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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


martes, 20 de febrero de 2024

VIGILIA DE ORACIÓN Y EUCARISTÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS CON MOTIVO DEL «60º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL VENERABLE GUILLERMO ROVIROSA Y EL 40º ANIVERSARIO DE D. TOMÁS MALAGÓN»: Martes, 27 de febrero de 2024. A las 6:30 de la tarde. En CÁDIZ, Parroquia San Francisco Javier, Cl Avda. Del Guadalquivir, Nº 15 – Dpdo. (Barriada de La Paz)


Como cada 27 de febrero, fecha de los fallecimientos del Venerable Guillermo Rovirosa, primer militante e impulsor de la HOAC, y de D. Tomás Malagón, sacerdote clave en el desarrollo de este movimiento especializado de Acción Católica para la Pastoral Obrera, celebraremos en su recuerdo una:



VIGILIA DE ORACIÓN Y EUCARISTÍA
DE ACCIÓN DE GRACIAS

CON MOTIVO DEL «60º ANIVERSARIO DE
LA MUERTE DEL VENERABLE GUILLERMO ROVIROSA Y
EL 40º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE
D. TOMÁS MALAGÓN»


Queridos amigos y amigas:

Recibe un saludo muy cordial de la HOAC diocesana, que tiene el gusto de invitarle a la VIGILIA DE ORACIÓN Y EUCARISTÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS, con motivo del «60º Aniversario de la muerte de Guillermo Rovirosa y el 40º de la de D. Tomás Malagón»

Y que tendrá lugar (D.m.) el próximo:

DÍA: Martes, 27 de febrero de 2024.
LUGAR: CÁDIZ. Parroquia San Francisco Javier

Cl Avda. Del Guadalquivir, Nº 15 – Dpdo
(Barriada de La Paz)

Hora de comienzo: 6:30 de la tarde (18:30h.)
Y a las 7:00 de la tarde tendrá lugar
la celebración de la Eucaristía en Acción de Gracias.



Agradeciéndole su atención,
Reciba nuestro abrazo en Cristo obrero y pobre.

¡Asiste y participa con la HOAC!

LA COMISIÓN DIOCESANA DE LA HOAC
Diócesis de Cádiz y Ceuta







PENSAR Y AMAR, por José Antonio Hernández Guerrero




Pensar y amar.



A pesar de que todos tenemos abundantes y valiosos pensamientos sobre el amor, si examinamos nuestras experiencias, llegamos a la conclusión de que es fácil y es frecuente equivocarnos y, con la mejor intención, engañarnos a nosotros mismos. Quizás por eso los romanos representaron a Cupido, el dios del deseo amoroso, como un niño con alas, desnudo y con los ojos vendados. Efectivamente en el amor, por muchos años que cumplamos, siempre seguimos siendo unos niños que, a veces, somos incapaces de ver la realidad tal cual es.


De la misma manera que aceptamos que nuestros amores no siempre son razonados, deberíamos reconocer también que nuestras ideas -nuestras razones- a veces están generadas por impulsos afectivos y, por lo tanto, por intereses no siempre bien razonados. De manera consciente o inconsciente las personas, los comportamientos y los objetos que forman partes de nuestras vidas cotidianas nos afectan positiva o negativamente y, en consecuencia, orientan nuestras actitudes y estimulan las reacciones que adoptamos ante los hechos que presenciamos y ante las informaciones que procesamos. Si analizamos detenidamente nuestras reacciones, llegamos a la conclusión de que, al menos en cierta medida, mezclamos nuestros afectos, nuestros deseos y nuestros temores con las ideas, con las reflexiones y con los argumentos.


A veces nos resulta difícil aceptar que nuestras ideas, sobre todo las políticas, las religiosas y las sociales responden a nuestras experiencias, a los afectos que nos relacionan con los demás, con nosotros mismos y con el mundo. Creo que no exagero cuando afirmo que nuestras ideologías poseen unos contenidos más emotivos que racionales. La “racionalización” es un proceso posterior, más o menos acertado, para justificar nuestras opciones y para tranquilizar nuestras conciencias. Por eso, en mi opinión, es saludable que indaguemos y cuestionemos las reacciones afectivas que nos provocan las ideas y las palabras de los demás, con el fin de descubrir en qué medida las aceptamos o las rechazamos más que por sus valores reales, por los prejuicios alimentados por nuestros intereses personales, por quiénes y por cómo somos. Y es que, a veces, nuestras convicciones más profundas están determinadas por nuestros espejismos ventajosos y por la conveniencia o por la necesidad de engañarnos y de dejarnos engañar.



José Antonio Hernández Guerrero, reflexiona, semanalmente en nuestro “blog”, sobre las Claves del bienestar humano el sentido de la dignidad humana y el nuevo humanismo. Nos suele enviar, también una reseña semanal sobre libros de pensamiento cristiano, evangelización, catequesis y teología. Con la intención, de informar, de manera clara y sencilla, de temas y de pensamientos actuales, que gustosamente publicamos en nuestro “blog”.

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