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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


domingo, 7 de agosto de 2016

«43.- TRADICIONES»
(Claves del bienestar humano),
por José Antonio Hernández Guerrero




Tradiciones



Aunque es cierto que las tradiciones pueden ser legados valiosos, herencias dignas de ser conservadas, respetadas y veneradas por la posteridad; y aunque también es verdad que, a veces, resultan instrumentos claves para interpretar el sentido de nuestra cultura actual, no siempre podemos afirmar que, por el simple hecho de que unos objetos los hayan usado nuestros antepasados, sigan siendo útiles en la actualidad, o que unas creencias, por la razón de que hayan sido veneradas por nuestros mayores, constituyan valores supremos o principios inamovibles.


El hecho de que una costumbre se remonte a “toda la vida de Dios” o de que la siga practicando “todo el mundo”, no demuestra por sí sola que deba ser respetada ni conservada. Todos los adultos tenemos experiencias de que algunos instrumentos o de que algunas pautas, consideradas durante largos siglos como creencias inquebrantables o como normas inalterables, se han desvanecido cuando ha cambiado el contexto sociológico o se han alterado las condiciones económicas. Fíjense cómo, a pesar de la resistencia de los inmovilistas, se han perdido los velos en las iglesias, las capas en las fiestas de sociedad, las sotanas de los curas, los cerquillos en los frailes, el soplador en la cocina, el quinqué en el comedor o la peinadora en la alcoba; ya los médicos no recetan el aceite de ricino para los empachos ni el de hígado de bacalao para engordar. Algunos de estos objetos sólo quedan como decoraciones de paradores o como reliquias nostálgicas que nos recuerdan que los tiempos pasados no fueron mejores para la mayoría de los humanos.


Pero, además, también sabemos que una serie de usos tradicionales como, por ejemplo, la clitoridectomía, la ablación o extirpación del clítoris y otros usos destinados a eliminar, a reducir y a controlar la sexualidad de la mujer, son inmorales, inhumanos y, por lo tanto, “dignos” de ser eliminados. Esta práctica, a pesar de que constituye un hábito que se remonta a la más arcaica antigüedad y, aunque se practica en más de veinte países africanos, a pesar de ser una tradición atávica, es una superstición que, mezclada con prejuicios culturales y con convicciones religiosas, debe ser considerada como brutal agresión a los derechos humanos.


Para defender este ataque a la dignidad de la mujer como ser humano o para explicar esta mutilación corporal que tan graves consecuencias físicas y psicológicas arrastran, no podemos esgrimir el argumento histórico de que es un rito que se practicaba en el Egipto de los faraones ni aducir la prueba sociológica de que en el mundo son más de 120 millones las mujeres mutiladas genitalmente. Los hechos sociológicos y los hábitos culturales no constituyen razones válidas para aceptar comportamientos inhumanos ni tratos vejatorios. Las prácticas antiguas y los usos tradicionales no siempre son valiosos sino que, a veces, son, simplemente, viejos, perniciosos y despreciables.




José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo.


42.- «LA LUZ DEL SEMBLANTE»,
(Claves del bienestar humano)




martes, 2 de agosto de 2016

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
Ciclo “C” (07 de AGOSTO de 2016)


Dibujos de Cerezo


ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “C”  (2015 — 2016)

«XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO»
(07 de AGOSTO de 2016)

«El que comparte lo que tiene,
cada vez se da cuenta
de que tienen más cosas
para compartir.

Puede compartir
su alegría con los tristes
y la luz del sol
con los de ojos turbios;
el gozo de las estaciones del año
y la Eucaristía;
el cielo y la tierra;
una lágrima y una sonrisa;
la salud y la enfermedad;
el trabajo y el descanso…
toda la creación,
y el mismo Creador,
son suyos si los comparte
con espíritu sobrenatural
de pobreza».

(Rovirosa, OC, T.I. 146)
A veces somos duros
de corazón y de mente,
nos olvidamos,
nos entretenemos,
nos extasiamos con las inmensas
posibilidades de consumo
y distracción que ofrece esta sociedad.

Así se produce una especie de alienación
que nos afecta a todos, ya que
está alienada una sociedad que,
en sus formas de organización social,
de producción y de consumo,
hace más difícil la realización
de esta donación y la formación
de esa solidaridad interhumana
(EG 196)




ESCUCHA LA PALABRA…

07 de agosto de 2016
19º DOMINGO DEL
TIEMPO ORDINARIO (C)

Lectura del libro de la Sabiduría 18,6-9
Castigaste a los enemigos y nos honraste.

Salmo 32, 1 y 12. 18-19. 20 y 22
Dichoso el pueblo a quien Dios escogió como heredad.

Lectura de la carta a los Hebreos 11,1-2. 8-19
Esperaba la ciudad, cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.

San Lucas 12,32-48:
“Estad preparados”.
[…]

Tener en las manos las lámparas encendidas.
La espera tiene siempre un fundamento.
Israel esperaba la intervención de Dios para ser liberado (1 Lect.).
Jesús indica las actitudes que debe poseer el que espera, a saber:
estar en vela, ceñida la cintura y con la lámpara encendida,
como quien aguarda la vuelta del señor (Ev.).
Durante el tiempo de espera se debe permanecer
activo practicando la virtud de la fe.
La creencia da pleno sentido a la espera e ilumina
el camino para el encuentro definitivo con Dios (2 Lect.).
Señor, Jesús,
te ofrecemos
todo el día,
nuestros trabajos,
nuestras luchas,
nuestras alegrías,
y nuestras penas.

María, Madre de los pobres,
Ruega por nosotros.

----------------------------------------------------------------------------
Fiesta de la Transfiguración del Señor, en la que Jesucristo, el Unigénito, el amado del Eterno Padre, manifestó su gloria ante los santos apóstoles Pedro, Santiago y Juan, con el testimonio de la Ley y los Profetas, para mostrar nuestra admirable transformación por la gracia en la humildad de nuestra naturaleza asumida por él, dando a conocer la imagen de Dios, conforme a la cual fue creado el hombre, y que, corrompida en Adán, fue renovada por Cristo.
(elog. del Martirologio Romano).

Lectura de la profecía de Daniel 7,9-10.13-14
Su vestido era blanco como nieve.

Salmo 96, 1-2. 5-6. 9 (R : cf. 9 ab)
El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 1,16-19
Esta voz del cielo la oímos nosotros.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 17,1-9
Su rostro resplandecía como el sol.

O bien:

Lectura del santo evangelio según san Lucas 9,28b-36
Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió. 


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NOTICIAS OBRERAS DE AGOSTO 2016:
«TTIP, DIGNIDAD DE LA PERSONA Y BIEN COMÚN».


Editorial de Noticias Obreras
Núm. 1.586 - AGOSTO 2016


«El objetivo de la economía
y la política es servir a la humanidad,
comenzando por los más
pobres y vulnerables».









«TTIP, DIGNIDAD DE LA PERSONA
Y BIEN COMÚN».

EDITORIAL DE NOTICIAS OBRERAS DE AGOSTO 2016:



Las Conferencias Episcopales de la Unión Europea y los Estados Unidos han hecho pública una importante declaración conjunta sobre las negociaciones del acuerdo de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (conocido como TTIP por sus siglas en inglés).



Esta declaración cuestiona en su raíz el TTIP.  Nos encontramos ante dos lógicas: la de la rentabilidad económica por encima de todo, que domina en la práctica hasta ahora en el proyecto del TTIP; y la que plantean los obispos, la defensa de la dignidad de las personas, los derechos de los pobres y el bien común.



La posición de los obispos es clara: el comercio y las inversiones pueden ser beneficiosos solo cuando se orienten a la justicia, la reducción de las desigualdades, la promoción y defensa de la dignidad humana y el bien común, y la protección del medio ambiente.



Como dice el papa Francisco: «el objetivo de la economía y la política es servir a la humanidad, comenzando por los más pobres y vulnerables».







Desde esta perspectiva, los obispos expresan algunos principios éticos fundamentales para valorar el TTIP y diversas preocupaciones.



Plantean la necesidad, en todos los aspectos del comercio y las inversiones, de evaluar y dar prioridad a la prevención de los daños hacia las presentes y futuras generaciones, en lugar de la búsqueda de beneficios.



Especial preocupación manifiestan en lo que se refiere al trabajo digno y los derechos laborales: deben protegerse siempre; en especial, deben garantizarse condiciones de trabajo dignas y seguras, horarios de trabajo razonables, salarios que permitan una vida digna a las familias, la adecuada protección social.



Igualmente, subrayan que debe promoverse el desarrollo de los pueblos y el cuidado de la creación, dos aspectos inseparables, prestando una especial atención a las necesidades de los pobres, la protección del medio ambiente y la salud de las comunidades.



En este mismo sentido, la promoción de una agricultura sostenible y la especial protección de los pequeños agricultores.






También la protección del patrimonio de las comunidades indígenas, el alivio de la deuda externa que aplasta a tantos países pobres, y políticas que busquen reducir la necesidad de emigrar para sobrevivir.



Los obispos muestran su preocupación por las patentes respecto a los productos farmacéuticos y la agricultura, afirmando que lo que debe prevalecer es la necesidad de acceso a los medicamentos y a los avances agrícolas por las poblaciones vulnerables: hay que priorizar claramente las necesidades de los pobres.







Hay dos aspectos de la declaración que nos parecen especialmente importantes.



Por una parte, la participación, de la que dicen: «la dignidad humana exige transparencia y el derecho de las personas a participar en las decisiones que les afectan».



Ni una cosa ni la otra se han dado en las negociaciones del TTIP.



Por eso reclaman foros y procedimientos que las aseguren antes de adoptar ningún acuerdo.



Por otra parte, la pretensión de limitar la capacidad de los gobiernos de tomar decisiones, sometiéndolos a mecanismos internacionales fácilmente controlables por los más poderosos económicamente, cosa que es extremadamente grave.



Los obispos son muy claros: «cuestionamos las ventajas de recoger en los tratados internacionales que las partes soberanas acepten un arbitraje internacional como forma de solución de conflictos, sea a través del mecanismo de arreglo de conflictos inversores-Estados.



Ambas vías pueden conducir a ventajas injustas de los intereses comerciales (…) y pueden producir un debilitamiento de importantes estándares medioambientales, laborales y de derechos humanos.



Los intereses privados no pueden eclipsar los bienes públicos».







Acogemos con gozo esta declaración.



Son aliento a todas las personas e instituciones que llevamos tiempo denunciando que el TTIP es expresión de esta «economía que mata», que sigue sin estar al servicio del bien común, que deshumaniza, que imposibilita los derechos familiares de las personas y los derechos sociales de las familias; que imposibilita la vida, porque no está al servicio de la dignidad de las personas.



Nuestro deseo es que, en el día a día, en el cuerpo a cuerpo del acompañamiento, en la vida cotidiana de los empobrecidos, sigamos encontrando a nuestros pastores.



Ahí, la Iglesia, nos la seguimos jugando.







l Diálogo y participación

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domingo, 31 de julio de 2016

«42.- LA LUZ DEL SEMBLANTE»
(Claves del bienestar humano),
por José Antonio Hernández Guerrero




La luz del semblante



Aunque es cierto que, en la actualidad, el negocio dedicado a los cuidados corporales está obteniendo en España un notable auge, no podemos olvidar que el afán por mejorar el aspecto físico para gustar a los demás y, sobre todo, para gustarse a sí mismo, es un hecho permanente desde el comienzo de la civilización humana.


La Historia nos muestra cómo, en todos los tiempos y en todos los lugares, los hombres y las mujeres han buscado fórmulas para resaltar sus encantos y para disimular sus defectos. Recordemos, por ejemplo, cómo la reina de Egipto, Cleopatra, se aplicaba abundantes cosméticos elaborados con cenizas, con tierras y con tintes. Y, corriendo el tiempo, los hombres del siglo XVIII usaban cuidadas pelucas para cubrir la calvicie producida por los productos que se empleaban para matar a los piojos.


En la actualidad, es variadísima la cantidad de artículos cosméticos y de productos dietéticos que prometen paliar las marcas del paso del tiempo como, por ejemplo, las cápsulas de vinagre de manzana para rebajar kilos, los geles reafirmantes de pechos, las cremas para eliminar arrugas, los tónicos faciales, las pomadas para endurecer los glúteos, los ungüentos para fortalecer los músculos o los potingues para evitar la piel naranja.


Pero, según la publicidad, el procedimiento más eficaz -y, también, el más caro y el más peligroso- es la cirugía estética: una especialidad de la cirugía plástica, dedicada a restaurar la forma y la función de las estructuras del cuerpo humano. Progresivamente va aumentando el número de hombres y de mujeres que, influidos por los anuncios espectaculares, acuden a los quirófanos para que les acorten la nariz, les reduzcan las orejas, les eliminen la papada, les supriman los “michelines”, les estiren los pómulos, les disimulen las ojeras o, en resumen, les proporcionen una careta de plástico.


Resulta sorprendente, sin embargo, la escasa preocupación que se advierte por lograr una expresión agradable, una mirada amable o una sonrisa dulce. A nuestro juicio, la cualidad más importante y más difícil de conseguir es esa transparencia del rostro que revela un alma serena y un espíritu tranquilo, esa luz del semblante que desvela un temperamento equilibrado y una profunda paz interior.


La belleza humana es una imagen visible de ese bienestar que nace en el fondo de la conciencia; la elegancia es, no lo olvidemos, un lenguaje que, dotado de significante y de significado, habla, transmite y comunica mensajes; la armonía entre los miembros corporales resplandece cuando es el reflejo directo del equilibrio de las facultades espirituales, cuando descubre los sentidos profundos que orientan toda la vida. Por eso, se concentra en el brillo de una mirada limpia y se difunde en el resplandor de una sonrisa tranquila. ¿Por qué -me pregunto- para lograr una expresión más agradable, más atrayente y más serena, no desarrollamos el mismo esfuerzo que desplegamos, por ejemplo, para disimular una arruga?




José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo.


41.- «MALESTAR»,
(Claves del bienestar humano)




martes, 26 de julio de 2016

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
Ciclo “C” (31 de JULIO de 2016)

ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “C”  (2015 — 2016)

«XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO»
(31 de JULIO de 2016)

«El pobre cristiano
es el que comunica
sus propios bienes
a otros que lo necesitan
o los desean;
y no consiste tanto en dar
como en compartir.
La fracción del pan
es su símbolo perfecto.
El espíritu de pobreza
manifiesta el Amor cristiano
en el compadecer (padecer con)
y conduce necesariamente
a anteponer las necesidades
 y los deseos de los que se ama
a los propios deseos
y a las propias necesidades».
(Rovirosa, OC, T.I. 145)
Una de las causas de esta situación
se encuentra en la relación
que hemos establecido con el dinero.


En su origen hay una crisis antropológica:
la negación de la primacía del ser humano.

Hemos creado nuevos ídolos.

La adoración del antiguo becerro de oro
ha encontrado una versión nueva
y despiadada en el fetichismo del dinero,
y en la dictadura de la economía
sin un rostro y sin un objetivo
verdaderamente humano.

(EG 288)

ESCUCHA LA PALABRA…

San Lucas 12,13-21:

“Lo que has acumulado,
¿de quién será?”

[…]

(…continúa…)

Señor, Jesús,
te ofrecemos
todo el día,
nuestros trabajos,
nuestras luchas,
nuestras alegrías,
y nuestras penas.

María, Madre de los pobres,
Ruega por nosotros.
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31 de julio de 2016
18º DOMINGO DEL
TIEMPO ORDINARIO (C)

Lectura del libro del Eclesiastés 1,2; 2,21-23
¿Qué saca el hombre de todo su trabajo?

Salmo 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3,1-5. 9-11
Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12,13-21
Lo que has acumulado, ¿de quién será? 
----------------------------------------------------------------------------------
Rico ante Dios.

El mundo es una realidad pasajera (1 Lect.).

No conviene confiar en los bienes de la tierra (Ev.).

Es necesario, en cambio, pensar en las “cosas de arriba”
evitando todo aquello que pueda perjudicar
la realización del hombre nuevo (2 Lect.).

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domingo, 24 de julio de 2016

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
«FIESTA DE SANTIAGO EL MAYOR, APÓSTOL» , PATRONO DE ESPAÑA Ciclo “C” (25 de JULIO de 2016)


«Solemnidad del apóstol Santiago,
hijo del Zebedeo y hermano
de san Juan Evangelista,
que con Pedro y Juan
fue testigo de la transfiguración
y de la agonía del Señor.
Decapitado poco antes
de la fiesta de Pascua
por Herodes Agripa,
fue el primero
de los apóstoles
que recibió la corona
del martirio».
(elogio del
Martirologio
Romano).

ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “C”  (2015 — 2016)

«FIESTA DE SANTIAGO
EL MAYOR, APÓSTOL»
PATRONO DE ESPAÑA
(25 de JULIO de 2016)

ESCUCHA LA PALABRA…
Lectura del libro de los Hechos
de los Apóstoles 4,33; 5,12. 27-33; 12,2
El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago.

Salmo 66, 2-3. 5. 7-8
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Lectura de la segunda carta del apóstol
san Pablo a los Corintios 4,7-15
Llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús.

Lectura del santo evangelio
según san Mateo 20,20-28
Mi cáliz lo beberéis.

«BEBER DEL MISMO CÁLIZ»

El apóstol Santiago cumplirá el reto
que lanza Jesús a él y a su hermano.

La primera lectura es un acta martirial.

El apóstol Santiago fue el primer apóstol
que murió por el evangelio (1 Lect.).

Beber el cáliz significa pasar
por la experiencia de
la muerte en Cristo (Ev.).

Pablo teologiza sobre
la vocación martirial del apóstol
porque lleva en sí
la muerte de Cristo (2 Lect.).
Señor, Jesús,
te ofrecemos
todo el día,
nuestros trabajos,
nuestras luchas,
nuestras alegrías,
y nuestras penas.

María, Madre de los pobres,
Ruega por nosotros.

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«41.- MALESTAR» (Claves del bienestar humano),
por José Antonio Hernández Guerrero




Malestar



Estoy sorprendido por las interesantes preguntas que me han formulado y por las sugerentes cuestiones que los lectores me han apuntado al hilo de las ideas vertidas en el artículo sobre el bienestar. Como es natural, muchas de las opiniones no coinciden con mis planteamientos, de la misma manera que las experiencias en las que aquéllas se apoyan son diferentes e, incluso, opuestas a las mías. No caeré en la pretensión -errónea e inútil- de defender con argumentos una convicción basada, como ya indiqué, en mi experiencia personal sólo válida para mí y para aquellos que la hayan vivido de manera análoga.


Aprovecho, sin embargo, la oportunidad para aclarar algunas confusiones que en varios comentarios sobre los obstáculos al bienestar se repiten en los mails que he recibido. Hemos de reconocer, en primer lugar, que el malestar causado por las enfermedades, por los dolores y por los sufrimientos -realidades humanas estrechamente relacionadas entre sí- nos son manifestaciones idénticas.


El malestar generado por las enfermedades, que son afecciones comunes a todos los seres vivientes -a las plantas, a los animales y a los humanos- son unos avisos que, amenazadores, nos anuncian la muerte; son las advertencias que, insistentes, nos recuerdan que somos débiles frente a la fuerza agresora de la naturaleza, y son unos síntomas que, claramente, nos revelan que llevamos encerrados en el interior de nuestras entrañas los enemigos de nuestra propia supervivencia. Los dolores los padecemos todos y sólo los seres animados -no las plantas- constituyen llamadas de atención de mal funcionamiento de las piezas de nuestro complejo organismo; son las alertas que se encienden para comunicar el fallo de algún órgano; son las señales que nos comunican que algún mecanismo corporal está estropeado.


Los sufrimientos, en el sentido estricto, son propiedades peculiares de los seres humanos; son ambivalentes prerrogativas que nos distinguen de los demás vivientes; son las resonancias negativas, los ecos profundos -racionales e irracionales- de los dolores físicos, de las agresiones psicológicas o de los ataques morales: los dolores atacan el cuerpo y los sufrimientos hieren el alma. El sufrimiento es una operación de la mente que interpreta el dolor y mide sus dimensiones; es una reacción de la conciencia a los estímulos desagradables; es una respuesta humana en la que interviene de manera directa la inteligencia, la imaginación y, sobre todo, la emotividad. Pero el sufrimiento es, además, una de las vías más seguras y más directas para penetrar en el fondo secreto de las realidades humanas, una clave segura para conocer el sentido profundo de los sucesos. Baudelaire, con vigor, entusiasmo y hondura, nos dice que la verdad reside en el sufrimiento, en el dolor que es la nobleza más ilustre: la única aristocracia de este mundo, que completa y humaniza turbadoramente la visión de las cosas.




José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo.


40.- «EL BIENESTAR»,
(Claves del bienestar humano)




martes, 19 de julio de 2016

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
Ciclo “C” (24 de JULIO de 2016)


«Hay que buscar primero,
el Reino de Dios y su justicia,
esforzándonos para que ese Reino llegue
y para que la voluntad de Dios se haga,
así en la Tierra como en el Cielo.
Entonces hay paz, bienestar, alegría…
no como un regalo suplementario
al Reino de Dios,
sino como algo que le está unido
intrínsecamente.
Verdaderamente esto es hacer
la revolución de los Hijos de Dios».
(Rovirosa, OC. T.III. 545)

ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “C”  (2015 — 2016)

«XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO»
(24 de JULIO de 2016)
 No sirven ni las propuestas místicas
sin un fuerte compromiso social y misionero,
ni los discursos y praxis sociales y pastorales
sin una espiritualidad que transforme el corazón…
Siempre hace falta cultivar un espacio interior
que otorgue sentido cristiano
al compromiso y a la actividad (EG 262)


[Para  seguir  leyendo  o  bajar
 el  documento...]



ESCUCHA LA PALABRA…

San Lucas 11,1-13:
Pedid y se os dará:
“Señor, enséñanos a orar”
[…]
(…continúa…)

Señor, Jesús,
te ofrecemos
todo el día,
nuestros trabajos,
nuestras luchas,
nuestras alegrías,
y nuestras penas.

María, Madre de los pobres,
Ruega por nosotros.

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24 de julio de 2016
17º DOMINGO DEL
TIEMPO ORDINARIO (C)

Lectura del libro del Génesis 18, 20-32
No se enfade mi Señor, si sigo hablando.

Salmo 137, 1-2a. 2bc-3. 6-7ab. 7c-8
Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a los Colosenses 2,12-14

Os dio vida en Cristo, perdonándoos
todos los pecados.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 11,1-13
Pedid y se os dará.

La oración consiste en dialogar con Dios.
Abrahán, el amigo de Dios, intercede ante su Señor
por los habitantes de las dos ciudades
amenazadas de destrucción (1 Lect.).
Jesús, el Maestro, enseña a orar a sus discípulos
y les exhorta a ser perseverantes en la misma (Ev.).
La oración cristiana nos une al Señor, como el bautismo
nos une estrechamente con Cristo muerto y resucitado (2 Lect.).

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sábado, 16 de julio de 2016

«40.- EL BIENESTAR»
(Claves del bienestar humano),
por José Antonio Hernández Guerrero




El bienestar



De manera rápida e improvisada -como tú me pides- responderé a tu directa y urgente pregunta: ¿Existe el bienestar? Te contesto: sí.


Te aseguro que, en esta ocasión, no he pedido ayudas a teorías acreditadas ni a doctrinas probadas. Mi respuesta -inmediata, ingenua e irreflexiva- sólo se apoya en la experiencia personal: en la mía, en la tuya, en la nuestra. Traigo a la memoria algunos de esos momentos intensos en los que, extasiados, la hemos disfrutado y, también, recuerdo ese estado de ánimo permanente, ese bienestar razonable, inseguro y tenue, que hemos alcanzado -eso sí- desarrollando unos esfuerzos ímprobos. Tú has podido comprobar cómo, apoyándonos mutuamente, es posible mantener los equilibrios inestables de la convivencia, prolongar los días huidizos y ahondar los fugaces minutos de nuestra corta existencia.


Tú -igual que yo- has gozado de esas chispas instantáneas, conmovedoras y fascinantes, que nos habían producido una simple mirada penetrante, un gesto complaciente, una suave caricia, una sosegada meditación, un encuentro afortunado, una compañía grata, un intenso silencio, la armoniosa cadencia de una melodía musical o, simplemente, la luz matizada de cualquier atardecer; tú -igual que yo- te has deleitado con esas partículas minúsculas, densas y sabrosas, que eran capaces de sazonar todas las fibras de nuestra existencia humana; tú -igual que yo- has saboreado los aromas sutiles, excitantes y sugestivos que han transformado nuestra visión de la vida.


Pero, también, tú tienes constancia probada de la posibilidad -de la urgente necesidad- de alcanzar el nivel aceptable de un bienestar durable. Para lograrlo, tú -igual que yo, limitación e historia- tienes que aceptar los estrechos límites de tus espacios, superar las arduas dificultades de tus tiempos, dominar a los feroces enemigos de tu identidad y pagar los altos costes del desánimo, de la indolencia o de la apatía: no tenemos más remedio que trabajar, luchar y sufrir.


El bienestar es una meta suprema y un objetivo irrenunciable que, tenaz y paradójicamente, hemos de perseguir y alcanzar mientras que, ansiosos, recorremos los caminos zigzagueantes de un mundo dislocado y mientras que, fatigados, subimos las empinadas sendas de un universo desarticulado. Ya sé que tú -igual que yo- abrigas la profunda convicción de que algunos tesoros humanos, los más valiosos, no pueden ser devaluados por el desgaste de la rutina, por el deterioro de las enfermedades ni, siquiera, por la decadencia de la senectud.




José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo.


39.- «DESHOLLINAR LA MENTE»,
(Claves del bienestar humano)




martes, 12 de julio de 2016

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO,
Ciclo “C” (17 de JULIO de 2016)

«Cuando el corazón
descansa en Dios,
todo lo provisional
es definitivo…».
(Rovirosa,
OC, T.V. 212)

ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “C” (2015 — 2016)

«XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO»
(17 de JULIO de 2016)

María sabe reconocer
las huellas del Espíritu de Dios
en los grandes acontecimientos
y también en aquellos
que parecen imperceptibles.

Es contemplativa
del misterio de Dios
en el mundo, en la historia,
y en la vida cotidiana
de cada uno y de todos.

Es la mujer orante
y trabajadora en Nazaret,
y también es
Nuestra Señora
de la prontitud,
la que sale
de su pueblo
para auxiliar
a los demás
sin demora.
(EG 288)


ESCUCHA LA PALABRA…

San Lucas 10,38-42:
“Marta lo recibió en su casa.
María ha escogido la parte mejor”
[…]
Señor, Jesús,
te ofrecemos
todo el día,
nuestros trabajos,
nuestras luchas,
nuestras alegrías,
y nuestras penas.

María, Madre de los pobres,
Ruega por nosotros.

----------------------------------------------------------------------------------
17 de julio de 2016
16º DOMINGO DEL
TIEMPO ORDINARIO (C)

Lectura del libro del Génesis 18,1-10a
Señor, no pases de largo junto a tu siervo.

Salmo 14, 2-3ab. 3cd-4ab. 5
¿Quién puede habitar en tu monte santo, Señor?.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1,24-28
El misterio escondido desde siglos, revelado ahora a los santos.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 10,38-42
Marta lo recibió en casa. María escogió la parte mejor.

La acogida. La hospitalidad es de siempre.
Abrahán acoge a los tres personajes
y Dios le ofrece el don de la vida (1 Lect.).
Las hermanas de Lázaro acogen a Jesús en su casa.
La hospitalidad pide servicio y escucha (Ev.).
El que acoge el misterio de Cristo
lo debe anunciar sin descanso hasta que
todos lleguen a la madurez plena de Cristo (2 Lect.).

Las oraciones semanales y el material de la HOAC
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y esperamos que las orientaciones
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y se la enviamos para cada domingo.


lunes, 11 de julio de 2016

NOTICIAS OBRERAS DE JULIO 2016:
«CRISTO OBRERO».


Editorial de Noticias Obreras
Núm. 1.585 - JULIO 2016


«Solo la fraternidad nos permitirá crecer en humanidad.
Ese servicio nos reclama ser defensores constantes de la justicia debida a los empobrecidos y testigos de la fuerza humanizadora de la misericordia para la vida personal y social».







«CRISTO OBRERO»
EDITORIAL DE NOTICIAS OBRERAS DE JULIO 2016:



Hace poco más de un año de la publicación de la Instrucción Pastoral de la Conferencia Episcopal Española, Iglesia, servidora de los pobres, que nos propone a las comunidades cristianas un programa de vida y acción al servicio de la sociedad y, en particular, de los pobres.



¿Estamos atendiendo esa propuesta?



¿Qué nos pide la actual situación de nuestra sociedad?



Como ya dijimos con motivo de la publicación de la Instrucción[1], consideramos que nos pide una profunda conversión para ser mejores testigos de la misericordia de Dios en nuestra sociedad, poniendo en el centro de nuestra existencia (toda la Iglesia, cada comunidad cristiana y cada cristiano) la vida y la situación de los empobrecidos, que es la manera concreta de que el centro sea realmente Jesucristo.



Esto mismo es lo que necesita nuestra sociedad: solo la fraternidad nos permitirá crecer en humanidad.



Ese servicio nos reclama ser defensores constantes de la justicia debida a los empobrecidos y testigos de la fuerza humanizadora de la misericordia para la vida personal y social.



Para ello necesitamos poner más nuestra vida junto a la de los pobres y caminar juntos.



Y desde ahí, colaborar al cambio de mentalidad hacia la fraternidad que necesita nuestra sociedad, a transformar las estructuras e instituciones sociales injustas, a promover y apoyar iniciativas sociales que nos ayuden a vivir de otra manera, más justa, fraterna y solidaria.



Iglesia, servidora de los pobres contiene dos afirmaciones que nos parecen especialmente importantes en este sentido.



El llamamiento que se hace en el número 20 a plantearnos otros objetivos sociales, otro modelo social que nos libere del círculo infernal de un pervertido crecimiento económico, que descarta personas porque ha descartado lo humano, sustituyéndolo por un proyecto común de lucha contra la pobreza, de justicia y de solidaridad.



Y el que se hace en el número 32 a empeñarnos socialmente en la defensa y promoción del trabajo digno (y no de cualquier tipo de empleo) como camino imprescindible para luchar contra la pobreza y la exclusión, y para posibilitar el crecimiento humano de las personas y de la sociedad.






Prestar este servicio en el mundo obrero y del trabajo nos pide a la Iglesia vivir con mucha más profundidad y radicalidad lo expresado en las Jornadas de Pastoral Obrera con motivo de los 20 años del documento La Pastoral Obrera de toda la Iglesia: «Ser Iglesia en el mundo obrero […]



No se trata tanto de llevar a Cristo ahí, como de encontrar a Cristo ahí […]



Ver en el rostro y en las manos del obrero a Cristo.



Es el Cristo Obrero quien está perdiendo sus derechos, el que está siendo machacado […]



Es el rostro de Cristo.



Cuando identificas a tu Salvador, a tu Redentor ahí, te involucra mucho más (Guillermo Rovirosa).



Poner la realidad del mundo obrero en la vida de la Iglesia.



Cuando el obrero pierde derechos es como si también la Iglesia estuviera perdiendo.



Una Iglesia que sufre con la gente su dolor.



Esa gente es hija del amor de Dios»…



Y desde ahí aportar caminos de esperanza y de liberación[2].







 Diálogo y participación Este editorial está abierto a tu valoración.

Para ello, se publicará en la web y en redes sociales el 13 de julio.

Te animamos a valorarlo con la etiqueta #Editorial1585




[1] 1 noticias obreras, nº 1.572, junio 2015, Editorial.
[2]  2 Gasda, Élio Estanislau. Teología del trabajo, en Dignidad y esperanza en el mundo del trabajo. EDICE. Madrid. 2016, pp. 125-126.





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