HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO, CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


jueves, 12 de septiembre de 2019

ORAR EN EL MUNDO OBRERO: «24º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» CICLO “C” (15 DE SEPTIEMBRE DE 2019)


24º Domingo del Tiempo Ordinario (15 septiembre)

12 SEPTIEMBRE 2019 | POR 
Queridas hermanas y hermanos:

La primera verdad
de nuestra vida personal,
en tanto que miembros de la Iglesia,
ha de ser también el amor de Cristo.

Y de ese amor que llega
hasta el perdón y el don de sí,
hemos de hacernos siervos
y mediadores cada uno de nosotros.

Para esto no tenemos excusas.

Para eso, necesitamos orar.

¡Hasta mañana
en el altar!

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC


San Lucas 15,1-32:
Tres parábolas
sobre la Misericordia.
«Habrá más alegría en el cielo
por un solo pecador que se convierta».

A la luz de este Evangelio,
puedo experimentar
mi necesidad de conversión,
y contemplar el amor
desconcertante de Dios,
para vivir en su plena confianza.

Mi proyecto de vida
puede avanzar también
en estas experiencias.

Para eso, mi oración me lleva
a concretar pasos,
para ser también cauce
de la misericordia de Dios.
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martes, 10 de septiembre de 2019

PABLO VI, EL PAPA DE LA PASTORAL OBRERA, por Fernando C. Díaz Abajo Consiliario de la HOAC



Pablo VI, el papa
de la Pastoral Obrera

10 SEPTIEMBRE 2019 | POR FERNANDO C. DÍAZ


Pablo VI fue el papa que clausuró los trabajos del Concilio Vaticano II. Si, como dice el mensaje final del Concilio a los trabajadores, Juan XXIII supo encontrar el camino hacia el corazón del mundo del trabajo, los trabajadores y sus familias, Pablo VI lo recorrió sin descanso por propio convencimiento, paso a paso, consagrando su ministerio apostólico al encuentro de la Iglesia con los hombres y mujeres en las distintas realidades en que se desenvuelve la existencia humana, especialmente en la realidad del trabajo humano.

Pablo VI aludirá a la fiesta de san José Obrero como “fiesta cristiana del trabajo” dando forma a las intuiciones que Juan XXIII alumbrara, y que los grandes textos de san Juan Pablo II y Benedicto XVI nos regalarían posteriormente –porque bebían en las fuentes de Pablo VI– magistralmente expresadas.

Es verdad que Pablo VI no es un papa de textos especialmente significativos de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) en cuanto al trabajo, pero muchas de sus intervenciones públicas (mensajes, homilías, discursos…) en las más variadas ocasiones reiteran claves que son fundamento de la DSI sobre el trabajo humano. Podríamos decir que Pablo VI fue el papa de la pastoral obrera; fue quien sentó las bases pastorales de la evangelización en el mundo del trabajo, a la luz del Vaticano II.

En muchos de sus encuentros con los trabajadores reitera la conciencia de la sagrada dignidad del ser humano, íntimamente relacionada con la capacidad de trabajar que nos humaniza, y que es parte de ese acto creador de Dios –por amor–, que nos configura a su imagen y semejanza. Y su empeño a lo largo de todo su Pontificado será rehacer el encuentro entre la Iglesia y el mundo del trabajo.

En el discurso a los representantes del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos, en enero de 1973 les dirá que: la Iglesia no puede ser la Iglesia de Jesucristo sin la presencia y participación de la clase obrera, como la verdadera salvación de los trabajadores no se puede lograr aparte de Cristo. Esta afirmación condensa lo que ha sido –y sigue siendo– la misión de la pastoral obrera que Pablo VI impulsa: ser Iglesia en el mundo obrero, y mundo obrero en la Iglesia, con el convencimiento de que Jesucristo es lo mejor que se puede ofrecer para construir una vida humana sagrada, digna, con un trabajo decente, que sirva al bien común, como parte esencial del progreso de los pueblos y del desarrollo humano: “Que la Iglesia nazca auténticamente en el mundo obrero”.

A muchos les resultará, quizá, extraño identificar a Pablo VI como el papa de “la ternura con los trabajadores”. Sus mensajes a los trabajadores siempre dejan traslucir esa ternura que solo puede nacer del corazón de pastor que camina –como dice el papa Francisco– con su pueblo; que conoce sus sufrimientos y comparte sus esperanzas. Y, por eso, propone un estilo evangelizador en el mundo obrero y del trabajo desde la encarnación compasiva de la Iglesia en su realidad concreta. Solo como ejemplo, os invito a leer la homilía que pronuncia en la festividad de san José obrero del 1 de mayo de 1964: la Iglesia no prefiere otras amistades a las vuestras el Papa os quiere.

El papa Francisco habla de la necesidad de tender puentes. Los que tendió Pablo VI con el mundo del trabajo siguen abiertos y se siguen cruzando, cada día, de una orilla a otra.
***

domingo, 8 de septiembre de 2019

EL PAPA, CONTRA LA EXPLOTACIÓN LABORAL DE MADAGASCAR: “NO SEAN ESCLAVOS”


En su encuentro con los trabajadores de la cantera de Mahatzana, entona en forma de oración la alocución más reivindicativa de su viaje a la isla del Índico

Dentro de su domingo maratoniano en Madagascar, el Papa Francisco mantuvo un encuentro con los trabajadores de la cantera de Mahatzana, una de las principales fuentes de empleo de la región. Ahí, el Bergoglio más social aprovechó para denunciar una vez más la economía del descarte, sin rebajar un ápice sus exigencias a los agentes políticos y sociales.
Y lo hizo a través de una oración reclamó que los trabajadores “no sean esclavos del peso de su trabajo” y que “nuestros niños no sean forzados a trabajar”. Es más, reclamó para los chavales que “puedan ir a la escuela y preservas sus estudios”.

Un salario digno

En su oración el Papa imploró al “Dios de justicia” para que toque “el corazón de los empresarios y dirigentes” para que garanticen “un salario digno” y respeten “la dignidad de la persona humana”. Francisco también incorporó en su plegaria a los desempleados y llamó a todos los presentes a “hacer valer sus derechos”, especialmente por aquellos que tienen “una vida precaria y difícil”.
La plegaria del Papa se erigió como respuesta a un canto de acogida y a las palabras de los propios trabajadores que denunciaron que su salario es “muy bajo, pero estamos contentos de al menos tener un trabajo”. “Esperamos que algún día haya más justicia para los pobres. Su visita nos ayudará a levantarnos cada día por nuestros hijos”, reclamó una de las mujeres que trabaja en la cantera, que además no dudó en darle las gracias “por defender los derechos de los trabajadores en todo el mundo”.
El altar improvisado para el Papa se situó en torno a una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, instalada allí por el padre Pedro Opeka, el misionero argentino artífice de haber sacado de la pobreza extrema a toda esta zona que originalmente era un basurero abandonado. Lo que anteayer era un barrio de chabola, hoy se erigen casas de ladrillo para miles de familias  que se ganan su sueldo con un empleo digno.



ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR LOS TRABAJADORES

Dios, Padre Nuestro, creador del cielo y de la tierra,
te damos gracias por habernos reunido
como hermanos en este lugar,
ante esta roca rota por el trabajo del hombre,
te pedimos por todos los trabajadores.


Por aquellos que trabajan con sus manos,
y con un enorme esfuerzo físico.
Cuida sus cuerpos del desgaste excesivo,
que no les falte la ternura y la capacidad para acariciar
a sus hijos y jugar con ellos.
Concédeles constantemente la fortaleza del alma
y la salud del cuerpo para que no sean esclavos
del peso de su oficio.


Haz que el fruto del trabajo
les permita asegurar dignamente
la subsistencia de sus familias.
Que encuentren en ellas, cada noche,
calor, descanso y aliento,
y que juntos, reunidos bajo tu mirada,
conozcan la auténtica alegría.


Que nuestras familias sepan que la alegría de ganarse el pan
es plena cuando ese pan se comparte;
que nuestros niños no sean forzados a trabajar,
puedan ir a la escuela y perseverar en sus estudios,
y sus maestros ofrezcan tiempo a esta tarea,
sin necesitar de otras actividades para el sustento cotidiano.


Dios de justicia, toca el corazón de
los empresarios y los dirigentes:
Que hagan todo lo posible
por asegurar a los trabajadores un salario digno,
y unas condiciones que respeten
la dignidad de la persona humana.


Hazte cargo con tu paternal misericordia
de los que no tienen trabajo,
y haz que el desempleo —causa de tantas miserias—
desaparezca de nuestra sociedad.


Que cada uno conozca la alegría y la dignidad
de ganarse el propio pan para llevarlo a su casa y
mantener a su familia.


Padre, crea entre los trabajadores
un espíritu de auténtica solidaridad.
Que sepan estar atentos unos a otros,
que se animen mutuamente,
que apoyen a los que están agobiados,
levanten a los que han caído.


Que, ante la injusticia, sus corazones
no cedan a la ira, al rencor, a la amargura,
sino que mantengan viva la esperanza
de ver un mundo mejor y trabajar para alcanzarlo.


Que sepan, juntos, de manera constructiva,
hacer valer sus derechos,
y que sus voces sean escuchadas.


Dios, Padre Nuestro, tú has dado como protector de
los trabajadores del mundo entero a san José,
padre adoptivo de Jesús,
esposo valiente de la Virgen María.


A Él le confío a todos los que trabajan aquí, en Akamasoa,
así como a todos los trabajadores de Madagascar,
especialmente los que tienen una vida precaria y difícil.
Que él los guarde en el amor de tu Hijo
y los sostengan en sus vidas y en sus esperanzas.

Amén.

ORACIÓN DEL SANTO PADRE POR LOS TRABAJADORES
Cantera de Mahatzana, Antananarivo
Domingo, 8 de septiembre de 2019


jueves, 5 de septiembre de 2019

ORAR EN EL MUNDO OBRERO: «23º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» CICLO “C” (08 DE SEPTIEMBRE DE 2019)


23º Domingo del Tiempo Ordinario
(8 septiembre 2019)

05 SEPTIEMBRE 2019 | POR 
Bienvenidos
de nuevo a
la tarea.

Dispuestos a
acoger este curso
que Dios pone en
nuestras manos
como un regalo.

Nos seguiremos
preguntando:

¿Qué quiere Dios
de nosotros y
nosotras hoy?

Las lecturas hoy
nos dicen que solo
podemos saber
la respuesta
si adquirimos
la sabiduría de Dios,
y eso exige renunciar
a todo y seguirle.

Porque esa es,
precisamente,
la garantía
del discípulo,
ir a Jesús
sin tener nada,
para abrazar
la Cruz de Jesús.

Ser discípulo significa
no preferir nada que
no sea su Amor.

Elegirle de nuevo cada día
y ofrecerle nuestra vida.

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC


San Lucas 14,25-33:
«El que no renuncia a todos sus bienes,
no puede ser discípulo mío».
 

A la luz de este Evangelio,
me hago consciente
de la Cruz que debo cargar
en el seguimiento de Jesús.

El discipulado
en el seguimiento
es un proyecto de vida.

Actualizo el mío
para ponerlo
en la sintonía
del seguimiento,
de la Cruz,
antes de
compartirlo
en el equipo.

¿Sobre qué
lo construyo?
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lunes, 2 de septiembre de 2019

ASÍ ME CONVERTÍ: GUILLERMO ROVIROSA

Así me convertí: Guillermo Rovirosa


Fuente: VIDA NUEVA MIGUEL ÁNGEL MALAVIA


  • El impulsor de la HOAC es considerado uno de los padres del apostolado en el mundo obrero.
  • Pasó por todo tipo de pruebas, desde la cárcel y la censura con Franco al abandono de su mujer.
  • La jerarquía eclesial española de la época no le entendió y buscó orillarle públicamente.

Guillermo Rovirosa ha pasado a la Historia por fundar la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), pero ante todo por ser un buscador infatigable de la verdad.
Nacido en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) el 4 de agosto de 1897, la temprana pérdida de sus padres (su padre, José, falleció cuando él tenía nueve años y su madre, Ana María, cuando acababa de alcanzar los 18) marcó buena parte de su vida, en el sentido de mirar más allá de lo abarcable por los sentidos en la búsqueda de respuestas. Aunque esa vena espiritual sería algo que cristalizaría a lo largo de su complejo recorrido vital. Así, a los 18 años, recién muerta su madre, ya no se definía como una persona de fe.

Su mujer, creyente

Casado a los 25 años con Catalina Canals (ella sí, una mujer creyente), el matrimonio se traslada en 1929 a trabajar a París, ingresando él en una fábrica. Marcado en lo espiritual por un fuerte escepticismo, en los que ahonda en diversas corrientes religiosas y filosóficas, Rovirosa enarbola la bandera del racionalismo y la fe en la ciencia como una generadora de respuestas indudables.
Hasta que, en 1932, su vida cambió por completo ante un hecho casual. Paseando ante la Parroquia de San José, decidió entrar por un impulso. Allí se topó con que celebraba la eucaristía el cardenal de París, Jean Verdier. Precisamente, en ese momento estaba pronunciando la homilía… Y dijo algo que se le clavó en el corazón: “El cristiano es un especialista en Cristo. El mejor cristiano es el que más sabe de teoría y práctica de Jesús”.

Misión… conocer a Jesús

Como sincero buscador de la verdad que era, se sintió directamente interpelado, pues fue consciente de que, verdaderamente, más allá de ciertos dogmas eclesiales o principios externos, no conocía el meollo de lo que supuso la persona de Jesús de Nazaret. Y así fue como se zambulló en el conocimiento del personaje histórico del fundador del cristianismo.
Este momento vital coincidió con un tiempo de enfermedad, por lo que el matrimonio regresó por unos meses a España, a la localidad madrileña de El Escorial. Allí se vio acompañado en su proceso interior por el agustino padre Fariña, cuyo testimonio le llevó a abrazar de un modo definitivo la fe cristiana.

Misa clandestina en su casa

Apasionado como era, dedica por completo su día a día, desde su matrimonio a su trabajo, a vivir en todo la experiencia creyente. Se quedan en Madrid y, viviendo en la austeridad de los primeros apóstoles, Rovirosa se compromete con todos los compañeros trabajadores, siendo elegido presidente del Comité Obrero de su empresa. Tras estallar entonces la Guerra Civil y ser Madrid ‘zona roja’, pone en marcha en su propia casa una comunidad cristiana clandestina en la que se celebra la misa todos los días.
Son años de formarse en la Doctrina Social de la Iglesia, comprendiendo desde un punto de vista racional e íntimo la dimensión humanista y comunitaria del cristianismo; algo que él mismo denominó como su “segunda conversión”.

Preso con Franco

Tras el fin de la guerra y el triunfo de Franco, Rovirosa fue condenado por su condición de representante sindical, cumpliendo un año de cárcel. Es entonces cuando entra en Acción Católica, tratando de conciliar su carisma con el intento de acercar la fe en Jesús al mundo obrero. Es así como acaba naciendo, en 1946, la HOAC, un movimiento para los obreros, siempre dentro de la estructura de Acción Católica, siendo desde el principio su gran referente.
Una de sus primeras acciones es, desde el monasterio de Montserrat, crear la publicación ‘HOAC’ (de la que saldría el posterior ‘Boletín de la HOAC’) y convocar la I Semana Nacional de la HOAC, acudiendo más de 300 obreros de toda España. Gracias a este impulso, va más allá de la hoja de ‘HOAC’ y sale el periódico ‘¡Tú!’, que llegaría a superar los 40.000 ejemplares de tirada. Fue tal su impacto que las autoridades franquistas no dudaron en aplicar la censura contra (paradójicamente en un régimen que se definía como “católico”) sus proclamas encarnadas en lo más hondo del Evangelio. En 1952 fue definitivamente cerrado.

La marcha de su mujer

Por aquel entonces, Rovirosa ya pasaba por la gran prueba de su vida. Su mujer, Catalina, con el deseo de que él pudiera volcarse por entero a su apostolado, abandonó un día el hogar y jamás se encontró rastro de ella. Se despidió así de su marido en una emotiva carta: “Parto para que puedas seguir libremente tus caminos; no me busques. Que Dios te bendiga como yo te bendigo”.
Su volcada labor al servicio de los obreros católicos (en cursillos, formación, publicaciones…) no fue entendida por la jerarquía eclesial de la época en España, que presionó para alejarle de la dirección de la HOAC. Algo que los obispos críticos consiguieron en mayo de 1957, apenas 11 años de su puesta en marcha. Rovirosa aceptó la decisión en silencio y sin una sola crítica.

Fecunda labor intelectual

Los últimos años de su vida los pasó en buena parte en Monserrat, compartiendo vida y espacio con los monjes y sin cesar en su incesante labor de apostolado (superando pruebas como la pérdida de un pie, tras un accidente). Su última apuesta, además de la escritura de diversas obras, fue la participación, junto a un grupo de militantes, en la apertura de una editorial especializada en la justicia social. En 1964 nació la editorial ZYX, siendo él el autor del primer libro: ‘¿De quién es la empresa?’.
Solo unos días después de presentarse el libro, una embolia cerebral le costó la vida. Fue el 27 de febrero de 1964 cuando falleció en Madrid un espíritu libre y auténtico, capaz de exhalar oraciones como esta: “Aquella humillación… ¡Gracias, Señor! Aquella injusticia que solo me afecta a mí… ¡Gracias, Señor!Aquel desaire cuando esperaba una alabanza… ¡Gracias, Señor! Aquella comida sosa… ¡Gracias, Señor! Aquel dolor de muelas… ¡Gracias, Señor!”.
No hay duda: Guillermo Rovirosa fue un apóstol del mundo obrero y un faro para el entonces naciente del Concilio Vaticano II. ¿Vive hoy? ¡Vive!


LA DECISIÓN DE EXPERIMENTAR LA DICHA DE VIVIR LA VIDA PARA AMAR, por José Antonio Hernández Guerrero




La decisión de experimentar la dicha de vivir la vida para amar



Tras la atenta lectura de este sorprendente, interesante y oportuno libro destinado a los padres y a los educadores de niños y de adolescentes, he llegado a la conclusión de que se han desbordado ampliamente las expectativas que me suscitó su título. Inicialmente imaginé que sería un manual didáctico cuyo contenido podría ser una serie de orientaciones teóricas y de pautas prácticas para que los adultos, con nuestros consejos, ayudáramos a nuestros hijos o a nuestros alumnos a adquirir determinados valores humanos y a desarrollar diferentes virtudes morales.


Conforme he avanzado en la lectura he podido comprobar que se trata de una teoría científica y, al mismo tiempo, de una propuesta eficiente para que todos, con independencia de la edad, vayamos mejorando nuestra calidad humana y, en consecuencia, alcanzando mayores cuotas de bienestar. Si, desde el principio, me llamó la atención la referencia directa y constante a los actuales avances científicos de la neurología, progresivamente fui comprobando cómo las explicaciones rigurosas y, al mismo tiempo claras, me descubrían su relación con la felicidad de los niños y de los adultos, de los padres y de los educadores, de la familia y de la sociedad. Efectivamente, el autor logra despertarnos el deseo de aprender y nos abre el apetito de seguir creciendo, avivando la curiosidad y haciéndonos reflexionar para lograr la mejor versión de nosotros mismos. Parte de un supuesto realmente esperanzador: “hasta que muramos, nuestro cerebro siempre estará `en obras´. Gracias a la neuroplasticidad -la capacidad que tiene el cerebro para formar nuevas conexiones entre las neuronas durante toda su existencia-, este se desenvuelve con notable pericia a la hora de afrontar las diversas situaciones que la vida tenga reservadas” (p. 20).


En mi opinión, la forma hábil de relacionar las diferentes funciones del cerebro con las actividades mentales, con los comportamientos familiares, con las decisiones morales e, incluso, con las aspiraciones espirituales, me han descubierto cómo, efectivamente, la psicología, la pedagogía, la ética, la sociología, la política, la filosofía, la teología y la ascética son disciplinas que son irreductiblemente interdependientes. Pero, quizás, lo más provechoso de esta lectura sea su capacidad de contagiarnos con la manera de la que el autor -Afred Sonnenfeld, doctor en Medicina y en Teología- conecta entre sí estas explicaciones logrando que los lectores, que no somos especialistas en estas materias, entendamos sus análisis teóricos y comprendamos sus propuestas prácticas para alcanzar una vida lograda.


Sus detalladas explicaciones logran que, por ejemplo, descubramos cómo nuestro bienestar depende de nuestras relaciones personales porque las investigaciones han demostrado que la exclusión social daña el cerebro, mientras que la solidaridad humana nos gratifica porque, como él afirma textualmente, “el cerebro humano no solo está calibrado para vivir de modo adecuado la solidaridad humana y el compromiso social; no es únicamente un órgano social, sino que también dispone de un calibrador para la justicia y la lealtad” (p. 61).


A mi juicio, la lectura de este libro, además de descubrir los fundamentos científicos de los comportamientos humanos, puede proporcionarnos unos estímulos para seguir esas sendas que conducen al crecimiento personal, que facilitan las relaciones familiares, que generan la comunicación y la solidaridad. Es posible que, además, nos sirva para hacernos comprender los beneficios personales, familiares y sociales de quienes se deciden a “experimentar la dicha de vivir la vida para amar”.


[ Alfred Sonnenfeld
Educar para madurar
Madrid, Rialp, 11ª edic.]



José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Actualmente, nos envía también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.


ACTUALIDAD DE LA DIÓCESIS:
http://www.obispadocadizyceuta.es/category/actualidad-diocesis/



jueves, 29 de agosto de 2019

ORAR EN EL MUNDO OBRERO: «22º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» CICLO “C” (01 DE SEPTIEMBRE DE 2019)


22º Domingo del Tiempo Ordinario
(1 septiembre 2019)

29 AGOSTO 2019 | POR 
Queridas hermanas y hermanos,

¿Qué le falta a mi vida
de esa identidad
cristiana?

Contemplo mi vida,
me contemplo,
con sinceridad,
me miro con cariño.

Con ese mismo
cariño entrañable
con que Dios me ve.


Un abrazo en
Cristo Obrero.

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC



San Lucas 14,1.7-14:
«El que se enaltece será humillado
y el que se humilla será enaltecido».

A la luz de este Evangelio,
me pregunto:

¿Qué me mueve
a actuar en mi vida
favoreciendo a unos
y dejando de
lado a otros?

¿Cómo me sitúo ante
las personas?

Y, sobre todo,
¿cómo me sitúo
ante los empobrecidos?

¿Les invito
a nuestra vida
y nuestra mesa?

¿Cómo acojo en
mi proyecto de vida
esa gratuidad desde
la que Cristo
me llama a vivir?

Y me dejo llevar
hasta concretar
en mi vida…
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jueves, 22 de agosto de 2019

ORAR EN EL MUNDO OBRERO: «21º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» CICLO “C” (25 DE AGOSTO DE 2019)


21º Domingo del Tiempo Ordinario (25 agosto 2019)

22 AGOSTO 2019 | POR 
Queridas hermanas y hermanos,

Este tiempo de verano,
quizá de vacaciones,
de descanso
te ofrece otro ritmo
contemplativo de vida,
otro ritmo sanador.

Vive cada día
desde la oración.

Es un aprendizaje para cuando
lleguen los agobios del curso.

No quieras engullir
todo el “orar” de golpe.

Dale ritmo vital
a tu oración
a lo largo de
la semana.

El lunes, el texto
de Guillermo Rovirosa;
el martes, el del papa.

El miércoles puedes
contemplar la vida
y el jueves escuchar
y meditar la Palabra.

El viernes puedes hacer
tu oración desde el actuar,
desde la acción de gracias.

Si el sábado has dado el paso
de revisar tu proyecto de vida
y confrontarlo con la Palabra orada,
la celebración de la Eucaristía
del domingo tendrá,
seguro, otro sabor.

Pues empieza por dejarte
contemplar por Dios.
Llégate hasta Él.
Descansa en Él.
Deposita en Él
la vida que traes.
También lo que
te cuesta
el seguimiento.


Un abrazo en
Cristo Obrero.

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC



San Lucas 13,22-30:
«Vendrán de oriente y occidente
y se sentarán a la mesa
en el reino de Dios».
 

A la luz de este Evangelio,
puedes ir afrontando
tu proyecto de vida
de cara al nuevo curso.

Concretar las exigencias
del amor en tu vida;
concretar ese estilo
misericordioso
con el que Cristo
te invita a vivir.

Apuntar el espíritu de sacrificio
que estás dispuesto a vivir.
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miércoles, 14 de agosto de 2019

NOTA DE LAS COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES DE ANDALUCÍA SOBRE LAS POLÍTICAS QUE SE ESTÁ LLEVANDO A CABO CON LOS MIGRANTES QUE LLEGAN A LA UNIÓN EUROPEA



Nota de las Comunidades Cristianas Populares de Andalucía sobre las políticas que se está llevando a cabo con los migrantes que llegan a la Unión Europea

Como Comunidades Cristinas Populares de Andalucía, seguidoras del Evangelio de Jesús de Nazaret, queremos manifestar nuestra indignación por la política que se está llevando a cabo con los migrantes que llegan a la UE, una política a todas luces que viola continuamente los derechos humanos de aquellas personas que quieren alcanzar una vida más digna, los migrantes procedentes de los pueblos más empobrecidos y ultrajados de la tierra.


Se nos viene a la mente y al corazón aquellas palabras del Maestro:

Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. (Mt 25,41.43).



Mientras el Jefe del Estado veranea en el Palacio de Marivent en Palma de Mallorca y el Presidente del Gobierno en el Palacio de las Marismillas de Doñana, siguen las concertinas en las alambradas de las vallas de Ceuta y Melilla, cuando hace más de un año dijeron que las iban a eliminar.

Mientras los altos mandatarios de nuestro país descansan en tan hermosas residencias palaciegas, la policía del país vecino se encarga de hacerles el juego sucio moliendo a palos o deportando al desierto a los migrantes que se acercan a las fronteras que limitan con el norte rico y acomodado.

Mientras nuestros máximos representantes disfrutan de los mejores paisajes y estancias, muchos refugiados siguen sin la más mínima protección y con el miedo de ser devueltos a sus países con el riesgo de la muerte que ello conlleva.


Ellos tiene la desvergüenza de gozar de las mejores comodidades con los impuestos pagados con el sudor de los trabajadores de España, mientras que centenares de migrantes se encuentran repartidos por los CIES de todo el país por el sólo hecho de estar indocumentados, sin haber cometido ningún acto criminal.

La política de la UE está tomando unos derroteros que la asemejan a los programas políticos de Salvini, Le Pen y Abascal.


¿Cómo podemos decir del viejo continente que es la cuna de los derechos humanos y de la democracia cuando se permite morir a personas en el mar por no estar en las aguas jurisdiccionales de los países miembros de la UE?

¿Cómo los políticos responsables de la UE sortean su responsabilidad no acogiendo en sus puertos a barcos como el Open Arms?

¿Cómo llegan a amenazar a las personas solidarias dispuestas a salvar de la muerte al herman@ con elevadas multas e incluso pena de cárcel?

¿Qué le ha pasado, señor Sánchez, de salvar al Aquarius a ignorar al Open Arms en solo un año? 

Queremos y podemos alzar nuestras voces, como lo hizo Oscar Romero hace 40 años un día antes de ser asesinado:

“…debe prevalecer la ley de Dios. Una ley inmoral nadie tiene que cumplirla (…) La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación”.

Posiblemente de vivir en estos tiempos viendo las políticas migratorias norteamericanas y europeas hubiese dicho:

- ¡¡CESE TANTA MUERTE EN LA FRONTERA
Y TANTAS VIDAS AHOGADAS,
CESE TAL EXTERMINIO!!

  
COMUNIDADES CRISTIANAS
POPULARES DE ANDALUCÍA
Agosto de 2019



martes, 13 de agosto de 2019

ORAR EN EL MUNDO OBRERO: «20º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO» CICLO “C” (18 DE AGOSTO DE 2019)


20º Domingo del Tiempo Ordinario (18 agosto 2019)

13 AGOSTO 2019 | POR 

Queridas hermanas y hermanos,

En pleno verano,
en este tiempo
en que los ritmos
se hacen más pausados,
disfruta de esa posibilidad
de que tu encuentro
con el Señor sea tranquilo,
sin prisa, gozoso.

Serénate,
haz silencio,
y acoge la cercanía de Dios.

Ella te recuerda quién eres.

Feliz verano,
y ¡hasta siempre!

Un abrazo en
Cristo Obrero.

Fernando Carlos Díaz Abajo
Consiliario General HOAC



San Lucas 12,49-53:
«No he venido
a traer paz,
sino división».
 

A la luz de este Evangelio,
además de mirar
mi propia coherencia
y cómo asumo el conflicto
por causa del Reino en mi vida,
puedo preguntarme
cómo -desde ese conflicto-
me propongo ir dando pasos
para acompañar
la vida de las personas,
con la lógica del amor.
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