo el trabajo de las delegaciones de apostolado seglar; de los movimientos y asociaciones; de la Acción Católica; del Consejo Asesor de Laicos y “el testimonio anónimo de tantos laicos de nuestras parroquias que cada día anuncian a Jesucristo en sus ambientes, con palabras y obras”.


MENSAJE DE LOS OBISPOS

«Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos,
para que estéis en comunión con nosotros
y nuestra comunión es con el Padre
y con su Hijo Jesucristo» (1 Jn 1,3).


En este texto, el apóstol Juan deja constancia de que va a proclamar el testimonio de su encuentro personal con Jesucristo, durante su ministerio, habiendo oído las enseñanzas del Maestro y habiendo contemplado sus milagros. Además, se afirma que la finalidad del anuncio de las acciones y de las palabras de Jesucristo es crear una verdadera comunión entre los cristianos y con Dios Padre y su Hijo Jesucristo.


Este año, con motivo de la solemnidad de Pentecostés, que es también el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, se nos invita a todos los bautizados, especialmente a los laicos, a tomar conciencia de la importancia del anuncio explícito de Jesucristo, con palabras y con obras.


En el Congreso de Laicos, celebrado a mediados de febrero de 2020, surgió la idea de ir profundizando en cuatro itinerarios (Primer Anuncio, Acompañamiento, Proceso Formativos y Presencia en la Vida Pública), manteniendo como ejes transversales la sinodalidad y el discernimiento. Durante estos años, considerando también la convocatoria del Sínodo sobre la Sinodalidad, hemos insistido en el discernimiento y la sinodalidad, y ahora, desde la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida deseamos llevar a cabo un ejercicio de discernimiento sobre el Itinerario del Primer Anuncio, porque lo descubrimos como una prioridad pastoral para nuestra Iglesia en España, teniendo en cuenta también las conclusiones del proceso sinodal.


Este discernimiento sobre el primer anuncio aparece también como una prioridad en las orientaciones pastorales de la Conferencia Episcopal Española (2021-2025), Fieles al envío misionero, y se trata de una acción que llevamos a cabo en comunión con el Área del Primer Anuncio de la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la CEE.


La sociedad actual, marcada por la secularización y el pluralismo, se coloca cada día más de espaldas a Dios y la mayoría de las personas viven como si Dios no existiera. Si hace unos años la fe fue arrinconada al ámbito privado de la persona, ahora ha sido en muchos casos expulsada incluso de ese espacio. Podemos afirmar que estamos asistiendo a una situación de esquizofrenia creyente, porque se ha establecido una contraposición entre la vida de fe y la vida cotidiana.


Como Iglesia, no podemos seguir con los esquemas pastorales de siempre, ni está justificado caer en la tentación de realizar una pastoral de gestión de la decadencia o de mantenimiento. Estos nuevos tiempos, este cambio de época nos está urgiendo a llevar a cabo una conversión pastoral, que pasa por situar el primer anuncio como núcleo y eje de nuestra labor pastoral como Iglesia.


La motivación de la centralidad del primer anuncio encuentra su fundamento en el mandato expreso de Jesús, que nos invita a la evangelización: «Id al mundo entero y anunciad el evangelio a toda la creación» (Mc 16,15).


El primer anuncio, como aparece en la guía de trabajo del Poscongreso de Laicos, pretende poner de manifiesto la idea de que, en el contexto actual caracterizado en muchos casos por el desconocimiento y la indiferencia hacia la persona de Jesús, estamos llamados a hacernos presentes, a nivel personal y comunitario, en los espacios públicos para anunciar el kerigma con lenguajes adecuados al interlocutor y especialmente con nuestro testimonio.


La tarea del primer anuncio le corresponde a todo el pueblo de Dios (pastores, vida consagrada y laicos) por el sacramento del bautismo. El papa Francisco señala: «En virtud del bautismo recibido, cada miembro del pueblo de Dios se ha convertido en discípulo misionero (cf. Mt 28,19)» (EG 120). Por eso es importante que descubramos que la misión de anunciar a Jesucristo la tenemos que realizar juntos, en comunión, en clave de sinodalidad.


Precisamente, el proceso sinodal está insistiendo en que la comunión y la participación tienen como meta la misión, el anuncio del evangelio. Además, el camino sinodal nos está invitando a sentirnos corresponsables en la misión evangelizadora, superando el clericalismo que nos afecta tanto a los clérigos como a los laicos. Hacer sínodo es hacer evangelización y, por tanto, sin comunión no hay evangelización. Al mismo tiempo, el anuncio del evangelio es generador de comunión entre todos y con el Señor.


Valoramos las iniciativas de primer anuncio que existen en nuestra Iglesia en España, como el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, que, con su larga y rica experiencia, ha hecho posible que muchas personas se encuentren con Jesucristo y asuman un compromiso eclesial y en el mundo. También contamos con otras herramientas de primer anuncio que están produciendo muchas conversiones como los Retiros de Emaús, Effetà, grupos Alpha, Hakuna… y la Acción Católica General está implementando un nuevo proyecto de primer anuncio denominado «Encuentros cuatro40», que posibilita el encuentro con Jesucristo para un mayor compromiso de los laicos de parroquias.


Pero nuestro anhelo es que todos, por el sacramento del bautismo, tomemos conciencia de nuestra vocación de ser anunciadores de Jesucristo, que proclamemos con nuestras palabras y obras el kerigma, el núcleo del evangelio: Jesucristo te ama, ha dado la vida por ti y ha resucitado.


Ahora bien, para ser, como dice el papa Francisco «evangelizadores con Espíritu» (EG 261), debemos seguir el ejemplo que pone de manifiesto el texto del prólogo de la primera carta del apóstol Juan: «Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos…» (cf. 1 Jn 1,3). Solo puede compartirse aquello que se tiene y por eso es fundamental que se produzca en cada uno de nosotros una experiencia de encuentro personal con el Señor. En el proceso sinodal se ha insistido de nuevo en la importancia de la oración, de los sacramentos (especialmente la eucaristía), de renovar nuestro encuentro con el Señor, como punto de partida para abordar cualquier cambio pastoral. Tenemos que ser conscientes de que no podemos ser creíbles en el exterior si no cuidamos el interior.


Juntos queremos seguir anunciando a Jesucristo con el objetivo de provocar también el encuentro de la otra persona con el Señor para que transforme su vida, pues «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o por una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona» (papa Benedicto XVI, Deus caritas est, 1).


No podemos obviar que el núcleo del primer anuncio es el comunicar el kerigma, es decir, hay un contenido que debemos transmitir y lo tenemos que hacer con lenguajes adecuados a aquellos con los que se dialoga. Y hoy este anuncio debe insertarse en la nueva cultura digital en la que nos movemos.


Un gran desafío con el que nos encontramos como Iglesia, para evangelizar, es la cultura digital, que trae consigo una nueva concepción de hombre, de su libertad y de la relación con la verdad. Y «la verdadera pregunta a la que debemos hacer frente a esta nueva cultura no es cómo usar las nuevas tecnologías para evangelizar, sino cómo convertirse en una presencia evangelizadora en el continente digital» (monseñor Rino Fisichella, Jornada de Apostolado Seglar, 22-23 de 2022).


En el primer anuncio hay una palabra clave, que es el testimonio. El encuentro personal con el Señor nos convierte en testigos de su evangelio y nuestro mundo, como afirmó el papa Pablo VI, también hoy necesita no tanto maestros como testigos. Es fundamental que nos sintamos llamados a anunciar a Cristo con nuestro modo de vivir, que anunciemos lo que también nosotros vivimos y experimentamos en nuestro encuentro personal con el Señor. Tenemos que ser capaces de tocar el corazón y la mente de los que nos escuchan porque predicamos con nuestra vida. Nos duele, como ha aparecido en la síntesis final del Sínodo en España, que se vea la Iglesia como una institución reaccionaria y poco propositiva, alejada de la realidad de hoy.


Como Iglesia tenemos que situarnos en diálogo con el mundo, ofreciendo la buena noticia del evangelio a tantas personas que están sufriendo, que se sienten marginadas por la sociedad por cualquier motivo. Estamos llamados a anunciar lo que vivimos o, mejor dicho, al que es la vida, Jesucristo, en medio de las situaciones de muerte, de tristeza o de falta de esperanza que hay a nuestro alrededor. Y esta misión nos corresponde a toda la Iglesia, pero no olvidemos que los laicos estáis llamados de «un modo propio y peculiar» (cf. LG 31) a ser testigos del evangelio en el corazón del mundo (en la familia, en el trabajo, en el ámbito educativo, en la política, en los medios de comunicación…).


Esta Jornada, que coincide con una convocatoria electoral municipal y autonómica, nos interpela también a un testimonio cristiano en el mundo de la política, que, en palabras del papa Francisco, «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común» (EG 205).


En este Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, damos gracias a Dios por el trabajo de las delegaciones diocesanas de apostolado seglar, los movimientos y asociaciones, la Acción Católica, el Consejo Asesor de Laicos y el testimonio anónimo de tantos laicos de nuestras parroquias que cada día anuncian a Jesucristo en sus ambientes, con palabras y obras.


Que la Virgen María, reina de los apóstoles, y el Espíritu Santo, nos colme de sus bendiciones para que juntos (pastores, vida consagrada y laicos) sigamos anunciando la alegría del evangelio que «llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús» (EG 1).


Presidente y consiliario de Manos Unidas
 Mons. Carlos Manuel Escribano Subías, arzobispo de Zaragoza

Subcomisión de Familia y Vida
 Mons. José Mazuelos Pérez, obispo de Canarias
 Mons. Juan Antonio Reig Pla, obispo emérito de Alcalá de Henares
 Mons. Francisco Gil Hellín, arzobispo emérito de Burgos
 Mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón
 Mons. Santos Montoya Torres, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Subcomisión de Infancia y Juventud
 Mons. Arturo Ros Murgadas, obispo auxiliar de Valencia
 Mons. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, obispo de Guadix

Consiliario de Acción Católica
 Mons. Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería

Foro de Laicos
 Mons. Sergi Gordo Rodríguez, obispo auxiliar de Barcelona

Consiliario de Cursillos de Cristiandad
 Mons. José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla


Otros materiales

Mensaje de los obispos

Materiales para la reflexión

Vigilia de oración

Subsidio litúrgico del celebrante

Subsidio litúrgico para el monitor

Catequesis para niños, jóvenes y adultos



domingo, 21 de mayo de 2023

REPULSA POR LOS ASESINATOS MACHISTAS: ¡BASTA YA DE ASESINATOS MACHISTAS A MUJERES!, Comunicado del Grupo Cristiano de Reflexión-Acción




Repulsa por los asesinatos machistas:
¡Basta ya de asesinatos machistas a mujeres!.




En lo que va de año, 19 mujeres -que sepamos- han sido asesinadas a manos de hombres. A pesar de que todos los años conocemos la misma crónica siniestra, no dejamos de alarmarnos y consternarnos por la espiral de violencia de género en España, materializada en atentados a la integridad de las mujeres y feminicidios que repugnan a la razón humana y a la ética y moral de las personas conscientes del enorme problema planteado en nuestra sociedad con este tipo de violencia.


Celos y posesión machista son algunas de las causas que se aluden cuando la sociedad y las instituciones son interpeladas por crímenes tan horrendos, piénsese, por ejemplo, en los más recientes, como el caso de Manresa: un hombre fingió que su mujer, embarazada de cuatro meses, que recibía continuos maltratos, había fallecido a causa de una caída por las escaleras. O el de Orio (Guipúzcoa), en el que otro hombre ha asesinado a su exnovia, disparándole a bocajarro con una escopeta de cañón recortado.


A pesar de estas horribles escenas, los maltratadores solapan con frecuencia sus motivos violentos con la palabra “amor” o con la justificación “yo la quería”, pero nada más lejos de esa realidad con la que quieren disculparse. El amor no genera violencia o muerte.


Es un hecho que muchos de estos crímenes machistas son el final de procesos violentos de maltratos en los que el agresor satisface sus celos, su cólera y el afán de posesión de la mujer a la que quiere subyugar.


Pensamos que algo muy grave ocurre en nuestra sociedad cuando estos hechos que denunciamos se repiten frecuentemente, a la vez que se reciben por un importante sector de la opinión pública con indiferencia, ya que se piensa que el problema tiene difícil solución porque pertenece al ámbito de la vida íntima de esas personas: víctima, agresor o asesino, e incluso se justifican, en ocasiones, por motivos ideológicos.


En este sentido, no es extraño que crezca el antifeminismo entre los jóvenes ante tantas mentiras como se están extendiendo en las redes sociales sobre la violencia de género. Según informes de expertos de centros especializados en tendencias sociales, nuestros jóvenes no niegan la violencia de género al completo, pero sí le quitan importancia, al alegar que “la violencia de género está mal definida”; “que las medidas que toman no son adecuadas”, y “muchas de las cosas que recogen han pasado siempre”. Que “no es para tanto”, además de creer en las denuncias falsas de las mujeres. ¿Serán mañana maltratadores algunos de estos jóvenes?


Desde el Grupo Cristiano de Reflexión-Acción denunciamos los asesinatos machistas y pedimos a las instituciones estatales y autonómicas y a los expertos que redoblen sus esfuerzos para prevenir esta lacra. A la justicia que no levante la guardia en sus sentencias, y a la Iglesia, a la que pertenecemos, que no calle y denuncie estos crímenes, pues suele enmascarar sus silencios con el miedo a la ideología de género. A los partidos políticos, en estos momentos en campaña electoral, que manifiesten su repulsa por los crímenes machistas y tengan este problema entre sus inquietudes principales, pues no se le puede obviar de ninguna manera.


Como discípulos y discípulas de Jesús de Nazaret animamos a las comunidades cristianas a seguir denunciando la violencia a las mujeres; él que curó y defendió a las mujeres en situación de vulnerabilidad y se dejó acompañar por ellas.


Finalmente, no podemos callar ante actos que por ser execrables atentan a la dignidad, la integridad y la vida de las mujeres y están en total contradicción con la ética y la moral cristiana, por lo que deben ser condenados sin paliativos.



GRUPO CRISTIANO DE REFLEXIÓN-ACCIÓN DE CÁDIZ Y BAHÍA.