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lunes, 24 de febrero de 2014

IGLESIA POBRE CON LOS POBRES:
LOS SACERDOTES DE INTRAMUROS SE MOVILIZAN ANTE LOS EFECTOS DE LA CRISIS

Los sacerdotes de intramuros se movilizan ante los efectos de la crisis


Emiten un comunicado en el que denuncian la gravedad de la situación Anuncian diversas acciones durante la próxima Cuaresma y lanzan una serie de orientaciones para los fieles
P-M. DURIO CÁDIZ | ACTUALIZADO 22.02.2014 - 01:00
Los sacerdotes que ejercen su labor en templos y parroquias del casco histórico se han unido para alzar sus voces ante la gravedad de la situación económica y social que atraviesa la ciudad. En un gesto sin precedentes, han hecho público un comunicado en el que dicen sentirse "interpelados por la grave situación económica que se está viviendo en la ciudad" y en el que muestran su "honda preocupación la ver cómo se siente amenazada la vida de muchas personas y familias". "Denunciamos que progresivamente se ha ido instalando el paro y la precariedad laboral en nuestros barrios, con un aumento considerable de la pobreza y de la exclusión social", añaden.

El arcipreste de Cádiz Interior, Balbino Reguera, explicaba ayer que este comunicado surge tras conocer la realidad social del casco histórico y la labor que están realizando las nueve parroquias de esta zona de la ciudad, que están completamente saturadas y que a finales del pasado año 2013 atendían a través de las cáritas a más de ochocientas familias (según publicó este mismo periódico). "Teníamos que hacer algo, y hemos pensado que la Cuaresma es el momento ideal para ello", afirmaba ayer Reguera.

Efectivamente, en el comunicado denuncia situaciones "de mucho sufrimiento y de falta de esperanza en soluciones inmediatas o a largo plazo". "Lo más preocupante para todas estas familias es que no vislumbran medidas o acciones públicas o privadas que puedan alimentar su confianza en el futuro, mientras contemplan impotentes el escándalo de la corrupción, del fraude y de la mentira que nos rodea", añaden en el comunicado, donde aclaran que lo que pretenden es "hacer una lectura creyente y de fe de la realidad social y económica que nos ayude a caminar juntos y a sostenernos desde la fraternidad evangélica". "Intentamos que tomando conciencia de la complejidad de la crisis y de la grave situación que se está generando, nuestras comunidades sean más sensibles ante el sufrimiento de tantas familias que se ven directamente afectadas por la dura realidad actual y que juntos como Iglesia, descubramos qué pasos podemos dar para ser más fraternos y solidarios", añaden.

Para ello, proponen por un lado una serie de acciones a desarrollar durante la próxima Cuaresma y, por otro lado, algunas importantes indicaciones para las comunidades del casco histórico.

Del primer bloque, lo más destacado es un vía crucis de la pobreza que se celebrará el día 24 de marzo; en principio, se ha planteado que este culto recorra las calles desde la parroquia de La Palma hasta la Merced, "para recorrer las zonas con más problemas en el casco histórico", dedicando cada estación a una situación actual de pobreza. Además, se celebrará un vigilia de oración el 7 de abril, o un vía lucis justo después de Semana Santa "para destacar también las luces que hay en toda esta situación, la labor que se hace desde Cáritas, los comedores y otras entidades que ayudan a los más necesitados".

En cuanto a las orientaciones, se pide a los fieles "llevar a la práctica un consumo más responsable y un estilo de vida más sobrio y sencillo", "acompañar a las víctimas de la crisis", defender a la persona y su dignidad o denunciar los mecanismos o estructuras que generen injusticias, entre las más destacadas.

En tercer lugar, señala Balbino Reguera que se está trabajando en la aplicación de acciones de futuro para actuar contra esta situación, como una mayor coordinación de las cáritas o diversos proyectos y acciones en beneficio de los que más lo necesitan.







zoom
Varios sacerdotes, durante una celebración reciente en la Catedral.


Los sacerdotes de Cádiz intramuros se movilizan ante los efectos de la crisis


Emiten un comunicado en el que denuncian la gravedad de la situación
Anuncian diversas acciones durante la próxima Cuaresma y lanzan una serie de orientaciones para los fieles
Los sacerdotes que ejercen su labor en templos y parroquias del casco histórico se han unido para alzar sus voces ante la gravedad de la situación económica y social que atraviesa la ciudad. En un gesto sin precedentes, han hecho público un comunicado en el que dicen sentirse “interpelados por la grave situación económica que se está viviendo en la ciudad” y en el que muestran su “honda preocupación la ver cómo se siente amenazada la vida de muchas personas y familias”. “Denunciamos que progresivamente se ha ido instalando el paro y la precariedad laboral en nuestros barrios, con un aumento considerable de la pobreza y de la exclusión social”, añaden

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El arcipreste de Cádiz Interior, Balbino Reguera, explicaba ayer que este comunicado surge tras conocer la realidad social del casco histórico y la labor que están realizando las nueve parroquias de esta zona de la ciudad, que están completamente saturadas y que a finales del pasado año 2013 atendían a través de las cáritas a más de ochocientas familias (según publicó este mismo periódico). “Teníamos que hacer algo, y hemos pensado que la Cuaresma es el momento ideal para ello”, afirmaba ayer Reguera.
Efectivamente, en el comunicado denuncia situaciones “de mucho sufrimiento y de falta de esperanza en soluciones inmediatas o a largo plazo”. “Lo más preocupante para todas estas familias es que no vislumbran medidas o acciones públicas o privadas que puedan alimentar su confianza en el futuro, mientras contemplan impotentes el escándalo de la corrupción, del fraude y de la mentira que nos rodea”, añaden en el comunicado, donde aclaran que lo que pretenden es “hacer una lectura creyente y de fe de la realidad social y económica que nos ayude a caminar juntos y a sostenernos desde la fraternidad evangélica”. “Intentamos que tomando conciencia de la complejidad de la crisis y de la grave situación que se está generando, nuestras comunidades sean más sensibles ante el sufrimiento de tantas familias que se ven directamente afectadas por la dura realidad actual y que juntos como Iglesia, descubramos qué pasos podemos dar para ser más fraternos y solidarios”, añaden.
Para ello, proponen por un lado una serie de acciones a desarrollar durante la próxima Cuaresma y, por otro lado, algunas importantes indicaciones para las comunidades del casco histórico.
Del primer bloque, lo más destacado es un vía crucis de la pobreza que se celebrará el día 24 de marzo; en principio, se ha planteado que este culto recorra las calles desde la parroquia de La Palma hasta la Merced, “para recorrer las zonas con más problemas en el casco histórico”, dedicando cada estación a una situación actual de pobreza. Además, se celebrará un vigilia de oración el 7 de abril, o un vía lucis justo después de Semana Santa “para destacar también las luces que hay en toda esta situación, la labor que se hace desde Cáritas, los comedores y otras entidades que ayudan a los más necesitados”.
En cuanto a las orientaciones, se pide a los fieles “llevar a la práctica un consumo más responsable y un estilo de vida más sobrio y sencillo”, “acompañar a las víctimas de la crisis”, defender a la persona y su dignidad o denunciar los mecanismos o
estructuras que generen injusticias, entre las más destacadas.
En tercer lugar, señala Balbino Reguera que se está trabajando en la aplicación de acciones de futuro para actuar contra esta situación, como una mayor coordinación de las cáritas o diversos proyectos y acciones en beneficio de los que más lo necesitan.




Diócesis

Los párrocos y sacerdotes del Arciprestazgo intramuros de la ciudad de Cádiz nos sentimos interpelados por la grave situación económica que se está viviendo en la ciudad y manifestamos nuestra honda preocupación al ver cómo se siente amenazada la vida de muchas personas y familias. Denunciamos que progresivamente se ha ido instalando el paro  y la precariedad laboral en nuestros barrios, con un aumento considerable de la pobreza y de la exclusión social.
Una mirada a la vida de nuestra gente nos permite descubrir, además del grave problema del desempleo, situaciones de mucho sufrimiento y de falta de esperanza en soluciones inmediatas o a medio plazo: familias con todos los miembros en situación de paro; progresivo cierre de pequeñas empresas, comercios y negocios; recortes sociales con una reducción progresiva de la capacidad protectora del sistema público; incremento de las familias que tienen que acudir a las ayudas de  Caritas parroquial, etc.
Lo más preocupante para todas estas familias que viven al borde de la exclusión es que no  vislumbran medidas o acciones públicas o privadas que puedan alimentar su confianza en el futuro, mientras contemplan impotentes el escándalo de la corrupción, del fraude y de la mentira que nos rodea.
Con esta reflexión no pretendemos hacer un análisis exhaustivo de las causas y consecuencias de la crisis económica, sino hacer una lectura creyente y de fe de la realidad social y económica, que nos ayude a caminar juntos y a sostenernos desde la fraternidad evangélica.
Intentamos que, tomando conciencia de la complejidad de la crisis y de la grave situación que se está generando, nuestras Comunidades sean más sensibles ante el sufrimiento de tantas familias que se ven directamente afectadas por la dura realidad actual y que, juntos como Iglesia, descubramos qué pasos podemos dar para ser más fraternos y solidarios.
En este inicio de la Cuaresma 2014 proponemos compartir algunas claves que nos permitan la reflexión, la oración y el compromiso. La Cuaresma es una llamada de conversión a vivir según el Evangelio, poniendo nuestra mirada en Jesucristo y en nuestros hermanos.
El Evangelio siempre es fuente de alegría y de gozo y cada vez que nos encontramos con la frescura original del Evangelio se nos abren nuevos horizontes y brotan nuevos caminos de esperanza. Como dice el Papa Francisco, “la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”.
Con ocasión de la Cuaresma 2014, el Papa Francisco nos hace una invitación a contemplar a Jesús, que se hizo pobre por nosotros: «Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza» (2 Cor 8, 9).
El Apóstol se dirige a los cristianos de Corinto para alentarlos a ser generosos y ayudar a los fieles de Jerusalén que pasan necesidad. ¿Qué nos dicen, a los cristianos de hoy, estas palabras de San Pablo? ¿Qué nos dice hoy, a nosotros, la invitación a la pobreza, a una vida pobre en sentido evangélico?”
Asimismo, el Papa Francisco nos llama a la preocupación social y a escuchar el clamor del pobre: «De nuestra fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos, brota la preocupación por el desarrollo integral de los más abandonados de la sociedad. Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo” (EV.G. 186 y 187).
El Papa no habla sólo de un socorro urgente ante las primeras necesidades: «No hablamos sólo de asegurar a todos la comida, o un decoroso sustento, sino de que tengan prosperidad sin exceptuar bien alguno. Esto implica educación, acceso al cuidado de la salud y especialmente trabajo, porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida. El salario justo permite el acceso adecuado a los demás bienes que están destinados al bien común” (EV.G. 192).
No podemos vivir tranquilamente, mientras nuestros hermanos corran el riesgo de la pobreza y de la exclusión: «Cualquier comunidad de la Iglesia, en la medida que pretenda subsistir tranquila sin ocuparse creativamente y cooperar con eficiencia para que los pobres vivan con dignidad y para incluir a todos, también correrá el riesgo de disolución, aunque hable de temas sociales o critique a los gobiernos. Fácilmente terminará sumida en la mundanidad espiritual, disimulada con prácticas religiosas, con reuniones infecundas o con discursos vacíos” (EV.G. 207).
El pasaje del Evangelio del Buen Samaritano - Lc 10, 29 - puede ser una buena propuesta de acción cuaresmal. En nuestra sociedad descubrimos a muchas personas que se encuentran como si hubieran sido apaleadas, heridas y abandonadas en el camino, tal como nos narra la parábola. El Buen Samaritano acogió y atendió a la persona que se encontró golpeada y desamparada y, después de curarle las heridas, lo cuidó y lo hospedó para que se restableciera.
También nosotros somos invitados a cuidar con amor y con ternura de tantos hermanos que necesitan curar y sanar las heridas del camino.
Proponemos a nuestras Comunidades algunos criterios y pistas de actuación:
• Acompañar a las víctimas de la crisis actual, en el ejercicio de sus derechos, evitando un empeoramiento de sus condiciones de vida.
• Defender que la persona y su dignidad son más importantes que la competitividad, la rentabilidad y los beneficios.
• Denunciar los mecanismos y estructuras que generan situaciones injustas.
• Recuperar los valores éticos perdidos - justicia, solidaridad, honradez, gratuidad -ante el escándalo de la corrupción, del fraude y de la mentira que nos rodea.
• Ofrecer nuevos cauces de solidaridad.
• Llevar a la práctica un consumo más responsable y un estilo de vida más sobrio y sencillo.
El Equipo sacerdotal aprobó preparar las siguientes acciones para el tiempo de Cuaresma y comienzo de la Pascua:
• Presentar a las Parroquias y a las diferentes Comunidades estas reflexiones y propuestas el día 5 de marzo, miércoles de ceniza, comienzo de la Cuaresma 2014.
• Realizar un VIA CRUCIS, contemplando al Señor en las situaciones actuales de pobreza y de exclusión, el próximo lunes 24 de Marzo.
• Celebrar una VIGILIA  de oración y conversión el lunes 7 de Abril en la Iglesia Catedral de Cádiz.
• Difusión masiva y estudio en todas las Parroquias y  Comunidades de la EXHORTACIÓN PASTORAL EVANGELII GAUDIUM, durante el tiempo de la Cuaresma.
• Tener una celebración VIA LUCIS, en el comienzo del Tiempo Pascual, contemplando las acciones y gestos que se realizan por la Comunidad Eclesial al servicio de la atención y promoción de los más pobres,  que son como luces y reflejos de la Pascua de Resurrección del Señor que alientan nuestras esperanza y nuestra fraternidad.







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