HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
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miércoles, 21 de septiembre de 2011

LOS DOS HIJOS (Mt 21,28-32)

Los trabajadores de la viña
Los dos hijos (Mt 21,28-32)
 

  
ORAR EN EL MUNDO OBRERO
Ciclo “A”  (2010-2011)
 
 
26ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
(25 septiembre 2011)
 
 
Los considerados “malos”
según el derecho canónico de las élites,
van por delante de los dirigentes “buenos”
para entrar en el reino de Dios.
 









 

VER (la jerarquía y los ricos)

 
 
* MADRID- La «Fundación Madrid Vivo», presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, Rouco Varela, acaba de nacer con los objetivos de «buscar soluciones a las raíces morales de la crisis económica» y contribuir a que Madrid, sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de 2011, sea cada vez más «la ciudad de los valores», como ha manifestado el presidente del patronato de la Fundación, Íñigo de Oriol [ex presidente de Iberdrola].
 
Oriol explicó en el momento de la constitución de la entidad, que tuvo lugar ayer en la residencia del cardenal Rouco en Madrid, que esta Fundación se dirige a «creyentes y no creyentes que compartan el interés por ampliar los límites de la dignidad humana más allá del materialismo economicista».
 
En este sentido, Oriol comentó que el primer objetivo de la Fundación será colaborar en la organización de la Jornada Mundial de la Juventud de 2011 que presidirá el Papa Benedicto (...)
«Uno de los elementos clave de esta fundación es su carácter abierto, a todos aquellos que consideran la espiritualidad como un elemento esencial para revitalizar la sociedad española y, especialmente, la región de Madrid»,
concluyó.
 
(La Razón, 6 Marzo 09 - L. R. R.).
 
 

 

 
* Una selecta pléyade de ejecutivos madrileños, casi todos al frente de empresas que cotizan en el IBEX-35, financiarán parte de los gastos de la visita del Papa Benedicto XVI a Madrid con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que tendrán lugar del 16 al 21 de agosto de 2011 (...)
 
Ya en noviembre del año pasado, el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio María Rouco Varela, mantuvo en el Hotel Villa Magna de Madrid un encuentro con una veintena de representantes del empresariado español del Ibex para recabar su apoyo de cara a las jornadas e impulsar la fundación.
 
La reunión fue auspiciada por el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, y por el de Telefónica, César Alierta. (...)
 
De momento, en el patronato figuran ya, entre otros,
Iñigo Oriol, ex presidente de Iberdrola -que ejerce como presidente de la fundación-;
Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE;
Emilio Botín, del Banco Santander;
Rodolfo Martín Villa, presidente del Consejo de Administración de Sogecable y de la Fundación Endesa;
Catalina Luca de Tena, editora de ABC;
Juan Abelló, presidente de Torreal;
Arturo Fernández, presidente de CEIM;
Isabel Es-tapé, miembro del consejo de Administración de Criteria Caixa Corp.;
el ex ministro de Asuntos Exteriores Marcelino Oreja;
Antonio Fernández Galiano, consejero delegado de Unedisa;
Felipe Benjumea, presidente de Abengoa;
Isidro Fainé, presidente de La Caixa;
Francisco Pérez González, consejero de Sogecable y
Santiago de Ybarra, de Vocento.
 
Antonio María Rouco Varela, por su parte, ejerce la presidencia honorífica. (...)
 
“Nuestro deseo es que se quede como un instrumento de colaboración entre la sociedad civil y la iglesia que pueda perdurar más allá de las Jornadas de la Juventud”, explica Cremades, quien añade que “estamos recibiendo muchas contribuciones económicas, empresariales y sociales”. (...)
 
(ElConfidencial.com, Jueves, 4 de agosto 2011)
 
 

 

 
* Benedicto XVI recibió ayer en el Vaticano al arzobispo de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela, y a los miembros del Patronato de la Fundación Madrid Vivo (...)
 
El cardenal Rouco, por su parte, destacó la ayuda prestada por la citada fundación y afirmó que su labor continuará después de la JMJ.
 
Además, el arzobispo de Madrid le aseguró al Pontífice que puede contar «de manera incondicional y permanente» con este grupo de empresarios, que se ha comprometido a ayudar a la Iglesia en sus proyectos culturales y asistenciales. (...)
 
(La Razón, 2 Julio 10 - Ciudad del Vaticano –
Darío Menor).
 
 

 

 
¡Ay de los dirigentes!
¡Ay de los dirigentes rebeldes que se creen astutos!
¿Hasta cuándo haréis planes sin contar conmigo?
 
Sellan alianzas contrarias a mi espíritu,
piden ayuda sin consultar mi parecer,
pues prefieren la protección del Mamón,
refugiarse a la sombra de los grandes capitalistas.
 
Pues bien, la protección del dinero será su deshonra
y la sombra del Capital su oprobio,
cuando les llegue el momento de actuar el Pacto...
Pues el dinero es un ídolo incapaz de salvar,
solo trae deshonra al que en él confía...
 
Vosotros, dirigentes, rechazáis mi Palabra,
confiáis en el poder de las grandes finanzas,
en él os apoyáis como en un absoluto.
Pues bien, esa confianza será vuestra ruina,
una grieta abierta en la pared
que de repente, de un golpe, se desmorona sin piedad,
y echa a hacer puñetas todos vuestros tinglados.
 
Pero no quisisteis escuchar, dijisteis:
«Eso son monsergas de un heterodoxo,
estupideces de la calle, verborrea de ignorantes.
¡El pacto del Euro, él nos salvará!»
 
«Volveos a mí, convertíos», dice el Señor,
antes de que la ira arda como incendio imponente
y os criben con criba de exterminio.
Porque el Señor es un Dios de la justicia,
el único que salva:
¡dichosos los que esperan en él!
 
 

 

 
Los dos hijos (Mt 21, 28-32)
 
«¿Qué os parece?
Un hombre tenía dos hijos.
Se acercó al primero y le dijo:
“Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”.
Él le contestó:
“No quiero”.
Pero después se arrepintió y fue.
 
Se acercó al segundo y le dijo lo mismo.
Él le contestó:
“Voy, Se-ñor”.
Pero no fue.
 
¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?
 
Contestaron:
“El primero”.
 
Jesús les dijo:
“En verdad os digo que los recaudadores y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios.
 
Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis;
en cambio, los recaudadores y las prostitutas le creyeron.
 
Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».
 
 

 

 
Pequeña exégesis (para leer con lápiz)
 
1. El padre envía a los dos hijos, que viven sin duda en su finca, a trabajar en la viña.
Pero uno de ellos no obedece, rehúsa la obediencia lisa y llanamente, sin disculparse; luego se lo piensa mejor (metamélomai) y va a la viña.
 
El otro hijo, en cambio, reacciona con ostentosa docilidad: trata al padre de «señor», cosa más propia de un esclavo que de un hijo, y promete obediencia.
La forma de responder de este hijo (egô), –en vez de otras posibilidades lingüísticas del griego como por ejemplo: ¿cómo no?; Voy; sí, por cierto,– nos invitan a traducirla así: «aquí me tienes, estoy a tu disposición».
Pero este hijo de boca servil no va a la viña.
[Ya el utilizar la palabra “señor” nos debía haber recordado Mt 7,21: «No basta decirme: ¡Señor, Señor! para entrar en el reino de Dios; no, hay que hacer la voluntad de mi Padre del cielo»].
 
Y Jesús, como si estuviese tratando con niños de escuela infantil (¿no parecen ser así, a veces, los dirigentes religiosos?), pregunta a los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo, es decir, a las supremas autoridades religiosas:
¿Quién de los dos hizo la voluntad de su padre?
Y éstos, aunque en la escena anterior (Mt 21,23-27) se han hecho los ignorantes o los tontos, no tienen más remedio que contestar correctamente a tan facilota pregunta, digna de un chiste lepero y/o de Jaimito:
el hijo que ha hecho algo.
 
 
2. Tras su respuesta, Jesús se dirige ahora a estos dirigentes para refregarles la parábola por la cara:
«Os aseguro que los recaudadores y las prostitutas
[=el hijo desobediente] van por delante (proágô) de vosotros [=el hijo servil] en el reino de Dios».
 
 

 

3. Los recaudadores y las prostitutas son dos grupos humanos de ínfima categoría en el sistema de valores religiosos y éticos, descalificados en lo religioso y moral, a los que Jesús se dedicó especialmente.
Así pues, los considerados “malos” según el derecho canónico de las élites, van por delante de los dirigentes “buenos” para entrar en el reino de Dios.
¿Qué cosa más rara, no?
Pues sí, son las rarezas del Dios de Jesús, el raro por antonomasia.
La gente de bien, es normal, ni entiende ni le gustan estas divinas rarezas.
Y así les va.
Lo dicho vale también para la gente de bien religiosa.
 
 
4. Aparte de su utilización polémica –¿y un poco forzada contra los dirigentes judíos?–, la parábola, en su sentido original era transparente:
ante Dios lo importante son las obras y no las palabras piadosas: «obras son amores y no buenas razones»,
que dice el pueblo.
 
 
5. Pero Mateo ha querido que esta vez centremos nuestra atención, no en el sentido original de la parábola, sino, ¡Ay!, en la abierta acusación de Jesús contra los dirigentes religiosos:
vino el profeta Juan de parte de Dios,
–cosa que sabéis, aunque os hagáis los ignorantes –,
enseñándoos el «camino de la justicia» y no le creísteis ni reconocisteis su autoridad.
Hasta aquí obrasteis como el primer hijo; pero luego no habéis imitado al tal en su arrepentimiento, sino que seguís sin obedecer la voluntad de Dios, pues después de ver que los recaudadores y prostitutas sí creyeron a Juan, es decir, que la gente despreciada llegaba a la fe, vosotros seguís sin sentir remordimiento ni creer.
 
 

 

 
 
REFLEXIÓN PERSONAL
 
Para Jesús lo que cuenta no son «los decires» salivados por labios, sino «los haceres» que provienen del corazón convertido;
no ritos vacíos de humos incesantes, sino praxis evangélica cotidiana;
no formación caciquil-clerical, sino formación apostólico-seglar.
 
Es triste ver a obispos y sacerdotes creer que su trabajo consiste en escribir bonitos sermones, bla, bla, bla… absortos en su aburrida holgazanería de ocuparse todo el día en componerse los tirantes del complicado vestido clerical:
«haced lo que os digan, pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen»
(como el segundo hijo de la parábola).

 

 
¿También yo pierdo el tiempo del compromiso componiendo los tirantes de mi “complicado” vestido militante...?.
 
 
 

 

 
ORANDO CON EL SALMO 42
 
Como ansía la cierva corrientes de agua,
así mi alma te ansía, oh Dios.
Mi alma está sedienta de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
[¿Cómo es nuestra ansia/rugido de Jesús... y de la iglesia que él soñó?]
 
Lágrimas son mi pan noche y día,
mientras me repiten todo el día:
¿dónde está tu Dios?
[¿No es esta a veces nuestra situación eclesial:
dónde está la iglesia de los pobres?]
 
Recordándolo me desahogo conmigo:
cómo pasaba el recinto y avanzaba hacia la casa de Dios, entre gritos de júbilo y acción de gracias, en el bullicio festivo.
[Hagamos memoria del pasado... nuestras luchas y esperanzas...]
 
¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué estás gimiendo?
Espera en Dios que aún le darás gracias:
Salvación de mi rostro, Dios mío.
[Y con todo, nos queda la esperanza y ...]
 
Cuando mi alma se acongoja,
entonces me acuerdo de ti,
montaña humilde,
desde la zona del Jordán y del Hermón.
[...y el recuerdo de los primeros cristianos seguidores de Jesús..., de tantos hoacistas que nos han precedido...]
 
Una sima grita a otra sima con voz de cascadas:
tus rompientes y tus olas me han arrollado.
[Seguir a Jesús con radicalidad es imposible sin persecución... ¿qué heridas tenemos?]
 
De día el Señor enviará su amor
y el canto que me inspire por la noche
será súplica al Dios de mi vida.
 
Le diré a Dios: ¡Peña mía!,
¿Por qué me olvidas?
¿Por qué voy andando sombrío,
hostigado por el enemigo?
[Hagamos de nuestra experiencia un canto y una oración: “Jesús, estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal de que tu plan, el Reino, vaya adelante”]
 
Del quebranto de mis huesos se burlan mis adversarios; todo el día me repiten: ¿Dónde está tu Dios?
 
¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué estás gimiendo?
Espera en Dios,
que aún le darás gracias:
Salvador de mi rostro, Dios mío.
 
 
 

 

 
 
Vivir la ausencia de la iglesia deseada
¿no equivale a vivir ya su presencia en la esperanza?
Tal es nuestra situación de “excomulgados”.
Desde el presente eclesial doloroso
(pausa para meditar)
miremos hacia el pasado gozoso
(pausa para recordar) y
hacia el futuro glorioso
(pausa para esperar).
 
Hagamos de la eucaristía
un vivo encuentro con Jesús y los hermanos
en la espera de su Reino:
¡ven, Señor Jesús!
 
 
 
 
 

 

 
De un sermón del Crisóstomo
(actualizado)
 
«No penséis, empresarios, que basta para vuestra salvación traer dinero a la iglesia, oro y pedrerías, después de haber despojado de sus derechos a los trabajadores.
 
La iglesia no es un museo, sino una asamblea de personas solidarias.
 
Por eso no basta que deis vuestro dinero a Caritas, o a la JMJ, sino que ha de proceder de un justo trabajo.
 
Si queréis de verdad honrar el Cuerpo de Cristo que comemos en la eucaristía, no consintáis que reciba un salario indigno y esté sin derechos.
 
No le honréis aquí con cánticos y apretones de manos, o recibiendo de rodillas la hostia consagrada, mientras que fuera no respetáis su derecho de trabajo.
 
Porque el mismo que dijo “éste es mi cuerpo”,
es el que dijo “me vistes sin papeles y me explotaste;
me distes trabajo y me obligaste a firmar un contrato basura”...
 
Aprended, pues, a obrar con discernimiento y a honrar a Cristo como él quiere ser honrado».
 
 

 

 
POEMA (A.M.)
 
Mirad los vestidos del rico Epulón,
qué magníficos y preciosos,
Dignos solamente del Cesar de Roma o del mismo Dios.
 
Son de púrpura de murex, un precioso caracolillo,
color exclusivo de gente encantadora
Y de lino de byssos, particularmente delicado,
de procedencia egipcia, probablemente.
 
¡Qué gusto exquisito, qué armoniosos colores,
tiene este Epulón!
 
Silencio que habla, oigamos qué dice:
«Alma mía, reposa, come, bebe y disfruta»
¡Brillante, espléndido, así todos los días!
 
¡Qué lujo, qué desmesura, que satisfacción al rico Epulón ver banquetear!
 
 
 
 
 
¿QUÉ TE PARECE?
 
La actitud evangélica de amar también al rico (recordemos el “amor” de Jesús por el joven rico, y el amor a los enemigos) solo es posible, jesuanamente hablando, desde la situación evangélica de encarnación en los pobres.
 
Si la jerarquía estuviese como Jesús en una cercanía escandalosa con los pobres, si ellos fuesen su mundo y ella fuese de veras la jerarquía de los pobres, entonces sus gestos de acogida al rico serían del estilo de Jesús, no serían escandalosos como ahora, sino signo del amor a los enemigos y de aquella esperanza cristiana que cree en la conversión de todas las personas.
 
    
ORAR DESDE EL MUNDO OBRERO
 
Dos enlaces:

 





 
- Ez 18, 25-28. Cuando el malvado se convierte de su maldad, salva su vida.
- Sal 24. R/. Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.
- Flp 2, 1-11. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús.
- Mt 21, 28-32. Recapacitó y fue.
 




 
                  Orientaciones para una comunidad.
 
La obediencia no es una virtud de moda.
No basta la intención, hay que hacer lo que se dice.
La Palabra de Dios afirma que el desorden moral lleva al hombre a la ruina (1 lect.).
No es suficiente, en orden a la salvación, una adhesión puramente verbal, sino que es necesaria una actitud encarnada en la acción de la vida (Ev.).
Pablo traza un plan de actitudes para tener los mismos sentimientos de Jesús (2 lect.).