Sagrada familia (26 diciembre 2021)
25 DICIEMBRE 2021 | POR FERNANDO C. DÍAZ
Hoy mira tu familia.
Tienes un proyecto familiar
que quieres vivir en ella,
compartido con todos
los que la formáis.
Tienes un proyecto familiar
que quieres ofrecer también
a tus compañeras
y compañeros de trabajo,
de vida y de lucha.
Tienes un proyecto familiar
también que vivir
en la comunidad cristiana
de la que formas parte.
Pon esos proyectos
en manos de Dios.
Preséntale las alegrías
y las dificultades
que vives en ellos.
Un abrazo, y hasta
mañana en el altar.
Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y
Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.
San Lucas 2,41-52:
«Los padres de Jesús
lo encontraron en medio
de los maestros».
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TIEMPO
DE NAVIDAD (Ciclo ‘C’) Octava de Navidad
Del 26 de diciembre de 2021 al 01 de enero de 2022.
DOMINGO
DE LA SAGRADA FAMILIA:
JESÚS, MARÍA Y JOSÉ, fiesta
San Esteban, protomártir
Octava de Navidad (2º Día).
26 de diciembre de 2021.
Fiesta de la Sagrada Familia, Jesús, María y José, desde la que
se proponen santísimos ejemplos a las familias cristianas y se invocan los
auxilios oportunos (elog. del Martirologio Romano).
El
Hijo de Dios se hizo hombre consagrando la familia como el lugar normal para
nacer, ir creciendo en sabiduría, estatura y gracia (cf. Ev.). La 1 lect. nos habla de cómo los hijos deben
honrar a sus padres, algo con cierta frecuencia olvidado. Y en la 2 lect. san Pablo nos habla de la
vida de familia vivida en el Señor: la paciencia mutua, el perdón y por encima
de todo el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Si se echara cuenta de los mandamientos de
Dios en la vida de familia, no habría tantas familias rotas o viviendo el
maltrato y la violencia. La sagrada
familia es un ejemplo para seguir en sus virtudes domésticas y su unión en el
amor (cf. 1.ª orac.).
- Eclo 3,2-6.12-14.
Quien teme al Señor honrará a
sus padres.
- Salmo 127.
R/. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus
caminos.
- Col 3,12-21. La vida de familia en el Señor.
Del Evangelio de san
Lucas 2,41-52.
“Los padres de Jesús lo encuentran en
medio de los maestros”
Jesús al cumplir doce años, se quedó en Jerusalén,
sin que lo supieran sus padres. A los
tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros,
escuchándolos y haciéndoles preguntas. Al
verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: -“Hijo, ¿por qué nos has
tratado así? Mira que tu padre y yo te
buscábamos angustiados”. Él les
contesto: -“¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”. Ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su
autoridad. Su madre conservaba todo esto
en su corazón. Y Jesús iba creciendo en
sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.
COMENTARIO
La familia ha sido, y debe seguir siendo, el
campo en el que se desarrollen todas las raíces humanas de la persona. Eso fue la familia sagrada para Jesús, y ése
ha de ser el papel de la familia hoy. La
familia ha de ser el lugar adecuado donde el hombre "encuentre a
Dios" y lo encuentre como "Padre-madre"; el lugar donde descubra
el mensaje que Dios nos transmite: Que "hay que amar siempre al
"otro", aunque no sea correspondido.
Ese es el gran mensaje de fe que nos llega de la sagrada familia.
ORACIÓN
Creemos en la familia, pequeña comunidad de fe,
esperanza y fraternidad; por eso la soñamos abierta y la queremos capaz de dar
cabida y acoger otras personas; y construirla sobre el compartir. Creemos en el amor, el beso y la caricia,
creemos en los ojos que miran limpiamente, creemos en el diálogo que sugiere y
escucha y en la fidelidad que construye el nosotros de cada día. Creemos en el espíritu de Dios que nos hace
ser de su familia. Señor acoge hoy la vida de los padres, las
madres, los esposos los hijos los hermanos… los separados, y también la vida de
las "otras familias". Amén.
San
Juan, Apóstol y Evangelista.
Octava de Navidad (3º Día).
Lunes,
27 de diciembre de
2021.
Fiesta de san Juan, apóstol y evangelista, hijo de Zebedeo, que
junto con su hermano Santiago y con Pedro fue testigo de la transfiguración y
de la pasión del Señor, y al pie de la cruz recibió de Él a María como
madre. En su evangelio y en otros
escritos se muestra como teólogo, habiendo contemplado la gloria del Verbo
encarnado y anunciando lo que vio (elog. del Martirologio Romano).
Del Evangelio de san
Juan 20,1a.2-8.
“El otro
discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro”
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del
sepulcro. Los dos corrían juntos, pero
el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al
sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y
entró en el sepulcro: Vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían
cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio
aparte. Entró también el otro discípulo,
el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
COMENTARIO
En estos días de Navidad, meditamos y cantamos
con alegría el misterio de la "Palabra que se hizo carne y acampó entre
nosotros". El apóstol san Juan, a
quien hoy venera la Iglesia, nos transmitió en su evangelio y en sus cartas su
profunda vivencia de Cristo; una vivencia en la que el oído, el tacto y la
vista tuvieron también su parte. Su
convivencia con Cristo le hizo sentir la Luz, la Verdad, la Vida y el Amor,
porque era el Señor. Que nuestro encuentro
con Cristo nos haga sentirnos amados también por el Señor y nos mueva a ser
testigos de su amor y transmisores de su Verdad y de su Vida.
ORACIÓN
Dios y Señor nuestro, que nos has revelado por
medio del apóstol San Juan el misterio de tu Palabra hecha carne; concédenos,
te rogamos, llegar a comprender y a amar de corazón lo que tu apóstol nos dio a
conocer. Que con ojos de fe sepamos ver
en Jesús al Hijo de Dios hecho hombre por salvarnos; que creamos que en Él
tenemos vida nueva. Que por encima de todo comprendamos que somos
discípulos muy amados del Señor. Amén.
LOS
SANTOS INOCENTES, mártires,
Octava de Navidad (4º Día).
Martes,
28 de diciembre de
2021.
Fiesta de los Santos Inocentes, mártires, niños que fueron
ejecutados en Belén de Judea por el impío rey Herodes, para que pereciera con
ellos el niño Jesús, a quien habían adorado los Magos. Fueron honrados como mártires desde los
primeros siglos de la Iglesia, primicia de todos los que habían de derramar su
sangre por Dios y el Cordero (elog. del Martirologio Romano).
Del Evangelio de san
Mateo 2,13-18.
“Herodes mató a todos los niños
en Belén”
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en
cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus
alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta
Jeremías: "Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes es Raquel
que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven".
COMENTARIO
Herodes pensaba en sí mismo. Su afán era mandar y el deseo de mantener el
poder a toda costa, le hacía ver enemigos por todas partes y le empujaba a
ahogar en sangre a sus posibles competidores, aunque éstos fueran unos pequeños
inocentes. Aprendamos nosotros a no usar
nunca la violencia y a respetar a los demás, aunque puedan llegar a ser más
importantes que nosotros. Que los días
de Navidad contribuyan a crear un ambiente de respeto, de amor y de paz.
ORACIÓN
En nombre de los inocentes de la tierra, que no
haya más injusticia Señor. En nombre de
los inocentes de la tierra, que no haya más matanzas. Que no haya más víctimas inocentes Señor. Que la vida de los inocentes nos hable
también hoy de tu bondad Señor; y que nos ayude a recuperar la misericordia que
de ti procede. En nombre de los inocentes de la tierra, que no
haya más injusticia Señor.
Octava
de Navidad (5º Día).
SANTO TOMÁS BECKET, obispo y mártir,
Miércoles,
29 de
diciembre de 2021.
Del Evangelio de san
Lucas 2,22-35.
“Luz para alumbrar a las naciones”
Cuando llegó el tiempo de la purificación, según
la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo
al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor. Su padre y su madre estaban admirados por lo
que se decía del niño. Simeón los
bendijo, diciendo a María su madre: -"Mira, Éste está puesto para que
muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: Así
quedará clara la actitud de muchos corazones.
Y a ti, una espada te traspasará el alma".
COMENTARIO
En estos días de Navidad es fácil ver a la Virgen
junto a su Hijo recién nacido. El
anciano Simeón señaló esta íntima relación que tendrá María, con la misión
salvadora de su Hijo, incluso en el aspecto doloroso, como sería para la madre
el ver que, muchos le rechazan. Sin
embargo, para los que crean en Él, Jesucristo colmará sus aspiraciones, como lo
hizo con aquel anciano a quien ya no le importaba morir después de haber visto
al Salvador, que es la Luz de todas las naciones. Que esa Luz nos ilumine también a nosotros y
sepamos irradiarla a nuestro alrededor.
ORACIÓN
Señor Jesús, Tú fuiste presentado en el templo,
ante tu Padre, como luz que ilumina a todos. Tú enseñaste que tu Reino se construye cuando
las personas nos queremos y sabemos respetar las diferencias, viendo en cada
uno la imagen de Dios. Tú rogaste al Padre
por tus discípulos y amigos para que sepamos amarnos como tú nos amas. Mira ahora nuestras vidas; haz tuya nuestra
oración al Padre Dios para que ponga su amor y su paz en nuestro corazón. Derrama tu bendición y danos tú Espíritu, para que, con nuestra vida,
anunciemos y glorifiquemos tu nombre. Amén.
Octava
de Navidad (6º Día).
Santa Anisia, virgen y mártir de
Tesalónica.
Jueves, 30 de diciembre de 2021.
Del Evangelio de san
Lucas 2,36-40.
“Hablaba del niño a todos los que aguardaban la
liberación de Jerusalén”
Ana era una mujer muy anciana; no se apartaba del
templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a
Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y cuando los padres de Jesús cumplieron todo
lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de
Nazaret. El niño iba creciendo y
robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.
COMENTARIO
La alegría que le produjo a Ana reconocer al
Salvador en brazos de Simeón, le hizo prorrumpir en una fervorosa acción de
gracias y hablar de Jesucristo "a todos los que esperaban la liberación de
Israel". Nuestro gozo de
encontrarnos con Cristo debe producir en nosotros esos mismos sentimientos:
agradecimiento a Dios y comunicar a otros nuestra fe. El mundo necesita de hombres y mujeres que
anuncien la llegada del Reino de Dios.
ORACIÓN
Señor Jesús, visita mi casa, mi familia: Tú que
eres el Salvador; habla con cada uno de nosotros; fortalécenos en tu amor,
danos tu alegría y tu esperanza, ayúdanos a ser fíeles sirviendo a Dios cada
día. Que tu nacimiento nos ilusione de
nuevo y nos renueve, que nos levante la mirada más allá de nosotros mismos; que
nos haga ver lo bueno que hay en los demás; que nos dé perspectiva de futuro siempre abierto por el corazón del
Padre Dios.
Octava
de Navidad (7º Día).
SAN SILVESTRE I, papa,
Viernes, 31 de diciembre de 2021.
Del Evangelio de san
Juan 1,1-18.
“La Palabra se hizo carne”.
En el principio ya existía la Palabra. La Palabra en el principio estaba junto a
Dios. En la Palabra había vida, y la
vida era la luz de los hombres. La luz
brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra
a todo hombre. Y la Palabra se hizo
carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: Gloria propia del
Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.
COMENTARIO
Este evangelio nos explica el sentido teológico de
la Navidad, al hablarnos del misterio del Dios eterno y creador, que se
hace visible y habita entre nosotros. Designa
a la segunda persona de la Santísima Trinidad con el nombre de Palabra que,
al venir al mundo, se nos comunica de un modo real e inteligible. Además, como Palabra de Dios que es, nos salva
y nos trasciende, a la vez que, como palabra encarnada, indica proximidad y
presencia fraternal. Como palabra debe
ser escuchada, recibida, participada, para que así, en cada uno de nosotros, se
realice el plan maravilloso de Dios, que es la salvación; llegar a ser en
plenitud hijos de Dios.
ORACIÓN
Habla Señor, Tu que tienes palabras de luz, de
amor, de vida eterna. Señor, hazte
presente en mi vida para transformar mis oídos sordos al llamamiento del
Evangelio; que mis oídos no se cierren al grito del hambre y la miseria; que
sepa escuchar la llamada de quienes esperan mi amor. Señor, hazte presente en mi vida para
transformarme de arriba abajo y para que nazca en mí el Evangelio. Que tu Palabra me haga nacer como Hijo de
Dios. Amén. Que tu Palabra me haga nacer como Hijo de Dios.
Amén.
SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS,
Octava de Navidad (7º Día).
Sábado, 01 de enero de 2022.
Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en la Octava de la
Natividad del Señor y en el día de su Circuncisión. Los Padres del Concilio de Éfeso la aclamaron
como «Theotokos», porque en ella la Palabra se hizo carne, y acampó entre los
hombres el Hijo de Dios, príncipe de la paz, cuyo nombre está por encima de
todo otro nombre (elog. del Martirologio Romano).

La
liturgia de hoy celebra que la Virgen María, al haber dado a luz a la segunda
persona de la Santísima Trinidad, el Hijo, en ella encarnado, es verdaderamente
la Madre de Dios y como tal la invocamos confiando en su intercesión por
nosotros (cf. 1.ª orac.). El Hijo nació
de una mujer bajo la ley. Por eso fue
circuncidado a los ocho días de nacer y le pusieron por nombre Jesús, que significa
Dios Salvador (cf. 2 lect. y Ev.). Al
ser el primer día del año, la 1 lect. nos presenta la fórmula de bendición de
los israelitas, que termina así: «El Señor se fije en ti y te conceda la paz». Hoy, en la Jornada Mundial por la Paz, la
pedimos, por intercesión de santa María, Madre de Dios.
- Núm 6,22-27. Invocarán
mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré.
- Salmo 66. R/. Que Dios
tenga piedad y nos bendiga.
- Gál 4,4-7. Envió
Dios a su Hijo, nacido de mujer.
Del Evangelio de san
Lucas 2,16-21.
“Encontraron
a María y a José y al niño.
Y a los ocho días, le pusieron por nombre Jesús”.
Los pastores fueron corriendo a Belén y
encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de
aquel niño. Y María conservaba todas
estas cosas, meditándolas en su corazón.
Los pastores se volvieron dando gloria a Dios por lo que habían visto y
oído. Al cumplirse los ocho días, tocaba
circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el
ángel antes de su concepción.
COMENTARIO
La Iglesia hace coincidir el día de Año Nuevo y
la octava de Navidad con la celebración del "Día mundial de la paz"
porque la venida del Mesías es la inauguración de un tiempo nuevo en el que las
lanzas se convierten en podaderas, de las espadas nacen arados y los oprimidos
son liberados. Y todo esto, aunque
nuestra vida, siga marcada por las luchas y trabajos los sufrimientos y gozos
vividos hasta el día de ayer. Conservemos
en el corazón como María el ministerio de la salvación manifestado en Jesús. Vayamos como los pastores al encuentro de
Jesús y volveremos como ellos dando gloria a Dios y anunciándolo con alegría.
ORACIÓN
Padre nuestro, los buscadores de la paz sólo
tenemos la fuerza débil de la fe, la oración y la amistad. La oración y la amistad purifican nuestro
corazón y nos ayudan a decirnos mutuamente la palabra difícil y comprometedora
del perdón, gran camino de la paz. Nos
ayudan a soñar un nuevo año sin guerras, respetuoso con los pueblos, atento al
medio ambiente y unido en su diversidad. Padre universal, concede al mundo entero y a
cada hombre y mujer el maravilloso don de la paz. Virgen María Reina de la paz: Ruega por nosotros.