18º Domingo del Tiempo Ordinario (6 agosto)
03 AGOSTO 2023 | POR FERNANDO C. DÍAZ
Queridas hermanas y hermanos:
Del Tabor al Calvario
discurre nuestro
camino vital creyente.
Un camino en el que
encontrar a Dios
encontrando
a las personas
empobrecidas,
en el que
acogerle en ellas.
Un camino en el que
aprender a vivir
la virtud del sacrificio,
como expresión de amor.
¡Hasta mañana en el altar!
Del evangelio según
san Mateo 17,1-9.
«Su rostro
resplandecía
como el sol».
En nuestro camino
militante, creyente,
encontramos más veces de las deseadas
los conflictos y las tensiones de la lucha
que, cada día, ofrecemos
en nuestra oración al Señor.
Nos gustaría que el seguimiento
fuera un camino de rosas,
pero no hay resurrección sin cruz.
El calvario es paso necesario a la vida,
y el mismo conflicto que afrontó Jesús
en su lucha contra el mal de este mundo
es el que nosotros,
que queremos ser sus seguidores,
hemos de afrontar…
¿Qué
Tabores
puedo recorrer
en mi existencia?
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«ORAR CON
LA IGLESIA»
18ª Semana del Tiempo Ordinario (Ciclo ‘A’)
Del 06 al 12 de agosto de 2023.
Fiesta de la Transfiguración de Señor.
Domingo 18º del
Tiempo Ordinario.
Santos Justo y Pastor, mártires.
06 de agosto de 2023.
Fiesta
de la Transfiguración del Señor, en la que Jesucristo,
el Unigénito, el amado del Eterno Padre, manifestó su gloria ante los santos
apóstoles Pedro, Santiago y Juan, con el testimonio de la Ley y los Profetas,
para mostrar nuestra admirable transformación por la gracia en la humildad de
nuestra naturaleza asumida por Él, dando a conocer la imagen de Dios, conforme
a la cual fue creado el hombre, y que, corrompida en Adán, fue renovada por
Cristo. (elog. del Martirologio Romano).

En la fiesta de la Transfiguración del
Señor, el Padre declara solemnemente en la montaña ante Pedro, Santiago y Juan
que Cristo es su Hijo Unigénito, a quien deben escuchar y seguir (Ev). Los apóstoles pueden contemplar con sus
propios ojos la gloria de la futura resurrección y son testigos de ello (2 Lect). Cristo es quien tiene el poder y la gloria,
es el rey del universo, pues todo lo ha recibido del Padre (1 Lect). Asimismo, la transfiguración nos recuerda que
los creyentes somos imagen de Cristo y que esperamos su misma gloria (Co y De).
- Daniel 7,9-10.13-14: Su vestido era blanco como la nieve.
- Salmo 96: R./ El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra.
- 2ª Pedro 1,16-19: Esta voz traída del cielo la oímos nosotros.

Del Evangelio de san Mateo 17,1-9.
“Su rostro resplandecía como el sol”.
Jesús tomó
consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una
montaña alta. Se transfiguró delante de
ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron
blancos como la luz. Y se les
aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: -"Señor, ¡qué bien
se está aquí!. Si quieres, haré tres
tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Todavía estaba hablando cuando una nube
luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: -"Éste
es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo".
COMENTARIO
La escena que
hoy conmemoramos es estimulante para nuestra vida. Centra nuestra mirada de fe sobre el Señor
Resucitado. A través de la cruz, Él va a
introducirnos en la esfera de la nueva vida.
Es una visión positiva, pascual, del camino de Jesús, que también quiere
ser nuestro. Para que no queramos rehuir
la cruz, ni nos dejemos desalentar por ella, porque la última palabra es la
gloria y la vida. A pesar de las cruces
que encontremos en el camino. Siguiéndole a Él, tenemos asegurada nuestra
felicidad, porque Jesús es el camino, la verdad, la vida. No olvidemos la voz de Dios Padre que nos
dice: -"Éste es mi Hijo: Escuchadle".
ORACIÓN
Concédeme
Señor subir con Jesús, como un discípulo íntimo, y en la oración contemplar el
rostro glorioso de Jesús. Concédeme
estar con Cristo, sentir su compañía, su amistad. Gustar esa presencia cercana que todo lo
transforma. Quiero contemplar a Jesús;
en Él contemplo también tantos rostros gloriosos, contemplo la alegría del
mundo, la danza de la vida, la vida en abundancia. Contemplar a Cristo transfigurado para salir lleno de esperanza y
bajar con Jesús de la montaña para irradiar en el mundo su luz iluminadora.
Lunes de la 18ª Semana T. Ordinario.
San Cayetano de Thiene, presbítero y fundador.
Santos Sixto II, papa, y compañeros, mártires.
07 de agosto de 2023.
Del Evangelio de san
Mateo 14,22-36.
“Mándame ir a Ti andando sobre el agua”.
Jesús apremió a sus
discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaron a la otra orilla. La barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida
por las olas. De madrugada se les acercó
Jesús andando sobre el agua. Los
discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo,
pensando que era un fantasma. Jesús les
dijo enseguida: -"¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: -"Señor, si eres Tú,
mándame ir hacia Ti andando sobre el agua". Él le dijo: -"Ven". Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre
el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró
miedo, empezó a hundirse y gritó: -"Señor, sálvame". En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró
y le dijo: -"¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?”.
COMENTARIO
El reconocimiento de Jesús
es un eterno problema de fe. Algunos le
han negado su divinidad, otros la humanidad. La gran afirmación central de nuestra fe
consiste en afirmar, bajo la moción del Espíritu Santo, que Jesús es el Señor. Pedro prototipo de la fe pide la prueba de ir
a Jesús caminando sobre el agua. Mientras avanza sobre las olas se debilita la
fe y recibe un reproche. Es el reproche
que dirige Jesús amorosamente a todos los creyentes: -“¿Por qué tenéis tan poca
fe?”. En esos momentos hay que hacer
silencio interior para escuchar la voz que increpa ante el peligro: ¿Por qué
teméis? "Yo he vencido al
mundo".
ORACIÓN
¿Por qué teméis hombres y
mujeres de poca fe? Es cierto que hay
días en que se nos nubla el cielo y se ennegrece el horizonte de la vida. Porque la situación me supera, porque los
míos se impacientan, porque esto no tiene pinta de mejorar... y de pronto oigo
tu voz Señor: No temas Soy Yo. Señor si
la enfermedad me aprieta que escuche: Animo Yo estoy contigo. Si creo que no me quedan fuerzas, si me
siento triste que escuche: Animo yo estoy contigo. Si la fe se oscurece, si la cruz me hunde que
escuche con fe: Animo Yo estoy contigo. Señor que hoy escuche con
fe: Animo Yo estoy contigo.
Martes de la 18ª Semana T. Ordinario.
Santo Domingo de
Guzmán, presbítero y fundador.
08 de agosto de 2023.
Del Evangelio según
san Mateo 15,1-2.10-14.
“La planta que no haya plantado mi
Padre, será arrancada de raíz”.
Jesús
llamando a la gente, les dijo: -“Escuchad y entended: No mancha al hombre lo
que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al
hombre”. Se acercaron los discípulos y
le dijeron: -“¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?”. Respondió él: -“La planta que no haya
plantado mi Padre del cielo, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos
caerán en el hoyo”.
COMENTARIO
Lo que
mancha al hombre-mujer es lo que sale de su boca: Pensamientos, movimientos del
corazón, deseos… Las palabras de Jesús
en el Evangelio descubren así un mundo nuevo en el que se habla de la pureza o
impureza del corazón. El nuevo principio
de conducta que establece Jesús exige la limpieza del corazón que nos abre los
ojos para las cosas de Dios… y que hace dichosos a los limpios de corazón
porque ellos verán a Dios.
ORACIÓN
Dame Señor,
un corazón vigilante que ningún pensamiento vano me aleje de Ti; un corazón
noble que ningún afecto indigno rebaje; un corazón recto que ninguna maldad
desvíe; un corazón fuerte que ninguna maldad esclavice; un corazón generoso
para servir. Dame señor un corazón
limpió para amar; un corazón limpió para ver al prójimo como hermano/a, para
ver a Dios como Padre. Un corazón que no
esté ciego para las cosas de Dios. Dame Señor un corazón
limpió.
Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein),
virgen y mártir, Patrona de Europa.
Miércoles de la 18ª Semana T.
Ordinario.
09 de agosto de 2023.
Del Evangelio de san
Mateo 25,1-13.
“¡Que llega el esposo, salid a
recibirlo!”.
Dijo Jesús: -"Se parecerá el reino de los cielos
a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. A medianoche se oyó una voz: ‘¡Que llega el
esposo, salid a recibirlo!’. Las necias
viendo que se les acababa el aceite fueron a la tienda. Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y
las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la
puerta. Más tarde llegaron también las
otras doncellas, diciendo: ‘Señor, señor, ábrenos’. Pero él respondió: ‘Os lo aseguro: no os
conozco’. Por tanto, velad, porque no
sabéis el día ni la hora".
COMENTARIO
El Dios que Jesús nos presenta es: Un Dios
alegre, que prepara un banquete de boda para recibirnos, y que quiere nuestra
felicidad. Su Reino se describe, con una
de las celebraciones más alegres y festivas. No poder participar en ella significaba
perderse algo muy importante. El relato
es una llamada de atención a no perder la oportunidad de participar en la gran
fiesta del Reino. “Estar preparado”
significa escuchar y poner en práctica las palabras de Jesús, que pueden
resumirse en el mandamiento del amor. El
retraso de la venida de Jesús no puede llevar al adormecimiento y al descuido, ni
puede hacer que los cristianos se desentiendan de sus compromisos. La vigilancia ha de ser continua. Hay cosas que no pueden improvisarse a última
hora. Cada uno ha de estar preparado. Mi espera, mi vigilancia, mi estilo de vida no
puedo delegarlo. Es una opción personal:
Cada uno/a tiene que poner el aceite en su lámpara.
ORACIÓN
Gracias Padre por este tiempo que vivimos tan
“rico en posibilidades de salvación”. Gracias
porque me preparas una gran fiesta para recibirme en tu Reino y colmar mis posibilidades
de vida y plenitud. No dejes que pierda
esta posibilidad única, ni dejes que me duerma en mi bienestar y comodidad. Ayúdame a estar en vela para que me
reconozcas en el día de tu venida salvadora.
Gracias porque me
preparas una gran fiesta para recibirme en tu Reino.
Jueves de la 18ª Semana T. Ordinario.
San Lorenzo, diácono y mártir
10 de agosto de 2023.
Del Evangelio de san
Mateo 16,13-23.
“Tú
eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos”.
Jesús preguntó a sus discípulos: -"¿Quién
dice la gente que es el Hijo del hombre?".
Simón Pedro dijo: -"Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Jesús le respondió: -"Dichoso tú, Simón,
hijo de Jonás. Ahora te digo yo: Tú eres
Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la
derrotará. Te daré las llaves del reino
de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que
desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".
COMENTARIO
¿Qué significa para nosotros Jesús de
Nazaret?; ¿en qué cambia nuestra vida respecto a otros que no le reconocen como
Salvador?; ¿cuál es nuestro testimonio de fe ante su persona y su mensaje?. También hoy nuestro testimonio de fe cristiana
es crucial, como lo fue entonces. Ante
la respuesta que le da Pedro, Jesús le confiere los “símbolos” de la autoridad
del reino mesiánico: Le constituye en “piedra” sobre la que edificará su
Iglesia; le promete las “llaves” del Reino; le concede el poder de “atar y
desatar”. También hoy Cristo sigue
edificando su Iglesia sobre los sucesores de Pedro y también hoy sigue vigente
en la Iglesia el poder de atar y desatar que Cristo le confirió. ¿Crees esto?.
ORACIÓN
Tú, eres mi alegría, Tú eres mi vida
eterna, Tú eres mi paciencia, grande y admirable Señor; Tú eres mi Dios. Tú eres mi fortaleza, Tú eres mi esperanza,
eres mi amigo ideal que nunca falla en su fidelidad y nunca me rechaza. Concédeme Señor pensar como Tú pensabas,
sentir como Tú sentías, actuar como Tú actuabas, hablar como Tú hablabas, soñar
como Tú soñabas y amar como Tú amas te lo pido a Ti mi Señor, mi Dios, a quien
quiero sentir y amar presente y vivo en la Iglesia. Tú
eres Señor mi camino y mi luz, la causa de mi alegría, la razón de mi existir,
el sentido de mi vida.
Viernes de la 18ª Semana T. Ordinario.
Santa Clara,
virgen.
11 de agosto de 2023.
Del Evangelio de san
Mateo 16,24-28.
“¿Qué podrá dar un hombre para recobrar su vida?”.
Dijo Jesús a sus discípulos: -“El que quiera
venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá;
pero el que la pierda por mí la encontrará.
¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?. ¿O qué podrá dar para recuperarla?. Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus
ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su
conducta.
COMENTARIO
El mundo preconiza el disfrute de la vida al
máximo, sin limitaciones a la libertad. Jesús
no dice que hay que renunciar a vivir esta vida para alcanzar la otra, ni
despreciar los valores humanos y materiales para poseer los bienes
espirituales. No plantea una disyuntiva
entre esta vida o la otra, sino que propone orientar esta vida a la superior. Porque lo contrario conduce al vacío y
fracaso. Cerrarnos en nosotros mismos o
en un proyecto que no se ajusta al plan de Dios es colocarnos al margen del Evangelio,
es decir, al margen del amor a Dios y al prójimo.
ORACIÓN
Señor: Llegar a ser tu discípulo es escuchar tu
Palabra. Dame amor a tu Palabra. Siguiéndote, sé que no voy hacia una vida
limitada, sino hacia la libertad, hacia el desarrollo total, hacia la vida en
plenitud, que Tú nos has prometido. Enséñame
a salvar la vida, a recibirla cada día, para orientar mis pasos por sendas de
vida eterna. Enséñame a negarme a mí
mismo, cargar con mi cruz, seguirte. No permitas que arruine mi vida.
Sábado de la 18ª Semana T. Ordinario.
Santa Juana Francisca Frémiot de Chantal,
religiosa, viuda y fundadora.
12 de agosto de 2023.
Del Evangelio de san
Mateo 17,14-20.
“Si
tuvierais fe, nada os sería imposible”.
Se acercó a
Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: -“Señor, ten compasión de mi hijo,
que tiene epilepsia y le dan ataques: muchas veces se cae en el fuego o en el
agua. Tus discípulos no han sido capaces
de curarlo”. Jesús dijo: -“Gente sin fe
y perversa. ¿Hasta cuándo os tendré que
soportar?. Traédmelo”. Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel
momento se curó el niño. Los discípulos
le preguntaron aparte: -“¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?”. Les contestó: -“Por vuestra poca fe. Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un
grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible”.
COMENTARIO
Cristo ve a la
gente ávida de prodigios sin aprender la lección; piensa en sus discípulos que
han fracasado por falta de fe; piensa en los guías del pueblo judío, que lo
rechazan como enviado de Dios y piensa también en nosotros, a veces incrédulos. Jesús parece estar cansado de esta situación
monótona y sin fin. Pero, a pesar de todo,
vuelve a empezar: “Traédmelo”. El curará
al muchacho enfermo. La suya es la
tozudez de un amor mayor que la miseria humana; y al final de la larga
presencia de Jesús brotarán la resurrección y la vida.
ORACIÓN
Señor: Gracias
por el don de la fe que nos impulsa a trabajar contigo, crear justicia contigo,
y extender la paz. Tú quieres que con
paciencia y fe, llevemos tu amor a quienes no creen en el amor. Nosotros creemos en Tu bondad, y también en Tu
poder. Danos tu Espíritu vital, fuerte y
poderoso para que no decaigamos en el camino de la fe. Danos una fe capaz de desarrollarse, de crecer, de superarse cada día.
LECTURA DE LA PALABRA
EN CLIMA DE ORACIÓN
1.
Hago silencio, exterior e interior.
Estoy
en la presencia del Señor:
Contemplo
a Dios que me quiere, me acoge, me escucha, me habla.
2.
Petición:
«Humildemente te pido, a ti, Señor, que eres la luz verdadera y la
fuente misma de toda luz, que, meditando fielmente tu Palabra, viva siempre en
tu claridad. Por Jesucristo, tu Hijo,
nuestro Señor».
3.
Palabra de Dios:
Leo tranquila y detenidamente el texto evangélico para hoy, en
comunión con toda la Iglesia. Me fijo
bien en todos los detalles.
4.
Ante la Palabra
leída:
Ø ¿Qué dice este texto? (Lectura honda: circunstancias, actitudes…).
Ø ¿Qué me dice a mí, personalmente? (Meditación).
Ø Desde esto, ¿qué te digo yo ahora, Señor? (Oración).
Ø ¡Quiero identificarme contigo, Señor!. ¿Qué hacer?.
(Contemplación,
iluminación de mi vida concreta).
5.
Oración:
Hay una oración-reflexión propia de cada día, como inicio de respuesta
al texto evangélico. Al final puede
añadirse la siguiente:
«Gracias, Señor, por tu presencia y tu cercanía en este rato de
oración; y por la luz y la fuerza que me has dado. Ayúdame a vivir según tu voluntad y sirviendo
siempre a mis hermanos/as. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor».