UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN ¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...! LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES, CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN. ¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.
Ya
estamos al final de esta primera parte del Tiempo Ordinario del ciclo
C, el miércoles 5 de marzo comenzamos la cuaresma con la celebración
de LA CENIZA.
Las
lecturas que se nos proponen para este domingo siguen teniendo ese
sentido del cuidado para no romper la fraternidad. No son consejos
para ser mejores personas y ganarnos el cielo, eso respondería a una
ética para el mérito; no estamos para tener buenos comportamientos
con los demás para que Dios valore lo bueno que soy, cumplidor de
normas, y los demás se convierten en el objeto de mis méritos.
Jesús no está en esa página, desde el principio plantea una
propuesta liberadora a la que Él se siente llamado, ungido, y crea
grupo, un grupo para la fraternidad; un grupo (un nosotros/nosotras)
para hacer Reino del Abba.
Y
las relaciones en grupo son fundamentales y por eso pone el listón a
la medida de Dios “sean misericordiosos como Dios” y da pautas
para el cuidado de esa fraternidad; y más todavía, invita a tener
comportamientos coherentes para evitar que se rompa. Este domingo lo
hace de forma muy sencilla: no nos creamos mejores que las demás
personas que nos rodean, y por otra parte nos dice que cuidemos
nuestra interioridad para que de ella salga lo mejor, es la mejor
forma de sostener esa fraternidad: aportando nuestra mejor versión.
¿Por
qué hay que cuidar la fraternidad?
Del
Reino del Abba hay que mostrar “algo ya” y gritar a nuestro
alrededor “vengan y vean” … Si me permiten una “boutade”:
no podemos vender la moto sin mostrar que es buena (salvando las
distancias –con perdón-). Hasta mañana en el altar.
«La
persona que es buena,
de la bondad
que atesora en su
corazón
saca el bien».
Del
Evangelio de san
Lucas 6,39-45:
«Lo
que rebosa del corazón,
lo habla la boca».
De
lo que practiquemos como seguidores de Jesús seremos buenos, si
practicamos el perdón, el no hacer juicios de los demás, si
practicamos la generosidad, la bondad, el no creernos mejores que los
demás… en eso seremos buenos. Los valores evangélicos son
plantaciones que se acumulan en el corazón, es un tesoro, que se
gana en la práctica cotidiana, con la ayuda del Espíritu, con la
oración, con la escucha de la Palabra, el examen, con la conexión
permanente con nuestra fuente de vida, con aquello que fundamenta
nuestra vida. Cada día tenemos la oportunidad de convertirnos en
«luz y sal de la tierra» (Mt 5,13), somos una oportunidad para
decir al mundo, a nuestro pequeño mundo, que es posible vivir de
otra manera, relacionarnos de otra manera, que es posible la
fraternidad. No olvidemos que «el sujeto de la esperanza es un
nosotros».
El
reto es hoy ser una Iglesia que caminamos juntos y juntas en
fraternidad para ser significativa en nuestra sociedad. ¿En qué lo
impido yo no buscando la fraternidad? ¿Qué me impide ver mi viga y
que me facilita ver los defectos de la gente que me rodea?
«Servir con naturalidad, con simpatía y con arte».
Joaquín desde muy joven decidió ocupar un discreto lugar y, cuando ya ha cumplido los noventa años, me confiesa que no comprende a quienes gastan tiempo, energías y hasta dinero para satisfacer unas ingenuas ansias de reconocimiento, de honras y de honores. Él, que prefirió saborear los alicientes de las experiencias íntimas, sigue afanándose por concentrarse en los quehaceres familiares de su hogar disfrutando con su esposa Soledad, con sus hijos, con sus nietos y biznietos, por servir a sus convecinos y por compartir los ratos de ocio con sus amigos.
Me confiesa que su principal empeño como profesional de aquellas papelerías que cautivaban a un público selecto y amante del detalle, siempre fue contribuir al bienser y al bienestar ofreciendo a sus clientes aquellos productos en los que alumnos, profesores, escritores y artistas plasmaban sus creaciones. Su pasión ha sido servirnos con eficiencia y, sobre todo, con delicadeza y con amabilidad. Movido por su voluntad de mejorar la vida de los otros, siempre está dispuesto a responder cuando alguien necesita ayuda identificándose con sus dificultades y tratando de solucionar sus problemas. “Ahí reside –repite- mi mejor recompensa”. Por eso atiende a quien se lo pide y busca las maneras de resolver los problemas, ofreciendo apoyo o estando presente cuando algún convecino lo necesita. Su intención principal es servir sin esperar nada a cambio.
Pero es que, además, Joaquín, amante de la música nos deleita con su dominio del contrabajo y pone de manifiesto su sensibilidad artística para hacernos pasar momentos deliciosos. Paciente y fiel aliado de las oportunidades que le proporciona cada tiempo, es consciente de que, con su vida -con su naturalidad, con su simpatía, con su laboriosidad y con su arte-, hace feliz a las personas con las que convive. Alimenta nuestras esperanzas manifestando unas insaciables ganas de vivir, unos deseos irreprimibles de disfrutar soñando con ese tiempo nuevo que, en compañía de su esposa, de sus hijos, nietos y biznietos, todavía les resta por recorrer, “porque –me confiesa- aún me sobran fuerzas para surcar esa larga y apasionante travesía que, todos juntos, tenemos que navegar”.
José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”. PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«
Mis
queridas y queridos hermanos, el principio “traten a las demás
personas como quieren que ellas les traten a ustedes” es
posiblemente la regla de oro de la ética mínima… pero el
Evangelio sigue avanzando y va mucho más allá, la propuesta es
profética, salta los límites y se coloca en el futuro como
referentes de las relaciones, la pauta de comportamiento nos son
límites sino como Dios sueña el mundo: como un nosotros/as, sueña
la fraternidad de la que Él se coloca como Padre/madre lleno de
misericordia, compasión, empatía. Estamos llamados a romper
límites, para construir un nuevo mundo, quienes nos llamamos
cristianos tenemos que hacer creíble ese mundo porque YA lo estamos
visibilizando… el “sueño” ya es tarea. Somos esperanza de
Dios y de la humanidad que tenemos cercana… amar a los enemigos/as
es “romper el techo de la ética”, las relaciones basadas en el
amor son un plus que nos lanza a un mundo siempre por descubrir y
explorar… nos coloca en el misterio, nos diviniza, o nos humaniza
porque no hay nada más divino que lo verdaderamente humano, porque
así es Dios en Jesús el Señor… por eso “lo nuestro” es más
que ética, es profecía… Un abrazo y hasta mañana en el altar,
Jorge
Evangelizar
hoy supone, visibilizar experiencias alternativas en la forma de
vivir, personal, socialmente, comunitariamente el Reino de Dios,
supone abrir puertas con un gran cartel: «Vengan y vean».
La
pregunta concreta es: y yo, ¿dónde tengo que vivir esto? ¿tengo
rostros desde los que hacerme la pregunta del perdón? ¿en qué
espacios, con qué gente tengo que aplicar la misericordia, el amor?
Invertir tiempo en cuidar a un ser humano que, por enfermedad, por minusvalía o por ancianidad no es capaz de valerse por sí mismo es –a mi juicio- uno de los criterios más válidos para medir la calidad humana de las personas. Es ahí también donde evaluamos el nivel de humanidad de una sociedad sin necesidad de aplicar criterios políticos, sociales, religiosos o culturales. La piedad, esa sensibilidad para ponernos en la situación del que sufre, más que un rito religioso, es un valor humanitario y social que, desgraciadamente, no forma parte fundamental de todos los programas de las instituciones públicas.
Todos fuimos niños débiles necesitados de ayudas, todos contraemos enfermedades que exigen cuidados, todos somos ignorantes en muchas de las cuestiones de la vida diaria y todos nos encaminamos hacia una vejez que requerirá ayudas y atenciones porque todos iremos perdiendo fuerzas y aumentando el cansancio.
En todas las profesiones y tareas encontramos a algunos profesionales que se sienten impulsados principalmente por ambiciones personales y a otros que se mueven por deseos de servir, por afán de enriquecerse o de ganar dinero, por competir con los compañeros o por aliviar a los que sufren. Es posible que estas actitudes las advirtamos, incluso, en aquellas profesiones o “vocaciones” que, en teoría, están inspiradas en el servicio o en la “beneficencia” como, por ejemplo, la medicina, la enseñanza, la política o la vida religiosa.
Aunque, a veces, las razones reales que determinan la elección de tareas benéficas pueden ser los deseos de alcanzar honores, fama, riqueza, poder, prestigio o santidad, los hechos demuestran, a la larga o a la corta, que estas metas son frustrantes y amargas, generan un hondo vacío existencial y un generalizado desprecio social. Servir, ayudar, acompañar, enseñar, comprender, aliviar y curar a quienes sufren son tareas verdaderamente humanas, aunque no sean comprendidas aplicando razonamientos exclusivamente racionales. Las actividades impulsadas por el amor constituyen las mejores y las más inteligentes inversiones humanas, y las que proporcionan un bienestar más hondo y más duradero. Es frecuente y doloroso, sin embargo, que estas afirmaciones nos sigan sonando como “música celestial”, me refiero a esas melodías frívolas y vacías, esas que, más que relajantes, son alienantes porque nos alejan de los problemas reales importantes.
José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”. PARA VER OTROS ARTÍCULOS DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ GUERRERO, PULSAR »AQUÍ«
Este
domingo tocan las bienaventuranzas de Lucas, bueno bienaventuranzas y
malaventuranzas, donde lo de la pobreza aparece clara en un bloque de
hambre, lágrimas y persecución en contraposición a ricos,
satisfechos, festeros y considerados socialmente…
Jesús
con solemnidad nos habla de la centralidad de los empobrecidos, y su
centralidad nos la propone como fuente de la felicidad evangélica,
no de las risas de la superficialidad de aquellas y aquellos cuyo
presente no les presenta necesidades, lo tienen seguro, y quizás
solo les preocupe la otra vida, ese cristianismo burgués del que
tanto habla Metz.
"No te olvides de los pobres" le dice el Cardenal Hume al todavía
Cardenal Bergolio en medio de un aplauso (¡y no lo ha olvidado!) …
que fácil es acordarnos para pequeñas obras benéficas y qué
difícil tenerlos en cuenta cuando queremos que sean el elemento
transversal necesario, imprescindible, insoslayable… para vivir la
Misión en la Iglesia.
«Felices
vosotras
las personas pobres,
porque tenéis
a Dios
por rey»
Del
Evangelio de
San
Lucas 6,17.20-26:
«Dichosos los pobres;
¡ay
de ustedes, los ricos!».
Las
bienaventuranzas muestran la parcialidad de Dios, y no porque las
personas empobrecidas sean más buenas, o ejemplares en la vida o en
la religión, no… solo por el hecho de formar parte de la gente
desesperanzada, excluida y sufrida de la sociedad, solo por eso,
Jesús se pone de su parte.
Hoy,
el gran reto de la Iglesia es colocarnos al lado de las empobrecidas
y empobrecidos, en un mundo en el que se construyen barreras porque
los convertimos en amenaza y donde cada vez hay más signos de
«aporofobia», de rechazo a las personas migrantes, de
negacionismos, de racismos.
Como cada 27 de febrero, fecha de los fallecimientos del Venerable Guillermo Rovirosa, primer militante e impulsor de la HOAC, y de D. Tomás Malagón, sacerdote clave en el desarrollo de este movimiento especializado de Acción Católica para la Pastoral Obrera, celebraremos en su recuerdo una:
VIGILIA DE ORACIÓN Y EUCARISTÍA
DE ACCIÓN DE GRACIAS
CON MOTIVO DEL «61º ANIVERSARIO DE
LA MUERTE DEL VENERABLE GUILLERMO ROVIROSA Y
EL 41º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE
D. TOMÁS MALAGÓN»
Queridos amigos y amigas:
Recibe un saludo muy cordial de la HOAC diocesana, que tiene el gusto de invitarle a la VIGILIA DE ORACIÓN Y EUCARISTÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS, con motivo del «61º Aniversario de la muerte de Guillermo Rovirosa y el 41º de la de D. Tomás Malagón»
Y que tendrá lugar (D.m.)
el próximo:
DÍA: Jueves, 27 de febrero de 2025.
LUGAR: PUERTO REAL. Parroquia de San Sebastián
Calle Ancha, s/n.
Hora de comienzo: 6:00 de la tarde (18:00h.)
Vigilia de Oración en el Sagrario.
Y a las 7:00 de la tarde tendrá lugar
la celebración de la Eucaristía en Acción de Gracias.
Agradeciéndole su atención,
Reciba nuestro abrazo en Cristo obrero y pobre.
¡Asiste y participa con la HOAC!
LA COMISIÓN DIOCESANA DE LA HOAC Diócesis de Cádiz y Ceuta
Subsidio
para la celebración del 61 aniversario
de la muerte del Siervo
de Dios
GUILLERMO ROVIROSA
Dichosa la persona
que, con vida intachable,
camina en la
voluntad del Señor;
dichosa la que,
guardando sus preceptos,
lo busca de todo
corazón. (Salmo
118)
+
En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo
AMBIENTACIÓN
Hoy
hace 61 años de la muerte de Guillermo Rovirosa. La Hermandad obrera
de Acción Católica (la HOAC) nos convoca en este día para dar
gracias a Dios por la vida y testimonio de este apóstol de los
obreros. Rovirosa experimenta el amor de Dios de una forma profunda,
le transforma, le llena de entusiasmo y, esa experiencia la pone al
servicio de sus hermanos los trabajadores y trabajadoras. La manera
concreta como realizó esa entrega fue poniendo en marcha e
impulsando la HOAC, como Movimiento de Acción Católica,
especializado en la evangelización del mundo obrero.
No
vivimos buenos tiempos para el mundo obrero y del trabajo: el aumento
escandaloso de la desigualdad, la precariedad laborar y el
empobrecimiento, el crecimiento cada vez mayor de la vulnerabilidad
de las personas y sus familias, problemas de vivienda, recortes de
prestaciones sociales, los accidentes laborales, el descuido de la
madre tierra, etc., han empujado y siguen empujando a muchas personas
y familias obreras hacia el sufrimiento, la inseguridad, la
incertidumbre de la gente joven, la exclusión y empobrecimiento.
Suenan
como dichas para este momento las palabras de Guillermo Rovirosa:
“Dios
nos habla a través de las dificultades, nos dice que no es momento
de apatías ni tibiezas, es hora de conversión y de vivir con
radicalidad y autenticidad nuestro compromiso de evangelización. Es
hora de llevar la Buena Noticia al mundo obrero; le pertenece”.
¿A
quién enviaré? Preguntaba Dios a Isaías (6, 1-2a.3-8), aquí
estamos Señor, para servirte “hoy más que nunca” –como diría
Rovirosa– en el mundo obrero.
Breve
reseña histórica de Guillermo Rovirosa (si
se considera necesaria)
El
27 de febrero de 2025 se celebra el 61 Aniversario de la muerte de
Guillermo Rovirosa, acaecida en Madrid el año 1964. En el año 1946
Guillermo Rovirosa y Albet, Guillen como le gustaba que se usara su
nombre, recibió el encargo expreso de los Obispos españoles de
poner en marcha la HOAC, como Movimiento de Acción Católica,
especializado en la evangelización del mundo obrero. Él fue su
promotor y primer militante.
Nace
en Barcelona el 4 de agosto de 1897. Se casa con Catalina Canals en
1922 y se va a vivir a París en 1929. La muerte de su madre y la de
su cuñado marcan su alejamiento de la fe. “…muy
rápidamente llegué a la conclusión, muy clara, que la religión
era una engañifa organizada por astutos para vivir de las donaciones
de la gente que no tenía gran cosa en su cabeza.”
Un
día, corría el año 1932, cuenta: “Tuve la curiosidad pueril de
conocer a un hombre. Tan renombrado –el Cardenal Verdier– y pase
al interior – Parroquia de San José en París–. No le oí gran
cosa, pero fue suficiente. Retuve estas palabras: de la misma forma
que el mejor oculista es el que conoce mejor los ojos, así el mejor
cristiano es aquel que conoce mejor a Cristo. Entonces me pregunté
si yo conocía a Cristo…”
Rovirosa
pasa de una ruptura radical y militante con la fe cristiana a una fe
inquebrantable en Jesús, dos claves marcan su encuentro con la fe su
afán de búsqueda, su mente científica y aquel amor a la verdad que
su padre había inculcado con pasión y ternura. Viaja
incansablemente por toda España dando cursillos, presentando la
HOAC, crea el semanario “TÚ”, el “Boletín de la HOAC. Recibe
con paz el que la Jerarquía lo aparte de la dirección de la HOAC,
pierde un pie y se dedica a escribir, al cuidado de la espiritualidad
y nunca deja de colaborar en la misión apostólica.
El
8 de julio 2003 se abre, por iniciativa de la HOAC, su proceso de
canonización en la Archidiócesis de Madrid.
Rovirosa
es un ejemplo de hombre coherente, honesto, creyente, místico,
militante apasionado, testigo de la fe, un ejemplo de lo que es
“sentir
con el mundo obrero,
encarnado en él como el más pobre; sentir
con la Iglesia,
amándola a pesar de sentirse incomprendido y en algún momento
rechazado por la jerarquía; sentir
con Cristo,
hasta unirse íntimamente dar su vida por la causa del Reino en el
mundo obrero, unirse a él en el dolor en el sufrimiento y, unirse a
Él, la alegría de la fe”.
Nos
decía Rovirosa: “La
HOAC necesita santos, muchos santos.
No puede contentarse con menos, ni yo puedo contentarme con otro
ideal inferior. Sé que mis fuerzas no alcanzan para subir el primer
peldaño de la santidad, pero mi Padre me ha preparado recursos y me
dará la mano y con Él subiré a las alturas... si le soy fiel en el
camino que me señaló. Este camino, para mí, es ahora la HOAC”.
(Obras
Completas, Tomo IV, pág. 48).
LECTURAS
Lectura
del Evangelio de Mateo (25,31-40)
“Cuando
venga el Hijo del Hombre en su gloria, acompañado de todos sus
ángeles, se sentará en su trono de gloria. Todas las naciones
serán reunidas delante de él, y el separará a unos de otros, como
el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas
a un lado y a los cabritos al otro. Entonces el rey dirá a los de
un lado:
“Vengan,
benditos de mi Padre, tomen posesión del reino preparado para
ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me
dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era emigrante y me
recibieron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me
visitaron; en la cárcel, y fueron a verme”.
Entonces
le respondieron los justos:
“Señor,
¿Cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos
de beber? ¿Cuándo te vimos emigrante y te recibimos, o estuviste
desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel
y fuimos a verte?
Y
el rey les responderá:
“Les aseguro
que cuando lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños,
conmigo lo hicieron.”
(breve
silencio)
INTENCIONES
Por
la HOAC, para que cada día sus militantes crezcamos en amor a
Jesucristo en su Iglesia; para que cada día aprendamos a pensar como
Él, a trabajar con Él, a vivir en Él.
Roguemos al Señor.
Para
que su Reino sea un hecho, en las fábricas, en los talleres, en las
minas, en los campos, en la mar, en las escuelas, en los despachos,
en los hospitales… y en nuestras casas,
Roguemos al Señor.
Por
los y las militantes quienes sufren desaliento, para que no se
sientan solos o solas, para que permanezcan en el amor, para que
sientan el calor de la comunión de vida y sepamos transmitirlo.
Roguemos al Señor.
Por
los obreros muertos en el campo de honor del trabajo y de la lucha,
para que descansen en paz, y sientan el abrazo eterno del amor del
Padre. Por las familias de los que han muerto en accidentes laborales
para que sepamos acompañarle y estar cerca. Roguemos
al Señor.
Para
que Dios, por intercesión de Guillermo Rovirosa nos siga mostrando
caminos de encarnación desde el sentir con el mundo obrero, y nos de
la fuerza de su Espíritu, para transitarlos en las organizaciones
del pueblo, de la mano de nuestras hermanas y hermanos. Roguemos
al Señor.
Por
todas y todos los militantes enfermos, ancianos, impedidos para que
el Espíritu les llene de fortaleza y seamos capaces de estar
cercanos, acompañarles y agradecer todo lo que han dado y dan por el
mundo obrero, por la Iglesia y por la HOAC. Roguemos
al Señor.
Por
nuestra Iglesia para que sintiendo con ella, seamos capaces de
aportar para su transformación evangélica desde el caminar juntos
que nos anima la sinodalidad.
Roguemos al Señor.
ORACIÓN
POR INTERCESIÓN DEL SIERVO DE DIOS
GUILLERMO ROVIROSA.
Padre, tú
llamaste a Guillermo Rovirosa, le
mostraste la grandeza de tu amor, manifestado en Jesucristo el
obrero de Nazaret entregado hasta la muerte y resucitado, y
lo enviaste como apóstol al mundo obrero.
Concédenos
vivir, con su misma coherencia, el
bautismo que nos ha hecho hijos e hijas tuyos, de
modo que en el trabajo de cada día lleguemos
a transformar la realidad social según tu voluntad y
a transmitir la alegría de la fe a
nuestras hermanas y hermanos trabajadores.
Te
pedimos, por su intercesión, que
la dignidad de toda persona sea reconocida; que
la misericordia construya una vida fraterna, al
servicio de las personas empobrecidas; que
tengamos un corazón compasivo ante
las necesidades del mundo obrero, y
te pedimos el gozo de
agradecértelo con un mayor compromiso
a
favor del amor y la justicia.
Por
Jesucristo Nuestro Señor.
Subsidio
para la celebración del 41 aniversario
de la muerte de Don
TOMÁS MALAGÓN
“Yo me acerco
para juzgarlos, y con decisión testifico contra… los que
defraudan al obrero en su sueldo, oprimen a la
viuda y al huérfano y violan el derecho del extranjero, sin temerme a
mi, dice el Señor todopoderoso” (Mal 3,5)
AMBIENTACIÓN
+ En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo
Hoy hace 41 años de Don Tomás
Malagón. La Hermandad obrera de Acción Católica (la HOAC) nos
convoca en este día para dar gracias a Dios por la vida y testimonio
de este apóstol de los obreros. Un hombre entregado por vocación a
la causa obrera. El estar cercano a hombres que en las trincheras
fueron capaces de transmitirle el sueño de una sociedad donde
desapareciera el comercio con el trabajo humano, donde la igualdad
fuera la forma de relación entre las personas y que eso requería la
lucha solidaria le convirtió en un teólogo al servicio de la causa
obrera, hizo de la teología una causa social, formar al laicado su
objetivo fundamental y su tarea siempre, y de su experiencia de Dios
una entrega apasionada por la Iglesia y el mundo obrero.
Su humildad, pobreza y su coherencia
de vida nos impresionó siempre. Sufrió en la Iglesia mucha
incomprensión y algunas veces marginación, pero nunca dejo de
amarla y nunca dejó de enseñar a amarla:
“La
eclesialidad
–decía- es
una característica esencial de la fe: porque la fe no es algo que se
tiene… como propiedad particular, sino algo que solidariza a cada
uno con la Iglesia y se posee en comunión con ella, y porque Cristo,
en cuyo encuentro consiste la fe, no es una idea, sino una persona y
una vida, en la que entramos en comunión precisamente en la
Iglesia.”
En este tiempo sinodal necesitamos
militantes obreros cristianos formados, Malagón nos enseñó que la
formación en la HOAC es una formación para el compromiso, es toda
una espiritualidad que une la fe con la vida, que construye Reino en
la realidad obrera, que propicia una mística de ojos abiertos, donde
la encarnación es la clave de nuestro QAC.
Hoy estamos aquí haciendo memoria
agradecida de un “sacerdote de cuerpo entero”, un hombre de Dios
y “precursor de la teología política y de la liberación” y
reconocemos en él al teólogo militante cristiano que más ha hecho
para acercar el mundo obrero a la iglesia y la Iglesia al mundo
obrero. Hoy hacemos memoria también interpelante.
Breve
reseña histórica de Don Tomás Malagón (si
se considera necesaria)
Tomás Malagón Almodóvar nace
en Valenzuela de Calatrava (Ciudad Real) en 1917 y muere en Madrid el
27 de febrero de 1984. Ingresa a los 12 años en el seminario de
Ciudad Real y en 1933 continúa sus estudios en la universidad de
Comillas en Santander. A los 19 años es movilizado por el ejército
republicano y pasa los tres años de la guerra en Las Alpujarras,
entre Granada y Almería, ocupado en tareas de jefe de transmisiones
por lo que no tuvo que disparar contra nadie y a la formación de
oficiales. En el frente tiene una relación con compañeros
anarquistas, socialistas y comunistas que le abre una nueva visión
del mundo obrero y de análisis de la realidad. En un momento de
intenso bombardeo del ejército nacional, casi finalizando la guerra
promete a Dios que si sale con vida de ese trance se hará sacerdote
y se dedicará al apostolado del mundo obrero.
A los 22 años vuelve a los
estudios en Comillas, con muchos interrogantes que le ayudarán a
madurar y hacen de él un teólogo muy abierto a los problemas de la
modernidad. Se ordena sacerdote en 1943. Estos primeros años es
Rector del Seminario menor, profesor de teología dogmática y
canónigo de la Catedral. Junto a su interés por la teología
convive su compromiso por entregarse al mundo obrero. Así en 1944
pone en marcha en Ciudad Real la Hermandad Ferroviaria de Acción
Católica. En noviembre de 1946 se funda la HOAC. Muere Don Eugenio
Merino el 8 de abril de 1953.
Tomás Malagón se incorpora
como consiliario de la HOAC el 14 de enero de 1954 a propuesta de
Guillermo Rovirosa. En un principio rechazó la invitación porque
quería dedicarse a la reflexión teológica. Pero al final cambió
de parecer por su deseo de entregarse al servicio del mundo obrero.
Desde entonces y hasta la muerte de Rovirosa la amistad y la
colaboración apostólica e intelectual entre ambos fue creciendo
hasta el punto que se ha afirmado que eran “una
sola alma en dos cuerpos”. Lo
cierto es que la colaboración entre los dos marcó la línea
apostólica de la HOAC como Movimiento de Acción Católica para la
evangelización del mundo obrero.
Malagón dedica sus esfuerzos a
impulsar la formación en la HOAC: El Plan Cíclico y los muchos
Cursillos que elaboró e impartió a militantes y sacerdotes. Fue
también apartado como consiliario de la HOAC en diciembre de 1963,
recorrió un duro camino de desierto de incomprensión, pero siguió
con humildad y total dedicación su servicio a la HOAC, a la Iglesia
y del mundo obrero. Dedicó mucho tiempo a la formación de las
mujeres de Acción Católica y la HOAC femenina. Apartado de toda
responsabilidad pastoral por la jerarquía eclesiástica, Tomás
Malagón emprende la sistematización de su proyecto teológico. A
los 67 de edad, en un momento de plena madurez personal e
intelectual, muere de manera repentina en Madrid el 23 de febrero de
1984 y es enterrado en el cementerio de su pueblo natal.
LECTURAS
DEL PENSAMIENTO DE MALAGÓN:
El cristiano, discípulo de Cristo,
debe vivir desde la trascendencia del otro, que es imagen de la
trascendencia de Dios…… porque siempre los otros manifiestan a
Dios de una forma relativa. Por la fe, sabemos que amar al otro
porque es distinto que yo es amar a Cristo en Él.
La consecuencia de esto es que el
cristiano ha de vivir la humildad, entendida como reconocimiento del
otro en su trascendencia. Igualmente ha de vivir la justicia,
reconociendo así que el otro ha de ser el fundamento de todas las
relaciones personales y sociales. Y para todo ello ha de vivir desde
la fe, reconociendo a Cristo en el otro, reconociendo la
trascendencia del otro como espejo de la trascendencia de Dios.
Dios tiene que ver con todo: con el
pan consagrado que ponemos en la mesa del altar o en el sagrario, y
con el plato vacío que hay en la mesa del pobre; con el templo que
le construimos y con la choza en la que malvive el marginado. El
cristiano que de verdad ha
puesto su corazón en Cristo, experimenta también cómo Cristo le va
comiendo el corazón, y todo le va sabiendo cada vez más a Cristo.
Del Evangelio de
Lucas (9, 22-25)
«El
Hijo del hombre tiene que sufrir mucho, que sería rechazado por los
ancianos, los jefes de. Los sacerdotes y los maestros de la ley; que
lo mataría y que resucitaría al tercer día».
Entonces
se puso a decir a todo el pueblo: «El que quiera venir en pos de
mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y
me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el
que pierda su vida por mi causa la salvará. Pues ¿de qué le sirve
a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?
INTENCIONES
Por
la HOAC, para que cada día sus militantes crezcamos en amor a
Jesucristo en su Iglesia y al mundo obrero.
Roguemos al Señor.
Para
que seamos capaces de transmitir en la Iglesia las esperanzas y las
angustias, las luchas y reivindicaciones del mundo obrero. Para que
sea un mensaje de esperanza para el mundo obrero que la Iglesia
busque “cuidar el trabajo, cuidar la vida”.
Roguemos al Señor.
Para
que en este Jubileo seamos capaces de crear, animar una coalición
mundial en favor del trabajo digno y globalizar la solidaridad en
estos tiempos difíciles que estamos viviendo. Roguemos
al Señor.
Para
que la HOAC seamos capaces de transmitir en el mundo obrero la
propuesta liberadora integral de Jesús, el Cristo, el Señor.
Roguemos
al Señor.
Por
los y las militantes desanimados y cansados, para que no se sientan
solos, para que permanezcan en el amor, para que sientan el calor de
la comunión de vida, y sepamos transmitirlo.
Roguemos al Señor.
Para
que se cuide la salud y seguridad de todo trabajador o trabajadora.
Por las familias de los que han muerto en accidentes laborales para
que sepamos acompañarle y estar cerca. Roguemos
al Señor.
Para
que el esfuerzo de Tomás Malagón su entrega a la formación sigua
dando fruto y seamos hombres y mujeres militantes obreros cristianos
llenos de Dios, formados en una fe comprometida social y
políticamente y entregados, desde la encarnación a la lucha por la
causa de la gente más empobrecida. Roguemos
al Señor.
Por
todas y todos los militantes enfermos, ancianos, impedidos para que
el Espíritu les llene de fortaleza y seamos capaces de estar
cercanos, acompañarles y agradecer todo lo que han dado y dan por el
mundo obrero, por la Iglesia y por la HOAC. Roguemos
al Señor.
Por
nuestra Iglesia para que sintiendo con ella, seamos capaces de
aportar para su transformación evangélica desde el caminar juntos
que nos anima la sinodalidad.
Roguemos al Señor.
ORACIÓN
A JESÚS OBRERO
Señor
Jesús,
te
ofrecemos todo el día:
nuestro trabajo, nuestras
luchas,
nuestras alegrías y nuestras penas.
Concédenos, como
a todos nuestros hermanos de trabajo,
pensar como Tú,
trabajar contigo y vivir en Tí.
Danos
la gracia
de
amarte con todo nuestro corazón
y de servirte con todas
nuestras fuerzas.
Que
tu Reino
sea un hecho
en las fábricas, en los talleres, en las
minas,
en los campos, en la mar, en las escuelas,
en los
despachos y en nuestras casas.
Que
los militantes
que sufren desaliento,
permanezcan en tu Amor.
Y
que los obreros
muertos en el campo de honor
del trabajo
y de la lucha,
descansen en paz.
María,
Madre de los pobres.
Ruega
por nosotros.
Oremos
Queremos
ser, Padre y Madre, una comunidad agradecida que celebra la vida de
sus santos, que enaltece a la gente más humilde, la cuida y la
acompaña como su tesoro más preciado.
Queremos
ser una comunidad que ama a esta Iglesia y siente
con la Iglesia,
que quiere vivir la sinodalidad en este gesto de caminar juntas y
juntos.
Queremos
ser una comunidad que
siente con Cristo, tu
Hijo. Ese sentir nos lleva a la constante conversión para ser fieles
a la misión de hacer presente el Reinado en el mundo obrero
empobrecido.
Queremos
ser, Padre y Madre, una comunidad siente
con el mundo obrero
que se ofrece con lo que somos y tenemos, al mundo obrero, y
ofrecemos a Jesús, el Señor como propuesta de liberación.
Y
con la ayuda de Tomás Malagón y Guillermo Rovirosa te pedimos que
agradezcamos y celebremos siempre todos tus dones, que nos sintamos
cada vez más Iglesia constructora del Reino y vivamos con pasión y
orgullo el llevar la buena noticia al mundo obrero y del trabajo por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.