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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
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CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


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martes, 29 de septiembre de 2026

«LA PAZ TAMBIÉN SE CONSTRUYE ACOMPAÑANDO», por Ángel Corbalán.

Estimado/a amigo/a:

Quiero compartir contigo una historia que, quizá por su sencillez, expresa de una manera muy especial lo que significa construir Paz.

La Paz también se construye acompañando.

Hay lugares donde la Paz no necesita grandes discursos… porque se hace presente en algo mucho más sencillo: en acompañar, en cuidar, en escuchar y en reconocer.

El pasado 23 de septiembre, dentro de las actividades de la Semana de la Paz, nuestras compañeras Conchi y Finita, representantes de la Fundación Internacional Mil Milenios de Paz, llevaron la Bandera de la Paz hasta el Centro de Día Lar do Eume, en Pontedeume.

Allí, más allá de un acto simbólico, hubo algo profundamente humano: la cercanía, la escucha, el cariño y el reconocimiento a quienes cada día necesitan sentirse acompañados.

Desde Mayor-Net hemos querido recoger ese momento en una breve videonoticia, porque creemos que estas pequeñas historias también merecen ser compartidas.

Te invito a verla aquí:

https://mayornet.es/embajadadepaz/video/la-paz-tambien-se-construye-acompanando/

Quizá la Paz empiece precisamente ahí: en estar presentes para los demás.

Un abrazo de Paz.

La Paz también se construye acompañando

Hay lugares donde la Paz no necesita grandes discursos… Porque se hace presente en algo mucho más sencillo: en acompañar, en cuidar, en escuchar y en reconocer.


El pasado 23 de septiembre, dentro de las actividades de la Semana de la Paz, nuestras compañeras Conchi y Finita, representantes de la Fundación Internacional Mil Milenios de Paz, llevaron la Bandera de la Paz hasta el Centro de Día Lar do Eume, en Pontedeume.


Allí, su directora, Encarna Sardiña, recibió un diploma de reconocimiento por su solidaridad, su dedicación y su buen hacer. Un reconocimiento a una labor que, día tras día, pone en el centro algo esencial: a las personas.

🎵 La música también quiso acompañar esta tarde tan especial. Geno, con sus canciones, puso emoción y alegría a un encuentro lleno de cariño.


Y junto a nosotros estuvo también doña Adelaida Camino, madre de Encarna… Una mujer entrañable cuya presencia hizo todavía más especial esta celebración.


Porque la Paz también está ahí…



En una sonrisa.

En una canción.
En una mano tendida.
En el reconocimiento a quien dedica su vida a los demás.



Desde Mil Milenios de Paz, agradecemos a todas las personas que hacen posible que la Paz deje de ser solamente una palabra… para convertirse en una forma de vivir.

Conchi y Finita regresaron con el corazón lleno. Y con una certeza: cada pequeño gesto cuenta.

Seguiremos poniendo nuestro granito de arena.
Porque cuando muchos granitos de arena se unen…
podemos construir algo extraordinario:
un mundo más humano, más solidario y más en Paz.

Mil Milenios de Paz







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