Domingo de Ramos 2021
25 MARZO 2021 | POR FERNANDO C. DÍAZ
Queridos hermanos y hermanas:
Recorreremos
esta semana de la mano
del relato de la Pasión
solo si nos sentimos
concernidos por
lo que contemplamos,
solo si recreamos ese camino
en nuestra existencia cotidiana,
y reconocemos en él
a los crucificados de hoy.
La única manera
de recorrerlo vitalmente
es como discípulos:
haciendo nuestra
la pasión de Dios,
la pasión del mundo.
Feliz Semana Santa.
¡Hasta mañana en el altar!
Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC, y
Mª Ángeles Bayo Valderrama
Responsable de Organización
y Vida comunitaria.
Pasión
de Nuestro Señor Jesucristo
según san Marcos 14,1-15,47.
«Dios
mío, Dios mío,
¿por qué me has abandonado?»
(Salmo
21)
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SEMANA SANTA (Ciclo ‘B’)
Del 28 de marzo al 03 de abril de 2021.
Domingo de Ramos
San Castor de Tarso, mártir
28 de marzo de 2021.
Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, cuando nuestro Señor
Jesucristo, como indica la profecía de Zacarías, entró en Jerusalén sentado
sobre un pollino de borrica, y a su encuentro salió la multitud con ramos de
olivos (elog. del Martirologio Romano).
Conmemoramos hoy la sagrada entrada de Jesús en Jerusalén,
montado sobre un borrico. Con este acto
de humildad, nos muestra así el camino de su rebajamiento que le llevará hasta
la muerte, una muerte en la cruz (2 lect.).
Así mostró al género humano el ejemplo de una vida sumisa a la voluntad
de Dios (cf. 1.ª orac.). Se lee hoy la
Pasión según san Marcos, cuyo tema central es el de Jesús como Hijo de Dios, el
Siervo de Dios mártir, vaticinado por Isaías (cf. 1 lect.), que muere en la
cruz. Este sacrificio se actualiza en la
eucaristía, en la que hoy pedimos la misericordia que no merecen nuestros
pecados.
Procesión
de Ramos
“Bendito el que viene en
nombre del Señor”
Del Evangelio de san
Marcos 11,1-10
Llevaron el borrico a donde estaba Jesús, le
echaron encima sus mantos y Jesús se montó.
Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en
el campo. Los que iban delante y detrás
gritaban: -“¡Hosanna! ¡Bendito el que
viene en nombre del Señor! ¡Bendito el
reinado que llega, el de nuestro padre David!
¡Hosanna en las alturas!
- Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que
no quedaría defraudado.
- Sal 21,8-9.17-18a.19-20.23-24.
R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
-
Flp 2, 6-11. Se
humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
Del Evangelio de san
Marcos 14,1-15,47.
“Pasión de nuestro Señor Jesucristo”
Al llegar el mediodía toda la región quedó en
tinieblas hasta la media tarde. Y a la
media tarde, Jesús clamó con voz potente: -“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado?”. Algunos de los presentes,
al oírlo, decían: “Mira, está llamando a Elías”. Y uno echó a correr y, empapando una esponja
en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber diciendo: -“Dejad, a ver
si viene Elías a bajarlo”. Y Jesús,
dando un fuerte grito, expiró.
COMENTARIO
Contemplemos el misterio de Cristo, que siendo
Dios no presumió de su categoría divina; al contrario, se despojó de su rango y
tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se
rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Contemplemos a Cristo en silencio y oración,
en palabras contenidas, en experiencia interior del misterio que acontece.
ORACIÓN
Padre, pon en nuestra alma sentimientos de
misericordia para recorrer, cada uno, nuestro camino de salvación junto al
Señor. Aumenta nuestra fe en el misterio
que adoramos y veneramos. Ayúdanos a
crecer y testimoniar nuestra fe en la vida; ser portadores de paz y justicia,
ser constructores de un mundo más solidario.
Te pedimos por los que no creen en tu misterio pascual, por los que son
indiferentes a tu amor. Por la tierra
que acogió estos misterios y que hoy está sometida al odio y la guerra, para
que Dios les devuelva pronto la paz que vino a traernos. Por los que hemos seguido los pasos de Jesús
en esta cuaresma, para que seamos capaces de morir con Él para resucitar con Él. Hazte presente en las debilidades y
acompáñanos. Que al mirar el amor de Cristo entregado,
descubramos el amor que nos salva y vivamos en la entrega a la voluntad de Dios
y al bien de los hermanos. Amén.
Lunes Santo
Santos Jonas y Baraquicio, Mártires
29 de marzo de 2021.
Del Evangelio de san
Juan 12,1-11.
“Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura”
Seis días antes de la Pascua, fue
Jesús a Betania. María tomó una libra de
perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los
enjugó con su cabellera. Y la casa se
llenó de la fragancia del perfume. Judas
Iscariote, el que lo iba a entregar, dice: -“¿Por qué no se ha vendido este
perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?” (Esto lo dijo no
porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la
bolsa llevaba lo que iban echando). Jesús
dijo: -“Déjala: Lo tenía guardado para el día de mi sepultura”.
COMENTARIO
“Y la casa se llenó de perfume”. “Nosotros somos el buen olor de Cristo allá
donde estamos”. Y esto, tanto entre
aquellos que aceptan la salvación como entre quienes la rechazan. En efecto, para los unos será un perfume de
vida. Para comprender esto, fijaos cómo
el perfume de vida se vuelve perfume de muerte para Judas. Dos modos de situarse ante la vida: El amor
no mide; el egoísmo calcula todo. El
egoísmo no ama; se busca, se excusa. ¿Tienes
perfume para derrochar... o solo ojos que no hacen más que calcular todo?
ORACIÓN
Quiero ungir tus pies Señor con el
perfume de mi humildad, con la entrega de mi vida, con las lágrimas de mi
arrepentimiento, con la donación de todo mi ser. Quiero entregártelo todo a Ti porque Tú eres
mi Señor, mi Salvador. Deseo entregarte
lo más auténtico y precioso de mi vida, para que unido a Ti se transforme en
amor de Dios. Concederme salir de mis
egoísmos vivir en la generosidad hacer de mi vida un perfume agradable en tu
presencia. Quiero ungir tus pies Señor con el perfume de mi humildad, con la
entrega de mi vida.
Martes Santo
San Juan Clímaco, abad
30 de marzo de 2021.
Del Evangelio de san
Juan 13,21-33.36-38.
“Uno de
vosotros me va a entregar… No cantará el
gallo antes
de que me hayas negado tres veces”
Jesús,
profundamente conmovido, dijo: -“Os aseguro que uno de vosotros me va a
entregar”. Los discípulos se miraron
unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba,
estaba a la mesa a su derecha y apoyándose en el pecho de Jesús, le pregunto: -“Señor,
¿quién es?”. Le contestó Jesús: -“Aquél
a quien yo le dé este trozo de pan untado”.
Y untando el pan se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Judas, después de tomar el pan, salió
inmediatamente. Era de noche. Cuando salió dijo Jesús: -“Ahora es
glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en Él”.
COMENTARIO
Jesús
se conmueve y dice: -“Uno de vosotros es traidor”. Es duro comer el pan de la amistad con quien
ha pactado la entrega del Maestro. Era
de noche. El que salió llevaba la noche
dentro de su corazón. Él era la noche. Cuando la noche salió, Jesús dijo: -“Ahora que
el Hijo del Hombre ha sido glorificado”. Es el Día que habla en medio de la luz. Es Cristo que habla a sus seguidores, a sus
íntimos. Sólo quedan en la mesa los que
han recibido a Jesús; a ellos se les concede la posibilidad de convertirse en
hijos de Dios.
ORACIÓN
Enséñanos
Señor a vivir tu misericordia, a no caer en la tentación que conduce a la noche
de vivir sin Ti. Porque Señor se acerca
la noche y con ella las tinieblas de nuestras traiciones. Por tu hijo amado, haz que amanezca el día de
tu gloria y concédenos pasar con Cristo a la nueva alianza. Que mi vida te glorifique es decir que te
puedas manifestar en mi tal y como Tú eres. Quisiera Señor, apoyarme en Ti, recostarme en
tu pecho, descansar en tu regazo. Quisiera
Señor, apoyarme en Ti, recostarme en tu pecho, descansar en tu regazo.
Miércoles Santo
San Benjamín de Argol, diácono, mártir
31 de marzo de 2021.
Del Evangelio de san
Mateo 26,14-25.
“El Hijo del
hombre se va como está escrito; pero, ¡ay de aquel
por quien es entregado!”
Judas Iscariote, fue a los sumos
sacerdotes y les propuso: -“¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?”. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas.
Y desde entonces andaba buscando ocasión
propicia para entregarlo. Jesús, al
atardecer se puso a la mesa con los doce. Mientras comían, dijo: -“Os aseguro que uno de
vosotros me va a entregar”. Ellos
consternados se pusieron a preguntarle uno tras otro: -“¿Soy yo acaso, Señor?”. Él respondió: -“Él que ha mojado en la misma
fuente que yo, ése me va a entregar”. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a
entregar: -“¡Soy yo acaso, Maestro?”. Él
respondió: -“Así es”.
COMENTARIO
La mentira no da la cara. La mentira trabaja en la sombra. La sombra es el hábitat de las tramas y de las
trabas contra el Inocente. El dinero
vale más que la fidelidad para algunos. ¡Se ha puesto precio a una persona! ¡Se ha puesto precio al Hijo de Dios! Como Dios no tiene precio se ha optado por un
precio simbólico. Todo es un puro
chantaje. ¡Qué lejos está el Reino de
Dios! Otra es la actitud del Señor quiso
dejar bien claro en qué consiste aquella plenitud del amor con que debemos
amarnos mutuamente, cuando dijo: Nadie tiene amor más grande que el que da la
vida por sus amigos”.
ORACIÓN
Que duro Señor debió ser en tu
corazón sentir la traición de tu amigo. Te
acercaste a él para ayudarle, para que pusiese todo su corazón no en el camino
del dinero, que conduce a la traición, sino en el camino que conduce al amor. Tu vida Señor te llevó a entregarla, a querer
a todos siempre. Tu llamaste amigo al
que te traicionaba. Señor no permitas
que te traicione, pero si alguna vez lo hago por favor, llámame amigo. Para que al escuchar tu palabra vuelva a la
fidelidad, vuelva a tu amor. Gracias Señor
por tu entrega amorosa. Gracias Señor por tu entrega amorosa.
Jueves Santo
San Hugo de Grenoble, obispo
01 de abril de 2021.
Comenzamos hoy el Triduo pascual. Hoy la liturgia nos hace presente la última
Cena del Señor con sus apóstoles, en la que instituyó el sacramento de la
eucaristía, memorial de su pasión, muerte y resurrección, banquete de su amor,
sacrificio nuevo y eterno (cf. 1.ª orac.).
La 1 lect. nos recuerda la primera cena pascual en Egipto, cuando los
israelitas fueron librados de la muerte por la sangre de los animales
sacrificados con la que habían rociado las dos jambas y el dintel de la
casa. Nosotros hemos sido salvados por
la sangre de Cristo, nuestro Cordero pascual.
El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo (sal.
resp.). Él nos ha amado hasta el extremo
y nos llama a imitarlo, lavándonos los pies unos a otros (Ev.). Después de la misa, el Santísimo Sacramento
queda reservado solemnemente para su adoración.
Del Evangelio de san
Juan 13,1-15.
“Los amó hasta el extremo”
Estaban cenando, y Jesús, sabiendo
que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y,
tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a
lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había
ceñido. Pedro le dijo: -"No me
lavarás los pies jamás". Jesús le
contestó: -"Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo". Simón Pedro le dijo: -"Señor, no sólo
los pies, sino también las manos y la cabeza". Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el
manto, se lo puso otra vez y les dijo: -"¿Comprendéis lo que he hecho con
vosotros? Pues si yo, el Maestro y el
Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a
otros".
COMENTARIO
¡El lavatorio de los pies! gesto
importante en la Cena del Señor: Gesto que nos previene a los cristianos que no
debemos quedarnos absortos en la eucaristía. Que tenemos que salir a llevar nuestro amor a
la vida. No se puede vivir el “memorial
del amor de Jesús”, sin hacer memoria del amor a nuestros hermanos. No debemos separar el culto de la justicia; ni
la oración, del servicio; ni la misa, de nuestra vida diaria. Hemos recibido dos tradiciones del Señor,
que, a nuestra vez debemos transmitir: -«Una, “que tomó el pan, lo bendijo,
etc.”; y otra, que luego “tomó una jofaina y se puso a los pies de los suyos”. Y nos intimó: -“Haced esto en memoria mía”.
ORACIÓN
Gracias Señor por la Eucaristía que
es banquete sagrado, memorial de tu pasión, prenda de gloria futura, plenitud
para el alma. Gracias Señor por partirte
como el pan para saciar nuestra hambre, por amarnos hasta el final, por
entregarte en torno a una mesa con tus amigos; gracias por hacernos una
comunidad de amor y de servicio. Muchas
gracias Señor porque nos unes a tu vida. Gracias por este camino seguro de fraternidad.
Gracias por este misterio de comunión. Gracias
Señor por la Eucaristía.
Viernes Santo
San Francisco de Paula, ermitaño
02 de
abril de 2021.
Hoy no se celebra la Eucaristía.
Cristo crucificado es el centro de la liturgia de hoy. La liturgia de la Palabra está centrada en la
pasión y muerte del Señor, anunciada por el profeta Isaías: “Mirad al que
traspasaron por nuestras rebeliones” (cf. 1 lect.). Una pasión, voluntariamente aceptada, por la
que hemos sido salvados (cf. 2 lect.).
Hoy se lee la Pasión según san Juan.
En este relato aparece la herencia que nos dejó Cristo, cuando dijo a
Juan: -«Ahí tienes a tu madre», refiriéndose a la Virgen María, la segunda Eva,
Madre de la nueva humanidad redimida.
Tras una amplia oración universal, se adora la cruz y luego se
distribuye la sagrada comunión. En la
orac. sobre el pueblo se expresa la esperanza en la resurrección del Señor.
Del Evangelio de san
Juan 18,1-19,42.
“Prendieron
a Jesús y lo ataron”
Tomaron a Jesús, y Él, cargando con
la cruz, salió al sitio llamado "de la Calavera" donde lo
crucificaron. Y Pilato escribió un
letrero y lo puso encima de la cruz; "Jesús, el Nazareno, el rey de los
judíos". Los judíos, para que no se
quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, pidieron a Pilato que les quebraran
las piernas y que los quitaran. Fueron
los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían
crucificado con Él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le
quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó
el costado, y al punto salió sangre y agua.
Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se
acostumbra a enterrar entre los judíos. Había
un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo
donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la
Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.
COMENTARIO
Hoy es Viernes Santo. Y en este día recordamos que Cristo murió en
una cruz, después de haber recorrido un largo “vía crucis”, en el que Cristo
llevó nuestras dolencias y soportó nuestros pecados. Deja que hoy resuenen en tu corazón estas
frases alusivas a la cruz: “No quiero gloriarme sino en la cruz de Cristo”. “Estoy crucificado con Cristo”. “Cuando sea levantado en la cruz atraeré
hacia Mi, todas las cosas”. "Mujer,
ahí tienes a tu hijo". "Hijo,
ahí tienes a tu madre". "Tengo
sed". "Está cumplido". “Padre en tus manos encomiendo mi Espíritu”.
ORACIÓN
Señor Jesús viéndote en la cruz
crucificado, comprendo todo tu amor por mi, todo el amor de Dios Padre, todo el
perdón que me concedes. Gracias por
tanto amor. Señor Jesús que sepa verte
crucificado en tantas situaciones de hombres y mujeres que viven en la
esclavitud; en las cárceles, en tantos que viven y mueren sin amor. Que a nadie crucifique Señor, que me empeñe
en quitar las cruces, que sepa participar en tu cruz redentora. Dame ojos de fe para que sepa mirar el
misterio de la cruz. Dame ojos de fe
para que sepa mirar el misterio de la cruz.
Que esta semana unidos a Cristo la vivamos de manera realmente santa.
Sábado Santo
San Ricardo de Wyche, obispo
03 de abril de 2021.
Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro
del Señor, meditando su Pasión y Muerte, su descenso a los infiernos, y se
abstiene absolutamente del sacrificio de la Misa, quedando desnudo el altar
hasta que, después de la solemne Vigilia o expectación nocturna de la
Resurrección, se inauguren los gozos de la Pascua, con cuya exuberancia
iniciarán los cincuenta días pascuales.
Del Evangelio de san
Mateo 27,57-61
“María Magdalena y la otra María estaban sentadas frente
al sepulcro”
Al
atardecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había
hecho discípulo de Jesús, y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato ordenó que se lo entregaran. Entonces José tomó el cuerpo, lo envolvió en una
sábana limpia y lo depositó en un sepulcro nuevo que se había hecho cavar en la
roca. Después hizo rodar una gran piedra
a la entrada del sepulcro, y se fue. María
Magdalena y la otra María estaban sentadas frente al sepulcro.
COMENTARIO
Es
día de tomarse un tiempo de silencio y de saber esperar. Cuando se espera y se da tiempo a la gente, al
final, aparece la vida. No se espera
confiadamente sin que llegue la luz. Ya
la verás. Tu espera y mi espera acaban
siempre en vida y en resurrección. Apostemos
por esta esperanza. Es día de tomar en
la mano las esperanzas que tenemos y creer que florecerán. Es día de mirar a María que sabe esperar. Es día de no buscar entre los muertos al que
vive. Es día de esperar la: SOLEMNE VIGILIA PASCUAL
ORACIÓN
En el silencio
de este día santo oye su voz; en el silencio de tu corazón y su presencia te
envolverá, conocerás su plan salvador, podrás hacer después su voluntad. Hoy, calla, haz silencio y espera con María
que Dios cumpla su promesa de vida. Con
la madre de Jesús llora por tanta muerte injusta, por el sufrimiento de tantas
madres y con ella deja que Dios cumpla su promesa de vida. Dame Señor silencio, para morir a tanta
palabra vacía, a tanta excusa, a tanto pecado.
Dame aceptar la muerte, mi muerte con esperanza.
Hoy en silencio, espera con María que
Dios cumpla su promesa de vida.

VIGILIA PASCUAL
EN LA NOCHE SANTA
03/04 de abril de
2021
A lo largo de la Cuaresma, mediante la penitencia, nos hemos
preparado para que sea verdad lo que celebramos esta noche: Nuestro paso —por
la fe y el bautismo— de la muerte del pecado a la vida con Cristo resucitado en
la comunidad de la Iglesia, nuestro paso de las tinieblas a la luz de la
resurrección del Señor. Esto lo
expresaremos en la primera parte de la celebración con el pregón pascual, que
oiremos con las velas encendidas por el cirio pascual. Después, la Palabra de Dios nos irá
recordando el camino de la historia de la salvación que culmina con el
Evangelio, en el que un ángel nos anuncia que Jesús el Nazareno, el
crucificado, ha resucitado. Sigue
después la celebración del bautismo —si la hay— y la renovación de las promesas
bautismales, en las que expresamos nuestra renuncia al pecado para vivir como
hijos de Dios desde la fe de la Iglesia en un solo Dios, Padre, Hijo y Espíritu
Santo. Termina la celebración con la
eucaristía, sacramento que perpetúa en la Iglesia la presencia de Cristo
resucitado.

Del Evangelio de san
Marcos 16,1-7.
“Jesús el Nazareno, el crucificado, ha resucitado”
El
primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el
sepulcro... El Ángel les dijo: -«Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a
Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Venid, ved el lugar donde estaba. Y ahora id enseguida a decir a sus discípulos:
“Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de vosotros a Galilea; allí
le veréis”. Ellas corrieron a dar la
noticia a los discípulos.
COMENTARIO
Noche gozosa,
noche santa, noche iluminada, noche florecida, noche para la vida. Todo quiere
tener relación con el misterio. Y el
misterio es la Pascua, el paso de Dios entre nosotros. Sí, esta noche se abren las fuentes de la
gracia y penetra en todos, un viento de libertad. Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados,
lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes,
expulsa el odio, doblega a los poderosos.
Este paso para nosotros se llama Cristo, y Cristo resucitado, Cristo
vencedor de toda muerte, Cristo rebosante del Espíritu, Cristo resplandeciente
en sus heridas, Cristo renovando toda vida.
Podemos cantar: ¡Cristo es nuestra Pascua!, Cristo es el
Dios que ha pasado entre nosotros para salvarnos, el Dios que ha luchado a
favor nuestro, nos ha liberado de las garras de nuestros enemigos, y, muriendo,
ha vencido a la muerte y nos ha devuelto la inmortalidad. ¡Cristo, vida nuestra!
ORACIÓN
Es la Pascua es el paso de Jesús que nos invita a seguirlo que nos
convoca al encuentro, que abre el camino a la vida nueva, que pasa por la Cruz
y nos conduce al reino. Ayúdanos a dar
del paso. Que nos mantengamos fuertes en
la fe, firmes en la esperanza, activos en el amor concreto. Que no reneguemos de la fe en los momentos
difíciles. Que aprendamos el camino de
la Cruz para ser fieles a los planes de Dios; que demos el paso de vivir
anunciando tu resurrección con la práctica de una vida nueva guiada por la
justicia y la solidaridad cotidianas. ¡¡Aleluya. Ha
Resucitado!!».