Recuerda que la salud laboral es un problema social que requiere de soluciones colectivas. ITD se suma, por 9º año consecutivo, a esta Jornada con la convocatoria de actos por el trabajo decente en plazas y parroquias
El aumento de la siniestralidad laboral es una de las caras de la actual precariedad laboral que viven muchas personas trabajadoras en nuestro país y en otros rincones del mundo. Frente a esta “triste lacra”, Iglesia por un Trabajo Decente (ITD) recuerda que la salud laboral es “un problema que requiere de soluciones colectivas”.
En su manifiesto, “Un trabajo decente tiene que ser un trabajo”, hecho público con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del próximo 7 de octubre, recuerda que el trabajo es siempre un “medio imprescindible para el reconocimiento de la sagrada dignidad de las personas” y nunca “un castigo para las personas”. Por ello, lamenta que muchas veces algunos puestos de trabajo estén planteados “exclusivamente desde el punto de vista económico y no desde la perspectiva humana”.
La situación de precariedad que sufren muchas personas trabajadoras es una de las causas del aumento de la siniestralidad. De ahí que ITD subraye que la falta de seguridad en los lugares de trabajo es “especialmente preocupante en los empleos feminizados” (limpieza, cuidados, enfermería…), ya que, “son numerosos los casos de cargas esqueleto-musculares, así como los problemas de salud mental”.
El bienestar mental –señala el manifiesto– se ha convertido, según revela un estudio de ESADE, en “una de las causas prioritarias a la hora de abandonar un puesto de trabajo, seguida de la búsqueda de mejora de condiciones y las mayores posibilidades de conciliación”.
Por todo esto, los movimientos promotores de ITD, reclaman al Gobierno y a los agentes socioeconómicos “un trabajo en el que no sufra la salud” de las personas trabajadoras. “Exigimos, junto a otros colectivos de trabajadores, la implantación y el cumplimiento de los medios de prevención de riesgos laborales que defiendan la vida de los trabajadores”, señala en el manifiesto.
Asimismo, pide a las instituciones y Administraciones un compromiso de promoción del trabajo decente que evite la exclusión y la precariedad.
Un año más, las diversas entidades de Iglesia que se aglutinan en ITD tienen previsto salir la semana que se celebra esta jornada mundial a andar o a caminar en sus respectivas diócesis con el dorsal, que lleva por lema “Trabajo decente, trabajo saludable”. Todas las personas que participen llevarán el número 071023, día de la celebración de esta efeméride. Al final del recorrido, leerán el manifiesto.
La iniciativa Iglesia por el trabajo Decente (ITD) comenzó su andadura en 2014 y está formado por organizaciones de inspiración católica y congregaciones religiosas, entre las que se encuentran Cáritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC).
Su objetivo es sensibilizar, visibilizar y denunciar una cuestión esencial para la vida de millones de personas: el trabajo humano y reivindicar el trabajo decente «hacia el interior de estas organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad».
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DATOS DE SINIESTRALIDAD LABORAL 2022
Fuente: Ministerio de Trabajo y Economía Social
826 personas trabajadoras han muerto en el trabajo. Dos al día. La mayor parte de los siniestros mortales se producen por infartos y derrames cerebrales, accidentes de tráfico, atrapamientos y amputaciones, caídas y colisiones contra objetos en movimiento.
3.801 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral de carácter grave
631.724 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral con baja
564.701 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral sin baja
22.589 personas trabajadoras han sufrido una enfermedad profesional
ENERO-JULIO 2023
399 personas trabajadoras han muerto en el trabajo
2.693 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral de carácter grave
360.594 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral con baja
328.078 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral sin baja
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Manifiesto para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente 2023.
Este 7 de octubre de 2023, las organizaciones que formamos la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), unidas a todas las personas trabajadoras del mundo, celebramos la Jornada Mundial por el Trabajo Decente con el objetivo de reivindicar el trabajo decente como derecho y para lograr el bienestar de la comunidad. Reclamamos la importancia de que “El trabajo es el gran tema”, medio imprescindible para el reconocimiento de la sagrada dignidad de las personas, y sin embargo a menudo ausente o precarizado.
Desde 2015, esta iniciativa persigue reivindicar el Trabajo Decente siguiendo las palabras del papa Francisco: “No hay peor pobreza material que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo” y el objetivo nº 8 de la agenda 2030 de la ONU: “Trabajo decente como la oportunidad de realizar una actividad productiva que aporta un ingreso justo, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias”
En 2023 queremos hacer especial hincapié en la importancia que tiene la seguridad en los lugares de trabajo, de acuerdo con nuestro lema de este año: Un Trabajo Decente tiene que ser un Trabajo Saludable, porque el trabajo no puede considerarse como un castigo para las personas, sino como dice el papa Francisco: “el trabajo es lo que hace al hombre semejante a Dios, porque con el trabajo el hombre es un creador, es capaz de crear”. Por ello denunciamos la situación precaria de muchas personas trabajadoras de nuestro país, centrándonos en que la siniestralidad en el trabajo aumenta en lugar de disminuir y esta triste lacra hemos de denunciarla. Con motivo del 28 de Abril (Día de la Seguridad y la Salud en el Trabajo) la Iglesia también alzó su voz preocupada a través del documento “Un trabajo que cuida” que indica “la falta de salud laboral como un problema social que requiere de soluciones colectivas”, ejemplos de estas situaciones:
- Especialmente preocupante en los trabajos feminizados (limpieza, cuidados, enfermería…) son los muchos casos de cargas esqueleto-musculares, así como los problemas de salud mental que originan estos trabajos planteados exclusivamente desde el punto de vista económico y no desde la perspectiva humana.
- Miles de personas siguen hoy en día sin acceso a trabajo, mientras las condiciones precarias siguen instaladas entre la clase trabajadora, perpetuando la vulnerabilidad. Un informe elaborado por Esade denota esta preocupación por el bienestar mental, como una de las causas prioritarias a la hora de abandonar un puesto de trabajo, seguida de la búsqueda de mejora de condiciones y las mayores posibilidades de conciliación.
Por todo esto, los movimientos impulsores de esta Iniciativa, seguimos demandando un trabajo en el que no sufra nuestra salud, y exigimos, junto a otros colectivos de trabajadores, la implantación y el cumplimiento de los medios de prevención de riesgos laborales que defiendan la vida de los trabajadores. Así mismo, recordamos un año más las reivindicaciones de la humanización del trabajo, y pedimos a las Instituciones y Administraciones un compromiso de promoción del trabajo decente que evite la exclusión y la precariedad.
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