HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO, CON MISERICORDIA.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


domingo, 26 de abril de 2009

ENTREGA DE FIRMAS CONTRA LA SINIESTRALIDAD LABORAL



El sábado 25 de abril, la HOAC de Andalucía, junto a familiares de víctimas de accidentes laborales, ha entregado más de 40.000 firmas contra la siniestralidad laboral en el Parlamento andaluz.



Queridos amigos y amigas:

Nos felicitamos todos y todas por el trabajo realizado y por el granito de arena que hayamos podido aportar para que cada vez haya menos familias que tengan que lamentar la pérdida de un ser querido por razones de su trabajo.

Tendremos que seguir aportando.

Os adjunto el comunicado leído en Sevilla en la Eucaristía, el 25 de abril de 2009.

Un abrazo. Andrés--

Andrés Sánchez Munzón

asmunzon@gmail.com




EL TRABAJO ES PARA LA VIDA. ¡NI UN MUERTO MÁS!
NO a la siniestralidad laboral



La salud laboral es cuestión de Justicia. De condiciones y ambientes de trabajo adecuados, donde se pueda desarrollar la actividad profesional con dignidad. Los mal llamados “accidentes” de trabajo se pueden evitar. Podrían desaparecer si se adoptaran siempre las medidas preventivas marcadas por nuestras leyes. Si se profundizara en una cultura real del trabajo saludable.

Durante el pasado año murieron en accidente laboral en Andalucía 171 personas, 2.020 resultaron graves y 154.262 leves. Casi una muerte cada dos días en nuestra Comunidad.


Ante esta realidad, invisible para nuestra sociedad, la Hermandad Obrera de Acción Católica, Iglesia de Jesucristo encarnada en el mundo obrero y del trabajo, queremos:

Solidarizarnos con los trabajadores muertos, con sus familias, porque el Evangelio nos lleva a ello: A mostrar nuestra cercanía, nuestra compasión, nuestra solidaridad… a tenerlos presentes siempre. En nuestras vidas, oraciones…


Hacer visible su drama porque…

Hoy disponemos de tecnología suficiente para mejorar las condiciones laborales y un marco legal avanzado para favorecer la prevención y educación en salud laboral. Es decir, vivimos en una sociedad moderna, con todas las condiciones para ser receptiva ante este problema.


Pero también sufrimos problemas como altas tasas de flexibilidad laboral e índices altísimos de externalización y subcontratación empresarial.


Y sobre todo, la persona sigue considerándose una herramienta más al servicio del beneficio económico.


Además, la crisis económica actual y las medidas que se pongan en marcha para afrontarla no pueden servir para degradar más las condiciones de vida y trabajo del mundo obrero. La precariedad y la flexibilidad del trabajo suponen poner en juego la vida y la salud de quien lo realiza y el futuro de sus familias. La lucha contra el desempleo no puede justificar un empleo a cualquier precio, porque la vida de un solo trabajador vale más que todo el oro del mundo.


La persona, imagen y semejanza de Dios, debe ser la medida de todo. También de la actividad económica y laboral. El valor del trabajo radica en quien lo realiza. No en productos, servicios o rentabilidades generadas. La Iglesia nos recuerda que:


    “la solidaridad nos ayuda a ver al ‘otro’ no como un instrumento cualquiera para explotar a poco coste su capacidad de trabajo y resistencia física, abandonándolo cuando ya no sirve, sino como un ‘semejante’ nuestro (…) para hacerlo partícipe, con nosotros, del banquete de la vida, al cual todos los hombres son igualmente invitados” (Sollicitudo rei sociales, n. 39)



Dios quiere que el trabajo sea para la vida, no al contrario. Por eso, las trabajadoras y trabajadores cristianos, debemos luchar por esa vida… por esa dignidad.


Por todo ello, en esta despedida de esta intensa jornada vivida, nos emplazamos a continuar nuestras acciones de denuncia y concienciación, a continuar nuestras concentraciones en nuestras diócesis cada vez que un obrero pierda su vida en el tajo o en el camino al mismo, a mostrar nuestra cercanía a las víctimas de los accidentes laborales y a sus familias, a seguir llamando a la puerta de las instituciones, públicas y privadas, jurídicas, empresariales, sindicales y políticas, a no quedarnos tranquilos mientras existan personas que por razón de su trabajo encuentran la muerte o pierden la salud.


Porque…


EL TRABAJO ES PARA LA VIDA ¡NI UN MUERTO MÁS!



Hermandad Obrera de Acción Católica de Andalucía

25 de abril de 2009




Nota: Las fotografias, han sido facilitada por la HOAC de Málaga.

Para ver más fotografías el siguiente enlace:







Comentario recibido de nuestro amigo:

manolo barco dijo...

Queridos amigos y amigas de la HOAC de Andalucía. He ido siguiendo las distintas etapas de vuestra acción contra siniestralidad laboral y me acordado de manera especial el día 26 de abril de todas la víctimas muertas y heridas en el trabajo. Hoy he podido ver el blog de la HOAC de Cádiz-Ceuta (desde donde os envío este pequeño comentario) y he vuelto a releer el comunicado final que habéis elaborado y "proclamado" y al que me uno denunciando esta "sangría" abierta en el mundo obrero y anunciando que es posible erradicar.

Por desgracia sigo viendo que hay víctimas humanas que tienen distintas categorías según las marque el dios-sistema y las firmen "sus sacerdotes", y "monaguillos" que no dejan de servir a dicho "dios". Son ellos los que a la sociedad les hace ver que unas víctimas valen más que otras y, entre "esas otras" están las víctimas del mundo obrero, entre otros colectivos más. La lógica del sistema es aplastante y tremendamente "coherente" con su diabólico dinamismo: Si el principio de donde parte es de conseguir el mayor beneficio a costa de de todo, si el trabajo humano lo ha convertido en mero instrumento para conseguir tal beneficio y si al hacer eso la misma persona, el trabajador y la trabajadora, es considerada por lo tanto como un instrumento más... no deja de ser una violación más de la dignidad de la persona humana. Por desgracia ese "dios-sistema" tiene un apetito desordenado de víctimas y necesita de su sangre para intentar saciar su deseo de dominio, de poder, de control, de sometimiento de todo y de TODOS.

Es la gran idolatría de estos tiempos ante la cual los creyentes no nos podemos quedar con los brazos cruzados. Desde los orígenes de nuestra fe, este fue uno de los tres pecados que más molestaban al Dios Misericordioso: Abandono de Dios, la Idolatría y la inhumanidad. Una trilogía que va profundamente unida: Primero se abandona a Dios (al Amor), después la Idolatría y todo lleva consigo la Inhumanidad. Así, este "dios-sistema de hoy tiene su origen en el viejo Adán. Es tan viejo y caduco como el egoísmo, el odio y el individualismo. A lo largo de la historia se ha ido encarnando de distintas maneras -con visos engañosos de progresismo-, pero no deja de encarnar la figura del "becerro de oro" (becerro, sí) y de Nabucodonosor: representado con una cabeza y cuerpo de oro, plata, etc. pero CON LOS PIES DE BARRO. ¿Cómo acertar a socavar esos pies de barro? De oro, de plata... no entendemos mucho en el mundo obrero ni entienden los más empobrecidos, pero de barro, sí; de barro si entendemos. Fuimos creados de arcilla, pero modelados por el Gran Artesano que es Dios, y nos infundió su Espíritu. El sistema no lo ha creado Dios, no lo ha moldeado Dios, no tiene su Espíritu, sino el del ángel-caído; tiene el espíritu diabólico. Jesús lavó los pies a los discípulos y nos sigue lavando a todos nosotros. Y sus seguidores hemos de lavarnos los unos a los otros. Pero los pies del sistema no podemos ni debemos lavarlos (a no ser que seamos sus "sacerdotes" o "tira-Levitas". Esos pies hay que destruirlos y...

Los profetas, todos, no se cansaban de denunciar esas figuras (esos "figurines" que oprimían, vejaban, destruían, explotaban; iban contra Dios y contra el pueblo, contra la humanidad. Hoy nos toca a nosotros. Vuestro gesto, vuestra acción, a la que nos unimos desde distintos lugares y nuestro compromiso, que -aunque callado y sencillo a veces, pero constante, gratuito, lleno de solidaridad y amor...todo eso, no deja de ser un estar en continuidad con toda esa nube de testigos-profetas que nos han precedido. La Resurrección de Cristo nos atrae y nos llama a transparentar a Jesús que resucitó pero quiso que su cuerpo glorificado siguiera llevando para siempre las llagas en sus manos, pies y costado: Es decir, su cuerpo glorificado sigue para siempre tatuado con los crucificados del mundo (pero ya en el Cuerpo Resucitado). Por eso, todo gesto, toda acción, todo lo que hagamos en esa línea de compromiso y testimonio suyo, tiene un valor eterno. NABUCODONOR, CAERÁ históricamente porque en Cristo ya ha sido vencido.

Bueno, vaya rollo... y yo que pensaba simplemente en felicitaros y gracias las gracias por vuestro testimonio... en fin, esto ahí queda.

Un fuerte abrazo. Sigamos adelante.


Manolo Barco


4 de mayo de 2009 13:07