HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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martes, 20 de octubre de 2009

N.O. 1490: POBREZA GLOBAL: «RECUPERAR EL SER HUMANO QUE HABITA EN NOSOTROS»


Editorial de Noticias Obreras
Núm. 1.490 [16-10-09 / 31-10-09]


http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/2%20octubre/editorial.pdf


«¿Hay mayor hecatombe que el hambre de más de mil millones de personas
y la muerte diaria de decenas de miles»


Por primera vez en la historia de la humanidad el número de personas que pasan hambre ha superado los mil millones. Su situación se ha agravado por la crisis financiera internacional y por el encarecimiento del precio de los alimentos. Las ayudas recibidas han sido el 39% de lo necesario. Estos son los datos proporcionados por Josette Sheeran, directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA).


Cada vez más los expertos (sociólogos, filósofos, economistas críticos, teólogos...) nos avisan de algo terrible que está sucediendo, algo que también hemos denunciado en esta página de nuestra revista: nos hemos vuelto insensibles ante el dolor ajeno. Por citar sólo un ejemplo, recientemente un catedrático de filosofía afirmaba que «El problema sobreviene cuando la gente se emociona más ante los colores de su equipo que ante el sufrimiento ajeno. Y es aquí donde, por desgracia, parece que ya estamos»1.


La afirmación es dura, pero, ¿cómo no se ha producido ante el hambre de estos seres humanos una operación rescate parecida a la realizada con la banca? La directora del PMA recordó que con «menos del uno por ciento» del dinero utilizado para salvar a la banca se podría solucionar el problema del hambre de millones de personas. ¡Sólo el uno por ciento!


Es verdad que hay un sistema injusto, un sistema capitalista depredador de vidas humanas y de la naturaleza. Un sistema que, como un viejo dragón, exige sacrificios humanos, y que nos tiene tan cogidos que cuando lo vemos agonizar corremos a salvarlo aun sabiendo que va a seguir reclamando sacrificios humanos. Decimos que lo hacemos para salvar al mundo de la hecatombe, de un desplome universal. ¿Hay mayor hecatombe que el hambre de más de mil millones de personas y la muerte diaria de decenas de miles?


Es indecente, por decir algo suave, que la noticia más comentada sobre la reciente cumbre de la ONU y la reunión del G20, que deberían haber lanzado la operación rescate contra la pobreza, haya sido la foto de la familia Zapatero y el atuendo gótico de sus hijas.


Es inmoral que en plena crisis financiera, y con este desolador panorama del hambre en el mundo, un directivo del BBVA se jubile a los 55 años con una pensión de tres millones de euros anuales.


Cuando la conciencia humana no considera estos hechos como una verdadera hecatombe y se moviliza frente a ellos es que algo muy grave le está pasando a eso que llamamos «hombre». Algo muy grave nos está pasando a todos. La existencia de un sistema injusto no puede llevarnos a eludir la responsabilidad personal. Decía alguien, que el problema no es el número de capitalistas que hay, el problema es el número de aspirantes. Dicho de otra manera, el capitalismo y su injusticia se mantienen y reproducen porque los fundamentos de su funcionamiento han arraigado en nuestro corazón, se han convertido en el aire que nos gusta respirar, y han desterrado de nuestra conciencia la responsabilidad ante el dolor del otro.


A mediados de octubre la red Pobreza Cero nos convocó a manifestarnos y protestar contra esta lacra en las distintas ciudades de España. ¿Cuántos apoyamos esta convocatoria y protestamos con todas nuestras fuerzas? Pero no olvidemos que la lucha contra la pobreza continúa al día siguiente, y entre sus retos principales está recuperar el ser humano que habita en nosotros, el que nos reveló y vivió Jesucristo, vocacionado para el amor, el don y la gratuidad; y al que podemos acceder si dejamos que Él nos constituya. ■



1. Manuel Cruz, El País, 26–09–09: http://www.elpais.com/articulo/opinion/trajo/ocaso/ideologias/elpepiopi/20090926elpepiopi_12/Tes?print=1
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EDITORIAL
Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Núm. 1.490 [16-10-09 / 31-10-09] pág. 5


http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/2%20octubre/editorial.pdf


OTROS TEMAS DE INTERÉS PUBLICADOS EN ESTE NÚMERO:




Pobreza Cero: La Alianza Española contra la Pobreza convoca movilizaciones para impedir que las urgentes medidas contra el hambre en el mundo caigan en el olvido por la crisis


Laboral: «Parados en movimiento», por José Luis Palacios.
A pesar del brutal volumen de parados de nuestro país, no hay a la vista ningún estallido social. Tal vez sea por la economía sumergida o por la falta de concienciación. Sin embargo, florecen asociaciones de parados, que sí están dispuestas a tomar las calles.



Tema de la quincena: Paso atrás en las políticas inmigratorias: «La inmigración en retroceso», por Carlos Gómez Gil*


Entrevista: Ana Isabel Lima, Colegio de Trabajo Social: «Los servicios sociales sufren presión asistencial hace años», por José Luis Palacios


Experiencia: Arropando Esperanzas, «Ropa con valores añadidos», por José Luis Palacios.
Dar trabajo a quienes más dificultades tienen para ingresar en el mercado laboral y vender ropa accesible a personas con bajos recursos son los objetivos del proyecto «EnlaBrecha» (Arropando Esperanzas), apoyado por el Arciprestazgo de San Pablo, en el barrio madrileño de Vallecas.



* Carlos Gómez Gil (cgomezgil@ua.es), es Doctor en Sociología, profesor de la Universidad de Alicante, donde dirige el Observatorio Permanente de la Inmigración de la Sede Universitaria de la UA.




sábado, 17 de octubre de 2009

HIJOS Y HERMANOS, por Paco Porcar



La encíclica de Benedicto XVI, “Caritas in veritate”, sobre el desarrollo humano integral en la caridad y la verdad, ofrece una muy rica reflexión sobre la realización de nuestra humanidad en continuidad con los otros dos grandes documentos del magisterio pontificio sobre el desarrollo: “Populorum progressio” (Pablo VI, 1967) y “Sollicitudo rei socialis” (Juan Pablo II, 1987).


Una lectura conjunta de los tres documentos resultaría enormemente provechosa para comprender mejor qué desafíos necesitamos afrontar hoy en nuestro mundo y por qué caminos podemos construir más justicia, dignidad y humanidad. Comprender no como un mero ejercicio intelectual sino, sobre todo, vital, de formas de vida personales y sociales. En la línea de la convicción que expresa Benedicto XVI al principio de la encíclica y que recorre todo su contenido: “La caridad en la verdad…es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad” (n. 1). Y que vuelve a recordar en la conclusión: “Sólo si pensamos que se nos ha llamado individualmente y como comunidad a formar parte de la familia de Dios como hijos suyos, seremos capaces de forjar un pensamiento nuevo y sacar nuevas energías al servicio de un humanismo integral y verdadero” (n. 78). Lo que también expresa el Papa, en palabras de San Pablo, como lo mejor que podemos vivir, compartir, proponer y extender los cristianos para colaborar al desarrollo humano integral: “Que vuestra caridad no sea una farsa, aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo” (Rm 12,9-10).


En este sentido, la encíclica insiste en que el desarrollo está estrechamente unido al reconocimiento de nuestra humanidad como don y vocación. Al reconocimiento de que somos hijos y hermanos, de que estamos llamados a formar una sola familia humana, la familia de los hijos de Dios. Por ello, la vocación a la fraternidad, que lo es a la comunión en el amor y la libertad, tiene un lugar central en todo lo que la encíclica plantea. Así, en continuidad con “Populorum progressio” y “Sollicitudo rei socialis”, Benedicto XVI considera que el desarrollo no es sólo ni fundamentalmente un problema técnico, sino de descubrimiento y comprensión de en qué consiste nuestra humanidad, de qué nos humaniza, del sentido de nuestro vivir y hacer. Es una cuestión, ante todo, de cómo entendemos nuestra vida personal y social. Ahí es donde se sitúa la aportación que podemos hacer la Iglesia a nuestra sociedad y a los hombres y mujeres de hoy.


Desde esta perspectiva, el Papa valora los nuevos desafíos al desarrollo en el contexto de la extensión de la globalización y de una crisis económica mundial que muestra las deformaciones y mala orientación con que hemos organizado la vida social: “Nos preocupa justamente la complejidad y gravedad de la situación económica actual, pero hemos de asumir con realismo, confianza y esperanza las nuevas responsabilidades que nos reclama la situación de un mundo que necesita una profunda renovación cultural y el redescubrimiento de valores de fondo sobre los cuales construir un futuro mejor. La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso…la crisis se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo” (n. 21).


Desde la convicción de que en el desarrollo como vocación es central la caridad, la encíclica insiste en la necesidad de revitalizar la búsqueda de la justicia y del bien común, y en las responsabilidades que ello comporta. Así, plantea simultáneamente la necesidad de profundas reformas estructurales en el funcionamiento de nuestra sociedad y de una no menos profunda renovación cultural que nos ayude a construir un nuevo humanismo integral que oriente el caminar hacia la fraternidad. Lo hace después de plantear la vigencia de la concepción del desarrollo de “Populorum progressio” (cap. 1) y de considerar la situación del desarrollo en nuestro tiempo (cap. 2), en otros cuatro capítulos que abordan la relación entre fraternidad, desarrollo económico y sociedad civil (cap. 3), el desarrollo de los pueblos, derechos y deberes, y cuidado de la naturaleza (cap. 4), las formas de la colaboración de la familia humana (cap. 5) y el desarrollo de los pueblos y la técnica (cap. 6). En todos ellos se ofrecen valoraciones y propuestas muy concretas, que merecen una detenida reflexión, sobre aspectos como: el funcionamiento de la economía y la necesidad de su subordinación a fines sociales y principios éticos, la democracia económica, la necesidad de repensar en profundidad el papel de las empresas, del sistema financiero internacional, la seguridad alimentaria y el derecho al agua, el problema ecológico, la situación del trabajo, las migraciones y su gestión, el cuidado de la vida, las formas de la cooperación internacional, el protagonismo de los países empobrecidos, la necesidad de recuperar la capacidad política de los estados y el protagonismo de la sociedad civil, la necesidad de una autoridad mundial que gobierne la globalización, la reforma de las instituciones internacionales, etc.


En definitiva, una encíclica sobre la que merece la pena reflexionar con detenimiento y, sobre todo, buscar traducir en formas de vida y acción personales, sociales y comunitarias. Sólo una última consideración. Cada vez que he leído “Populorum progressio” o “Sollicitudo rei socialis” he sentido en ellas la situación y el sufrimiento de los empobrecidos. No he sentido lo mismo al leer “Caritas in veritate”. No sé si hago justicia a la encíclica. No es que el Papa no hable de los pobres, pero no he percibido la misma centralidad de su situación que en las otras encíclicas. Más que como una crítica a la encíclica lo digo como una llamada de atención. Todo lo que se dice en la encíclica cambia radicalmente si se mira, siente y vive, o no, desde la centralidad de la situación y el injusto sufrimiento de los empobrecidos, de las principales víctimas de un desorden social que nos deshumaniza. Si se siente o no como propio ese injusto sufrimiento de los empobrecidos. Creo que aquí nos jugamos el ser o no ser de nuestra Iglesia y de nuestra sociedad. Porque la “profunda renovación cultural”, que tan justamente preocupa al Papa, pasa por hacer frente a una cultura que ignora, enmascara y genera insensibilidad ante el sufrimiento de los empobrecidos. Necesitamos, ante todo, la com-pasión que se hace solidaridad afectiva y efectiva con los empobrecidos como clave fundamental para construir relaciones sociales verdaderamente humanas y para desarrollar nuestra humanidad.



domingo, 11 de octubre de 2009

JUNTOS CONTRA LA POBREZA: VIERNES 16 DE OCTUBRE DE 2009


Organizado por la:
Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales para el
Desarrollo de la Provincia de Cádiz.


MANIFIESTO DE LA COORDINADORA DE ONGD
DE LA PROVINCIA DE CÁDIZ – OCTUBRE 2009



La actual crisis afecta principalmente a las personas más empobrecidas. Si medimos la crisis únicamente por sus aspectos financieros, olvidamos de nuevo a cientos de millones de personas vulnerables ecológica, social y económicamente. Los efectos de la crisis en los países del Sur, que son los menos responsables de ella, ya muestran sus consecuencias más dramáticas en las poblaciones del Sur que siempre “pagan” la factura de la irresponsabilidad del Norte, teniendo que asumir nuevos ajustes en el empleo, en el consumo interno y en las reducciones del gasto social público.


En 2007, antes del estallido de la crisis, se podían mostrar algunos avances en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el mundo estaba en camino al menos de alcanzar el primero de ellos, reducir a la mitad el número de personas que viven en pobreza extrema. Ahora, incluso estos leves progresos están en peligro. En 2009, se estima que estarán viviendo en la pobreza extrema por primera vez la cifra de 1.000 millones de personas. La ayuda de los países donantes no ha alcanzado los niveles comprometidos, y ante la crisis económica éstos corren serios riesgos de ser revisados a la baja.


Antes del desplome del sistema financiero y de sus consecuencias para la economía real, se podían defender leves progresos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sólo en este año tenemos 90 millones más de personas en situación de pobreza extrema acercándonos a los 1.400 millones, debido a la crisis alimentaria hemos superado por primera vez los 1.000 millones de personas afectadas por el hambre, y los países ricos que se comprometieron a aportar 50.000 millones adicionales anuales en 2004, tan sólo han destinado 20.000 millones. Lejos del 0,7% comprometido, los países ricos destinan el 0,30% de su renta a la lucha contra la pobreza.


El conjunto de países más poderosos se empeña en seguir adelante con el modelo liberalizador, exportador, y de consumo y despilfarro, principal causante de la crisis. Y se obstina en socializar las pérdidas acudiendo con el erario público al rescate de las corporaciones financieras, obviando los problemas causados por los sectores especulativos y financieros, y por la ausencia de regulación fiscal con que operan. Legitimando sus prácticas irresponsables y confundiendo la recuperación del sistema financiero, con el salvamento de la Banca privada. El año pasado destinaron a rescatar bancos 18 billones de USD, 150 veces lo que pusieron para luchar contra la pobreza en ese mismo año, y 20 veces más que todo lo destinado a la lucha contra la pobreza en los últimos 50 años (1 billón USD). Los recursos públicos para resolver la crisis, deben ser destinados de forma prioritaria a políticas de lucha contra la pobreza y de sostenibilidad ambiental.


En la provincia de Cádiz:

 Los pactos contra la pobreza firmados en 2007 por todos los partidos políticos en distintas ciudades no se cumplen hasta el momento.

 Ningún Ayuntamiento destina el 0,7% de su presupuesto a la Cooperación al desarrollo, los dos Ayuntamientos con más presupuesto (Jerez y Cádiz) ni llegan al 0,10%.

 Cinco Ayuntamientos de la provincia con más de 30 mil habitantes no tienen convocatoria de subvenciones para cooperación: Algeciras, El Puerto, Sanlúcar, Arcos y La Línea


POR TODO ELLO PEDIMOS AL GOBIERNO DE ESPAÑA QUE:

1. Que la crisis NO sirva de excusa. Y se cumpla el compromiso del Pacto de Estado de alcanzar el 0,7% de la Renta Nacional Bruta (RNB) al final de esta legislatura, asumido por el gobierno y todos los partidos políticos.

2. Que la participación española en los diferentes foros internacionales y multilaterales promueva y ejecute el control de los mercados financieros, la desaparición de los paraísos fiscales y la aplicación de nuevos impuestos globales para financiar auténticas políticas de desarrollo humano.

3. Que revise en profundidad las políticas comerciales, políticas agrícolas, la política migratoria, la política de igualdad de género, la política medioambiental y la lucha contra el cambio climático de forma que avance en la coherencia de todas ellas con los objetivos del desarrollo.

4. Que promueva otros valores en sus comunicaciones a la sociedad española, reforzando mecanismos de comunicación social y políticas públicas que pongan en valor el decrecimiento del hiperconsumo, el refuerzo de las producciones orgánicas y sostenibles y la economía productiva frente a la especulativa.


Y A LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS DE LA PROVINCIA DE CÁDIZ:

1. Que cumplan con los Pactos con la Pobreza suscritos antes de la elecciones locales de 2007.

2. Que avancen hacia el cumplimiento del Compromiso internacional de dedicar al menos el 0,7% de sus presupuestos a cooperación al desarrollo.




Una promesa no alimenta.
Semana Mundial contra la Pobreza
del 13 al 18 de octubre 2009





En el año 2000, 189 jefes de Estado se comprometieron con el cumplimiento de los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015, entre ellos, reducir a la mi­tad el número de personas que pasan hambre. En 2009 los objetivos siguen lejos de cumplirse. En la actualidad hay 1020 millones de personas que pasan hambre en el mundo./En el marco de la campaña Pobreza Cero, impulsada por la Coordinadora de ONGD – España, se organizarán una serie de actividades dentro de la Semana Mundial contra la Pobreza, que coincide con la celebración del Día Internacional para la erradicación de la pobreza.


El objetivo no es otro que concienciar a la ciudadanía de la situación grave de pobreza en la que viven más de 1.000.000.000 de personas. Las promesas de la comunidad internacional siguen sobre el papel, pero esto no sirve más:



Una promesa no alimenta, no cura, no protege.
¡Rebélate contra la Pobreza!




Las actividades que tendrán lugar en dicha semana se celebrarán en miles de lugares del mundo entero. En España, tanto la Coordinadora de ONGD – España, como las coordinadoras autonómicas tienen previsto celebrar concentraciones, marchas, manifestaciones, mesas redondas…


Te animamos a que participes en los actos convocados durante la Semana Mundial contra la Pobreza y que para el resto del año tengas en cuenta las propuestas de acción de Pobreza Cero.

Web oficial: Pobreza Cero





Semana contra la pobreza

La Alianza Española contra la Pobreza organiza en torno al 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, una semana de movilizaciones con el objetivo recordar a los líderes mundiales su compromiso con la lucha contra la pobreza y sus causas.


Este año, la Semana contra la Pobreza, tendrá lugar del 13 al 18 de Octubre. Las manifestaciones bajo el lema “Rebélate contra la Pobreza” de los días 16, 17 y 18 de octubre en todo el país, ponen el broche final a esta semana de movilización contra la pobreza y por el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Busca la cita en tu ciudad.


Estas movilizaciones se enmarcan además dentro de un movimiento global contra la pobreza y sus causas. En 2008, esta iniciativa contó con la participación récord de 116 millones de personas en un total de 100 países -casi el 2% de la población mundial. En España se movilizaron más de 60 ciudades.



La coordinadora de organizaciones no gubernamentales de la provincia ha convocado para el próximo viernes 16 de octubre a las 19 horas, una cadena humana contra la pobreza, que pretende llegar desde la plaza del Palillero a la de San Antonio, en la capital gaditana. Y no es ninguna vaina si se tiene en cuenta que esta circunscripción arrastra una constante estadística propicia en números rojos que se ha agravado con la crisis actual. Informes al respecto hay para dar y repartir. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía en la Bahía de Cádiz prepara su estudio anual sobre pobreza y exclusión social que confirma el aumento de todos los indicadores al respecto, hasta el punto de que podría multiplicarse el dato que ya nos estremecía el pasado año, con 110.898 personas de la provincia que se encontraban en situación de pobreza «grave» y riesgo de exclusión social, por cuanto sobreviven con unos ingresos que se sitúan por debajo del 25% de la Renta Media Disponible, esto es «unos 200 euros mensuales»; poco más de seis euros al día.


Sin embargo, a efectos oficiales, se considera pobre a aquel que se encuentra por debajo del 60 % de la Renta Media Disponible, por lo que es bastante probable que en Cádiz dicha cota supere a fin de año un cuarto de millón de personas, en una repetida geografía que apunta a municipios como La Línea, Sanlúcar, Barbate o El Puerto, pero que multiplica su impacto en las grandes ciudades. Quizá podría matizarse por el hecho de que entre las personas especialmente afectadas por lo que los tecnócratas de los 60 ya llamaban lacra social, figuran los reclusos y en la provincia gaditana existen cuatro prisiones de primer nivel. Pero también faltan viviendas y la política oficial sigue sin mencionar la Renta Básica, por ejemplo, en los presupuestos oficiales de la Junta.


Uno de los primeros informes sobre este drama se remonta a los años 60 y se llevó a efecto a instancias del obispo Antonio Añoveros. El actual titular de la diócesis, Antonio Ceballos, volvió a llamar la atención sobre este asunto en mayo, poniendo el acento en la situación de las familias donde han quedado todos sus miembros sin trabajo y la de los trabajadores y trabajadoras que ya no reciben ni siquiera la ayuda familiar, para añadir que las familias que en esa fecha atendían ya las caritas parroquiales habían aumentado en un 55%: los emigrantes, los jóvenes y las mujeres son sus principales víctimas. Claro que el retrato robot de la exclusión ya muerde a la antigua clase media, como puede comprobarse en los comedores parroquiales. En la capital gaditana, en parroquias como San Agustín, el Rosario o San Antonio, la exclusión muerde en el centro a familias de padres jóvenes, de entre 30 y 40 años con hijos pequeños que han atravesado la delgada frontera entre la vulnerabilidad y la pobreza. Pero también las ancianas a las que no les alcanza la pensión de viudedad o personas recién paradas que provienen de sectores escasamente cualificados en la construcción o en la hostelería. Según los datos del último Informe sobre Inclusión Social de La Caixa, mas del 30,5 % de la población gaditana sufre de pobreza. El 4,5% de los gaditanos viven bajo la pobreza severa. El 7,8 bajo pobreza alta y el resto, el 18,2%, pobreza moderada. El 20% de la población gaditana subsistiría con menos de 6.347 euros al año, poco más de un millón de pesetas. El corte de la pobreza alta señalaría a aquellas personas que viven con menos de 4.231 euros anuales, un el 7,8%, ligeramente inferior al de la media española, como el segmento de la pobreza moderada, aquellos que disponen al año de menos de 6.347 euros, lo que en Cádiz supone un 18,5% de los ciudadanos, cuando la media estatal es del 20%. Otros datos de urgencia: en Cádiz uno de cada dos empleos es temporal y un 13% de los gaditanos trabajan a tiempo parcial. El misterio estriba en por qué Cádiz, con 150.000 personas desempleadas, sólo 170 solicitaron la prestación de 420 euros.


Quizá, eso dicen, la clave estribe en la economía sumergida y en el contrabando. El cartón de Fortuna que cuesta en un estanco 26,50 euros, en Gibraltar se expende a 15,16 euros. Y el precio del cartón de Marlboro en el Peñón está a 24 euros. Las coordinadoras contra la droga han denunciado el incremento del pequeño tráfico de estupefacientes. Por no hablar de los toxicómanos que han caído en el paro, que ya no se pueden costear la cocaína y aceptan la mezcla de doñablanca con caballo. La heroína, así, vuelve a cabalgar en la provincia. Miedo da.




sábado, 3 de octubre de 2009

N.O. 1489: «SUBIR O BAJAR IMPUESTOS»



EDITORIAL
Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Núm. 1.489 [1-10-09 / 15-10-09] pág. 5
http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/1%20octubre/editorial.pdf


«La mayor parte de la economía se podría calificar, sin exagerar, de mafiosa»


La crisis actual ha producido un cambio muy sutil: los pobres hemos pasado de ser víctimas a ser culpables. La crisis, nos dicen, se ha producido porque los bancos han concedido hipotecas a pobres desgraciados que no pueden pagarlas. En España, dicen, el déficit del Estado se debe a lo gastado en desempleo, pensiones, educación, sanidad, etc. Por un lado o por otro, los pobres siempre aparecemos como culpables.


Siendo así, es lógico que a la hora de plantear qué debemos hacer para salir de la crisis se considere que no podemos subir los impuestos a los que más tienen para dárselo a los culpables de la situación, promoviendo además que sigan en el paro, cobrando sin hacer nada. Más bien, habrá que reducir el gasto y los impuestos, para que los que tienen dinero, tengan más, puedan invertir más, creen más riqueza, más oportunidades de trabajo y así salir de la crisis…, o el cuento de la lechera. Frente a esta posición se mantiene la contraria: aumentar los impuestos, no sabemos cuáles, para poder mantener el volumen del gasto público, haciendo de locomotora de la iniciativa privada y protegiendo a las víctimas de la crisis.


Quienes así argumentan, unos y otros, tiene dos problemas. Uno, se comportan como si aquí, en nuestro mundo capitalista, no hubiese pasado nada. Dos, creen que el resto de los mortales nos hemos puesto en los ojos la misma venda que ellos.


Pero ha pasado algo muy grave: El modo que Adam Smith describiera, en «La riqueza de las naciones», como el más apropiado para crear riqueza ha sido arrojado a la basura y sustituido por un sistema especulativo que genera beneficios sin producir nada. Dicho de otro modo: en lugar de utilizar trabajo, materia y capital para producir algo, venderlo y obtener un beneficio (economía productiva), compran empresas, acciones, opciones o lo que sea para esquilmarlas, en el caso de las empresas, y revenderlas en poco tiempo obteniendo un gran beneficio (economía financiera). Claro está, que controlando el mecanismo que hace subir y bajar el precio de estos productos financieros. Por ello, alguien ha dicho que «la mayor parte de la economía se podría calificar, sin exagerar, de mafiosa». Hoy, la economía financiera, mafiosa, representa el 90% de la economía total.


Hay algo más. Estas operaciones financieras están exentas de la mayor parte de los impuestos que deberían pagar. Es decir: el 90 % de la actividad económica no paga una parte importantísima de los impuestos, lo que produce un progresivo empobrecimiento del Estado y de la sociedad. Si a esto le añadimos el fraude fiscal, que en España asciende a setenta mil millones de euros al año, nos daremos cuenta de que entre mafiosos y defraudadores nos están dejando en la miseria. El déficit del Estado no proviene de los gastos sociales, proviene de los especuladores y los defraudadores. Los pobres y la clase obrera no somos el problema, somos las víctimas, pero a estos mafiosos les importa un comino la vida de los trabajadores y de sus familias, el interés general y el bien común.


Dicho esto, se comprenderá que el debate actual sobre subir o no subir impuestos oculta el verdadero problema y deja pasar una ocasión de oro para educar y comprometer al ciudadano. Necesitamos algo nuevo, la crisis actual «…nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso…»(C.V. 21). Nada de esto vemos en el debate actual, pero al menos podemos exigir que no se nos trate como a imbéciles. ■



EDITORIAL
Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Núm. 1.489 [1-10-09 / 15-10-09] pág. 5
http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/1%20octubre/editorial.pdf




OTROS TEMAS DE INTERÉS PUBLICADOS EN ESTE NÚMERO:


Laboral: «Empresarios y sindicatos, condenados a entenderse», por José Luis Palacios
A pesar de las diferencias entre los agentes sociales y la pasividad del Gobierno, urgen un entendimiento para impulsar el cambio de modelo productivo y crear empleo.



Laboral: «Flexibilidad y Precariedad de Córdoba», por Miguel Cruz
La diócesis de Córdoba comenzó un proceso de acercamiento a la realidad de la precariedad de las condiciones de trabajo, que la ha llevado a acercarse a las víctimas.



Tema de la quincena: «Cambio climático: una prospectiva cristiana (y II)»,
por Grupo de trabajo «ad hoc» *
Segunda parte del documento de trabajo entregado a los episcopados europeos sobre el cambio climático. Para los cristianos, el cuidado de la Creación es una exigencia más.


Para ver la Primera Parte de este documento, pulsar «AQUÍ»


Entrevista: Paul Edwards, secretario general del MMTC:
«Es un pecado que con la crisis los ricos se hayan enriquecido a costa de los trabajadores», por Pedro J. Navarro.
Paul Edwards, secretario general del MMTC, pasó por la última Asamblea General de la HOAC y nos concedió esta entrevista que publicamos ahora.



Experiencia: Red de Economía Social Riojana: «Arrimando el hombro», por José Luis Palacios
Un grupo de riojanos crearon una asociación para buscar alternativas económicas y han acabado integrándose en la Red de Redes de la Economía Solidaria.



(*)Grupo de trabajo «ad hoc». Documento entregado a los obispos de la Comisión de Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE) durante la asamblea plenaria del 12-14 de noviembre de 2008. Publicado por la revista italiana «Il Regno», marzo de 2009. Traducción de Redacción.