HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO, CON MISERICORDIA.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


domingo, 26 de abril de 2009

ENTREGA DE FIRMAS CONTRA LA SINIESTRALIDAD LABORAL



El sábado 25 de abril, la HOAC de Andalucía, junto a familiares de víctimas de accidentes laborales, ha entregado más de 40.000 firmas contra la siniestralidad laboral en el Parlamento andaluz.



Queridos amigos y amigas:

Nos felicitamos todos y todas por el trabajo realizado y por el granito de arena que hayamos podido aportar para que cada vez haya menos familias que tengan que lamentar la pérdida de un ser querido por razones de su trabajo.

Tendremos que seguir aportando.

Os adjunto el comunicado leído en Sevilla en la Eucaristía, el 25 de abril de 2009.

Un abrazo. Andrés--

Andrés Sánchez Munzón

asmunzon@gmail.com




EL TRABAJO ES PARA LA VIDA. ¡NI UN MUERTO MÁS!
NO a la siniestralidad laboral



La salud laboral es cuestión de Justicia. De condiciones y ambientes de trabajo adecuados, donde se pueda desarrollar la actividad profesional con dignidad. Los mal llamados “accidentes” de trabajo se pueden evitar. Podrían desaparecer si se adoptaran siempre las medidas preventivas marcadas por nuestras leyes. Si se profundizara en una cultura real del trabajo saludable.

Durante el pasado año murieron en accidente laboral en Andalucía 171 personas, 2.020 resultaron graves y 154.262 leves. Casi una muerte cada dos días en nuestra Comunidad.


Ante esta realidad, invisible para nuestra sociedad, la Hermandad Obrera de Acción Católica, Iglesia de Jesucristo encarnada en el mundo obrero y del trabajo, queremos:

Solidarizarnos con los trabajadores muertos, con sus familias, porque el Evangelio nos lleva a ello: A mostrar nuestra cercanía, nuestra compasión, nuestra solidaridad… a tenerlos presentes siempre. En nuestras vidas, oraciones…


Hacer visible su drama porque…

Hoy disponemos de tecnología suficiente para mejorar las condiciones laborales y un marco legal avanzado para favorecer la prevención y educación en salud laboral. Es decir, vivimos en una sociedad moderna, con todas las condiciones para ser receptiva ante este problema.


Pero también sufrimos problemas como altas tasas de flexibilidad laboral e índices altísimos de externalización y subcontratación empresarial.


Y sobre todo, la persona sigue considerándose una herramienta más al servicio del beneficio económico.


Además, la crisis económica actual y las medidas que se pongan en marcha para afrontarla no pueden servir para degradar más las condiciones de vida y trabajo del mundo obrero. La precariedad y la flexibilidad del trabajo suponen poner en juego la vida y la salud de quien lo realiza y el futuro de sus familias. La lucha contra el desempleo no puede justificar un empleo a cualquier precio, porque la vida de un solo trabajador vale más que todo el oro del mundo.


La persona, imagen y semejanza de Dios, debe ser la medida de todo. También de la actividad económica y laboral. El valor del trabajo radica en quien lo realiza. No en productos, servicios o rentabilidades generadas. La Iglesia nos recuerda que:


    “la solidaridad nos ayuda a ver al ‘otro’ no como un instrumento cualquiera para explotar a poco coste su capacidad de trabajo y resistencia física, abandonándolo cuando ya no sirve, sino como un ‘semejante’ nuestro (…) para hacerlo partícipe, con nosotros, del banquete de la vida, al cual todos los hombres son igualmente invitados” (Sollicitudo rei sociales, n. 39)



Dios quiere que el trabajo sea para la vida, no al contrario. Por eso, las trabajadoras y trabajadores cristianos, debemos luchar por esa vida… por esa dignidad.


Por todo ello, en esta despedida de esta intensa jornada vivida, nos emplazamos a continuar nuestras acciones de denuncia y concienciación, a continuar nuestras concentraciones en nuestras diócesis cada vez que un obrero pierda su vida en el tajo o en el camino al mismo, a mostrar nuestra cercanía a las víctimas de los accidentes laborales y a sus familias, a seguir llamando a la puerta de las instituciones, públicas y privadas, jurídicas, empresariales, sindicales y políticas, a no quedarnos tranquilos mientras existan personas que por razón de su trabajo encuentran la muerte o pierden la salud.


Porque…


EL TRABAJO ES PARA LA VIDA ¡NI UN MUERTO MÁS!



Hermandad Obrera de Acción Católica de Andalucía

25 de abril de 2009




Nota: Las fotografias, han sido facilitada por la HOAC de Málaga.

Para ver más fotografías el siguiente enlace:







Comentario recibido de nuestro amigo:

manolo barco dijo...

Queridos amigos y amigas de la HOAC de Andalucía. He ido siguiendo las distintas etapas de vuestra acción contra siniestralidad laboral y me acordado de manera especial el día 26 de abril de todas la víctimas muertas y heridas en el trabajo. Hoy he podido ver el blog de la HOAC de Cádiz-Ceuta (desde donde os envío este pequeño comentario) y he vuelto a releer el comunicado final que habéis elaborado y "proclamado" y al que me uno denunciando esta "sangría" abierta en el mundo obrero y anunciando que es posible erradicar.

Por desgracia sigo viendo que hay víctimas humanas que tienen distintas categorías según las marque el dios-sistema y las firmen "sus sacerdotes", y "monaguillos" que no dejan de servir a dicho "dios". Son ellos los que a la sociedad les hace ver que unas víctimas valen más que otras y, entre "esas otras" están las víctimas del mundo obrero, entre otros colectivos más. La lógica del sistema es aplastante y tremendamente "coherente" con su diabólico dinamismo: Si el principio de donde parte es de conseguir el mayor beneficio a costa de de todo, si el trabajo humano lo ha convertido en mero instrumento para conseguir tal beneficio y si al hacer eso la misma persona, el trabajador y la trabajadora, es considerada por lo tanto como un instrumento más... no deja de ser una violación más de la dignidad de la persona humana. Por desgracia ese "dios-sistema" tiene un apetito desordenado de víctimas y necesita de su sangre para intentar saciar su deseo de dominio, de poder, de control, de sometimiento de todo y de TODOS.

Es la gran idolatría de estos tiempos ante la cual los creyentes no nos podemos quedar con los brazos cruzados. Desde los orígenes de nuestra fe, este fue uno de los tres pecados que más molestaban al Dios Misericordioso: Abandono de Dios, la Idolatría y la inhumanidad. Una trilogía que va profundamente unida: Primero se abandona a Dios (al Amor), después la Idolatría y todo lleva consigo la Inhumanidad. Así, este "dios-sistema de hoy tiene su origen en el viejo Adán. Es tan viejo y caduco como el egoísmo, el odio y el individualismo. A lo largo de la historia se ha ido encarnando de distintas maneras -con visos engañosos de progresismo-, pero no deja de encarnar la figura del "becerro de oro" (becerro, sí) y de Nabucodonosor: representado con una cabeza y cuerpo de oro, plata, etc. pero CON LOS PIES DE BARRO. ¿Cómo acertar a socavar esos pies de barro? De oro, de plata... no entendemos mucho en el mundo obrero ni entienden los más empobrecidos, pero de barro, sí; de barro si entendemos. Fuimos creados de arcilla, pero modelados por el Gran Artesano que es Dios, y nos infundió su Espíritu. El sistema no lo ha creado Dios, no lo ha moldeado Dios, no tiene su Espíritu, sino el del ángel-caído; tiene el espíritu diabólico. Jesús lavó los pies a los discípulos y nos sigue lavando a todos nosotros. Y sus seguidores hemos de lavarnos los unos a los otros. Pero los pies del sistema no podemos ni debemos lavarlos (a no ser que seamos sus "sacerdotes" o "tira-Levitas". Esos pies hay que destruirlos y...

Los profetas, todos, no se cansaban de denunciar esas figuras (esos "figurines" que oprimían, vejaban, destruían, explotaban; iban contra Dios y contra el pueblo, contra la humanidad. Hoy nos toca a nosotros. Vuestro gesto, vuestra acción, a la que nos unimos desde distintos lugares y nuestro compromiso, que -aunque callado y sencillo a veces, pero constante, gratuito, lleno de solidaridad y amor...todo eso, no deja de ser un estar en continuidad con toda esa nube de testigos-profetas que nos han precedido. La Resurrección de Cristo nos atrae y nos llama a transparentar a Jesús que resucitó pero quiso que su cuerpo glorificado siguiera llevando para siempre las llagas en sus manos, pies y costado: Es decir, su cuerpo glorificado sigue para siempre tatuado con los crucificados del mundo (pero ya en el Cuerpo Resucitado). Por eso, todo gesto, toda acción, todo lo que hagamos en esa línea de compromiso y testimonio suyo, tiene un valor eterno. NABUCODONOR, CAERÁ históricamente porque en Cristo ya ha sido vencido.

Bueno, vaya rollo... y yo que pensaba simplemente en felicitaros y gracias las gracias por vuestro testimonio... en fin, esto ahí queda.

Un fuerte abrazo. Sigamos adelante.


Manolo Barco


4 de mayo de 2009 13:07

viernes, 24 de abril de 2009

Llamada a la sensibilidad, fraternidad y solidaridad, ante el clamor de las familias sin trabajo.


CARTA PASTORAL


Llamada a la sensibilidad, fraternidad y solidaridad,
ante el clamor de las familias sin trabajo.



Ante el día 1 de Mayo,
Festividad de San José Obrero y día de los trabajadores




Mis queridos diocesanos:

La fiesta de San José Obrero, el día 1 de Mayo, y fiesta del trabajo de cuantos se esfuerzan como asalariados o autónomos por hacer un mundo más humano en los distintos ámbitos laborales (agricultura, pesca, ganadería, industria, servicios y hogar) nos invita a cumplir esta celebración litúrgica y social. También deseo, una vez más, hacerme eco de la situación, necesidades y angustias de los que no tienen trabajo.


1. Riesgo a permanecer insensibles

La Iglesia se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia participando de los gozos y de los sufrimientos de la comunidad humana en la que vive inserta. Por ello, no puede permanecer insensible a los grandes problemas humanos como éste, de la tremenda situación global económica y del paro, que tan gravemente afecta a nuestra sociedad.

Nuestra Iglesia diocesana tampoco puede permanecer ajena a este problema y, aunque compruebo con satisfacción que a través de las Parroquias, Caritas, Movimientos y Hermandades estáis prestando vuestra colaboración, no podemos quedar insensibles ante tanta tragedia humana provocada por la falta de trabajo.


2. Demos gracias a Dios

Van llegando las notificaciones en las que se expresa el compromiso personal de ayuda. Es, pues, ya una realidad consoladora el camino que conduce a compartir los bienes entre los hermanos. Os felicito y me felicito, y en nombre propio y de aquellos otros compañeros o familias que perciben estas ayudas, os lo agradezco y os invito a que demos gracias a Dios por haber dado este paso de comunión fraterna, de solidaridad y de generosa ayuda a muchos parados y a sus familias. Y aunque sabemos que estas colaboraciones son todavía insuficientes dada la magnitud del problema, ¡muchas gracias por vuestra contribución!


3. Cruda realidad del número de parados

La cruda realidad es que el número de parados crece cada día más. Ya existen más de 4 millones de parados en España. Por lo que se refiere a la provincia de Cádiz el número de parados actualmente son cerca de 215.000, correspondiendo a nuestra Diócesis cerca de 110.000. Por otra parte, de los desempleados de la provincia, cerca de 20.000 han dejado de cobrar el paro en este primer trimestre del año porque se ha agotado el tiempo establecido para la cobertura de la prestación. Es verdad que estas cifras, como todas las estadísticas, son señales de una tremenda realidad, pero detrás de esas cifras hay seres humanos de carne y hueso con angustiosos problemas en muchos hogares cristianos.


4. Despertar las conciencias y ser solidarios

Una situación así nos impulsa a cumplir con nuestro deber de llamar a la solidaridad, a despertar las conciencias, a fin de que la larga situación de la crisis económica y del paro no produzca un estado de insensibilidad. Debemos interpelar la responsabilidad de los que pueden crear empleo y no lo hacen por motivos poco claros. Hay que estimular, desde motivaciones humanas y cristianas, el invertir en lugar de acumular, el ahorrar en lugar de consumir, el moderar las aspiraciones indebidas en beneficios y salarios, y ayudar directamente a los más débiles. Resignarse a que una gran parte de la humanidad carezca de manera crónica de trabajo sería aceptar programáticamente la deshumanización de parte de la sociedad. El trabajo humaniza al hombre, como nos recordó el Papa Juan Pablo II en la Encíclica Laborem exercens (1981), mientras que la carencia de trabajo degrada a la persona.


5. Profunda crisis de dimensión ética

El fenómeno actual del paro, por su amplitud y complejidad, por su aumento constante, por su dependencia de los profundos cambios y modificaciones por los que atraviesa la economía y la tecnología a nivel mundial, es sin duda el problema económico número uno de nuestra sociedad.

Pero es, también, síntoma de una profunda crisis de dimensión ética: falta de sensibilidad y solidaridad. Y sería grave que consideremos inevitable o imposible de superar esta situación; que nos acostumbremos a vivir en esta realidad; que perdamos, incluso, la esperanza en un orden social y económico más justo y fraterno.

La situación de crisis y de paro es una realidad que nos interpela a todos sin excepción. Nadie puede ignorar la gravedad del problema; nadie puede limitarse a trasladar a otros la responsabilidad de este grave fenómeno; nadie debiera descargar en los demás el compromiso de promover y buscarle arreglos; nadie debería huir de los sacrificios que su solución, indudablemente, exige a todos. Es el momento en que debemos sentirnos obligados, especialmente los cristianos y las personas de buena voluntad.


6. Preocupación universal

Permitidme, pues, que os recuerde y trasmita la preocupación de la Iglesia universal y en particular la del Papa Benedicto XVI, la de los Obispos y la mía propia, por la desgarradora situación de tantos hombres y mujeres, con sus respectivas familias, sin trabajo ni subsidio, privados de los más elementales recursos mientras, en otros lugares o incluso a su lado, otros malgastan o derrochan lo que aquellos necesitan.

En mi reciente Carta Pastoral de Cuaresma (“Cuaresma, camino de amor y compromiso cristiano”) os invitaba e impulsaba a dar una respuesta a partir de vuestras posibilidades por los más pobres y necesitados y, a la vez, os pedía que fuéramos conscientes de que nuestras vidas deberían tener un cambio radical hacia la sobriedad, la solidaridad y el compromiso.


7. Identidad cristiana y calidad de compromiso

Podemos pensar que hay una gran desproporción entre nuestras posibilidades y la magnitud del problema, pero es en estos momentos, como en ocasiones semejantes, cuando se pone de manifiesto la significación más original de nuestra identidad cristiana, la calidad de los compromisos y la aportación que nuestra esperanza cristiana pueda prestar a la sociedad.

Al dirigiros esta nueva exhortación al comienzo del mes de mayo, permitidme compartir con vosotros una experiencia: la fe nos ayuda a reconocer los profundos lazos cristianos existentes entre nuestra fraternal solicitud por los parados y el filial afecto a la Virgen María y su esposo san José obrero.


8. ¿Qué tenemos que seguir haciendo?

Volvemos a preguntarnos: ¿Qué hemos de hacer?, o mejor, ¿qué tenemos que seguir haciendo? Somos conscientes que la solución de la crisis económica profunda y global en la que estamos insertos, y la del paro en concreto, supera en mucho nuestras posibilidades reales como Iglesia Diocesana. No obstante, estamos convencidos de que podemos hacer mucho más de lo que estamos haciendo.

Como modesta aportación y siguiendo las propuestas y compromisos que asumimos, expresadas en la Carta Pastoral de Cuaresma, añadiría que tendríamos que evitar la tentación de perder la sensibilidad y la solidaridad. No podemos caer en esta tentación.


9. Compromiso personal y comunitario

Pido a todos los diocesanos y gentes de buena voluntad a que apoyen y hagan efectivo su compromiso personal y comunitario de sensibilización, solidaridad evangélica y formación de la conciencia social, con el estudio y reflexión de la Doctrina Social de la Iglesia.

En mi ya citada Carta Pastoral, al proponer los objetivos a seguir en nuestros posibles compromisos, me refería a la necesidad de impulsar y consolidar los logros alcanzados en coordinación con nuestra Iglesia Diocesana, tanto en la zonas pastorales, como en los arciprestazgos, movimientos e instituciones.


10. Llamada a la esperanza

Aunque la situación y extensión de la crisis económica y del paro pueda generar desesperanza, los cristianos tenemos la responsabilidad moral de ser germen de esperanza en la sociedad.

Os envío esta exhortación ante el día 1 de mayo de 2009, tiempo pascual y mes dedicado a Santa María Virgen, amanecer de la nueva creación, lucero que despunta reflejando la luz de Cristo en un mundo sumergido en las tinieblas del desorden y del pecado.

Que Ella, la Virgen pobre de Nazaret, haga que comencemos siempre de nuevo, sin desfallecer, en la lucha por la justicia en el mundo. Que consiga que en nuestro corazón sobresalga siempre la esperanza frente a toda tentación de desánimo y desencanto, y que la esperanza se traduzca en realizaciones concretas de solidaridad.

Que el Espíritu Santo bendiga y fecunde nuestras intenciones y proyectos en sintonía con los deseos y esperanzas de nuestros hermanos parados.

Y que nuestra alegría y mi alegría sea en estas Fiestas de Pascua de Resurrección más plena porque sea la alegría de muchos más.

Reza por vosotros, os quiere y bendice,



+ Antonio Ceballos Atienza

Obispo de Cádiz y Ceuta


Cádiz, 24 de abril de 2009.

Actos diocesanos con motivo del Primero de Mayo.






martes, 21 de abril de 2009

VÍCTIMAS DE LA CRISIS FINANCIERA


Fotografía: Diario de Cádiz



En las puertas del Ayuntamiento de Cádiz, llevan varios días Juan José y Rocío, un matrimonio gaditano, con tres hijos, al haber sido deshauciados por no poder pagar la vivienda en la que vivían en régimen de alquiler.


Juan José trabajaba en J.U.B.G, una empresa galvanizadora de Jerez, en calidad de eventual hasta que, como consecuencia de una reducción de plantilla, ha dejado de ser convocado al trabajo, estando, en la actualidad, sin medios económicos para poder costearse un nuevo alquiler.


Los tres niños viven con la abuela materna, que cobra 300€ de pensión, y no goza de buena situación económica. La Junta de Andalucía paga la guardería de los dos hijos más pequeños y el mayor come gratis en los Salesianos, colegio donde estudia, por deferencia del centro.


Cuando tuvieron noticia de la imposibilidad de trabajar y del posible deshaucio por falta de medios económicos, acudieron en petición de ayuda a los Servicios Sociales de la Bda." La Paz", sin que la trabajadora social de los citados servicios les diera una solución adecuada a su problema. Les sugirió que buscaran una nueva vivienda de alquiler, pero necesitan una nómina, que no tienen.Que fueran a Jerez, respuesta carente de toda lógica, si se tiene en cuenta que los afectados son gaditanos y están empadronados en la capital. Por otra parte, la Diputación los envía al Ayuntamiento. Las instituciones y organismos a los que han acudido han venido "mareando la perdiz".


Creo que este caso que aquí describo es sólo la punta del iceberg de otros muchos de los que se vienen dando en Cádiz capital y provincia. No podemos permitir que estas personas, como otras tantas, se incoporen a la larga lista de los "sin techos" de nuestras plazas y cajeros. Los culpables de la crisis están muy calentitos en sus casas y villas de recreo , mientras las víctimas del sistema arrastran su tristeza y miserias por las calles de Cádiz, organizador del Bicentenario del 2012.


Algunas posibles gestiones:


  1. He ido a pedir asesoramiento a Cáritas, a fin de atajar la emergencia de este momento.


  2. Estoy intentado ponerme en contacto con su párroco y la Cáritas parroquial.


  3. Visitadlos en las puertas del Ayuntamiento, a título personal, o mejor, en calidad de integrantes de vuestras organizaciones y asociaciones. Plantearles posibles soluciones.


  4. Como el tema es también político (atajar públicamente las causas y consecuencias de la situación, implicar y complicar a los políticos e instituciones oficiales), invito a la Plataforma Social de Cádiz por una salida alternativa a la crisis, a los miembros de Foro Anticapitalista de Cádiz. APDHA,I.U, IR, Los Verdes,Izquierda Anticapitalista, CGT, A.O, USTEA, Pastoral Obrera diocesana, Hoac, JOC, EPPOS, Justicia y Paz, Cáritas , y a un largo etcétera, a que traten este problema, que es el signo vivo de otros muchos en la Bahía de Cádiz, acudan a entrevistarse con los afectados y vean la posibilidad de una concentración, tal como ellos piden en favor del empleo y el disfrute de una vivienda digna.

No sé si lo que prongo es una ocurrencia idealista, pero sale del corazón, y puede ser enmendada por otras propuestas más consistentes.


Vuestro amigo,


Paco González






Artículo publicado en: DIARIO DE CÁDIZ


El matrimonio desahuciado pretende manifestarse el día 24

Pidieron permiso ayer para este acto, al que esperan que se sumen numerosas familias



B. Estévez / Cádiz Actualizado 21.04.2009 - 08:59


El matrimonio formado por Juan José Avilés y Rocío Gómez solicitó ayer permiso en el Ayuntamiento gaditano con el fin de organizar, para el próximo viernes 24, una manifestación para reivindicar una vivienda. La pareja se encuentra sin casa desde hace varios meses, después de que a él lo despidieran de su empleo con motivo -según cuenta- de una reducción de plantilla y le resultara imposible, con tres hijos pequeños, seguir pagando el alquiler.


Esta familia ha vivido una temporada con el padre de Juan José, otra con la madre de Rocío y también ha pasado varios días en casa de unos amigos. Pero desde la noche del pasado miércoles, el joven desempleado duerme en la calle. Dos noches pasó junto a la Oficina del Parque Público de Vivienda de la Junta de Andalucía y desde el viernes de la pasada semana se ha instalado junto a la Casa Consistorial.


Allí seguirá, insistió ayer, hasta que alguien le dé una solución a su problema: "Sólo pido que alguien me facilite alquilar una vivienda protegida a un precio razonable y sin necesidad de presentar una nómina". Aseguró Avilés que ni en la Junta ni el Ayuntamiento han encontrado solución ni respaldo. Es por ello que esta pareja, desesperada ya, ha decidido manifestarse.


Si reciben la autorización pertinente y el respaldo social suficiente, el próximo viernes partirán desde la avenida principal de la ciudad, a la altura del colegio Salesianos, hasta la puerta del Consistorio. "El objetivo principal de la manifestación es reclamar una vivienda, pero el lema de la misma será 'Por el derecho a la vivienda y el trabajo en la Bahía de Cádiz'. Sabemos que son muchas las familias que, al igual que nosotros, lo están pasando mal por estos motivos y queremos que se unan a esta iniciativa. Si finalmente somos cuatro gatos, no podremos llevarla a cabo".


Por último, agradeció el apoyo y la solidaridad que les están mostrando numerosos ciudadanos.



lunes, 20 de abril de 2009

ACTOS DIOCESANOS CON MOTIVO DEL 1º DE MAYO de 2009: “TIEMPOS PARA UNA ESPERANZA COMPROMETIDA”


Secretariado de Pastoral Obrera
Diócesis de Cádiz y Ceuta.



1º DE MAYO de 2009
DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES
Y FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ OBRERO

“TIEMPOS PARA UNA ESPERANZA COMPROMETIDA”



Vivimos en una sociedad con profundas convulsiones, que se nos presenta con grandes amenazas para la vida de los hombres y mujeres del mundo obrero, pero también con posibilidades para la vida humana.


En esta situación comprobamos cómo el sistema neoliberal de producción y consumo, que domina la sociedad y los cambios sociales, se ha manifestado incapaz de solucionar los graves problemas de la humanidad y ha seguido generando empobrecimiento en amplios sectores del mundo obrero.


Esta realidad está rompiendo la sociabilidad humana, provocando un radical empobrecimiento de las personas y de las relaciones que se dan entre ellas. Esto se ve agravado con la crisis económica que estamos padeciendo.


Esta crisis no es solo un problema económico sino, sobre todo, un problema moral que pone de manifiesto “los valores éticos” y las bases sobre las que está construida la economía y la sociedad.


La crisis es también un problema político ya que la liberalización de la economía ha impedido e impide el bien común de la humanidad. Los Estados anteponen la economía a las personas y premian a los culpables a costa de las víctimas.


“La experiencia pascual nos permite afirmar que la crisis social, el paro y la miseria no son situaciones definitivas e irreversibles. Hombres y mujeres estamos llamados a vivir con la dignidad de hijos de Dios y es tarea nuestra la de transformar este mundo en otro mundo más justo, mas humano y más digno.”
Carta Pastoral de D. Antonio Caballos. Obispo de Cádiz y Ceuta, con motivo del 1º de mayo de 1994).


Con motivo de este día el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera, os enviamos un material de reflexión sobre la crisis, el Comunicado elaborado por MTC, HOAC y JOC, y os invitamos a los actos organizados que a continuación os detallamos.


PROGRAMA

• VIGILIA DE ORACION

“Por los Crucificados del Mundo Obrero”

Día: 30 de Abril
Hora: 19:00 h.
Lugar: Parroquia de San Bernardo Abad de La Línea de la Concepción.


• CELEBRACION EUCARISTICA

PRESIDE D. ANTONIO CEBALLOS ATIENZA,
OBISPO DE LA DIOCESÍS DE CÁDIZ Y CEUTA


· Día: 1 de Mayo
· Hora: 19:00 h.
· Lugar: Parroquia de San Antonio Abad de Chiclana de la Frontera.

_________

Invitamos a todos los sacerdotes que tengan posibilidad, a que concelebren la Eucaristía , y a todos los miembros de la comunidad diocesana que puedan desplazarse a que participen en esta Celebración Diocesana. Animamos igualmente a las parroquias que puedan, a colaborar y facilitar el traslado de las personas interesadas.

Feliz Pascua de Resurrección y que la confianza en nuestro Padre dinamice y fructifique tu trabajo evangelizador y el de tu parroquia, comunidad y movimiento.

A vuestra disposición y un fuerte abrazo en Jesús Obrero,

Diego Rodríguez
Director Diocesano de Pastoral Obrera
Diócesis de Cádiz y Ceuta








Coordinadora de Pastoral Obrera de Andalucía

1º DE MAYO
DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES

MATRIAL DE REFLEXION
SOBRE LA CRISIS ECONOMICA


Elaborado por el Secretariado de Pastoral Obrera de la Diócesis de Cádiz y Ceuta

REFLEXIÓN SOBRE LA CRISIS ECONÓMICA
CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL 1º DE MAYO,
DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES


I. VER

a) LO QUE NOS CUENTAN DE LA CRISIS


Desde hace unos meses, los medios de comunicación no paran de saturarnos y agobiarnos con informaciones sobre diversas crisis: crisis financiera, crisis alimentaria, crisis del petróleo, crisis inmobiliaria, crisis industrial… Pero pocos medios nos hablan de las causas y de las consecuencias, y menos aun de los responsables. Y ese poco que nos dicen resulta muy sospechoso:

· Que se concedieron hipotecas muy baratas a personas y familias con escasos recursos y, ahora, cuando los intereses han subido, no pueden pagarlas, y los bancos y otras instituciones financieras atraviesan dificultades…

· Que los nuevos países industrializados, sobre todo los del sudeste asiático y particularmente China, consumen muchos recursos (alimentos, petróleo…) e impulsan los precios al alza.

· Que los países productores de petróleo quieren obtener mayores beneficios y mayor control sobre sus recursos (Chávez en Venezuela, países árabes…)

· Que ha caído la confianza de los consumidores de los países ricos y estos consumen cada vez menos (compran menos coches, casas…)

En resumidas cuentas, una crisis que nada tiene que ver con la globalización, con el funcionamiento del sistema capitalista, con la actuación de los bancos y entidades financieras, con las intervenciones y decisiones de los países más ricos del planeta…

Que en esta crisis nada tiene que ver la especulación financiera y las prácticas corruptas de muchas de sus instituciones; ni con los intereses de las grandes potencias, cuando invaden países o zonas estratégicas para el control del petróleo y otras materias primas estratégicas; nada que ver con las políticas comerciales de los grandes organismos internacionales y su fuerte intervencionismo y proteccionismo a favor de los intereses de las grandes potencias y multinacionales. Y, por supuesto, ninguna referencia al sistema productivo basado en la explotación de los trabajadores y en su reducción a mercancía, ni a los procesos por lo que se le excluye de acceso al mercado de la fuerza del trabajo y, en consecuencia, a los medios necesarios para sobrevivir.


b) UNAS MEDIDAS CON SABOR A INMORALIDAD.

Con las medidas adoptadas se confirma una ley del cinismo neoliberal: se privatizan los beneficios pero se socializan las pérdidas. Se hace pagar a los pobres las excentricidades irracionales de los banqueros, y se les amenaza, en caso de que se nieguen a pagar, con empobrecerlos aun más.

Hay que tener una sangre muy especial para ser capaces de estar proporcionando a los mercados bancarios ciento de miles de millones de dólares/euros de financiación privilegiada y no tener un miserable dólar/euro para ponerlo a disposición de los millones de hambrientos del planeta, de las poblaciones empobrecidas, de los países que sufren destrozos causados por los efectos de la naturaleza…

Una de las cuestiones que llama la atención de los ciudadanos normales es de donde va a salir o está saliendo todos esos millones de dólares/euros que los bancos centrales están poniendo a disposición de los bancos privados. La pregunta es lógica porque realmente sorprende la magnitud del apoyo que se destina a los ya de por sí más ricos del mundo. Y sorprende, sobre todo, si se compara con otras necesidades para las que nunca hay dinero.


c) CAUSAS DE LA CRISIS ECONÓMICA.

• Causas inmediatas:

· La desnaturalización progresiva del negocio bancario. En lugar de continuar sirviendo para trasladar los recursos financieros desde los ahorradores a los inversores productivos, que son los empresarios que crean empleo y riqueza, lo que vienen haciendo los bancos desde hace años es trasladar esos ahorros hacia la especulación financiera.

· Desregulación de los mercados financieros. En los últimos años se ha ido desregulando cada vez más los mercados financieros, es decir: concediendo una libertad ilimitada a los capitales y a los que lo mueven por todo el planeta en busca solamente de ganancias financieras.

· El caos del orden financiero internacional. No se puede olvidar que los intercambios económicos necesitan inexcusablemente un orden financiero internacional y que hoy día vivimos un no-orden por que el viejo orden se concibió en torno al dólar que hoy día no cuenta con el suficiente respaldo como para constituirse en la base del sistema monetario y financiero internacional.

· Las políticas neo-liberales. En los últimos decenios han reformados los mercados laborales, han sometido a los sindicatos, han debilitado a los trabajadores mediante el empleo precario y el endeudamiento y le han dado todo el poder a las empresas que hoy día imponen las condiciones que quieran a los trabajadores. Eso ha favorecido un crecimiento impresionante de las rentas del capital, de los beneficios, en perjuicio de los salarios.


• Causas estructurales:

· El papel del dinero. “El dinero”, inventado en principio para facilitar el comercio y el mercado, se transformado en un fin en sí mismo. El dinero ha adquirido cada vez más vida propia al desprenderse de las ataduras políticas y sociales que lo condicionaron en su funcionamiento y pasa, cada día más, a someter a sus designios todos los ámbitos de nuestra existencia.

· El papel del trabajo. El trabajo un medio de solidaridad, servicio y bienestar de la persona, de su familia y con proyecciones al bien común, se ha convertido en mero instrumento de explotación para satisfacer los intereses egoístas de unos pocos. El trabajo ha sido convertido por el sistema en mera mercancía. Pero el trabajo es actividad humana y no se puede convertir en mercancía sin convertir en mercancía al ser humano, porque el trabajo por sí mismo no existe, lo que existe son mujeres y hombres que trabajan.

· El papel de la naturaleza. La naturaleza que es un bien para toda la humanidad y a la cual hay que cuidar y proteger para las generaciones futuras, es usada generalmente para explotarla, para sacarle dinero y ganancias. El capitalismo que se nos mete en nuestras mismas mentes y corazón, ya no ve las cosas como son en su esencia y en su finalidad, las ve en base al precio que valen o podrían valer. Además para este sistema economicista los bienes de la naturaleza no son “para todos”, son “para mi, para mi empresa, para mis ganancias”.


d) LAS VICTIMAS DE LA CRISIS.

Todo el mundo notará las consecuencias de la crisis. Pero no todos la vivirán de igual manera. Para los que especularon y se enriquecieron con el esfuerzo de los demás, se quedaran en una etapa de reajuste de sus cuentas. En cambio, los que han perdido el puesto de trabajo o los que ya lo habían perdido, los precarios, los jóvenes, las mujeres, los inmigrantes, los pueblos del tercer mundo, seguirán cargando sobre sus espaldas la inseguridad de sus propias vidas, las de sus familias, las de sus pueblos.

Aquí, en España la crisis la van a pagar los trabajadores, pero no todos ellos, ni todos en igual medida. La van ha pagar principalmente los grupos más débiles, los que poseen menores recursos económicos, políticos, laborales y sociales para defenderse, la van a pagar de manera especial:

· Los inmigrantes económicos. Y en especial los procedentes de países llamados menos desarrollados, y de estos especialmente los llamados “ilegales” o “sin papeles”. A estos últimos trabajadores ya se le ha pasado la factura de la crisis, con el endurecimiento de sus condiciones de entrada y permanencia.

· Los parados. Las cifras del paro siguen creciendo y según todos los analistas seguirán creciendo. Los expertos aseguran que nos encontramos ante el ajuste más brutal que va a sufrir el empleo desde que existe la estadística laboral. Ellos mismos, son también los primeros en sufrir recortes derivados de la crisis, dado que los fondos previstos para financiar las medidas directas de reinserción laboral.

· Los precarios. Un tercio de los trabajadores y trabajadoras tienen contrato temporal y con ellos la empresa lo tiene fácil: no se le renueva y punto. Eso han hecho las grandes empresas y ahora le llega el turno a la pequeña y mediana empresa, fuente principal del empleo en nuestro país. A esto hay que unir el hecho de que nunca antes salía tan barato como ahora despedir a la gente. Los salarios son bajos, muchos trabajadores no han acumulado antigüedad y la indemnización despido contempla para los que firmaron el nuevo contrato fijo es menos de 20 días por años trabajado.

· Los excluidos y los pobres. Es decir, aquellos que poseen ingresos por debajo de lo considerado nivel de pobreza. Son unos nueve millones de personas según el último Barómetro del Colectivo IOE de Intervención Sociológica.

· Las mujeres trabajadoras, unas 8’5 millones, de las que 6’5 están en situación de precariedad, con una fortísima discriminación salarial.

· Los jóvenes trabajadores, los menores de 35 años y en peores condiciones los menores de 25 años. Los primeros son unos 8’5 millones, de los cuales 6’5 son precarios, los segundos son unos 2 millones, de los que 1’8 millones son precarios.

Como podemos comprobar de nuevo va a tocar a los más empobrecidos aguantar el chaparrón de la crisis: inmigrantes que en los últimos años apostaron por una larga estancia entre nosotros que ahora ven frustrados sus planes sin otra alternativa que el retorno a sus países de origen, jóvenes que no van a poder formalizar una familia, parados que no podrán pagar el alquiler o la hipoteca de sus casas, despedidos que irán a engordar las filas del trabajo precario… son ellos los que están llamados a pagar los platos rotos de la crisis, cuando los responsables de ella son otros: Los gestores del sistema económico, los gobernantes, los que siempre han especulado y engordados sus arcas a costa del hambre, la dignidad y la vida de tantas personas.


e) UN SISTEMA INCAPAZ DE SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS DEL MUNDO.

Que en el mundo haya 950 millones de hambrientos, 4750 millones de pobres, 1000 millones de desempleados, más del 50% de la población mundial activa esta subempleada o trabaja en precario, que el 45% de la población mundial no tenga acceso directo al agua potable, que 3000 millones de personas no tengan atención sanitaria mínima, que 12 millones de niños mueran de enfermedades curables, que 113 millones de niños no tengan posibilidad de la educación y 850 millones de adultos sean analfabetos, que 13 millones de personas al año mueran por el deterioro medioambiental y el cambio climático, que 16.306 especies animales están en peligro de extinción, entre ellas la cuarta parte de los mamíferos, no es una crisis del sistema capitalista.

Ningún otro sistema histórico ha producido tanta riqueza, pero ningún otro sistema histórico ha producido más destrucción. Esta doble tarea, la hace mejor que nadie. Consigue que cada vez haya más alimento y cada vez más hambre, más medicina y más enfermos, más casas vacías y más familias sin techos, más trabajos y más parados, más derechos y más crímenes contra la humanidad…

Si para algo está sirviendo la crisis actual es para mostrar la inutilidad del discurso pseudocientífico que sustenta el neoliberalismo. La idea de que era posible y eficiente una sociedad basada en individuos egoístas sólo coordinados por el mercado…

Ahora es evidente su ineficiencia social, su incapacidad para gestionar racionalmente las necesidades humanas. Esta crisis tiene la virtud de poner de manifiesto la irracionalidad y la injusticia del sistema capitalista vigente.

CUESTIONARIO:

· Describe un hecho que ponga de manifiesto como la crisis afecta a tu vida o la vida de las personas y familias más cercanas del mundo obrero.

· ¿Cómo estas viviendo esta situación y la gente?

· ¿Cómo esta influyendo en tu vida y en la de los demás?

· ¿Como te estas situando ante este hecho y los demás?

· ¿Qué causas hay detrás de estos hechos?

· ¿Qué consecuencias tiene todo esto?



II. JUZGAR

a) LA PRESENCIA DE JESÚS (Lc 7,11-16).

«Después de esto fue Jesús a una ciudad llamada “Naín” acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Cuando se acercaba a las puertas de la ciudad resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; una considerable multitud de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor se conmovió y le dijo: “no llores”. Acercándose, tocó el ataúd (los que lo llevaban se pararon) y dijo: ¡Joven, a ti te hablo, levántate! El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos quedaron sobrecogidos y alababan a Dios diciendo: Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Y también: Dios ha visitado a su pueblo»


b) NUESTRA PRESENCIA.

El lugar de presencia de Jesús es la calle, los caminos, las plazas. Es ahí donde está la vida de las personas. Jesús se hace presente en las esquinas, los locales, las empresas, los centros de estudios, en el barrio, ahí transcurre la vida de la gente. ¿En qué lugar te haces tu presente y tu grupo, movimiento, parroquia…?

Jesús se cruza con un acontecimiento. Una madre va a enterrar a su hijo. El pueblo acompaña el funeral. Un acontecimiento se cruza también en nuestra vida: mujeres y hombres, jóvenes y adultos están siendo deshumanizadas por el actual sistema de producción y consumo y la actual crisis económica (paro, precariedad laboral, pérdida de conciencia, de esperanza… Al igual que la madre del Evangelio, la clase obrera va viendo con desesperanza e impotencia cómo el sistema neocapitalista va matando a muchos de sus hijos.

La presencia de Jesús le hace estar atento a los acontecimientos que se cruzan en su vida ¿tu presencia y la de tu grupo… te hace/os hace estar atento/s o atenta/s a los acontecimientos que se cruzan en vuestra vida?

Al Señor le impacta la muerte del joven y la impotencia de la madre. ¿Cuáles son tus sentimientos y los de tu grupo… ante estos acontecimientos?

Jesús no se une al funeral, sino que abre esperanza. ¿Cuál es tu actitud y la de tu grupo… ante estos acontecimientos? ¿Es la indiferencia, el pesimismo o la evasión…? ¿Es la esperanza y la confianza en la gente…?

Los sentimientos lleva a Jesús a la acción. Se pone cercano hasta tocar el ataúd y le hace al muchacho una propuesta para que se levante y recobre la dignidad. Su presencia da vida, transforma… ¿Tu presencia y la del grupo… da vida, transforma?

La actuación de Jesús provoca sentimientos en la gente de alrededor. Sentimientos que llegan a lo profundo, a reconocer la presencia de Dios. ¿Tu presencia y la de tu grupo… que sentimiento provoca en la gente?

La presencia de Jesús da testimonio de que Dios vive entre la gente. En Jesús la Palabra de Dios se hace carne (hombre y mujer). ¿Tu presencia y la de tu grupo… dan testimonio de que Dios vive en medio del barrio, del trabajo, del sindicato…? ¿La Palabra de Dios se va haciendo carne en ti y en tu grupo…?


CUESTIONARIO

· ¿Cómo nos interpela la lectura del Evangelio?

· ¿Qué llamada surge de esta realidad para el desarrollo del Reino?

· ¿Qué cambio personal se nos pide a nosotros/as y al grupo?




III. ACTUAR

a) ¿QUÉ PODEMOS APORTAR LOS CRISTIANOS PARA QUE SE REALICE DICHO NACIMIENTO?

Se ha afirmado que la situación generalizada de malestar y la crisis de credibilidad y esperanza eran síntomas de un grito, sin duda confuso, de que algo nuevo desea nacer entre dolores de parto. ¿Cómo será esa "conciencia alternativa", ese hombre nuevo?

No creo que el cristianismo como tal se tenga que presentar en el mercado de competencias como un modelo racional y científico de esa "conciencia alternativa", del hombre nuevo. (A veces podemos caer en la tentación de que nuestro grupo, comunidad, movimiento, Pastoral…, son racionalmente necesarios, y queremos justificar su necesidad racionalmente...)

No es ésta la misión del cristianismo. Los creyentes somos seres humanos como los demás. Según el Concilio Vaticano II, los cristianos "somos testigos de que nace un nuevo humanismo" (GS nº 55). No somos creadores, sino testigos, de los que el Espíritu de Dios está realizando en la Iglesia y en la historia de los hombres (GS nº 11).

Pero los cristianos caeríamos en un estúpido complejo de inferioridad y haríamos un mal servicio a la humanidad, si escondiésemos por pudor o complejo la gran riqueza que constituye nuestra conciencia de creyentes.

Por eso, los creyentes no podemos menos de comunicar humildemente a nuestros hermanos la riqueza de nuestra experiencia de fe en lo que respecta a la emergencia de la "conciencia alternativa", que apunta a una nueva concepción de persona, base de un proyecto utópico social. Desde la fe cristiana no es posible deducir unos modelos de organización social, pero sí que nos proporciona una luz, una sabiduría, una clave de lectura e interpretación de la realidad; nos proporciona unos presupuestos, una perspectiva, que afectan a la comprensión global del hombre y a el diseño ético de unas transformaciones necesarias para el nacimiento de un nuevo modelo social.

Nuestra aportación como cristianos podría ir en esta dirección:

· Ofrecer una lectura honesta y lúcida de los desafíos de nuestro mundo desde la sabiduría de la cruz y de los crucificados, en orden a descubrir los signos de la "conciencia alternativa" emergente y los signos que la obstaculizan, que impiden su nacimiento.

· Presupuestos y perspectiva cristiana, que afectan a la comprensión global del hombre y los valores-marco éticos de un nuevo orden social utópico.

· Propuestas globales a los modelos vigentes, que encarnan la conciencia dominante opresora.


b) PRESUPUESTO CRISTIANO DE UN PROYECTO UTÓPICO SOCIAL

La luz, la sabiduría con que el cristiano contempla y analiza la realidad política, económica, social no viene de ninguna ideología, sino del evangelio. Dos son las coordenadas a tener en cuenta en el análisis político:

· El programa, su proyecto económico, social, su organización etc. Aquí, la visión cristiana no aporta nada.

· La cultura política, sus valores, su moral, su horizonte, el motor que lo mueve (mística). Aquí sí que el cristiano como cristiano puede aportar.


c) IMAGEN DE DIOS

El primer punto a tener en cuenta en orden al proyecto social debe comenzar por la imagen de Dios. Alguien ha dicho que una sociedad no cambia, sino cambian sus dioses: "Dime que dioses tienes y te diré que imagen de sociedad, política, económica y social aspiras a tener". Y, al contrario, "dime que sociedad, que política, que nivel de sociedad tienes y te diré cuales son tus dioses, ya que en la base del compromiso socio-político de los cristianos se esconde una imagen de Dios, que lo legitima".

¿Qué imagen de Dios nos revela Jesús de Nazaret? En el evangelio aparecen dos palabras que nos revelan a Dios y so proyecto sobre el mundo: Reino y ABBA. La voluntad, el proyecto de Dios sobre el mundo es congregar a toda la humanidad rota en familia de hijos y de hermanos, en una tierra donde todos puedan vivir con dignidad de hijos y d hermanos sin privilegios. Este proyecto no es más reflejar a Dios revelado en Jesús, que es un Dios comunidad, de iguales y diferentes.

d) TIPO DE HOMBRE: PROTAGONISTA DEL PROYECTO SOCIAL

El principio, el agente (sujeto) y el fin del proyecto social y político es y debe ser la persona humana (GS. 25), situada, y condicionada por unas estructuras sociales, económicas y políticas. En coherencia con la persona humana, imagen del Dios revelado en Jesús, se van a señalar unos rasgos que determinarán a la persona capaz de protagonizar dicho proyecto social:

· Una persona que cree en el amor y en el futuro.

· Una persona democrática, es decir, que reconoce al otro en su inviolable dignidad.

· Un ser solidario, que reconoce la igualdad fundamental de los otros como asunto, propio.

· Un ser libre, no esclavo de las personas, ni de las ideas, sino capaz de tomar decisiones.

· Un ser lúcido y crítico frente a la sociedad, al colectivo político y religioso.

· Un ser participativo.

· Un ser pobre, austero en el consumo, porque toma conciencia de los costes sociales de su consumismo sin control, de la escasez del trabajo y de la marginación social.

· Un ser tolerante y no-violento, esto es, capaz de alcanzar acuerdos a través del diálogo, de la negociación, y capaz de razonar las convicciones propias.

· Un ser planetario y ecológico, es decir, capaz de plantearse la opción de calidad de vida para todos, en solidaridad con las generaciones venideras, con los pueblos y con las clases expulsadas a la periferia del desarrollo. Un ser capaz de adoptar el punto de vista de la humanidad y del planeta, en interdependencia con las comunidades nacionales, con la comunidad universal de los pueblos, con los animales, las plantas y toda la creación.


Opciones a tomar.

· La persona humana como valor supremo de la vida social.

· La dignidad de la persona como el fundamento de una igualdad fundamental entre todos los pueblos y entre todos los seres humanos, a partir de los más desfavorecidos.

· La solidaridad universal, desde los más desfavorecidos. Solidaridad, que el la traducción de la filiación divina y de la fraternidad.

· Participación corresponsable, esto es, el pueblo entero ha de ser el protagonista de su historia. Dicha participación evita el tener que esperar la respuesta en orden a solucionar los problemas sólo de la decisión de un solo factor: el partido, el gobierno; de una sola acción principal: la conquista del poder; de un núcleo social principal: la económico, lo tecnológico etc.


Para conseguir todo esto se necesitan unas condiciones objetivas y unas mediaciones socio-políticas, que hagan posible un desarrollo integral humano, universal, solidario y ecológico, y antes que nada, capaz de satisfacer las necesidades básicas de todos. Toda legalidad política y el mismo derecho de propiedad están supeditados a esta primacía del ser humano. La desatención económica de los colectivos marginados desacredita a una economía y a una democracia.


e) VALORES-MARCO DE SOCIEDAD

Desde el evangelio no se puede deducir un proyecto de organización de la sociedad; pero, sí, que nos proporciona una luz, una perspectiva, que orienta la determinación de valores-marco en la configuración del proyecto socio-político. El ser hijos de Dios, hermanos y señores (libres), es algo decisivo a la hora de elegir los valores prioritarios, que han de informar el proyecto de organización de la sociedad.

La fraternidad universal, cuya traducción laica es la solidaridad, ha de ser la bóveda para la construcción de un consenso. Pero un consenso sólo será creíble sobre la base de la fraternidad universal, si parte de la opción por los últimos, si privilegia los derechos y la dignidad de los que socialmente no son reconocidos.

Ahora bien, para que la vivencia de la fraternidad universal pueda influir en la elaboración de los “valores-marco”, es preciso encontrar unas mediaciones, que relacionen el nivel cristiano con el nivel socio-político. Situados en este nivel, se trataría de encontrar en el nivel ético y político valores, que puedan ser convergentes al proyecto de fraternidad universal. He aquí los valores:

En nivel ético: El Bien Común, la libertad, la solidaridad e igualdad.

En el nivel político: la democracia del pueblo y para el pueblo.

La construcción de una sociedad democrática sana, consolidada y pacífica es inseparable del:

Bien Común, que es una traducción o mediación del Proyecto de Dios. Y el Bien Común es todo aquello que es lo mejor para la familia humana. Esto no significa que haya contradicción entre Bien Común y bien particular, ni que el individuo no sea valioso como ser único. Lo que se quiere decir que lo que es Bien Común es lo mejor para cada individuo único e irrepetible. Lo que suele pasar es que se abusa del Bien Común para aplastar o ignorar los derechos de las personas. Esto hacen los gobiernos opresores y manipuladores, pero es un abuso, ya que los intereses egoístas de una elite o grupo los presentan como bien para todos.

Creación de espacios de libertad, de solidaridad, justicia y verdad. La solidaridad, la justicia, la libertad y la verdad, son los pilares sobre los que se apoya la salud social y democrática

Reconocer y potenciar la libertad es lo mismo que reconocer y potenciar la responsabilidad a través de la participación y consenso. Para que esto sea posible.

El poder político y estatal ha de reconocer sus limitaciones y aceptar la autonomía de otras esferas y fuerzas sociales y contar con ellas a la hora de tomar decisiones que afectan a todos, ya que en los últimos años se ha asistido a un debilitamiento de los grupos primarios a causa de la colonización de la lógica del sistema y de los efectos negativos de la intervención estatal.

Solidaridad y justicia, por lo que se reconoce la inviolable dignidad de todos y cada ser humano y la igualdad de toda persona en su diversidad.

Verdad, sin la cual no es posible la convivencia, ya que falla la confianza mutua.


f) ALTERNATIVA GLOBAL A LOS MODELOS VIGENTES

Aquí se van a indicar algunos de los grandes capítulos de un proyecto social utópico. En este proceso se ha compaginar lo inmediato y urgente y las propuestas a largo plazo.


• Propuestas a la estructura económica.

La propiedad capitalista y el proyecto del Mercado Total son la fuente principal de la explotación económica. De aquí, la necesidad de un control social de los medios de producción. La alternativa es.

· Frente al crecimiento económico, el desarrollo humano. Por eso, indicadores a tener en cuenta no son sólo lo económico, sino también la calidad de vida y el nivel de vida de todos y cada uno.

· Frente a la propiedad privada y la pobreza, el protagonismo de la comunidad, cuyo principio es el “compartir”, la caridad social y política como expresión de la imagen de Dios y del destino universal de los bienes. Su mediación sería la democracia económica. Nuestra crisis actual no afecta sólo a los medios, sino que es crisis del mismo modelo económico.

· Frente a los beneficios que hay que destinarlos al aumento de los procesos económicos y a la defensa del sistema, las ganancias hay que distribuirlas a la mejora del medio ambiente y a la financiación de actividades de utilidad social…

Este principio hoy se podría traducir en reorganizar el gasto público de acuerdo a unas prioridades sociales, por ejemplo, la atención a las múltiples necesidades humanas insatisfechas, útiles socialmente; una planificación democrática en los objetivos económicos a partir de las necesidades humanas de todos, no sólo de aquellos que pueden pagarlas.


• Propuesta a la estructura política.

· Frente a un tejido social centralizado, un tejido social más participativo, más descentralizado. Para ello hay que aspirar a una democracia integral y a la educación de un tipo de ciudadano capaz de protagonizar el cambio. La opción por un tejido social plenamente solidario supone una ruptura con el modelo político actual. Debemos ir a formas de participación muy de base, a formas de descentralización, de desjerarquización, donde las relaciones verticales cedan el paso a relaciones más interpersonales y horizontales. De aquí, la gran importancia del ejercicio de la democratización en los grupos básicos. Esto no es fácil, porque se enfrenta a nuestras inercias, apatías, a nuestra cultura de la pasividad y despersonalización.

Nada fácil para los partidos e instituciones políticas tan ancladas en los valores jerárquicos y elitistas.

· Frente a proyectos particularistas cerrados e insolidarios, proyectos coordinados y planetarios.


• Propuesta a la estructura cultural.

· Frente al individualismo narcisista y la ley del más fuerte, solidaridad planetaria. Este capítulo es nuclear de un proyecto utópico de sociedad, ya que la verdadera alternativa social ha de pasar a través de un cambio en el sistema de valores, de actitudes y pautas de comportamiento.

· Este proceso reeducativo es difícil y arduo en los países ricos.

Pues, una visión solidaria y planetaria quiebra nuestro sistema de valores y necesidades.

Quiebra nuestra idea de libertad desde los no-libres; nuestra idea de propiedad desde los no-propietarios; nuestra idea de igualdad desde las oportunidades desiguales.

Por eso, la oferta educativa debe ir impregnada de los valores de la solidaridad y no basada en una enseñanza elitista, en los valores de competitividad y en mundo de los intereses individualistas.

Una oferta educativa deberá ir hacia la autonomía con una combinación de conocimientos técnicos, informativos, culturales, de creatividad, de relaciones interpersonales para la cooperación y la solidaridad.

Una oferta educativa que fomente y eduque otras necesidades socio-culturales, es decir, que combine los hábitos de consumo, menos materiales y más culturales, espirituales etc.

La utopía del futuro está condicionada a la apuesta utópica de la concienciación y organización de los pobres.

El poder de los pobres y oprimidos reside en su capacidad para presentar sus exigencias aunada y solidariamente, mediante la creación de sus propias organizaciones.

Pero tal como están las cosas casi nadie se atreve a apostar, sino por el camino de la asistencia o beneficencia. Pero sin la educación de los pobres y su participación personal y comunitaria no será posible la creación de una nueva sociedad sana y pacífica.

CUESTIONARIO

· ¿Qué actitudes nos planteamos cambiar en nosotros/as y en el grupo?

· ¿Qué compromisos estamos dispuestos a adoptar cada uno/a y el grupo en relación con la realidad analizada para que sea posible una nueva alternativa al sistema actual?





sábado, 18 de abril de 2009

Campaña andaluza contra la siniestralidad laboral


Lunes 20 de Abril a las 12:30 h en el Parlamento de Andalucía (entrada principal)


Se celebra Rueda de prensa con motivo de la entrega de firmas y entrevista que momentos antes se realizará en el Gabinete de Presidencia del Parlamento, respondiendo a la campaña andaluza contra la siniestralidad laboral, promovida por la Hermandad Obrera de Acción Católica de Andalucía.


Participarán:
  • familiares de víctimas de accidentes laborales de Andalucía.

  • representantes de la Hermandad Obrera de Acción Católica.
C/ San Juan de Ribera, s/n
41009 Sevilla.


El trabajo es para la vida.
Ni un muerto más!

La HOAC de Andalucía contra la
siniestralidad laboral.


Más de mil personas pierden la vida al año en sus puestos de trabajo en España. El año pasado fueron 1.089, sólo 78 menos que en 2007, a pesar del descenso de la actividad económica. Ante este drama silenciado, la HOAC de Andalucía ha dado un paso y ha impulsado una recogida de firmas que pide a los poderes públicos andaluces que actúen.


Precisamente Andalucía fue el año pasado la comunidad con más accidentes de trabajo mortales (171 fallecidos). Para la HOAC de Andalucía. “los accidentes laborales y el deterioro de la salud en el trabajo no son una fatalidad inevitable”, sino que obedecen a “causas concretas” que hay que cambiar.


La siniestralidad laboral representa un drama difícil de comprender ante el progreso técnico y el avance del conocimiento. La muerte de quienes simplemente salen de sus casas para ganarse la vida causa un inmenso sufrimiento en las familias, que muchas veces se quedan desamparadas y desconsoladas, sin recibir respuesta adecuada ni de las empresas, ni de la administración, ni de la Justicia.


Desde hace unos años, las diócesis de Andalucía fueron tomando conciencia de cómo la siniestralidad laboral y la pérdida de salud en el trabajo son expresión de una concepción del mismo que no respeta la dignidad ni la vida de los seres humanos. Es por este motivo que, algunas de ellas, celebran concentraciones cuando un trabajador de su provincia pierde la vida en el tajo.


Es más, durante estos últimos años han emprendido procesos de concienciación, de denuncia y de solidaridad ante la siniestralidad laboral: recogida de firmas en algunas provincias; campañas de sensibilización ante el Día Mundial de la Salud y la Seguridad en el Trabajo (28 de abril) distribuyendo cientos de carteles, colgaduras para balcones y pegatinas con el lema “El trabajo es para la vida. ¡Ni un muerto más!; visitas a empresas en zonas de las provincias donde más altos índices de siniestralidad hay –como las canteras de Macael en Almería-; contacto y cercanía con las propias familias que han perdido a un ser querido por accidente laboral; etc.


Un trabajo que ha acercado este sufrimiento a las Iglesias diocesanas y han llevado a sus obispos este drama humano. El caso de la diócesis de Córdoba es una muestra, donde Monseñor Juan José Asenjo compartió, en una reunión con familiares de los trabajadores muertos en accidente laboral, su dolor y sus anhelos de justicia para que el trabajo sea para la vida. Es mucho lo que la Iglesia, sacramento de Jesucristo, puede seguir haciendo ante el sufrimiento de los hombres y mujeres del trabajo.


Las movilizaciones diocesanas acabaron por convencer a los militantes de la HOAC de Andalucía de la necesidad de coordinar y compartir los esfuerzos. Así fue como se impulsó en Andalucía la campaña de recogidas de firmas, para entregarlas en el Parlamento andaluz en torno al 28 de abril de 2009. Para ello se han distribuido 20.000 dípticos informativos.


Convencidos de que “el incumplimiento de la Ley y las malas condiciones de trabajo ponen en peligro la vida de los trabajadores y trabajadoras”, la HOAC de Andalucía persigue con esta campaña “promover el respeto efectivo de los derechos laborales y combatir la precarización social, mejorar las condiciones de trabajo”.


En varias ciudades andaluzas, algunas parroquias, especialmente sensibles a este asunto, se sumaron a la recogida de firmas, animadas y apoyadas también por sus obispos. Un ejemplo lo tenemos en las cartas pastorales que han escrito en apoyo a esta iniciativa. En una de ellas, el Obispo de Cádiz y Ceuta, recuerda que “las personas somos hijos de Dios y, por ello, la vida de toda persona es un valor sagrado” y, rescata las palabras de la Conferencia Episcopal Española con motivo de Jornada Internacional por la Salud Laboral del año 2000:


“Todos los cristianos debemos implicarnos en la defensa de la vida en el trabajo, porque el compromiso al servicio de la vida obliga a todos y cada uno. Es una responsabilidad propiamente “eclesial”, que exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana. Recordamos que, para defender la vida, es necesario que se reconozca la justa escala de valores, la primacía del ser sobre el tener, de las personas sobre las cosas”.


“La Iglesia se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia, participa de los gozos y de los sufrimientos de la comunidad humana en la que vive inserta. Por ello no puede permanecer insensible a los grandes problemas humanos, como en este de la siniestralidad laboral”, continuaba Monseñor Antonio Ceballos.


La HOAC de Andalucía ha relanzado la campaña por internet, elaborando un acertado formulario para que todo el mundo que lo deseara, fuera de la región que fuera, pudiera sumarse a la iniciativa de recogida de firmas. El compromiso ante la muerte de un trabajador en estas provincias continúa, por ejemplo con concentraciones cada vez que algún trabajador de su respectiva provincia pierde la vida a causa de algún accidente laboral.


• ¿Qué otros pasos ha dado la HOAC de Andalucía?


Los representantes de la HOAC se entrevistaron el 5 de marzo con el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, para que desde su responsabilidad contribuya también a resolver este grave problema. A la cita acudieron también familiares de las víctimas que pudieron dar testimonio en primera persona de su cruda situación.


Los familiares han tenido una participación muy destacada en esta campaña. No en vano han sufrido pérdidas irreparables, que les causan un dolor inmenso, agravado, en ocasiones, por el silencio y la impunidad. La HOAC de Andalucía tenía claro desde el principio que “hemos de vivir desde la cercanía a las víctimas de los accidentes de trabajo y de la falta de salud laboral”, porque “sólo desde la cercanía a otros podemos reaccionar solidariamente y acabar con lo que provoca el sufrimiento injusto de las personas”. Es más, “sólo desde una acción donde las víctimas sean protagonistas, podemos sacar a la luz este problema y estos muertos olvidados y convertir el dolor de las familias en compromiso solidario, para que otros no pierdan su salud, o a sus seres queridos, por ir a trabajar.”


Entre las peticiones cursadas al Defensor del Pueblo Andaluz se encontraba la agilización de los procedimientos judiciales que atañen a las víctimas de la siniestralidad laboral, la puesta en marcha de medidas de amparo, ayuda psicológica, jurídica y económica, así como su implicación en las acciones de sensibilización sobre los accidentes de trabajo


La Comisión de la HOAC de Andalucía ha planteado una importante cita en Sevilla para el día 25 de Abril: una concentración ante el Parlamento de Andalucía en respaldo a la entrega de más de veinte mil firmas y como expresión, ante la opinión pública, del sentir de este movimiento apostólico obrero, ante la tragedia que supone la siniestralidad laboral. Como culminación de todas las acciones realizadas y en recuerdo de las victimas de accidentes laborales, celebraremos una Eucaristía en la Parroquia de San Leandro, situada en una zona próxima al Parlamento de Andalucía.


Previamente, hubo un encuentro con el Cardenal de Sevilla, Monseñor Carlos Amigo Vallejo, para explicarle el sentido de la campaña. Recibiendo de su parte el respeto y la solidaridad con todos los trabajadores y sus familias, y animándonos a continuar con el trabajo de hacer presente en sus vidas el amor que Jesucristo y la Iglesia les tiene.


También ha habido contacto con diferentes parlamentarios de los grupos políticos presentes en el Parlamento de Andalucía: PSOE, PP e IU, con el fin de concretar su implicación en la concienciación de toda la sociedad andaluza ante un problema tan acuciante como es este de la siniestralidad laboral. Además, se les animó a realizar una Declaración Institucional en torno al Día internacional de la Salud Laboral a favor de la vida en el trabajo y contra la siniestralidad laboral. Invitación que también ha sido cursada a algunos ayuntamientos y diputaciones.


La legitimidad y urgencia de acabar con los accidentes de trabajo parecen fuera de toda duda, más aún si cabe, en unos tiempos en que la crisis económica ha puesto de manifiesto la aberrante confusión de prioridades y valores que ha provocado que el beneficio importe más que los seres humanos. Para la HOAC de Andalucía “es necesario promover la solidaridad para construir una nueva cultura de la vida, poner en primer lugar los derechos de las personas, la cooperación, la solidaridad, especialmente con los empobrecidos”.


Andrés S.Munzón
Presidente de la HOAC de Andalucía






miércoles, 15 de abril de 2009

“IN MEMORIAN” DE PEPE ZORRILLA



































































«Pepe Zorrilla»:
Un inmigrante de Periana (Málaga)
en Puerto Real.
«La Industrialización».
Autor: Joaquín Cruz



Pepe Zorrilla, es natural de Periana[1], un pueblo situado en la sierra de la provincia de Málaga.


Pepe Zorrilla, nace un 10 de Enero de 1.940, siendo el menor de cinco hermanos.


Cuando contaba con 12 años, Pepe Zorrilla, se traslada a Málaga (ciudad), donde cursa estudios en el antiguo centro de Formación Profesional “General Franco”, donde se va especializar como “delineante”, profesión que le va a acompañar durante toda su vida laboral.


Una vez concluidos sus estudios de Delineación, en el año 1957, cuando contaba con solo 17 años de edad, Pepe, “emigra” junto con otros compañeros de la provincia de Málaga y se viene a residir a Puerto Real.


Pepe, ingresa el 5 de Agosto de 1957 en la “Factoría de Matagorda”.


En la Bahía de Cádiz y en ella Puerto Real, se vivía, en aquel tiempo, una etapa de gran industrialización, con sus centros de trabajo dedicados al: Sector Naval, Aeronáutico, Máquinas Herramientas, etc., acompañado de sus correspondientes empresas auxiliares y “contratas”, que dio lugar a que muchas personas de pueblos de nuestra provincia de Cádiz y de otras provincias de Andalucía, encontrase aquí en Puerto Real, su lugar de trabajo.


Pepe Zorrilla, a su llegada a Puerto Real, hace parada y fonda en la entonces conocida como “Casa TANA” en la calle San José, donde conviviría con las demás personas que formaban el grupo de malagueños.


Pepe Zorrilla, desde muy joven supo lo que era estar fuera de su pueblo, alejado de su familia, pero pronto encontró a Encarna Flores con la que formaría un hogar y fruto de ese matrimonio fueron sus hijos: Encarni y Pepe.


Cuando en vacaciones de verano, Pepe Zorrilla, acompañado de su inseparable “Encarna”, se desplazaba a su pueblo para ver a su familia, nos contaba, que tardaba más tiempo que para ir a Madrid, y nos relataba, con su gran sentido del humor el recorrido que tenía que hacer: «salir de Puerto Real hacia Cádiz, para coger el “Comes” de las 8 de la mañana destino Algeciras y desde aquí (Algeciras) coger los autobuses de “Portillo”, desplazarse a Málaga, para luego y en borrico subir hasta Periana». ¡Qué buen sentido del humor tenía Pepe!


Sin olvidar su pueblo de Periana, Pepe, se hizo un Puertorrealeño más, se involucró en la vida: social, cultural y sindical.


Social, con su participación en las peñas.


Cultural, en los coros de carnaval, Masa Coral Puertorrealeña…


Sindical, desde el principio de los años 70 como representante sindical, siendo secretario del Jurado de Empresa, posteriormente en la USO y en el CAT, actividad que no abandonó hasta su baja en la empresa el 28 de marzo de 1990.


Pepe como cristiano, se comprometió en la lucha por conseguir una sociedad más justa y solidaria. Participó en la Comunidad Parroquial como responsable de Cáritas. En el inicio de las comunidades cristianas de base. Su gran actividad siempre estuvo centrada en la defensa de los más débiles, en eliminar las diferencias sociales y salariales que existían.



[1]http://www.periana.es/pagina.asp?cod=4092

lunes, 13 de abril de 2009

COMUNICADO 1º DE MAYO 2009: MTC, HOAC, JOC



Los movimientos especializados de Acción Católica para la evangelización del mundo obrero, MTC (Mujeres Trabajadoras Cristianas), HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y JOC (Juventud Obrera Cristiana), en esta celebración del 1º de mayo, día Internacional de la Clase Obrera, nos sentimos cercanos a tantos compañeros y compañeras de trabajo, junto con los cuales vivimos con angustia y preocupación este momento de incertidumbre laboral, acentuado por la crisis económica mundial.


    "Hace unos meses sufrí en mis carnes la experiencia laboral más precaria que he vivido, y la verdad que he vivido unas cuantas. Esta vez no fue porque tuviera un contrato basura, ni porque me pagaran un sueldo de mileurista. Sencillamente dejaron de pagarme mi sueldo… en la empresa había compañeros a los que no se les debía 2 meses, como a mí, sino 3 y 4. Fue muy duro." (Óscar)
En este contexto de crisis queremos denunciar la destrucción de miles de puestos de trabajo y cómo se está exigiendo por parte de las organizaciones empresariales una mayor flexibilización del mercado laboral: abaratamiento de despidos, mayor precarización de las condiciones laborales, etc. En definitiva, cargar con el mayor peso de la crisis a los trabajadores y trabajadoras, mientras se ayuda con suculentas inyecciones de dinero a los que sí son causantes de ella.

Una crisis producida por un sistema económico mundial injusto e insolidario,
regido por el ciclo: consumir, producir, consumir, que tanta desigualdad y pobreza genera, especialmente en los más débiles. Esta crisis pone en cuestión la civilización montada sobre el macro-consumo, el derroche de recursos naturales, el capricho, las "modas", la búsqueda desenfrenada del beneficio inmediato y a costa de lo que sea. Nunca ha sido más evidente la necesidad de un cambio radical que trastoque las reglas del sistema y el sistema mismo.


    "es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos económicos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi automático, haciendo más rígida las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros". (Juan Pablo II, en SRS, 16)
Todo esto no es nuevo. Llevamos años viendo cómo miles de trabajadores y trabajadoras son despedidos. Hay en nuestro país más de 3,6 millones de parados que se ven empujados hacia la pobreza y la exclusión. Cáritas denuncia que "en 2008 aumentaron un 54% el número medio de las demandas de ayudas económicas, centradas principalmente en ayudas para vivienda y alimentos"; y que "el 60% de quienes acuden son familias jóvenes, con dos o tres hijos en edad escolar, de los cuales la mitad son inmigrantes y la otra mitad españoles".

Cifras no menos preocupantes tienen que ver con los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) que en España, en el 2008, crecieron un 163%. Así mismo, la desigualdad de género permanece en el mercado laboral, pues las mujeres perciben un salario 17,6% menor que los hombres y sufren el paro un 16,3% frente al 14,8% de los hombres.

Por eso, debemos romper la inercia social de no corresponsabilizarnos con nada porque no depende de nosotros. Todos tenemos responsabilidad de lo que pasa. Nuestra indiferencia también genera dolor y sufrimiento. Es el momento del compromiso: desde vivir nuestra vida priorizando nuestra solidaridad con los pobres, poniendo nuestra economía a su servicio, compartiendo de nuestro salario con los que no lo tienen (y ya hay experiencias de ello en numerosos lugares del país), hasta desarrollar un compromiso social y político con otros, para hacer posible una transformación de nuestra sociedad; desde replantearnos nuestros ahorros en la banca alternativa hasta indagar en el comercio justo; desde llevar una vida respetuosa con el medio ambiente, austera y no consumista hasta estar organizados y preocupados por nuestros vecinos y compañeros de trabajo, etc.

Como trabajadores y trabajadoras cristianos nos duele y preocupa esta situación. Nos sentimos interpelados por la realidad y llamados, desde el evangelio, a vivir más comprometidos. La esperanza cristiana es la que debe movernos a trabajar sin desmayo por un nuevo modelo de sociedad que sea más justo, más humano y más solidario.

Así mismo, exigimos a los poderes políticos y financieros, la construcción de una política económica donde se coloque en el centro de las respuestas la vida de todas las personas, pues es urgente no sólo refundar la vida social y económica, sino nuestra propia humanidad.

Tenemos muchos motivos para participar, reivindicar y celebrar este 1º de Mayo día Internacional de la Clase Obrera.



Mujeres Trabajadoras Cristianas (MTC),
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC),
Juventud Obrera Cristiana (JOC)



sábado, 11 de abril de 2009

LA PASIÓN DE «JESÚS DE NAZARET», UNA HERMOSA «HISTORIA DE AMOR» QUE SE VIVE CON LOS «CRUCIFICADOS DEL MUNDO».




LA PASIÓN DE «JESÚS DE NAZARET»,
UNA HERMOSA «HISTORIA DE AMOR»
QUE SE VIVE CON LOS
«CRUCIFICADOS DEL MUNDO».


«Hombre de poca fe» se me dirá, y tendrán razón los que así lo hicieran. Me sucede que en estas fechas de la Semana Santa lo mismo que en la fiesta de la Navidad, no veo por mucho que lo intento, el verdadero sentido que el nacimiento, la muerte y la resurrección de Cristo deben tener para los llamados, seguidores del Nazareno. No dudo que muchas de las personas que salen en las cofradías, o las que van a ver las procesiones tengan fe en Cristo, pero creo que esta es una fe intimista, no comprometida y ausente de la auténtica Pasión de Cristo. Humildemente creo, que su pasión es una historia de amor de Cristo hacía nosotros los hombres y mujeres y, cuanto más débil y pobre somos más amor nos tiene. No es un amor a figuras ricamente ataviadas de terciopelo, oro, plata, piedras preciosas y maderas nobles y que marchan acompañada de hermosas marchas musicales y seguidas y observadas por una multitud evadida de la realidad del sufrimiento de sus hermanos más pequeños y predilectos.


En aquella época y ahora, pocos se podían y pueden imaginarse los habitantes de Jerusalén y de Cádiz, ni tan siquiera los seguidores y discípulos de Jesús de Nazaret la tragedia que acontecería en las horas siguientes a la entrada triunfal en Jerusalén del llamado Mesías. Cristo tenía que morir porque el movimiento que él lideraría era muy peligroso, porque Jesús había cuestionado a los dirigentes religiosos y políticos de su época a través de sus manifestaciones públicas. Ahora veinte siglos después se sigue silenciando aunque de manera más sutil pero no menos cruel los gritos de denuncias de las injusticias que provocan por acción u omisión nuestros dirigentes políticos y religiosos.


¿Que líder de su época, o de la nuestra, que contemplaban y contemplan la subida al calvario que en un gesto de impresionante humildad Él, Jesús se pone a lavarles los pies a sus discípulos o tocar la piel del leproso de antes y de ahora? (¿nosotros no buscamos ser servidos o no nos alejamos como asqueados cuando se cruzan en nuestro camino un toxicómano con sida, o un indigente maloliente, o un parado cuando nos pide solidaridad?) O, ¿quien, ante las personas que te traicionan o te niegan se sienta a la mesa con ellos y comparten el pan y el vino sin mostrar ni rencor ni abandono hacia ellos? (¿antes de la celebración eucarística compartimos nosotros lo que tenemos con nuestros hermanos más empobrecidos, o el pan y el vino de la Eucaristía es lo único que compartimos?) Él no se defendía de las acusaciones que le hacían, ni de los insultos y torturas que sufrió. (¿Nosotros no estamos continuamente poniendo continuas escusas para evitar que nos insulten, nos molesten o se ponga en peligro nuestras seguridades personales y materiales?) ¿Quién cuando está agonizando en la Cruz o sufren las dificultades de la lucha por la justicia consuela a un ladrón, a un desesperado por la vida que le ha tocado vivir por culpa de la ambición de algunos y sufre su misma suerte? Pienso, que antes del último suspiro y su última frase que dirigió a su Padre sin lugar a duda que desde la cruz, recorriendo con su mirada a todos los hombres y mujeres que contemplaban como moría y siendo como era y es tan grande su humanidad que quizá pensaría: «que difícil os lo he puesto, pero no temáis que conmigo podréis». Entonces su grito de desesperación que debería amartillar nuestros oídos cuando contemplamos lo que está sucediendo en nuestros días: «Elí, Elí ¿por qué me has abandonado?» No, Jesús de Nazaret no es un hombre normal, Jesús no puede pasear por las calles del Jerusalén de su tiempo, ni por las de nuestros pueblos de ahora siendo tratado como un rey todopoderoso o un hombre todo lleno de riqueza, ni tan siquiera como un Dios ausente del sufrimiento de su pueblo.


Realmente nadie de toda Judea ni ahora en esta Bahía de Cádiz se podía imaginar ni se imagina aun esa tragedia, ese fracaso del proyecto de Jesús de Nazaret. Todo se hubiera acabado y olvidado en esa Pascua judía en esta Pascua cristiana, no hubiera quedado recuerdo alguno de ese Jesús de Nazaret, de no ser porque tal como él mismo dijo antes de su muerte, resucitó al tercer día.


Así de lo que todo parecía que sería un fracaso de vida y de proyecto de futuro, pasó a ser la historia de amor más grande que nadie halla podido vivir, y cuya vida y mensaje ha perdurado hasta nuestros días, haciéndose presente en la historia de todos los hombres de todas las épocas y como hace más de dos mil años siempre situado en el lado de los que siempre han perdido, los pobres, los que están situados al borde del camino, en los portales alejados del desfile procesional que gritan angustiados: ¡Señor ten piedad de mi! Pero esas veneradas imágenes no le pueden responder, la respuesta está en nuestros corazones, pero estos están extasiados por la deslumbrante belleza de la imaginería, de la música y del olor a incienso.


Desde entonces conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Pero ya hemos visto cómo nos situamos nosotros hoy ante esa historia de amor. Ya conocemos las estadísticas de la miseria en el mundo y también en nuestra tierra, ¿no estamos hartos ya de imágenes de niños con sus vientres hinchados, con sus brazos y piernas extremadamente delgados, con esa mirada profundamente triste, muriéndose a borbotones? ¿No nos cansamos de permanecer indiferentes ante la pobreza que provoca el paro, la precariedad laboral…? Sin más razón que la ambición de algunos.


Mientras vivimos esta Semana Santa nuestros líderes políticos mundiales siguen inyectando billones de euros para saciar como a fieras hambrientas el hambre de riqueza de los poderosos del planeta. En gran parte del mundo coincide que los países causantes de la pobreza de los países pobres y de los ricos ahora también son los países llamados cristianos. Nosotros hemos sabidos compaginar la posesión de riqueza con “ser buenos cristianos” celebrando ritos vacios y Semanas Santas poco santas. Tal vez las constantes imágenes del hambre, de la enfermedad, del dolor, de la muerte prematura, del paro, de la falta de vivienda, de la marginación, de las guerras... nos han inmunizados ante todo ello. Pudiera ser también que la miseria de buena parte del mundo es necesaria para sostener y consolidar nuestra sociedad del bienestar.


Desde esta insensibilidad en que vivimos ¿tiene sentido el Sacramento de la Eucaristía? ¿Tiene sentido vivir la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo? Que es memoria y comunión con el hombre protagonista de esa gran historia de amor de hace más de dos mil años. Sin embargo la Eucaristía, la Semana Santa sólo puede ser celebrada debidamente desde la comunión con el Crucificado y con todos los crucificados del mundo.


¿Tiene sentido que Jesucristo haya pasado por esa entrega amorosa hacia los hombres y mujeres en especial por los más desfavorecidos, padeciendo una muerte cruel y de extrema violencia, para que cuando acudimos a la Eucaristía, en el gesto de partir el pan, sólo se comparta la forma sagrada pero no hacemos lo mismo con la vida y los bienes, o vivir los oficios religiosos de la Pasión de Cristo y seguir llevando la vida mirando hacia otro lado cuando nos cruzamos con un necesitado?


Desde esta óptica, desde la manera de ver de Jesús, cuando nosotros miramos la realidad social desde el lugar de los pobres y desde su amor hacia ellos descubrimos el gran pecado que hay en el mundo, donde a los pobres se les va arrebatando su vida, su dignidad y su esperanza. Así cuando nos planteamos desde los pobres qué hacer ante esa sangrante realidad, cuando acudimos a la Eucaristía compartiendo con ellos lo que somos y lo que tenemos, cuando vivimos la Pasión y muerte de Jesucristo sufriendo con los empobrecidos de la crisis económica provocada por la avaricia y la usura, la única respuesta honrada y coherente es desenmascarar esa realidad y transformarla en la línea del Reino anunciado por Jesús a los pobres.


Y, como dije al principio, quizá sea hombre de poca fe y esté pecando de ingenuo o de tonto, pero cuando miramos algunos de los Crucificados que recorren nuestras calles y aunque en ellos veamos al mismo Dios, si nos quedamos en la contemplación y no nos induce a la acción solidaria con todos los crucificados del mundo, los empobrecidos, esa pasión de Cristo que vemos no es la auténtica pasión de Jesús de Nazaret, sino que nos hemos creado una pasión a nuestra propia conveniencia y esa no es mi fe. Ciertamente los hombres y mujeres tenemos una gran capacidad para crearnos sucedáneos que nos aparte de un auténtico compromiso liberador.


En pocas horas sucederá el acto supremo que da sentido a la muerte de Cristo, pues su muerte provocó en nosotros la huida, el abandono de las filas del galileo, sin embargo su resurrección generó tal fuerza entre los discípulos que a pesar de nuestras debilidades e incoherencias a lo largo de nuestra historia aun hoy perdura. Dios gran conocedor del ser humano sabía que Cristo con su muerte nos liberaría, pero con la ausencia que provoca la muerte quedaríamos solos, desvalidos sin haber alcanzado a conocer al Dios que Jesús nos mostró, «Abba» lo llamaba Jesús. Tampoco el Reino que con Él se instauraba no daría un solo paso en su construcción. Era imprescindible su Resurrección para que se cumpliese el Plan de Dios y con ella la promesa que nos hizo: «estaré con vosotros hasta el final de los tiempos». Así nació la comunidad de sus seguidores: los cristianos y esta dando pasos hacia adelante, con muchas paradas en el devenir históricos y también con bastantes retrocesos hemos llegados a nuestros días. Son muchas nuestras incoherencias que antes he descrito, de las que yo también soy tremendamente culpable, pero cuando amanezca el nuevo día Cristo resucitará y renacerá en nosotros grandes razones para la Esperanza. A pesar de nosotros Dios nos ama, vivió, murió y ha resucitado para amarnos sin medida. «¡Aleluya!, ¡Aleluya!. Cristo ha resucitado». «¿No notáis como camina a nuestro lado?»