HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO, CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


martes, 30 de septiembre de 2014

JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE
7 DE OCTUBRE de 2014: «EL MUNDO DEL TRABAJO NECESITA LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO»


Ante la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el día 7 de octubre, estas palabras recientemente pronunciadas por el Papa Francisco, adquieren un profundo significado y una llamada a toda la Iglesia y a toda la sociedad:

“Es necesario reafirmar que el trabajo es una realidad esencial para la sociedad, para las familias y para los individuos, y que su principal valor es el bien de la persona humana, ya que la realiza como tal, con sus actitudes y sus capacidades intelectuales, creativas y manuales. De esto se deriva que el trabajo no tenga sólo un fin económico y de beneficios, sino ante todo un fin que atañe al hombre y a su dignidad. ¡Y si no hay trabajo esa dignidad está herida!”. (A los dirigentes y obreros de las fábricas de acero de Terni , 20 de marzo de 2014 )
El problema es no llevar el pan a la casa, esto quita la dignidad. El problema más grave es la dignidad por esto tenemos que trabajar y defender la dignidad que nos da el trabajo”(Encuentro con trabajadores y estudiantes del sector de la industria. Molise, 5 de julio 2014 ).



Estamos inmersos en una realidad que ha sufrido y está sufriendo profundas transformaciones en todos los ámbitos de la vida de las personas. Una de las mayores es la manera de entender y organizar el trabajo humano. La forma en que hoy se organiza el trabajo no es compatible con la vida digna a la que estamos llamados.
Tener o no trabajo, tener un salario suficiente para poder vivir, realizar el trabajo en condiciones dignas o no, son condiciones que posibilitan el crecimiento y el desarrollo de las personas o lo impiden.
Basta ilustrar esta realidad con algunos datos en el ámbito mundial:
  • más de doscientos millones de mujeres y hombres están desempleados.
  • casi mil millones de mujeres y hombres trabajan, pero sus ingresos no les permiten superar el umbral de la pobreza de los 2 dólares al día por persona en sus hogares.
  • más de doscientos millones de niñas y niños se ven obligados a trabajar en condiciones infrahumanas o de explotación.
  • el desempleo de los jóvenes alcanza niveles alarmantes en muchos países del sur de Europa y África.
  • se da de hecho una mercantilización e instrumentalización del trabajo y la negación práctica del derecho al mismo para millones de personas.
Si descendemos a nuestro país:
  • más de 5,6 millones de desempleados/as (EPA, 2º trimestre 2014)
  • más de 1.300.000 familias donde ninguno de sus miembros percibe ningún tipo de ingreso.
  • hoy de hecho, se puede tener trabajo y ser pobre.
  • las sucesivas reformas laborales han contribuido a la precarización del trabajo y a extenderla a todos los sectores de producción.
  • se han reducido enormemente los derechos laborales que tantos esfuerzos y luchas costaron a las trabajadoras y los trabajadores.
  • se han incrementado la pobreza y, mucho más que en el resto de los países de la UE, la desigualdad entre ricos y pobres.

Desde el año 1999, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con participación de gobiernos, y asociaciones empresarias y sindicales, impulsa el objetivo de lograr un trabajo decente  como elemento fundamental para combatir el empobrecimiento y como camino hacia una sociedad decente, más justa y humana.
También la Iglesia, desde la Doctrina Social (DSI), llama la atención y promueve que se impulse el trabajo decente. Movimientos de creyentes, como el  MMTC (Movimiento Mundial de trabajadores cristianos),  Caritas Internacionalis , Iustitia y Pax Pax Romana  y cientos de otros grupos representativos de congregaciones, asociaciones y movimientos, han hecho suya esta reivindicación como símbolo de la lucha contra el desempleo, la subocupación y la precariedad laboral.
También en nuestro país somos muchas las personas y organizaciones que nos preguntamos¿qué está pasando con el ser humano, con el trabajo y con la sociedad que se está configurando?
Organizaciones sociales como sindicatos, asociaciones de todo tipo, asambleas de parados… organizaciones eclesiales como parroquias, comunidades, Cáritas, Justicia y Paz, y movimientos apostólicos…  estamos trabajando por construir un nuevo mundo donde el trabajo decente sea una prioridad que nos permita vivir con dignidad, construir nuestra humanidad y crear lazos sociales  tan necesarios para construir la fraternidad universal.
Como iglesia no podemos permanecer callados y pasivos cuando las condiciones sociales dificultan que el ser humano pueda vivir con arreglo a su dignidad de hijo de Dios.
Nuestra preocupación por la vida humana, y especialmente por los pobres en los que vemos a Jesucristo, nos debe llevar a ocuparnos y preocuparnos por la realidad del trabajoNo olvidemos que  “los pobres son en muchos casos el resultado de la violación del trabajo humano, bien porque se limitan sus posibilidades (desocupación, subocupación) bien porque se devalúan los derechos  que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y su familia” (Caritas in veritate, 63).
Como iglesia, nos comprometemos a asumir la llamada que nos hace el documento preparatorio del Sínodo extraordinario de los Obispos sobre la Familia en su número 71: “En diálogo con el Estado y las entidades públicas, se espera de parte de la Iglesia una acción de apoyo concreto para un empleo digno, para salarios justos, para una política fiscal en favor de la familia, así como la activación de una ayuda para las familias y los hijos”.
Invitamos a las organizaciones sociales y eclesiales y a todas las personas de buena voluntad, a celebrar este año la Jornada mundial por el trabajo decentereflexionando sobre lo que está aconteciendo en el mundo laboral y descubrir y denunciar las causas que propician el sufrimiento de tantas trabajadoras y trabajadores, familias y pueblos.
Con esperanza invitamos a continuar detectando y apoyando las iniciativas que muchas personas, organizaciones y colectivos están desarrollando en el campo del trabajo cooperativo, de empresas de inserción laboral, del trabajo social, del reconocimiento del trabajo no productivo como trabajo necesario para la sociedad; la reivindicación de un ingreso familiar mínimo con el que poder vivir; la banca ética; la economía de comunión. Todas ellas son manifestaciones de que es posible organizar el trabajo desde otros valores y criterios donde las personas y las familias sean el centro y fin de la producción, de la actividad económica y de la sociedad y no meras herramientas de producción o mercancías a merced de los mercados.
Sigamos potenciando las que existen y construyendo otras experiencias nuevas que vayan tejiendo redes de solidaridad y formas de construir nuestra humanidad, donde la actividad humana y el trabajo decente posibiliten la realización de las personas y estén al servicio de la comunión social.
Como hombres y mujeres creyentes, creemos que la buena noticia del Evangelio pasa por ser buena noticia para el mundo del trabajo. La alegría del Evangelio debe ser también alegría del Evangelio para el mundo del trabajo, para los trabajadores y trabajadoras.
3 de octubre de 2014


lunes, 29 de septiembre de 2014

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
«LOS VIÑADORES HOMICIDAS»
27ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
(Domingo, 5 octubre 2014) Ciclo “A”

VER:

Los sistemas fiscales de todo el mundo
permiten a poderosas compañías
sortear sus responsabilidades
en los lugares donde operan,
condenando a millones
de seres humanos a la miseria.
Defraudar es quitar el dinero
de las manos de los pobres.



Dibujos de Cerezo



ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “A”  (2013-2014)

«LOS VIÑADORES HOMICIDAS»

27ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

(Domingo, 5 octubre 2014)
  
«Sobre la propiedad privada
pesa una hipoteca social
a favor de los pobres:
tal es el arriendo que deben pagar
los propietarios por el usufructo
de la propiedad divina y común».






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05 de octubre de 2014
27º domingo Tiempo ordinario (A)





Lectura del libro de Isaías 5, 1-7
La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel.

Salmo 79, 9 y 12. 13-14. 15-16. 19-20 (R.: Is 5, 7a)
La viña del Señor es la casa de Israel.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 6-9
Poned esto por obra, y el Dios de la paz estará con vosotros.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21,33-43
Arrendará la viña a otros labradores.

La alegoría de la viña.
La alegoría de la viña expresa la realidad del pueblo de Dios del AT.
Y de la Iglesia.
La primera lectura pone de relieve el compromiso de Dios
para con su pueblo y la irresponsabilidad de Israel (1 Lect.).
La infidelidad de Israel es motivo para que la salvación pase a otros pueblos (Ev.).
Para que la Iglesia permanezca siempre y sea instrumento de salvación
tiene que estar al servicio de la verdad, de la justicia y de los valores
que promueven y salvan al hombre (2 Lect.)
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Las oraciones semanales y el material de la HOAC
lo podéis encontrar archivado en:
http://issuu.com/hoac/docs


sábado, 27 de septiembre de 2014

HACIA UN NUEVO HUMANISMO: «La denuncia»,
por José Antonio Hernández Guerrero


De la misma manera que determinadas dolencias que se resisten a los fármacos requieren las intervenciones quirúrgicas, algunos de los males morales y sociales actuales exigen la mano experta y firme de valerosos cirujanos que, provistos de un bisturí, resanen las zonas afectadas, restituyan el vigor inicial y, si es posible, mejoren el aspecto externo de esta sociedad. A veces, la regeneración ética y la rehabilitación social no se logra si, previamente, no se extrae, aunque sea produciendo algún dolor, una parte del organismo dañado.


Por estas razones, juzgo que sería necesario que -igual que lo acaba de hacer el Papa Francisco con obispos pedófilos o encubridores- los educadores, los creadores de opinión, los artistas, los escritores y los comunicadores -tanto los creyentes como los demás hombres de buena voluntad-, nos decidiéramos a manejar con habilidad el bisturí para extirpar esos tumores tan invasivos como son, por ejemplo, la hambruna del Tercer Mundo, las oleadas de inmigrantes, las guerras y el terrorismo del Oriente Medio, la violencia generalizada, la drogadicción homicida, el consumismo insostenible de nuestro Primer Mundo e, incluso, el demoledor cambio climático que hunde sus raíces, como ha dicho el secretario de Estado del Vaticano, ante la Asamblea de la ONU, en una injusta distribución de bienes. El cardenal Pietro Parolin no ha dudado en denunciar los alarmantes déficits de "justicia, de respeto y de equidad" que ofenden gravemente a la "dignidad humana" y cuya solución no puede reducirse a un "mero problema técnico". En la actualidad, echamos de menos las voces de los “profetas” que, dotados de valor y de tino, realicen unas intervenciones quirúrgicas que devuelvan el vigor inicial a un organismo social que se deteriora con excesiva velocidad.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente, sobre el sentido de la dignidad humana en «Hacia un nuevo humanismo».

1. Las raíces evangélicas de la dignidad humana

2. Bienestar

3. La maldad

4. Bondad

5. Crueldad

6. El Otro y los otros

7. Otra forma de comunicación


8. «El surfing»


9. «El odio, un impulso suicida»


10. «El amor no es un impulso ciego»


—. «El fundamento de la PAZ es el respeto al otro»


—. «Las paradojas de la vida»


—. «Arrepentirse»


11. «El amor, esa corriente subterránea que nos nutre»


12. «Las personas importantes»


13. «La denuncia»



lunes, 22 de septiembre de 2014

ORAR EN EL MUNDO OBRERO:
«LOS DOS HIJOS Y EL TRABAJO EN LA VIÑA» SEMANA XXVI T. O. (Domingo, 28 de Septiembre 2014) Ciclo “A”

VER:

El actual panorama social en España
—pobreza y malnutrición infantil,
personas expulsadas de sus hogares,
hombres y mujeres dispuestos a aceptar
cualquier situación laboral y/o doméstica
sólo para sobrevivir,
el progresivo desmantelamiento
de la ayuda a la dependencia, etc—
requiere, con cierta urgencia,
políticas que corrijan la situación.
Las cotas de injusticia social alcanzadas
nos sitúan más cerca de pasados vergonzosos
que de lo que las palabras vacías de los políticos
pretenden evocar cuando hablan del futuro.




Dibujos de Cerezo



ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “A”  (2013-2014)

«LOS DOS HIJOS Y EL TRABAJO
EN LA VIÑA»

XXVI DOMINGO T. O.

(28 de septiembre de 2014)
  
«Así pues, los considerados “malos”
según el derecho canónico de las élites,
van por delante de los dirigentes “buenos”
para entrar en el reino de Dios.
¿Qué cosa más rara, no?».

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28 de septiembre de 2014
26º domingo Tiempo ordinario (A)



Lectura de la profecía de Ezequiel 18, 25-28 
Cuando el malvado se convierte de su maldad, salva su vida. 

Salmo 24, 4bc-5. 6-7. 8-9 (R.: 6a) 
Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna. 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 1-11 
Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 28-32 
Recapacitó y fue. 

La coherencia.

Se dice hoy que la obediencia no está de moda.
No es suficiente tener buenas intenciones, se precisan obras.
La palabra de Dios afirma que el desorden moral lleva al hombre a la ruina (1 Lect.).
No es suficiente, en orden a la salvación, una adhesión puramente verbal,
sino que es necesaria una actitud coherente, encarnada y verificada en la acción.
En la Iglesia el sí en palabras y acciones tiene valor de vida eterna (Ev.).
Pablo traza un plan de actitudes para tener los mismos sentimientos de Cristo.
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sábado, 20 de septiembre de 2014

HACIA UN NUEVO HUMANISMO:
«Las personas importantes»
,
por José Antonio Hernández Guerrero


En mi opinión, las letras mayúsculas de los episodios nacionales, los atuendos vistosos de las personalidades eminentes y los escenarios solemnes de los actos suntuosos ocultan, en ocasiones, la esencia íntima de los valores humanos. La talla de una persona y la categoría de un pueblo -igual que ocurre con el sabor de un plato bien condimentado- dependen, más -que de los adornos- de esas cualidades morales y de esas virtudes espirituales cuyas raíces están ocultas en las entrañas íntimas de las conciencias.



Ésta es la razón por la que, aplicando los principios, los criterios y las pautas evangélicos, hemos de afirmar que son más importantes las personas que los personajes. Si observamos con atención, podemos llegar a la conclusión de que, frecuentemente, poseen mayor calidad humana algunos seres que, impropiamente, llamamos “anónimos”, y esos individuos ignorados que, aunque no exhiban títulos rimbombantes, poseen, como es natural, nombres y apellidos. Por eso, cuando nos referimos a políticos, a científicos, a artistas, a sacerdotes o a deportistas, deberíamos destacar, sobre todo, esas cualidades escondidas que definen su talante más que su talento, su ética más que su estética, su bondad más que su santidad, su sencillez más que su grandeza, su sobriedad más que su exuberancia, sus silencios más que su elocuencia y su discreción más que su pedantería. Por eso deberíamos prestar mayor atención a los enfermos, a los minusválidos y a los que, en el atardecer de sus vidas, no ocupan los elevados sitiales, han abandonado las confortables poltronas y se han despojado de capisayos, de insignias, de uniformes y de galones. Entonces es cuando podemos descubrir, para valorarla y para imitarla, la verdad que llevan dentro. ¿Creéis vosotros, -nos pregunta el Papa Francisco- que las prostitutas y los pecadores, sólo nos precederán en el Reino de los Cielos?.


José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente, sobre el sentido de la dignidad humana en «Hacia un nuevo humanismo».

1. Las raíces evangélicas de la dignidad humana

2. Bienestar

3. La maldad

4. Bondad

5. Crueldad

6. El Otro y los otros

7. Otra forma de comunicación


8. «El surfing»


9. «El odio, un impulso suicida»


10. «El amor no es un impulso ciego»


—. «El fundamento de la PAZ es el respeto al otro»


—. «Las paradojas de la vida»


—. «Arrepentirse»


11. «El amor, esa corriente subterránea que nos nutre»


12. «Las personas importantes»