HOA DIOCESANA DE CÁDIZ Y CEUTA

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UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO, CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


sábado, 27 de marzo de 2010

Vía Crucis del Paro


“¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?”
(La saeta)
Antonio Machado


I. El paro sacrifica al trabajador

¡Ayúdale a salvarse!
Quien diga que Dios ha muerto
que salga a la luz y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto.

Ya no es su sitio el desierto
ni en la montaña se esconde;
decid, si preguntan dónde,
que Dios está -sin mortaja-
en donde un hombre trabaja
y un corazón le responde.
(Liturgia de la Horas)

Este Vía-Crucis, este Camino de la Cruz puede ser un “trabajo” para promover la responsabilidad de todos frente a todas las clases de parados.

Es una reflexión, con cierta hondura, en el calvario de cada parado. Y un rayo de luz, desde el seguimiento de Cristo, para ayudar, como cirineos, a levantar la cruz de los parados.

No recoge todo el misterio de la redención ni tampoco pretende reducirla exclusivamente a la cuestión del trabajo. Pretende, eso sí, sentir y aliviar la Pasión de Cristo en la parte que se lleva el sufrimiento colectivo del paro para servir a su “redención”.

Y esto sencillamente para ser fieles a Jesús, nuestro único Señor, que nos juzgará conforme a su palabra: Lo que hicisteis con mis hermanos, a Mí me lo hicisteis”.

El trabajo es para la Organización Internacional del Trabajo, un aspecto definitorio de la existencia humana; es vital para el ejercicio de opciones personales, para el bienestar de la familia y la estabilidad de la sociedad.

El trabajo es el cristal por el que hay que ver la economía de un país, no el capital, aunque de ordinario se hace al revés.

El paro crucifica al trabajador
¡Ayúdale a salvarse!
CÁRITAS-ANDALUCÍA



LA SAETA

¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!
Antonio Machado





II El Parado Jornalero

Jesús de Galilea, que compartías
con los campesinos
el sudor de la siembra
y el gozo de la cosecha,
escúchanos:
queremos labrar el campo
que es lo nuestro;
queremos trabajar
nuestra tierra.

Cambia el corazón
de los que la retienen:
para que cambie nuestra suerte
y se reparta la abundancia
entre todos los hombres.


Largas fueron las horas bajo el sol. Interminables los campos. Dura la tarea…

Pero ahora son más interminables las horas…al sol de la pared pegados. Más inmensos los campos… porque están más vacíos. Y más dura la tarea de recorrer las puertas cerradas al trabajo. Más honda nuestra desesperanza, que día a día nuestra situación grava.

Ahora vendrán, seguro, las migajas del trabajo comunitario. Un trabajo impersonal e improductivo que va frustrando nuestras ansias. Y se hace tan común a nuestras tierras, que decir jornalero ya equivale a decir: profesión: del paro.

Hasta el extremo de que es más el tiempo que pasamos en las luchas defendiendo nuestros derechos de parados, que el de hacer reivindicaciones en los campos.

Y aún tenemos la humorada de hacer huelgas de hambre en nuestra hambre continua e inacabada.

Porque pensamos que, si somos jornaleros de la tierra, la tierra deberá alimentar antes a los que con las manos la trabajan que aquellos que la ley llama dueños porque a veces la recorren sobre ruedas.


El paro crucifica al trabajador
¡Ayúdale a salvarse!

CÁRITAS-ANDALUCÍA




III. Temporeros en los hoteles

Servidor, Jesús,
Tú que no viniste
a ser servido,
sino a servir,
asístenos en nuestra defensa:
queremos servir el año entero
en un trabajo honrado y fiel,
útil al progreso,
bienestar y descanso de todos,
en primer lugar de los últimos,
que más lo necesitan.

Cuando todos descansan yo trabajo.
Un servicio esmerado…
una atención al cliente…
un detalle agradable y mecánico…
una fría y humillante moneda
otorgada en un gesto vacío…

Somos los de detrás de la barra,
detrás de la bandeja,
detrás ¡hasta del gato!…
Siempre detrás, nunca delante…

Cuando todos trabajan, yo no descanso.
Que no es descansar estar parado,
Simplemente voy enderezando la molida cintura,
tal vez doblada de tanto rendir pleitesía.

Después a esperar “colgado” en el armario de los parados,
temporeros a subvención de desempleo.
Somos especializados en nada. Somos adaptados a todo.

La más elemental justicia social dice que mientras el déficit de trabajo subsista, estamos lejos de alcanzar la meta de la justicia social. El trabajo es para la Organización Internacional del Trabajo, un aspecto definitorio de la existencia humana.

El trabajo es el cristal por el que hay que ver la economía de un país, no el capital, aunque de ordinario se hace al revés.

El paro crucifica al trabajador
¡Ayúdale a salvarse!

CÁRITAS-ANDALUCÍA



IV. El que pasa al desempleo

Jesús Nazareno, hijo del carpintero y trabajador fijo en la empresa del Reino de Dios:

Tú ofreciste trabajo a los ociosos y pagaste a los últimos igual que a los primeros.

Líbranos de la justificación de la crisis a quienes sólo
pedimos ganarnos el pan con el esfuerzo de cada día.
Desde ahora, a pasar angustias contra reloj…
El reloj de los meses que pasan acortando el plazo de la subvención…
Y después ¿qué?

Siempre trabajé responsablemente. Yo no dirigí los errores que llevaron a la crisis…
Tampoco provoqué la coyuntura que dicen… Ni dilapidé los recursos de los tiempos buenos
¿Por qué entonces yo me tengo que ir, y ellos se quedan?
Yo no quiero desempleo sino trabajo. Quiero invertir mi tiempo en la creatividad del trabajo
y aportar mi lucha a la lucha común. Quiero que la sociedad me pague
por los servicios que aporto, no por estar parado.
No queremos estar ociosos todo el tiempo, sino tener tiempo para el ocio.
Y para la cultura, y para el trabajo…

El Concilio Vaticano II en la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual dice hablando de la dignidad de la persona humana: creyentes y no creyentes están de acuerdo en que "todos los bienes de la tierra deben ordenarse en función del hombre-mujer, centro y cima de todos ellos"...

Más adelante hablando de la promoción del bien común menciona el derecho al trabajo, del que habla ampliamente en estos términos:"El trabajo que se ejerce en la producción y en el comercio o en los servicios es muy superior a los restantes elementos de la vida económica, pues estos últimos no tienen otro papel que el de instrumentos.

Pues el trabajo humano, autónomo o dirigido procede inmediatamente de la persona, la cual marca con su impronta la materia sobre la que trabaja y la somete a su voluntad. Es para el trabajador y para su familia el medio ordinario de subsistencia"...(GS 12; 67).

El Papa Juan XXIII en la encíclica Mater et Magistra dice también refiriéndose al trabajo:"de ninguna manera puede considerarse como una mercancía cualquiera, porque procede directamente de la persona humana. Para la gran mayoría de los hombres, el trabajo es la única fuente de su decoroso sustento. Por eso no puede determinar su retribución la mera práctica del mercado, sino que han de fijarla las leyes de la justicia y de la equidad; en caso contrario, la justicia quedaría lesionada por completo en los contratos de trabajo, aun cuando éstos se hubiesen estipulado libremente por ambas partes(MM. 18).

Lástima que los que anunciamos la doctrina de la Iglesia no insistamos por activa y por pasiva en estos temas tan fundamentales para la vida de los hombres-mujeres. Posiblemente no existirían tantas crisis de trabajo ni de economía.

El paro crucifica al trabajador
¡Ayúdale a salvarse!

CÁRITAS-ANDALUCÍA




V. Profesores en paro

Jesús, Maestro bueno, líbrame de la injusticia
que tiene prisionera a la verdad.
Tu palabra es verdad.

Guíanos a enseñar a todo el que no sabe.
Que para la verdad no hay paro, sobra trabajo.
Me siento un pozo lleno en medio de una tierra seca.
Una tierra fértil que necesita la lluvia para que fructifique la vida humana.

Nuestro poco está lleno, pero ahora nos niegan los canales para derramar el agua.
Y somos miles los que, impotentes, contemplamos el ansia de saber
que corre por el pueblo: la sed inapagada en tanto tiempo.
Y si recibimos la vocación de la enseñanza,
quedaríamos frustrados si nos “lanzan” a otro trabajo.
Y el pueblo, destinatario de nuestra cultura, seguiría encadenado a la ignorancia.

Somos miles los que queremos enseñar y no podemos.
Y millones los que necesitan aprender y les niegan los maestros.
Por eso, en buena lógica, esto no tiene explicación.
¿Es que habrá otra lógica?

O a algunos no interesa que todo el pueblo aprenda la verdad,
escuela de libertad, o porque la enseñanza no tiene una inmediata
rentabilidad económica, no se la aprecia su promoción humana.
El caso es que la sabiduría continúa siendo privilegio de unos pocos,
y la ignorancia, patrimonio de los más.

Y la cultura, necesaria como el pan de cada día,
no se reparte entre los hambrientos de ella.
Y hasta se echa a perder cuando se le tapa el respiro del aire del pueblo.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía



Doctrina social de la Iglesia

Ante la crítica de que la Iglesia se limitara a predicar resignación a los pobres y a los ricos generosidad, León XIII no vaciló en proclamar y defender abiertamente los sagrados derechos de los trabajadores (RN 16).

Con relación al trabajo dice que éste de ninguna manera puede considerarse como una mercancía cualquiera, porque procede directamente de la persona humana. Para la gran mayoría de los hombres, el trabajo es la única fuente de su decoroso sustento. Por esto no puede determinar su retribución la mera práctica del mercado, sino que han de fijarla las leyes de la justicia y de la equidad (RN 18).

CÁRITAS-ANDALUCÍA




VI. Médicos que no ejercen

Señor Jesús, médico del mundo, con tus heridas hemos sido sanados.
Tú curaste las enfermedades y dolencias de tu pueblo y dijiste que
no necesitaban médico los sanos sino los enfermos.

Sana la podredumbre de esta sociedad y ayúdanos a poder tender la mano a todos
los postrados en el dolor, a levantarlos cuidadosamente uno a uno, para que anden.
No hay mayor frustración que la de tener los conocimientos que
pueden aliviar dolores en el hombre y estar impedidos de poder hacerlo.

Porque puede esperar un barco, un árbol, una máquina o una carretera.
Pero el hombre que sufre, los hombres que mueren por el dolor y la enfermedad…
¡esos no esperan!

Hay profesiones que son rentables por el beneficio que generan.
Nosotros deberíamos ser rentables por los sufrimientos que aliviamos.
No entendemos que haya médicos que no ejercen por falta de dinero.

Y que sea el dinero el que permita ejercer en exclusiva y para pocos
distinguidos clientes, que pueden permitirse el lujo de pagar las atenciones.
O que sea el dinero lo que incita al pluriempleo.

Mientras haya dolor y sufrimiento no puede haber espera.
El dolor en las colas del seguro, el dolor en los núcleos rurales abandonados,
el sufrimiento desatendido de tantos hombres y en tantos sitios.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


¿No es verdad que si el gobierno de español, en lugar de expulsar a Antonio Machado de España se hubiera postrado ante su lamento profético, no hubiera ocurrido el desastre que ocurrió?

¿Y que si los gobiernos autonómicos actuales hubieran prestado más atención a su lamento por la situación del mundo gitano, éste hubiera evolucionado más y recuperado toda su dignidad? Nunca es tarde para intentarlo en Andalucía y en todas partes donde ellos se encuentren.

CÁRITAS-ANDALUCÍA




VII. Mujeres sin trabajo

Un hombre sin trabajo es un parado. La mujer que no trabaja es “sus labores”.
Decir “sus labores” es la negación a la labor conjunta, a la labor de todos.
Es la tarea que nos asignan al querernos negar otras tareas.

Así, unidas a las que ahora también pierden su trabajo,
formamos la inmensa legión de casi media humanidad parada,
de casi media humanidad que no produce, de casi media humanidad atada a “sus labores”.

Alegres aceptamos las tareas cuando nos llegan y no rechazamos aquellas que la mujer,
como mujer, tendrá que desempeñar siempre en el seno de la humanidad.

Pero no aceptaremos la rutina de quienes por conservar privilegios,
nos asignan tareas que impiden nuestra colaboración, anulan nuestra creatividad
y quieren hacer de nuestra vida una frustración inacabada.

Hoy la sociedad puede, si quiere, terminar con
los pretextos que originan nuestra discriminación.

Y facilitar los medios para poder ir incorporándonos
al trabajo, que contribuirá a nuestra liberación.

El paro crucifica al trabajador
¡Ayúdale a salvarse!

Cáritas-Andalucía


Creo que los que participan en la tertulia son mayoritariamente hombres, en la lectura del artículo del día no lo sé, por causa de la utilización de los seudónimos. Pero hoy deberíais entablar un diálogo entre ambos sexos relacionado con lo que se comenta.

Por ejemplo el trabajo en casa,
la capacidad de cada uno de los dos para ciertos trabajos,
para el estudio, (¿es la mujer superior al hombre
o es más estudiosa?...)

¿Es verdad que está quitando puestos de trabajo al hombre?

También se dice que es la labradora de los
sentimientos del hombre, que es menos violenta.

¿La violencia de género confirma eso?

Ortega defendía a la mujer en estos términos:

La vanidad de la mujer es más ostentosa que la del hombre,
pero no suele afectar a su realidad íntima.

La vanidad del varón, menos ostentosa es más profunda
La mujer tiene un exterior teatral y una intimidad recatada; en el hombre es la intimidad lo teatral. La mujer va al teatro, el hombre lo lleva dentro y es el empresario de su propia vida.

PD. Obama marca el empleo como "objetivo número uno en 2010

CÁRITAS-ANDALUCÍA




VIII. Técnicos sin empleo

“Jesús del Gran Poder” en el cielo y en la tierra.
Tú superaste las limitaciones de la materia, del espacio
y del tiempo para significar nuestra liberación total.

Que absurdos intereses no nos impidan emplear
la técnica para humanizar la tierra y
liberar indefinidamente a todo hombre
de las múltiples limitaciones materiales

Las carreteras, los puentes, los edificios, las máquinas,
desde las más simples hasta las más complicadas,
son fruto del esfuerzo del trabajo diario de los hombres.

Pero antes, son fruto del proyecto y del estudio realizado
por hombres preparados por la sociedad para
imaginar y diseñar tales proyectos de: los técnicos.

También nuestra preparación y cualificación técnica han sido
una inversión, fruto del esfuerzo de todos.

Y ahora, capacitados y sin empleo, nos sentimos como edificios vacíos
que se han levantado para no ser habitados, como carreteras cerradas al tráfico;
como máquinas que se oxidan sin que nadie las use.

Mientras, otras carreteras se saturan de tráfico,
otros edificios albergan multitudes…

Son los técnicos acaparadores de todos los proyectos,
que luego reparten las migajas y con migajas pagan…

Podríamos ser como instrumentos que faciliten el
trabajo del hombre, que hagan más amable su tarea.

Y sin embargo ahora cargamos con la cruz del paro también.

Un paro cualificado pero… paro y cruz también.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


Doctrina social de la Iglesia

Juan XXIII, considerando la encíclica Rerum Novarum de León XIII como la suma de la doctrina social de la Iglesia dice así:
"Por lo que toca al Estado, cuyo fin es proveer al bien común en el orden temporal, no puede en modo alguno permanecer al margen de las actividades económicas de los ciudadanos, sino que, por el contrario ha de intervenir a tiempo, primero, para que aquellos contribuyan a producir la abundancia de bienes materiales, cuyo uso es necesario"...y, segundo, para tutelar los derechos de todos los ciudadanos, sobre todo de los más débiles, los trabajadores, las mujeres y los niños. "Por otra parte, el Estado nunca puede eximirse de la responsabilidad que le incumbe de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores".

Juan XXIII, Mater et Magistra ("Rerum novarum", suma de la doctrina social católica).

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IX. Paro juvenil

Cristo viviente por los siglos,
queremos participar de tu eterna juventud,
proseguir tu desbordante creación.

No queremos resignarnos a enterrar nuestra energía vital.

Queremos amar, no con canciones,
sino construyendo un mundo de hermanos,
feliz para todos.

Acabo de cumplir dieciocho años
y ya quieren matarme la ilusión.

Dos años hace que espero,
buscando a las puertas del trabajo,
y dos años que dicen que espere,
que aún no hay un trabajo para mí.

No pensaba que nadie me tuviera que obligar a trabajar…

Pero mucho menos, que nadie me obligara a estar parado.

Parece que alguien tiene prisa en demostrar quién es aquí el amo.

Pero yo a ese alguien aún no le tengo miedo.

Yo no puedo renunciar a todo lo que veo.

Yo no puedo renunciar a todo lo que me ofrecen…

Y si no me lo dan me entra tentación de tomarlo.

Y tengo tanto tiempo libre, y tanta energía acumulada,
que lo más descabellado se me ocurre, y lo más temerario lo acometo.

Después los “bien pensantes” se escandalizan
de ver que crece la delincuencia juvenil.

No quieren reconocer que antes ha crecido
su ceguera para nuestros problemas,
su indiferencia ante nuestra angustia.

Si servimos para trabajar,
queremos trabajar para servir.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


Doctrina social de la Iglesia

Uso de los bienes materiales

El Papa Pío XI publica la encíclica Quadragésimo Anno al cumplirse los cuarenta años de la publicación de la Rerum Novarun de León XIII, en ella dice refiriéndose al uso de los bienes materiales lo siguiente: "el derecho de todo hombre a usar de los bienes materiales para su decoroso sustento tiene que ser estimado como superior a cualquier otro derecho de contenido económico, y, por consiguiente, superior también al derecho de propiedad privada". Es cierto que el derecho de propiedad privada sobre los bienes se basa en el propio derecho natural; pero, según el orden establecido por Dios, el derecho de propiedad privada no puede en modo alguno constituir un obstáculo para que sea satisfecha la indestructible exigencia de que los bienes creados por Dios para provecho de todos los hombres lleguen con equidad a todos, de acuerdo con los principios de la justicia y de la caridad.

(Ver Juan XXIII Mater et Magistra: El Radiomensaje de "La Solennìtà") (41)

¿Qué os sugiere este mensaje de los papas en este tiempo en que se está destruyendo tanto empleo?


¿No debería la Iglesia recordar estos mensajes papales para mover las conciencias de los que tienen posibilidades de crear empleo, aunque esto resulte ahora menos rentable que antes?


¿Sería viable la excomunión en estos casos que tantas vidas jóvenes y familias enteras se están destrozando por falta de trabajo?


¿No podían los Estados apropiarse de los bienes materiales de particulares, que están inactivos, es decir, que no se están aprovechando para ponerlos a producir en beneficio de la sociedad?


¿No sugiere esto la encíclica cuando dice "el derecho de todo hombre a usar de los bienes materiales para su decoroso sustento tiene que ser estimado como superior a cualquier otro derecho de contenido económico, y, por consiguiente, superior también al derecho de propiedad privada".?

CÁRITAS-ANDALUCÍA




X. Emigrante y parado

Cristo Jesús, amigo fiel
y camino de vida,
tú que te encarnarte
en un pueblo nómada y emigrante
conocedor del desarraigo,
solidarízate con nosotros,
peregrinos del trabajo.

Pues cuando no cabemos
en ninguna parte,
en todas necesitamos encontrarte.

Hace tiempo a alguien convino nuestra marcha
para disimular los números rojos del cupo de parados.

Ahora también aquí somos parados.

Con nuestro dinero se han montado muchos negocios…

Que somos la segunda entrada de divisas, dicen…

Sin embargo, después de tanto tiempo, si vuelvo,
lo único que tengo asegurado
es el mismo número en el cupo de parados.

Mal que les pese a los del disimulo, yo quiero volver.

Porque pienso que ya que no pudimos trabajar en lo que nos gusta,
nadie podrá impedirnos estar parados donde nos dé la gana.

Y aquí, entre los míos, ser uno más de los que
piensan, hablan, se organizan, luchan y esperan
lograr un mundo nuevo en justicia, en libertad, en paz.

Con pan y trabajo, salud y vivienda,
cultura y democracia sin rebajas, para todos.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


Doctrina social de la Iglesia

El Papa Juan XXIII en la encíclica Mater et Magistra sostiene que el derecho de la familia a emigrar, punto sobre el que sus predecesores Pío XII y Leon XIII advierten a los gobernantes de los países que permiten la emigración como a los que la reciben, que rechacen todo lo que disminuya o menoscabe la mutua confianza entre sus naciones. Si unos y otros ponen en práctica esta política, se seguirán necesariamente grandes beneficios para todos con el aumento de los bienes temporales y el progreso de la cultura humana (Mater et Magistra 45)

CÁRITAS-ANDALUCÍA




XI. Marginados del trabajo

“Cristo de la paciencia”, crucificado entre dos delincuentes.
Tú acogías a todos los marginados con el escándalo de
los que representaban la “buena sociedad” que los desechaba:

Acogías a borrachos, prostitutas, adúlteras, leprosos
y “endemoniados”, descreídos pecadores.

Todos ellos, al encontrarte, recuperaban su dignidad olvidada.

Formo parte de esa inmensa legión de marginados,
que la sociedad conoce por borrachos, vagabundos,
mendigos, locos, drogadictos, delincuentes…

Restos humanos.

Se nos considera tan poco que ni siquiera somos parados.

Siempre dice la gente: “No trabaja porque es un borracho”.

Nunca la gente dice: “Es un borracho porque está parado”.

Llevamos tanto tiempo así, que ya ni recordamos qué fue antes.

Y ahora es tanta la competencia que, si a los más aptos desechan
¿qué no harán con nosotros?

Detrás de cada marginado existe un hombre igual a los demás
y de la misma familia que los que viven y mueren.

Sólo que nosotros ya empezamos a morir en vida.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


Doctrina social de la Iglesia

En el campo social, dice la encíclica Mater et Magistra de Juan XXIII, se han desarrollado los seguros sociales; en las naciones económicamente más ricas; la previsión social ha cubierto todos los riesgos posibles de los ciudadanos; en los movimientos sindicales, se ha acentuado la conciencia de responsabilidad del obrero ante los problemas económicos y sociales más importantes... Pero simultáneamente el incremento económico y social experimentado por muchas naciones ha acentuado más los desequilibrios que existen entre la agricultura y la industria y los servicios generales; luego, entre zonas de diferente prosperidad económica en el interior de cada país, y, en el plano mundial, entre los países de distinto desarrollo económico (Mater et Magistra, núm. 48)

¿Qué podéis aportar, lectores, a esta situación que refleja el Vía Crucis del Paro publicado por Cáritas-Andalucía?


Posiblemente más de uno de vosotros lo estáis sufriendo ¿Cómo lo lleváis? ¿Qué os parece que se puede hacer a la luz de la doctrina social de la Iglesia que venimos siguiendo?


¿Creéis que la Iglesia está tomando alguna medida ante los empresarios para que hagan crecer los puestos de trabajo o se limita al auxilio social que presta Cáritas?


¿Puede solucionarlo el Gobierno? ¿Cómo? ¿Qué debe hacer?


CÁRITAS-ANDALUCÍA




XII. Parados por minusválidos

Jesucristo, Salvador:
Tú restableciste plenamente a muchos cojos, lisiados y ciegos
para que pudieran servir a la comunidad y dieran gloria a Dios.

Que esta sociedad reconozca nuestra entera dignidad
y nos posibilite prestar el servicio que podemos hacerle.

Todo parado es un hombre roto.

Yo estoy roto y descosido…

Pero yo no soy un inútil.

Y es que hay parados por la crisis, por la coyuntura, por el cierre…

Pero nosotros somos parados por la “merma”.

Pero no la que nos disminuye físicamente, sino la merma, aunque sea mínima,
que pueda sufrir la rentabilidad de quien nos contrate.

Durante mucho tiempo luché por superar mi pequeña tragedia.

La voluntad puso cota a la falta, y con el tiempo y la constancia
dominé al trabajo y logré ejecutarlo correctamente.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


Quadragesimo anno de Pío XI (A la libre concurrencia sucede la dictadura económica)

(105) Salta a los ojos de todos, en primer lugar, que en nuestro tiempo no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos, que la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos administran a su voluntad y arbitrio.

(106) Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad.

(107) Esta acumulación de poder y de recursos, nota característica de la economía contemporánea, es el fruto natural de la ilimitada libertad de los competidores, de la que han sobrevivido sólo los más poderosos, lo que con frecuencia es tanto como decir los más violentos y desprovistos de conciencia.

A la luz de esta valentía de Pío XI criticando los abusos del capitalismo

¿no creéis que se le debería exigir a la jerarquía eclesiástica esa misma actitud en lugar de la condescendencia que muestra con él?


¿No está la Iglesia en nuestro país, al menos, más cerca del capital que del trabajador? ¿No es este el mayor impedimento para el anuncio del Evangelio, que ha optado por los pobres?


¿No deberíamos los cristianos exigirle más fidelidad a la Iglesia en este sentido en lugar contentarse con las cáritas diocesanas?


CÁRITAS-ANDALUCÍA




XIII. El Pícaro del paro

“Cristo del perdón”, yo quisiera verme libre
de mi ruin egoísmo para unir mis fuerzas
con las del compañero,
Que, por treinta monedas más para mí,
no traicione la solidaridad con mis hermanos
y que busque antes, Señor la salvación de todos
que la salvación mía.

Dicen que soy un pícaro.

Yo quisiera hoy ser honrado
y deciros lo que pienso.

Y pienso que sí,
que soy un desvergonzado.

Que aprovecho la paga y el puesto
que sería de un compañero.

Que facilito el fraude que aprovecha
a empresarios desaprensivos.

Pero pienso que, en el fondo, en el fondo…
lo que soy es un infeliz.

Porque doy, con mi conducta,
motivos a aquellos que quieren culpar de
todos los males al obrero.

Porque, con sólo las migajas,
colaboro en ocultar
todo un sistema corrompido.

Porque hago que confundan
conmigo al compañero,
que, enfermo, a media paga
o en el mismo desempleo,
no le llega de verdad
la sal al agua y
se ayuda como puede.

Y sobre todo,
porque, (invirtiendo el refrán)
formamos entre todos un bosquecillo
que impide ver el “árbol”.

El árbol que se chupa las grandes pagas
de los que no son parados
pues nunca trabajaron.

De los que sólo en nómina figuraron
para figurar en las nóminas del desempleo,
estos no son pícaros, que son granujas.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!

Cáritas-Andalucía


Doctrina social de la Iglesia

El Papa León XIII en la Encíclica Rerum Novarum aboga porque todas las fuerzas sociales se alíen con la finalidad de mirar por la causa obrera de la mejor manera posible, y estima que a tal fin deben orientarse, con justicia y moderación, las mismas leyes y la autoridad del Estado.

El Papa Pío XI con motivo del 40 aniversario de la publicación de la Rerun Novarum dice lo siguiente: Es de suma importancia que el trabajo no se puede valorar justamente ni retribuir con equidad si no se tiene en cuenta su doble naturaleza, social e individual. Por consiguiente, a la hora de determinar la retribución del trabajo, la justicia exige que se consideren las necesidades de los propios trabajadores y sus respectivas familias, aunque también lo sean la situación de la empresa en que trabajan así como las exigencias del bien común económico. (Quadragesimo Anno, 33).

Esta preocupación la consideran estos Papas, así como Juan XXIII y Pablo VI, un deber prioritario de la Iglesia.


El paro sigue preocupando mucho a los ciudadanos ¿Creéis que la cifra próxima a los cinco millones es real o hay mucha picaresca en ello?


¿Hay mucho trabajo que se oculta para conseguir una subvención?


¿Son más responsables los grandes empresarios y las fusiones de empresas o el Gobierno?


¿Se observa también alguna anomalía entre los pequeños empresarios?


¿No se están aprovechando los políticos de la oposición de esta coyuntura para derribar al Gobierno? ¿Merecen su confianza los políticos que así proceden?


¿Se preocupa como es debido la Iglesia por el mundo obrero? ¿Creéis que tiene en cuenta las encíclicas papales mencionadas? ¿Debería tomar ella parte activa ante el Gobierno y la oposición?


CÁRITAS-ANDALUCÍA




XIV. Despedido a los cincuenta

“Jesús del Abandono”, Compañero de fatigas:
estamos cansados del trabajo y agobiados hasta el límite por el paro.

Acudimos a Ti, que puedes levantar nuestras cargas
y sacudir nuestro último yugo.

Que nuestras manos puedan seguir endureciéndose
por el trabajo hasta el final, para que el resentimiento
nunca nos endurezca el corazón.

¿Adónde voy yo ahora?

Los que piensan que todo se paga con dinero
creen que me han pagado mis derechos
con pagar sólo el despido. ¿Y los otros?

A mi edad uno ya viene de vuelta.

Y a la vuelta no es preciso abrir camino.

Ahora quieren que yo vuelva a abrirlo.

Con las manos cansadas, con el cuerpo marchito,
con el corazón para recuerdos, que no para proyectos de futuro.

Treinta años de trabajo responsable
no han sido suficientes
para avalar mis derechos.

Derecho a una estabilidad ya bien ganada y tranquila,

Derecho a verme liberado de la desazón de lo incierto.

Derecho a repasar tranquilamente los recuerdos.

Derecho a reclamar, no ya la riqueza creada, pero, al menos,
la que permita mantener mis anteriores derechos.

Un hombre en paro, joven, es romper un proyecto de futuro.

Un parado a mi edad, es un proyecto ejecutado, destruido.

El paro crucifica al trabajador
¡ayúdanos a salvarle!


Cáritas-Andalucía


Doctrina social de la Iglesia
(Consecuencias funestas)

(109) Pío XI Quadragesimo anno
Últimas consecuencias del espíritu individualista en economía son las que se están viendo y padeciendo: la libre concurrencia se ha destruido a sí misma: la dictadura económica se ha adueñado del mercado libre; por lo que al deseo del lucro ha sucedido la desenfrenada ambición de poderío; la economía toda se ha hecho horrendamente dura, cruel, atroz. A esto se añade los gravísimos daños que han surgido de la deplorable mezcla y confusión entre las atribuciones y cargas del Estado y las de la economía, entre los cuales daños, uno de los más graves se halla una cierta caída del prestigio del Estado, que, libre de todo interés de partes y atento exclusivamente al bien común y a la justicia, debería ocupar el elevado puesto de rector y supremo árbitro de las cosas, se hace, por el contrario, esclavo, entregado y vendido a la pasión y a las ambiciones humanas...

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El Trabajador

Jesucristo, muerto por nuestros pecados y
resucitado para nuestra salvación,
trabajador de nuestra redención:
ven en nuestra ayuda para liberarnos de la
represión del paro y de la opresión del trabajo.

El trabajo es un medio de realización del hombre.

Y sin embargo, también es el medio más común de explotación.

El trabajo expresa la capacidad creadora del hombre.

Y sin embargo, tal como hoy aún lo entendemos
se convierte en cruz lo que debiera ser corona.

Unos, porque ciegos, sólo miden el trabajo por su cuenta.

Otros, porque forzados por la situación sólo lo aceptamos
como medio de conseguir la supervivencia.

Y todos olvidamos, o nos fuerzan a olvidar,
lo más sublime del trabajo:
la autorrealización del hombre.

Por eso necesitamos la liberación de la servidumbre del trabajo
para pasar al Reino del servicio por el trabajo.

Y es que toda la humanidad, cada hombre y cada mujer,
goza de cualificación profesional, de vocación.

El Creador nos ha colocado a todos (y no manda a nadie al paro)
en su gran empresa para producir un mundo reflejo de su gloria

Y si la opresión frustó el proyecto divino.
JESUS, EL MESIAS, EL HOMBRE NUEVO, quita el pecado del mundo:
ANUNCIA LA BUENA NOTICIA A LOS POBRES,
LA LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS,
LA GRACIA DE DIOS A LOS PECADORES.

Y el trabajo que Dios quiere es éste:
que creamos en su Hijo Jesucristo,
Nuestro Hermano
y que en la tierra
se produzca la Comunidad,
amándonos como él nos amó.

El paro crucifica al trabajador
¡AYUDALE A SALVARSE!

Cáritas-Andalucía


Doctrina Social de la Iglesia

El sistema actual descansa principalmente sobre el capital y el trabajo, por lo que es necesario que se conozcan y lleven a la práctica los principios de la recta razón o filosofía social cristiana sobre ellos y su mutua coordinación. Para evitar los escollos tanto del individualismo como del colectivismo, debe sopesarse con toda equidad y rigor el doble carácter, esto es, individual y social, del capital o dominio y del trabajo. Las relaciones entre ambos deben ser reguladas conforme a las leyes de la más estricta justicia llamada conmutativa, con la ayuda de la caridad cristiana.

La libre concurrencia, contenida dentro de límites seguros y justos, y sobre todo la dictadura económica, deben estar imprescindiblemente sometidas de una manera eficaz a la autoridad pública en todas aquellas cosas que le competen. Las instituciones públicas deben conformar toda la sociedad humana a las exigencias del bien común, o sea, a la norma de la justicia social, con lo cual ese importantísimo sector de la vida social que es la economía no podrá menos de encuadrarse dentro de un orden recto y sano.
Pío XI, Encíclica Quadragesimo Anno, 110 (Remedios)

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Dirección de la fuente:
http://blogs.periodistadigital.com/franciscomargallo.php/2010/03/26/p267116#more267116


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