HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO, CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


martes, 22 de diciembre de 2009

N.O. 1494-1495: CUANDO LOS POBRES SUFREN




Para muchas familias esta Navidad estará marcada por la situación de dolor y sufrimiento provocado por el desempleo y la pobreza que padecen. Los Bancos ya tienen beneficios y las grandes empresas han recuperado sus cotizaciones en Bolsa, pero los trabajadores, especialmente los más pobres, siguen atenazados por la angustia.


La acción del Gobierno ha sido decisiva poniendo en manos de la Banca ciento sesenta mil millones para que saneara sus cuentas y facilitara créditos a las empresas y a las familias. La Banca ha utilizado ese dinero para comprar deuda pública y otros productos financieros. Algunos cálculos afirman que por este procedimiento la Banca ha ganado seis mil millones de euros. En cambio, muchas pequeñas empresas y familias se han hundido por falta de crédito.


El desempleo es la cara más dramática de esta situación, porque manifiesta la imposibilidad de hacer frente a la vida. Familias, individuos y jóvenes viven la angustia del desempleo. La tasa de paro de los jóvenes entre 16 y 19 años ha pasado del 24,3% al 56,8% en los hombres, y del 36,7% al 55,6% en las mujeres. Jóvenes sin futuro, que siguen el camino de sus padres como si de una enfermedad genética se tratara, cuando sólo son víctimas del pecado personal y estructural.


La Iglesia hemos sabido responder a esta situación. Es espléndida la actuación de Cáritas, doscientos millones de euros en 2008, un 8% más que el año anterior. Este año será más aún el dinero que Cáritas dedicará a socorrer a los pobres, a denunciar su situación y las causas de la misma, a concienciar sobre la injusticia que padecen. Pero Cáritas es sólo nuestro buque insignia, junto a ella hay una multitud de personas, instituciones, movimientos de la Iglesia que han hecho suya la causa de los pobres y comparten con ellos dinero, tiempo, trabajo y vida. Es justo dar gracias a Dios por este don suscitado en su Iglesia.


Es necesario que la Iglesia tomemos conciencia del valor que tienen las imágenes en la «sociedad de la imagen», pues mientras que esta acción de la Iglesia no ha sido suficientemente valorada ni reconocida, ha tenido honda repercusión la foto del Cardenal Rouco y de monseñor Martínez Camino junto con los banqueros y directores de las empresas del Ibex 35 para apoyar la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Según «Ecclesia», Alierta, presidente de Telefónica; y Botín, del BSCH, manifestaron su deseo de apoyar la JMJ, entre otras cosas, «por la enorme promoción de valores entre la propia juventud española».


Es difícil tener fuerza moral para hablar de valores cuando millones de familias están hipotecadas de por vida víctimas de la burbuja financiera; cuando miles de familias están siendo desahuciadas de su vivienda porque no pueden pagar la hipoteca; cuando millones de trabajadores y familias están en paro y otros llegan al suicidio ante las explotadoras e inhumanas condiciones de trabajo. Estas empresas son responsables de haber perpetrado uno de los mayores cambios de valores de nuestra sociedad: convertir el dinero en generador de dinero, eliminado el trabajo humano y condenando así a millones de familias a la miseria y a la desolación.


Posiblemente, el apoyo de estas empresas sea fundamental para la organización de la JMJ. Pero la Iglesia, que queremos ser pobre y de los pobres, estamos obligados en estos momentos históricos a denunciar esta negación de la vida humana y exigir la restitución de sus condiciones de vida en virtud del destino universal de todos los bienes querido por Dios, incluidos los generados con la especulación financiera.


Cuando los pobres sufren, los profetas son una necesidad. ■




EDITORIAL
Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Núm. 1.494-1.495 [16-12-09 / 15-01-10] pág. 5


http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/2%20diciembre/editorial.pdf




OTROS TEMAS DE INTERÉS PUBLICADOS EN ESTE NÚMERO:


Laboral: El Corte Inglés e Hipercor aplican jornadas irregulares: «Al ritmo de la caja registradora», por José Luis Palacios. Sus respectivas direcciones han procedido a un cambio de la duración y distribución de las jornadas de trabajo, dificultando la conciliación laboral y familiar.


Política: Más retrocesos que avances en la Ley de Extranjería: «La crisis se cuela en la regulación de la inmigración», por José Luis Palacios. En la reforma de la Ley de Extranjería la mala situación económica ha tenido tanto peso que empequeñece los avances que contiene.


Economía: IX Congreso sobre la Renta Básica Ciudadana «El debate avanza», por Gorka Moreno (Profesor de Trabajo Social en la Universidad del País Vasco). Del 19 al 21 de noviembre se celebró en Bilbao el IX Simposium sobre la Renta Básica de Ciudadanía.


Tema de la quincena: «Las familias en las encrucijadas actuales», por Joaquín García Roca (Doctor en Sociología y en Teología). Que reflexiona las encrucijadas a las que se enfrenta la familia, ante el surgimiento de nuevos modelos y la mercantilización de las relaciones humanas.


Entrevista: A Javier Vitoria, «No hay “territorio comanche” para Dios»: «El cristianismo no tiene fácil acomodo en la sociedad», por José Luis Palacios. El autor del último libro de E.HOAC defiende la experiencia cristiana de Dios imbricada (presente) en la situación sangrante de los pobres.



lunes, 21 de diciembre de 2009

ENTREVISTA DE FIN DE AÑO AL OBISPO DE NUESTRA DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA


Antonio Ceballos sólo tiene un deseo para estas navidades,
que llegue la Paz a todos los rincones del planeta.
· Autor: IJ Poveda
Fuente: INFORMACIONES CÁDIZ - Gema Freire

P—¿Qué resumen hace Monseñor del año 2009, a nivel general?

R—A nivel general te diré que lo primero ver y sentir como gran parte del mundo está sufriendo las consecuencias de la crisis económica. Y me refiero también al tercer mundo, donde esta crisis está haciendo auténticos estragos. En España la lacra del paro está destrozando a muchas familias. Por otra parte, algunos proyectos de leyes que se están debatiendo en las Cortes Generales hacen que haya sido un año de mucha preocupación. Hay, sin embargo, una reflexión y toma de postura de mucha gente de buena voluntad que se está cuestionando este sistema económico, en el que no se favoren valores como la honradez, la fraternidad, la sobriedad, la defensa de la vida y el entorno, etc., este cuestionamiento nos hace seguir esperando y tener confianza en las personas.


P—¿Y a nivel de la Diócesis de Cádiz y Ceuta?

R—En cuanto a la Diócesis te puedo decir que estos problemas nos han implicado y nos siguen preocupando. Desde un nivel pastoral se han realizado muchos encuentros y trabajos sobre la familia y también en relación a la parroquia para conseguir que ésta siga siendo misionera y evangelizadora en estos tiempos actuales.


P—¿Cuáles han sido los mayores problemas para el Obispado durante este año?

R—Las necesidades de tanta gente afectada por la crisis. Esta lacra ha supuesto a la Diócesis un mayor esfuerzo económico que ha acarreado que algunos proyectos pastorales que teníamos en mente tengan que esperar, cómo la edificación de nuevos templos o lugares de culto y evangelización en muchos sitios donde ha ido creciendo y extendiéndose la población. Ha sido preocupante la falta de sacerdotes en algunas zonas para poder atender dignamente a los cristianos y seguir con la tarea evangelizadora. Luego está el día a día que trae sus inquietudes y preocupaciones. Pero hay que agradecer que Dios nos ayuda y que las personas cada vez son más comprensivas.


P—En varias de sus cartas pastorales realizó usted un llamamiento a la solidaridad de los fieles, ¿cree que los ciudadanos han sido responsables y han respondido?

R—Efectivamente, en Cuaresma y ahora también en Adviento, tiempo de preparación a la Navidad, hice un llamamiento a la solidaridad. Según me ha comunicado Cáritas Diocesana, se ha podido ayudar a mucha gente gracias a los más de 100.000 euros de aportaciones directas a la diocesana, pero se sabe que también se han hecho aportaciones en las mismas parroquias, aunque no dispongo de esos datos. Pero está ocurriendo algo importante, y es que por una parte la gente se ha concienciado del tema desde el punto de vista ético y moral; y por otra parte, van apareciendo personas, algunas muy preparadas, para trabajar como voluntarios en las tareas de promoción y atención que las propias Cáritas llevan a cabo.


P—En Cádiz, el Obispado tiene previsto construir dos nuevas iglesias, una en Astilleros y otra en Cortadura. La de Cortadura está más próxima a hacerse realidad, ¿qué le parece la zona, teniendo en cuenta que se situará entre dos edificios que albergarán viviendas sociales y de realojo?

R—Sí, esos son los proyectos y necesidades de las que hablaba antes. Lo de Cortadura parece que ya está más hecho, en cuanto a los terrenos, aunque para el inicio de las obras habrá que esperar un tiempo, porque nuestra economía no da ahora para ello. Hay que tener en cuenta también que estará ubicada en una zona en la que los feligreses apenas podrán colaborar en la edificación.


P—¿Le parece correcto el tratamiento que están dando los medios de comunicación a un tema tan trascendental y polémico como la Ley del Aborto?

R—Creo que ha tenido la respuesta que se esperaba, porque como bien dices, es un tema trascendente. Me parece una monstruosidad esa Ley que se está perfilando. ¿Cómo se puede entender como un derecho que se pueda abortar, sin más, cuando ya un ser lleva viviendo más de cinco meses en el seno de su madre? Si el primer derecho del ser humano es la vida, y por este derecho cada vez se va evangelizando más, gracias a Dios. Las posturas abolicionistas de la pena de muerte son una gran incongruencia si perdemos sensibilidad frente a otros atentados contra la vida humana como el aborto o la eutanasia activa. Te aseguro que no se entiende que se defienda el huevo de un ave protegida y por otra parte no se defienda y proteja la vida humana.


P—Es inevitable preguntarle por el decreto que permite procesionar a las hermandades entre cuyos titulares haya un Cristo Yacente en la jornada del Sábado Santo. La Hermandad del Santo Entierro lleva 14 años solicitándolo, ¿por qué ahora?

R—Es muy probable que este decreto afecte solamente a Cádiz capital porque en el resto de los lugares de la Diócesis, por razones obvias, seguirán igual. En Cádiz capital había dificultades de tipo organizativo y de ensamblaje con el resto de los pasos que procesionan el Viernes Santo. Se ha acordado ahora porque las circunstancias son distintas y las razones pastorales y litúrgicas se han solucionado por parte de los que organizan tal evento. Así se expresa en el mismo decreto.


P—¿Qué balance hace de sus 16 años como obispo de la Diócesis? ¿Cuáles son las asignaturas que aún considera que tiene pendientes?

R—Han sido 16 años, que se cumplirán el próximo enero, de mucha actividad por mi parte y de tantos colaboradores, sacerdotes y laicos. He visitado toda la Diócesis de Cádiz y Ceuta a veces de manera puntual y en forma de visita pastoral. Esto ha sido gratificante por el contacto directo con las personas y con los sacerdotes y laicos. Hay dos cosas que me han marcado como Obispo, que fueron la celebración del Sínodo del año 2000, con todo lo que ha supuesto para nuestras tareas pastorales y de funcionamiento y, por otro lado, el crecimiento del seminario. Ciertamente, queda mucho por hacer, nuevos templos, una casa de espiritualidad, la mejora de la formación cristiana en general, la dotación de unos medios de comunicación para llegar a todos, el acercamiento a la Universidad...


P—Cumple 75 años el próximo 31 de julio y, como es perceptivo, tendrá que poner su cargo a disposición del Papa. Aunque evidentemente actará lo que se ordene desde Roma, se habla de que a usted no le importaría seguir unos años más como Obispo de la Diócesis...

R—Así lo haré en el momento de cumplir los 75 años. Qué va a sucerder después, no lo sé, depende todo del Papa. Ya me gustaría a mí saber mi futuro.


P—¿Qué le pareció la salida inmediata del Cardenal Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo?

R—Si ya estaba propuesto su sucesor y nombrado al poco tiempo, lo lógico es que se marchara a sus tareas pastorales de otra índole que ya tenía programadas con su congregación. A mí me ha parecido una postura muy inteligente y normal por parte de Don Carlos.


P—¿De aquí a que termine su etapa como Obispo, en qué piensa echar el resto?

R—En este tiempo que me queda antes de presentar mi cargo a disposición del Papa seguiré las tareas programadas ya para este curso que se pueden conocer tanto por el calendario diocesano como por mi agenda personal. Pero quiero dedicarme a visitar a cada uno de los sacerdotes para conocer mejor sus trabajos y dedicar tiempo para charlar como amigo con cada uno de ellos. Ya sabes que la principal dedicación de un obispo debe ser la atención, en todos los aspectos, a sus sacerdotes.


P—¿Habrá en la Diócesis un obispo coadjutor o lo descarta ya?

R—Ni lo pido, ni lo descarto. Estas cosas, como es lógico, no dependen solamente de uno mismo.


P—En San Fernando habrá una Magna el próximo Sabado Santo, ¿la habrá también en Cádiz si se solicita? ¿Cree que está justificada en ambos casos?

R—Supongo que la pedirán. Creo que si se dan razones y motivaciones, junto con unos buenos proyectos, puede que la Magna esté justificada para el 2012. Todo lo que pueda ayudar a dar a conocer un patrimonio a los de fuera, a expresar la fe en la calle de la mayoría de los gaditanos y conectar con una hermosa tradición de nuestra religiosidad y piedad popular me parece bueno y oportuno.


P—¿Considera que 2012 será el revulsivo que Cádiz necesita, o piensa que al final quedará en agua de borrajas por culpa de la escasa inversión pública real que se está realizando por la crisis?

R—Hay mucha expectativa y quizás fue mayor hace un par de años. Ahora parece que muchas cosas no van a poder ser por la escasez de medios económicos. Se piensa o pensaba que iban a intervenir no sólo los estamentos estatales, autonomicos y locales, sino también otras instituciones que como soporte ayudarían a que los eventos del Doce fueran de gran calado para San Fernando y Cádiz. La Iglesia también participa con el ofrecimiento de su patrimonio e ideas que puedan completar el constitucionalismo de La Pepa. Creo que hay esperanza de que todo se vaya haciendo según lo previsto. Al menos así lo estamos viendo en algunos responsables de la política autonómica y local.


P—En la provincia se está intentando primar la enseñanza pública, y es en los colegios concertados donde principalmente se da la opción a los padres de que sus hijos reciban una educación católica, ¿le preocupa?

R—Claro que me preocupa la enseñanza. El hecho es que los padres optan mayoritariamente por la enseñanza concertada, y si ésta está en manos de reliogiosos o religiosas la demanda es aún mayor. ¿Por qué? Podemos pensar en distintas claves, pero el hecho es ése. Creo que se hace mal si se impide, por varios caminos, el que los niños y jóvenes no puedan recibir, en igualdad de oportunidades, la formación a través de las clases de religión y moral católicas. Son los padres lo que deben exigir este derecho.


P—Gregorio Peces Barba estuvo hace unos días en Cádiz y dijo que la Iglesia tiene más libertad de la que merece, ¿está usted de acuerdo con el padre de la Constitución?


R—Había que saber en qué contexto lo dijo. Gregorio es un señor inteligente, muy bien preparado y uno de los padres de la Constitución. Él sabe que ese grupo de libertades que se reivindicaron desde el siglo XVIII fueron formuladas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En esta declaración se dice, entre otras cosas, que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión, de opinión, de expresión, de reunión y de asociación. ¿Acaso se deberían acotar esas libertades a la Iglesia?


P—¿Cree que haría falta otro concilio para adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de la sociedad actual?

R—Una de las instituciones que puso en funcionamiento el Concilio Vaticano II es la que se llama Sínodo del Obispo, que tiene como misión la reflexión para adaptar a las necesidades de los tiempos las enseñanzas del Evangelio y de la Iglesia. Cada dos años una representación de obispos de todo el mundo son convocados en Roma durante un mes, más o menos, y tienen un trabajo conjunto con teólogos y seglares sobre algún tema de actualidad para la Iglesia y para el mundo. Que yo recuerde ahora se han tratado temas como el de la justicia, el sacerdocio, la catequesis, los laicos, la familia y, últimamente, la Palabra de Dios. Se está insistiendo mucho en todo esto. Convocar un Concilio es más complicado, y teniendo esta institución del Sínodo de Obispos, la Iglesia no pierde la ocasión de ir dando respuestas permanentemente a las necesidades pastorales de los nuevos tiempos.


P—Y ya por último, ¿qué le pide a Dios y a los Reyes para el nuevo año?

R—En primer lugar paz para todos, y también que se mejore la situación económica y laboral, que nadie pase necesidades y que los pueblos pueda convivir tranquilos y en armonía.




jueves, 17 de diciembre de 2009

¡FELIZ NAVIDAD! Y UN ¡BUEN AÑO 2010!







Querido amigo/a:

La Comisión Diocesana de la HOAC de Cádiz y Ceuta,
os deseamos una ¡Feliz Navidad! y un ¡Buen Año 2010!.


«El Niño que hoy nace
es buena noticia
para humanizar
el mundo obrero».


Que el Señor os llene de bendiciones
y acompañe siempre con el compromiso
de seguir apostando por una cultura humanizadora.

Que de verdad la Navidad pueda ser un tiempo de gracia
para que entre todos y todas sepamos encontrar soluciones
a las causas de la crisis económica y paliar las consecuencias
que sufren los más pobres, donde Dios se hace presente
en la familia obrera, en el parado, en el precario, en el inmigrante,
en la mujer maltratada, en el que no tiene ni techo ni hogar...

Recibid junto a vuestras familias nuestra cercanía,
nuestro abrazo y nuestras más sinceras felicitaciones.



LA COMISIÓN DIOCESANA DE LA HOAC
Diócesis de Cádiz y Ceuta


Pulsa aquí, para ver nuestra felicitación de Navidad.
http://www.hoac.es/




miércoles, 16 de diciembre de 2009

CARTA EN SOLIDARIDAD CON AMINETOU HAIDAR






Queridos amigos y amigas:



La lucha de la activista saharaui Aminetou Haidar no cesa de susurrar en mi mente la frase del evangelio “Nadie tiene más amor que aquel que da la vida por sus amigos”.




Es tiempo de que las Resoluciones Internacionales, de una vez por todas, se cumplan y que el Derecho se instaure en el Sahara Occidental. El sufrido y pacífico pueblo saharaui lleva más de 30 años reclamando lo que en justicia le corresponde. Es una lucha entre un David y un Goliat, pero esperamos confiadamente la justicia final.




Aminetou representa esos valores que actualmente no están en uso: convicción, dignidad, solidaridad, sacrificio. ¿Cómo pueden exigirle que pida perdón al tirano rey de Marruecos? Ahora resulta que debe pedir perdón por haber sido expulsada de su país, por haber sido torturada y vejada durante cuatro años, por pertenecer a un pueblo masacrado durante más de treinta años, por los más de quinientos desaparecidos, por los presos políticos, por los siete detenidos en Casablanca, por los miles de refugiados en Tinduf, por la separación de sus hijos, etc; el torturado debe pedir perdón al torturador, el inocente al culpable.




Su forma de lucha la engrandece mucho más, al haber respondido a sus torturadores con las armas que ellos nunca utilizaron. Los años de cárcel y las torturas la convencen que debe denunciar la violación de los derechos humanos que se cometen diariamente en su país invadido por Marruecos. La mejor forma, la palabra, la no violencia.




Pidamos que transforme las entrañas de los gobernantes de nuestro planeta en entrañas de misericordia y justicia.




Reciban todos y todas un fuerte abrazo en Cristo obrero.



Pino Jiménez. Presidenta Nacional de la Hoac







martes, 8 de diciembre de 2009

¡TÚ! - Nº 118 - DICIEMBRE 2009: «RESPONSABLES CON LA CREACIÓN»


¡TÚ! - Nº 118
DICIEMBRE 2009



A SÍ LO VEMOS

Mientras los pobres dejan una huella ecológica apenas perceptible, han de soportar las peores consecuencias del cambio climático. Éste es un síntoma de la insostenibilidad de nuestro modo de vida.


«El clima es un bien que debe ser protegido y reclama que en su comportamientos, los consumidores y los agentes de la actividad industrial desarrollen un mayor sentido de responsabilidad» (C.D.S.I, 10).


Afrontar este reto ha verse en el contexto de la sostenibilidad de un mundo justo que ofrezca un igual sentido del bienestar a las personas de todo el planeta y de todas las generaciones. Es nuestro deber como ciudadanos y como cristianos promover públicamente el desarrollo sostenible y testimoniar nuevos estilos de vida responsables con la Creación. Cualquier amenaza contra nuestra frágil casa planetaria es un peligro contra la red de la vida a la que estamos íntimamente vinculados.





ASÍ VA EL MUNDO:

La expectativa de vida en Somalia es de apenas 45 años y una cuarta parte de los niños muere antes de cumplir los cinco. Las guerras internas han desplazado ya a más de 300.000 personas y ha provocado cerca de 10.000 muertes sólo el año pasado. La crisis humanitaria afecta ya a dos millones de personas. La falta de un gobierno estable en Somalia, donde es más fácil comprar armas que un kilo de arroz, facilita a la flota internacional faenar en caladeros vírgenes sin negociación previa. En sus aguas se vierten productos tóxicos prohibidos en el mundo próspero. Se pesca mucho y gratis, aunque a veces, puede salir muy caro.





Evangelio en la calle:

Navidad en tiempos de crisis

Hay un texto poco conocido de la liturgia de Navidad que se lee en la Misa de Gallo como segunda lectura (Carta a Tito, 2, 11-14).

El texto presenta, en primer lugar, de manera escueta pero solemne, el misterio de la Navidad: «Ha aparecido la gracia de Dios que trae la salvación para todos los hombres». Navidad es gracia, presencia y salvación sin fronteras ni cortapisas de ninguna clase.

A continuación plantea el camino a seguir: «Enseñándonos a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa…».

Una forma de celebrar la Navidad para todos los tiempos pero especialmente para los tiempos de crisis. Lleva consigo, al igual que las promesas del Bautismo, unas renuncias y unas afirmaciones.

¿Cuáles son esas renuncias?

La Navidad del consumo tan perfectamente instalada en nuestro sistema de vida. Éstos son hoy los deseos mundanos.

¿Cuáles son las afirmaciones?

Según el texto de Pablo: llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa. ¡Qué palabras tan actuales y propias para estos tiempos de crisis! La Navidad es la fiesta de la austeridad vivificadora, de la integridad total de vida y de la espiritualidad encarnada.

Hace mucho, mucho tiempo veía un montaje que se titulaba: ¿Quién mató la Navidad? Pero también desde hace tiempo estoy viendo gente honrada que muestra con su vida la verdadera Navidad.

¿A qué Navidad nos apuntamos?

Antonio Hernández-Carrillo

Consiliario de la HOAC de Granada




N.O. 1493: HUMANISMO Y NUEVA LEY DE EXTRANJERÍA


Editorial de Noticias Obreras
Núm. 1.493 [1-12-09 / 15-12-09]

HUMANISMO Y NUEVA LEY DE EXTRANJERÍA

http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/1%20diciembre/editorial.pdf

«Para nosotros no hay extranjeros,
somos hermanos, tenemos
un mismo Padre»



Necesitábamos mano de obra y nos llegaron personas, ahora no sabemos qué hacer con ellas y, cómo no lo sabemos, hacemos y cambiamos leyes de extranjería (ver en este mismo número «Noticias de la HOAC», páginas 42 a 43) con la vaga ilusión de confundir ley con justicia y convencer, y convencernos, de que actuamos con justicia mientras nos envilecemos.


En el peregrinar del género humano por la historia se presentan ocasiones que son momentos privilegiados para retomar el rumbo de la paz y la justicia. Una de esas ocasiones es la llegada de inmigrantes. La imagen de multitud de personas –mujeres, niños, bebés, jóvenes, adultos…– llegando en patera a nuestras costas, o dejándose la vida en el intento, nos está brindando la ocasión para retomar nuestra propia existencia y caer en la cuenta de que la raíz de la mayor parte de los sufrimientos que nos aquejan, aunque éstos no sean de índole económica, es la misma que está en el origen de este éxodo masivo que se cuela en nuestros barrios, calles y plazas.


A mediados del siglo XIX la diferencia entre países ricos y pobres era de 4 a 1. A principios del siglo XX aumentó hasta 10 a 1. Por los años sesenta, la diferencia era de 30 a 1. Y a finales del siglo XX, hace sólo unos años, la diferencia era de 74 a 1. En poco más de 150 años la diferencia entre pobres y ricos se ha multiplicado por 20. ¿Podemos extrañarnos de que se jueguen la vida por llegar a nuestras costas?


Nosotros estamos en el otro lado; somos, por así decirlo, los «beneficiarios» de este crecimiento de la desigualdad. ¿Somos más felices? ¿Nos sentimos más seguros ante el futuro? ¿Creemos que nuestros hijos van a tener más facilidades que nosotros para encauzar sus vidas? Muchos vivimos entre la precariedad y el desempleo, y en algunos estudios que hemos hecho las respuestas a estas preguntas han sido negativas. Tenemos más cosas, pero no somos más felices ni estamos más seguros ni nuestros hijos lo tienen más fácil. ¿Entonces?


Nos movemos en una terrible paradoja: la humanidad está clamando por hacer posible otro mundo, pero las decisiones que tomamos son para mantener éste. El modelo de desarrollo que hemos tenido ha empobrecido a los pobres, nos ha encadenado a la producción y al consumo, ha destruido el planeta, tiene en guerra a medio mundo y nos ha deshumanizado a todos; pero en lugar de crear las condiciones para fundirnos en un abrazo con estos hermanos nuestros, hacemos leyes de extranjería que les humillan y deshumanizan a ellos y a nosotros.


La Iglesia somos católica, universal, llamados a formar una sola familia con todo el género humano. Para nosotros no hay extranjeros, somos hermanos, tenemos un mismo Padre, no podemos darles la espalda sin perder nuestra vida, porque «sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos» (1ªJn 3,14). Pero, el reconocimiento de que «cada persona goza de derechos fundamentales, no como de un beneficio concedido por una cierta clase social o por el Estado, sino como una prerrogativa propia por ser persona» no es exclusivamente católico, está en la base de todos los humanismos. Pues bien, si esto es así, Juan Pablo II, comentando este razonamiento de Juan XXIII, en el mensaje por la paz del año 2003 continua diciendo «por consiguiente, la sociedad tiene que adecuar sus estructuras a esta premisa».


En consecuencia, el gobierno socialista y el Parlamento tienen la obligación ética y moral de adecuar nuestras leyes para defender los derechos fundamentales de nuestros hermanos inmigrantes, y haciéndolo defienden también los nuestros.


EDITORIAL
Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Núm. 1.493 [1-12-09 / 15-12-09] pág. 5

http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/1%20diciembre/editorial.pdf


OTROS TEMAS DE INTERÉS PUBLICADOS EN ESTE NÚMERO:


Laboral: El trabajo a turnos: «Ruptura de la concepción del ser humano como ser social», por Clara Llorens. (“Por Experiencia, núm. 46). El trabajo a turnos prioriza las exigencias de las empresas e ignoran las necesidades biológicas y sociales de los seres humanos, lo que ocasiona graves perjuicios.


Opinión: A propósito de la Gripe A: «¿Qué enferma a nuestra sociedad?», por Mª José Rodríguez Moreno (de la HOAC de Granada). Que reflexiona, al calor de la apabullante información sobre la Gripe A, de las otras epidemias sociales de las que apenas se habla.


Tema de la quincena: «Crisis financiera, crisis de decencia y Doctrina Social de la Iglesia», por José Luis Segovia Bernabé (del Instituto Superior de Pastoral de Madrid). Que nos hace un juicio de la actual crisis económico-financiera a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia y presenta sus exigencias en materia ética para los cristianos.


Entrevista: A Peru Sasia, Fiare: «Perseguimos poner la intermediación bancaria al servicio de la justicia», por José Luis Palacios. Peru Sasiá, del Proyecto de Banca Ética y Ciudadana Fiare, explica el papel que las finanzas alternativas pueden jugar en la construcción de un mundo mejor.


Experiencia: Testimonio de un cristiano obrero: «Dios, profesión y vocación», por Nicasio Corpas (Miembro de la HOAC de la Diócesis de Getafe. Trabaja en EADS-Airbus España y vive en Parla). Nicasio Corpa relata la experiencia vital que le ha llevado del Pozo del Tío Raimundo en Madrid hasta su Equipo de la HOAC, en Parla, dentro de la Diócesis de Getafe.






martes, 1 de diciembre de 2009

ANTE LA NUEVA LEY DE EXTRANJERÍA


Fuente: HOAC

I. Otra reforma

La Ley de Extranjería en España ha sido la más inestable y cambiada en los últimos diez años, al vaivén de los distintos gobiernos y de las situaciones económicas y sociales de cada momento.


En Diciembre de 2008 el Gobierno presenta el primer borrador de una nueva reforma y pide los preceptivos informes. Éstos son, en general, negativos.


A finales de Junio de 2009 envía al Parlamento el segundo borrador, que se tramita por vía de urgencia (en 2010 vamos a presidir la Unión Europea...). Tras el rechazo de las enmiendas a la totalidad y el debate de las enmiendas parciales, el Pleno del Congreso aprueba la reforma el 26 de Octubre.


El 29 de Octubre entra la tercera redacción en el Senado. Antes del 31 de Diciembre la Ley reformada tiene que estar aprobada.


En los primeros meses de 2010 se redactará y aprobará el nuevo Reglamento de aplicación de la Ley: se está trabajando ya en él. Es tan importante el Reglamento como la Ley, porque concreta cómo aplicarla.


● ¿Tiene algo de positiva?

— Sí. Recoge lo mandado en algunas sentencias del Tribunal Constitucional: en concreto, se reconocen los derechos de manifestación, reunión, sindicación, huelga y asociación de todas las personas extranjeras, independientemente de su situación legal.

— Concede automáticamente el permiso de trabajo a las personas reagrupadas.

— Permite la supervisión de ONGs en los Centros de Internamiento.

— Y hay algunos avances más sobre la Ley anterior.


II. ¿En qué se retrocede?

En mucho. Con la disculpa de recoger lo dicho por el Tribunal Constitucional y por algunas normativas europeas, se ha aprovechado para recortar seriamente el ejercicio de bastantes derechos.


• Empadronamiento

El primer borrador sólo lo permitía a los residentes legales; de momento se ha modificado y se permite también a personas sin permiso de residencia (como está ahora). ¡Ojo! El empadrona­miento es la puerta de entrada a servicios sanitarios, sociales, educativos...


• Educación

Para las personas «sin papeles» se limita a la enseñanza obligatoria: de 6 a 16 años. Un niño en situación legal irregular no podrá matricularse en educación infantil, o luego en bachillerato. Esto va contra una sentencia expresa del Tribunal Constitucional, que el texto de la reforma no ha querido recoger. Además, para renovar la autorización de residencia, un inmigrante debe acreditar la escolarización de sus hijos menores.


• Vivienda

Un inmigrante no podrá acceder a los sistemas públicos de ayuda a la vivienda hasta que no lleve cinco años de residencia legal en España. Con lo cual, estas políticas públicas dejan de luchar en la erradicación de la infravivienda con un sector importante de población.


• Asistencia sanitaria y prestaciones sociales básicas

Tal y como está ahora la tramitación, la asistencia sanitaria queda garantizada con el empadronamiento. Pero no así las prestaciones sociales básicas, que no se reconocen para las personas en situación administrativa irregular; esto dificulta claramente la integración.


• Justicia gratuita

Para solicitar la justicia gratuita en caso de falta de recursos, se ponen condiciones más gravosas a los extranjeros que a los españoles; se quiebra el principio de igualdad de trato.


• Reagrupación familiar

Se dificulta la de los ascendientes (padres): han de ser mayores de 65 años como norma, y sólo se puede pedir cuando el solicitante resida legalmente en España desde hace más de 5 años.


• Centros de internamiento

Se amplía de 40 a 60 días el plazo máximo de internamiento. En la práctica, estos centros son peores que las cárceles, «limbos jurídicos»: se detiene a una persona que no ha cometido un delito, sino una irregularidad administrativa.


• Sanciones

Un inmigrante que pro­mueve la permanencia irregular de otro inmigrante será sancionado con multas de 500 a 100.000 € (por ejemplo, por tener empadronado a alguien que no está domiciliado en su vivienda).


• Víctimas de malos tratos

Cuando una inmigrante irregular denuncia malos tratos, se le incoa expediente de expulsión, que se ejecutará si no se consigue probar la denuncia.



III. ¿Qué hay detrás de todo esto?

• Una mirada miope y oportunista.

— Se quiere regular la inmigración en función de este momento de crisis laboral. Y dentro de dos años... ¿tendremos que volver a cambiar la Ley? Ahora no era el momento de hacer esta reforma.


• Una mirada egoísta y mercantilista.

— Antes necesitábamos trabajadores; ahora, nos so-bran personas.

— Antes necesitábamos mano de obra no cualificada; ahora queremos especialistas.


• Un recorte evidente de derechos.

— En los más básicos (educación, viviendas, ayudas sociales, justicia...) y con los más vulnerables (los «sin papeles»).

— Con lo cual, se con­vierten los derechos en «pri­vilegios» para unos cuantos.

— Y se dificulta claramente la integración.


• Una visión que perjudica la imagen de los inmigrantes.

— Con el incremento de sanciones y el alargamiento de la retención, se potencia la identificación entre inmigración y delincuencia.

— El mensaje claro, aunque no explícito, es:

1.- Nos sobran inmigrantes: que se vaya unos cuantos (incen­tivos al retorno) y que no vengan más (salvo inmigrantes cualificados con tarjeta azul).


2. El inmigrante cada vez lo va a tener más difícil para ser «uno de los nuestros».


—En definitiva, se utiliza al inmigrante como chivo expiatorio en tiempo de crisis.


«En cuanto a la respuesta de las administraciones públicas, las leyes de extranjería son, por regla general, restrictivas, a la defensiva y tendentes a priorizar los llamados ‘intereses na­cionales’, como la demanda interna de mano de obra, la llamada ‘seguridad nacional’... El trabajador extranjero puede convertirse en factor de equilibrio, en ‘colchón de la economía’ o en ‘ejército de reserva para la economía sumergida’ del país receptor, sometido a los vaivenes del mercado de trabajo».

(Conferencia Episcopal Española, La Iglesia en España y los inmigrantes, 2007, pág.18).



IV. ¿Estamos a tiempo de hacer algo?

Realmente, la reforma de la Ley está a punto de ser aprobada. Gracias a la presión de las organizaciones sociales (entre ellas hay que destacar la gran labor que está realizando Cáritas), se han introducido algunas mejoras, pocas. Y de nuevo hay que seguir presionando, proponiendo y denunciando a la hora de redactar el nuevo Reglamento de esta Ley. Pero además podemos...


1.- Informarnos e informar de lo que se está tramitando. Porque, curiosamente, hay «apagón informativo». No interesa que se hable de esto, no sale mucho en los medios de comunicación.


2.- Organizar o participar en movilizaciones que se están llevando a cabo en diversos puntos de la geografía española: manifestaciones, recogidas de firmas, envíos de correos electrónicos a los parlamentarios...


3.- Estar cerca de las víctimas, especialmente de los inmigrantes en situación irregular, porque realmente tienen motivos para el miedo y para permanecer en la «invisibilidad social».


4.- No callar cuando escuchemos en nuestros ambientes comentarios negativos o estereotipos acerca de los inmigrantes. Desgraciadamente, quienes están tramitando esta reforma de la Ley saben que mayoritariamente tienen la opinión pública a su favor.


5.- Participar en y promover iniciativas de integración social, laboral, vecinal... Manifestar con gestos y hechos que sí podemos ser iguales, que los derechos no “nos los dan” sino que los tenemos.

No podemos perder esta oportunidad para manifestar la inalienable dignidad de la persona, reivindicar la necesidad de un trabajo digno, apoyar el derecho a vivir en familia, denunciar el recorte de derechos, estar cerca de quienes peor lo pasan, reclamar unas leyes integradoras, contribuir entre todos a construir un mundo como Dios manda.