[hoac.gif]










UNA MIRADA CRISTIANA DEL TRABAJO HUMANO Y EL BIEN COMÚN
¡ACOGE, ABRAZA, CUIDA, ACOMPAÑA...!
LA VIDA DEL MUNDO OBRERO Y DE LOS POBRES,
CON MISERICORDIA Y COMPASIÓN.


¡Bienvenido/bienvenida! al "blog" de la HOAC diocesana de Cádiz y Ceuta.


miércoles, 19 de agosto de 2009

COMUNICADO DE LA XII ASAMBLEA GENERAL DE LA HOAC




















COMUNICADO DE LA XII ASAMBLEA GENERAL DE LA HOAC

Bajo el lema “Para evangelizar el mundo obrero y del trabajo, humanicemos la cultura”, nos hemos reunido más de 800 militantes para orar, reflexionar, dialogar y tomar decisiones sobre nuestra tarea y misión en los próximos años, teniendo en cuenta la situación actual del mundo obrero y del trabajo, de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia.


Nos acompañaron los Obispos D. Atilano Rodríguez, Consiliario de la Acción Católica Española, D. Antonio Algora, Responsable de la Pastoral Obrera Española, D. Francisco Cerro, de Coria Cáceres y D. Elías Yanes, Arzobispo emérito de Zaragoza; representantes de los Movimientos de Acción Católica Española y de otros Movimientos laicales; representantes del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) y Movimientos de Europa y de Latino-América.


En nuestro proceso de oración, reflexión y diálogo hemos tenidos presentes a nuestros compañeros, hombres y mujeres, que siguen padeciendo la injusticia, agravada por la actual crisis, de un mercado de trabajo convertido en una selva: a los parados, a los sin techo y excluidos; a los jóvenes sin esperanza; a los pensionistas y jubilados que viven con un salario de miseria; a las mujeres marginadas en el mundo del trabajo por su género y en muchos casos obligadas a renunciar a la maternidad o incluso a abortar, si desean que les renueven su contrato; también a las mujeres asesinadas, víctimas de la violencia machista, al ser consideradas como seres humanos de segunda categoría; a los precarios; a los que el sistema laboral les impide compartir trabajo y familia, trabajo y compromiso social, trabajo y formación, trabajo y descanso, trabajo y vida… Tenemos presentes a nuestros hermanos víctimas de los accidentes laborales, esa lacra que no se quiere erradicar, y a sus familiares. Recordamos a nuestros hermanos inmigrantes, a los que se han quedado sepultados en el mar y a los que comparten nuestros barrios y nuestras calles, muchos de ellos sin papeles, por lo que se les niegan sus derechos más básicos como personas; somos conscientes de que algún día se nos juzgará por la situación de hambre y miseria que padecen muchos países y que está en el origen de este éxodo humano.


La situación actual nos exige enfrentarnos al empobrecimiento que provoca el actual sistema de producción y consumo y a la deshumanización que genera la cultura dominante, que nos aleja de los empobrecidos y nos oculta la verdadera dimensión de la justicia.


Hemos compartido que el reto está en que la Iglesia, y la HOAC como Iglesia en el mundo obrero, seamos capaces de construir en nosotros y proponer, con humildad y firmeza, un proyecto de realización humana que responda al hombre y mujer de hoy, y que seamos capaces de acompañarlo en su construcción y desarrollo. Este proyecto de realización humana es Jesucristo, que se nos ha manifestado como “el camino, la verdad, y la vida” (Jn 14,6) de toda persona humana.


Nuestra experiencia de más de sesenta años como Iglesia al servicio de la evangelización del mundo obrero nos enseña que nuestro punto de partida debe ser la mística hoacista, como experiencia de Jesucristo en nuestra existencia obrera, porque la manera de pensar, sentir y actuar que genera en nosotros nos hace afrontar el empobrecimiento y la deshumanización.


Para vivir y desarrollar esta experiencia de Jesucristo en nuestra existencia obrera y hacer que se convierta en una manera de ser y hacer al servicio de la humanización y la comunión, hemos acordado tres grandes formas de vida y acción:


a) El cultivo de nuestra espiritualidad y nuestra formación, para dejar que Jesucristo siga configurando nuestras vidas y superar las conductas y apetencias con que la cultura consumista, hedonista e individualista intenta permanentemente ganarnos el corazón alejándonos de los pobres.


b) El cultivo de nuestra vida comunitaria. El proyecto de humanización desde Jesucristo nos demanda la necesidad de crear comunidades que lo desarrollen y acompañen a los militantes en su proyecto de vida. Sólo de este modo podremos realizar una verdadera encarnación en el mundo obrero empobrecido y convertirnos en referencia y testimonio de vida alternativa.


c) El desarrollo de un quehacer que sea apostólico y comunitario. La vida que Jesucristo nos ofrece la podremos construir y vivir respondiendo desde la gratuidad al amor que Él ha derramado en nosotros. Daremos esta repuesta poniendo el sufrimiento de los más pobres y débiles del mundo obrero en el centro de nuestra existencia. Seguiremos impulsando la acción de las organizaciones sindicales y sociales en favor de los colectivos obreros más precarios.


Damos gracias por el trabajo solidario y humanizador que muchas personas, grupos y organizaciones, creyentes y no creyentes, tanto en el ámbito local como en el global, siguen realizando en los más diversos campos y en las más diversas situaciones. Ello nos mueve a pensar que la esperanza sigue naciendo y floreciendo en el corazón humano. Nos alegramos también de la actuación que la Iglesia tenemos en este campo y damos gracias a Dios por ello. Todos somos necesarios en esta tarea, también el Movimiento Junior de AC, con el cual nos solidarizamos en estos momentos. Como un gesto más, junto a todos éstos, y siendo conscientes de que no debemos dar como caridad lo que corresponde como justicia, hemos realizado una colecta económica cuyo importe pondremos a disposición de las organizaciones que trabajan con las víctimas de la crisis que padecemos.


Nos comprometemos a impulsar el trabajo de las organizaciones políticas, sindicales y ciudadanas y de todas las personas de buena voluntad en la construcción de formas de vida y de acción que pongan en el centro de su existencia y quehacer el amor y la justicia que los empobrecidos de todo el mundo reclaman y necesitan para construir su proyecto de humanización.


Continuaremos también animando la corresponsabilidad del laicado en la vida de la Iglesia, la Pastoral Obrera de toda la Iglesia y su opción evangélica por los empobrecidos.

Madrid, 16 de agosto de 2009

HOAC - COMISIÓN PERMANENTE
ALFONSO XI, 4 - 4º • 28014 MADRID
Tlf.: 91 701 40 87 FAX: 91 522 74 03
http://www.hoac.es/comuhoaasamblea.htm
http://www.asambleageneralhoac.es/


martes, 18 de agosto de 2009

Una mujer, al frente de la HOAC

Fuente: HOAC XII ASAMBLEA GRAL.


Pino Jiménez, Presidenta HOAC

• Escrito por HOAC el 16/8/09
• En la Categoría Comunicados


Por primera vez en la historia de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), una mujer ocupará la Presidencia de la Comisión Permanente de este movimiento especializado de Acción Católica. Así lo ha querido la XII Asamblea General de la HOAC que hoy ha aprobado su elección, punto final a un largo proceso de decisión en el que intervienen todos los militantes.


La elegida es Pino Jiménez (Las Palmas de Gran Canaria, 7/04/1964). Es soltera, maestra diplomada y psicopedagoga. Abandona la dirección del Colegio Público Las Vegas de Vasequillo de Gran Canaria, para desempeñar durante los próximos cuatro años su responsabilidad al frente la HOAC.


Ha sido delegada sindical por el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Canarias (STEC) y participa en la Asociación Canaria de Economía Alternativa. Como cristiana siempre ha estado vinculada a la comunidad parroquial de La Sagrada Familia, en el barrio de las Alcaravaneras de Las Palmas.


Asume su nueva responsabilidad, en sus propias palabras, "dispuesta a fiarme del Padre" y “asumiendo el compromiso como Acción de Gracias por lo que Dios ha hecho y hace en mi vida. La experiencia nos dice que, al final, uno recibe más de lo que da”.



La Responsable de Formación, también mujer.

Esther Díaz, responsable de Formación HOAC


Esther Díaz (Miranda de Ebro, Burgos, 21/06/1949) ha sido elegida nueva responsable de Formación de la Comisión Permanente de la HOAC. Está casada, tiene cuatro hijos y es Técnico en Educación Infantil. Ha sido concejala en el Ayuntamiento de su localidad natal como independiente dentro de la lista de Izquierda Unida, entre 1992 y 2001, así como liberada sindical por CCOO para la recién formada Federación de Servicios de la Ciudadanía. Su vida siempre ha estado ligada a la Parroquia de San José Obrero del Barrio mirandés de Las Matillas, donde impulsó la Escuela Infantil y la Semana de Convivencia Multicultural.


Para Esther Díaz, aceptar este reto es “de alguna manera devolver lo que la HOAC me ha dado en tantos años y convertir mi vida en una acción de gracias a Dios y la Iglesia”. En su opinión la XII Asamblea General va a marcar los próximos años de esta organización dado el clima “de diálogo y tranquilidad” con que se ha aprobado el impulso a la formación de militantes y el compromiso personal y colectivo por humanizar la sociedad. “Mantengo la esperanza, en medio del dolor y el sufrimiento del mundo obrero, consciente de que para salir de ésta, más que preocuparnos de lo que podemos comprar o no, debemos ir a lo fundamental: las personas y sus necesidades más humanas”.

lunes, 10 de agosto de 2009

CARTA A DON ANTONIO CEBALLOS, OBISPO DE CÁDIZ Y CEUTA


Autor: Pepe Carrascosa

Mi querido D. Antonio:

Esta carta es para testimoniarle mi cariño hacia usted y para agradecerle su participación en la vida de los crucificados de nuestra diócesis, sí nuevamente como anteriormente usted hizo con trabajadores del campo, con trabajadores de la mar, con los trabajadores que sufren la siniestralidad laboral, con las víctimas de la crisis, con los parados, ahora con los encerrados en la Iglesia de Santo Domingo usted ha dado muestra de cercanía, de entrega hacia los que sufrimos el paro, sí yo también estoy en el paro y sé lo que sufren los parados encerrados por propia experiencia y por pertenencia a esta Iglesia de Cádiz y Ceuta en la Comunidad de militantes obreros cristianos que es la HOAC, como tal militante acudí a visitar a estos hermanos que reivindicaban un derecho que se les había pisoteado.


De sus propias voces pude escuchar de sus sufrimientos y las injusticias que se les estaban haciendo como trabajadores, también lo escucharon el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera, Cáritas, las Hermandades y las Cofradías, Asociación Cardijn, el Padre Juan Carlos, el Prior del Convento..., y usted mismo mi obispo. D. Antonio, a pesar de las zancadillas e incomprensiones que hacia usted profesa cierto sector de nuestra Iglesia usted se sitúa con los empobrecidos, usted acude en auxilio de quienes están tirados al borde del camino, de los Lázaros que se encuentran en las puertas de los ricos Epulones, con los que nadie cuentan, con aquellos que algunos quisieron usar a la policía para tratarlos como delincuentes.


Últimamente he sentido lo lejana que estaba nuestra Iglesia, lo pasiva que se mostraba hacia los trabajadores, pero a la vista de su presencia, cercanía, mover piezas en defensa de los empobrecidos me da usted razón para la esperanza en la Iglesia de Cristo.


Nuestra fe no es vana D. Antonio y cuando se actúa como usted lo ha hecho historizamos a nuestro Maestro Jesús de Nazaret y entonces si somos coherente en aquellas otras manifestaciones que hacemos en cuestión de moral y en la defensa de la vida del no nacido y también en la del obrero que arriesga su vida en el trabajo y en aquellos que pierden la dignidad por las condiciones de trabajo o por la ausencia de este.


A esta sociedad nuestra, a nuestras organizaciones socio-políticas que pretenden que la Fe no forme parte de nuestra vida social les ha sorprendido mucho esa imagen recogida por la prensa en la que los parados despedían el encierro con una Eucaristía, como solemos hacer los militantes obreros cristianos, unos parados, unos don nadie les han dicho, me han dicho que la Fe envuelve toda la vida, a pesar de sus inexperiencias organizativa y reivindicativa, a pesar de sus errores nos han mostrado que siempre hay que creer en el ser humano, que este es constructor de la historia, que por este aun es posible la construcción del Reino de Dios transformando la sociedad desde la fe, la esperanza y la caridad.


Sí, nuestra Iglesia de Cádiz y Ceuta con su obispo D. Antonio Ceballos Atienza están en Comunión con el Pueblo, que todo él es Pueblo de Dios.

José Manuel Carrascosa Freyre
D.N.I. 31.193.753 A


¡Enhorabuena, don Antonio!, por El Barón Rampante, blog de Religión Digital


Autor: EL BARÓN RAMPANTE <baronrampante@hotmail.es>
Fuente: RELIGIÓN DIGITAL

Los 35 trabajadores encerrados desde el pasado 8 de junio en el convento de Santo Domingo de Cádiz finalizaron ayer (viernes 7 de agosto) su encierro, después de conseguir un compromiso de la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento gaditano para una solución a su conflicto laboral.


Un largo camino que, por el momento, parece haber terminado con una buena noticia, tres días antes de que los encerrados iniciaran una huelga de hambre. Una solución que no habría sido posible sin la colaboración, la comprensión y la solidaridad de la Iglesia de Cádiz, comandada por su obispo, don Antonio Ceballos, quien visitó a estas personas en su encierro, consintió y animó esta forma de manifestación pacífica, e hizo las gestiones pertinentes para hallar una solución.


La acción de la diócesis no se limitó a cederles las instalaciones del convento y facilitarles todo lo necesario para una subsitencia digna. Ni tan siquiera a la visita del prelado, que llenó de esperanza a las familias. También el Secretariado diocesano de Pastoral Obrera emitía un duro comunicado en el que exigía a las autoridades que "se tomaran en serio" las necesidades de los obreros y encontraran una salida digna. Y no sólo eso: finalmente, la mediación de la Iglesia ha sido tal que estas 35 personas trabajarán en un proyecto de rehabilitación de edificios, que tendrá como sede un edificio cedido por la diócesis.


Gestos como éstos engrandecen la figura, y la misión, de la Iglesia institución en la sociedad actual, donde los obispos siguen siendo personajes públicos con capacidad de influir para solucionar las miserias que a diario nos ocupan. Y para construir, no sólo para condenar. Porque el mensaje de Jesús sirve para esta época, y no puede quedar encerrado en los templos, sino acompañar a todos los sufrientes de nuestra actualidad: pobres, parados, inmigrantes, sin hogar, drogadictos, madres solteras... y un largo etcétera.


Cuando un obispo baja de su palacio y se une, en presencia, espíritu y actuación, con aquellos que lo necesitan, es necesario -y agradable- resaltarlo.


Así que, una vez más, ¡enhorabuena, don Antonio! Y, en su nombre, a toda la diócesis de Cádiz. Y a los 35 obreros y sus familias.




domingo, 9 de agosto de 2009

Las lecciones del encierro en Santo Domingo

Fuente: DIARIO DE CÁDIZ - OPINIÓN - TRIBUNA LIBRE, Por Fray Pascual Saturio O.P. Prior del Convento de Santo Domingo 09.08.2009 - 01:00


AYER (sábado 8 de agosto), después de un mes en el claustro del Convento, salió el grupo de familias que se encerró en él el pasado 8 de julio. Después de muchos días de reclamar la atención de todos sobre su situación, los que hemos estado alrededor de ellos hemos podido ver, también con ellos, algo de luz y vías de solución para éste que es problema que afecta a millones de familias en nuestra nación y a miles de nuestros vecinos en nuestra provincia.


Con todos hemos comprobado muchas cosas y hemos vivido muchas situaciones, de unos para agradecer y aprender el ejercicio de la solidaridad verdadera, de otros para descubrir como también existen entre nosotros quienes quieren aprovechar las situaciones de calamidad de los demás para provecho propio, y de otros como es verdadero uno de los signos de nuestro tiempo, que es el de la falta de sensibilidad y de compromiso ante las necesidades de los que nos rodean.


No sé si con estas líneas me haré portador de los sentimientos de estos que han sido durante estos largos días los compañeros y la guardia de la Patrona, pero si que me gustaría hacer llegar a todos lo que creo ha sido una experiencia enriquecedora y llena de tonalidades. Lo hago, eso sí, en nombre de todos los que la hemos vivido juntos y a todos me gustaría nombrar para que nadie se sienta al margen de lo que hemos compartido.


Estos días he visto en el Convento continuador de su larga trayectoria como Casa de la Virgen y lugar de encuentro con Ella ante las dificultades, como lo es ante los gozos. Otra vez se ha llenado el Claustro de los continuadores de aquellos que lo llenaron cuando el maremoto, pidiendo a los frailes que la sacaran al Compás. Los sucesores de los que recurrieron a sus naves cuando las epidemias de fiebre amarilla arrancaron entonces el Voto que cada 7 de octubre se repite indefectiblemente. Los mismos que aquella noche de la Explosión vinieron a encontrar refugio entre sus centenarias columnas de mármol. La Casa de la Virgen. Y me he sentido confortado por ser heredero de los que nunca cerraron las puertas ante las dificultades sino que supieron abrirlas de par en par, y han mantenido siempre una presencia encaminada a favorecer este modo de ver a la Virgen del Rosario más como Madre que con otros Títulos que no nos encaminan a los demás.


Pero además me he sentido dichoso por ser miembro de esta Diócesis y tener la suerte de vivir mi fe bajo la guía de nuestro Obispo, que desde el primer momento ha vivido de cerca esta situación y ha llamado en nombre de los que aquí estaban a muchas puertas, en compañía de los que desde la Iglesia han intermediado silenciosa y prudentemente para buscar una solución.


He visto a nuestros comerciantes y a los hosteleros de nuestra ciudad y me he dado cuenta de que quedan aún almas nobles y buenas, que siguen siendo estímulo para vivir como es justo y seguir creyendo en la bondad del corazón del hombre.

Doy testimonio, con mucho orgullo, de la familiaridad de nuestras autoridades que no han cerrado tampoco sus puertas, aún sabiendo que era difícil en un escenario de tanta crisis y de tanto paro oír a los que allí estaban. Todas, Ayuntamiento, Junta de Andalucía, Subdelegación de Gobierno y Diputación Provincial.


Me he sentido confortado porque he podido llamar a las puertas de quienes todos los días forman la familia de este Santuario de la Patrona. Los de verdad. Aquellos que han entendido muy bien, junto a los frailes dominicos, que el Camarín de la Patrona se prolonga en las personas y preguntan si se les necesita porque saben que la misma cara que tiene en su Sagrada imagen esta impresa en los corazones de los que nos piden. Los que habilitaron el Claustro para la acogida, los que se han hecho cargo de mantener abierto y en su servicio su Santuario en medio de esta situación, a quienes han dejado lo suyo por ayudar a redactar las propuestas y las peticiones de los que aquí estaban y a los que siempre están porque saben estar siempre.


Gratitud renovada a nuestra prensa local, y a nuestros medios de comunicación que, salvadas las excepciones de aquellos a quienes no gustan este tipo de noticias, también han sido diligentes en dar cuenta de lo que aquí hemos estado viviendo y de las dificultades por las que estaban pasando este grupo de familias de Cádiz.


He comprobado, una vez más, la capacidad de convivencia de los gaditanos y el señorío de esta ciudad nuestra en la que las dificultades, aún las más extremas, no merman ni disminuyen el talante educado y el comportamiento ejemplar de quienes están pasando por ellas. Y me he sentido edificado también por la docilidad de quienes han admitido el consejo de desterrar la violencia, el gesto amenazador ni aquello que dañe a los demás, oyéndoles mil veces dar las gracias y recogiendo muchas más la gratitud de sus familias por este pequeño servicio de acogida.


Sin embargo, he sido testigo también, de otros gestos y los he silenciado ante quienes estaban en la Casa y los he recibido como estímulo para seguir anunciando el Evangelio a quienes han optado por otros modos de vivir su fe en Jesucristo.


Necesitados de predicación están los que me han aconsejado llamar a la policía y desalojar a las personas como si fueran cosas que se sacan de donde estorban.

Necesitados también de Evangelio los que se han hecho acompañar de cámaras fotográficas para inmortalizar su donativo y a quienes, en nombre de instituciones de la Iglesia, llamadas como todos al ejercicio de la caridad, que es nuestro único mandamiento, han querido señalarse como cooperantes, no teniendo más finalidad que la de su protagonismo al que tantas veces, nos tienen acostumbrados.

● Veo que muy necesitados también de anuncio de salvación están quienes han pedido se retiraran las pancartas que afeaban, según ellos, las fachadas del templo elegido para las celebraciones de sus bodas, tan importantes y de tanta vistosidad que eran incompatibles con lo que allí se estaba pidiendo.

Necesitados de Dios. Y perdonados.

● Los que no han venido, quizá esperando que pasara la tempestad para volver a venir.

● Los preocupados por sus vacaciones y los que decididos a dejar pasar los días a ver si el tiempo, que no cura más que lo que no se quiere de verdad, dejaba el camino libre para sus intereses también camuflados en afectos a la Virgen del Rosario, que ya tengo más que vistos y que me hacen mucho daño. Perdonados también.


Ya veis, hay de todo en todas partes, aquí también. No sabemos quienes seremos los más necesitados si los encerrados o los que quedamos libres a su alrededor. De todos modos como lo perdonado lo está si se olvida, que quede al final para todos lo único verdadero que aquí se ha vivido y que ha sido el valor de los que piden y la generosidad de los que saben escuchar, saben acercarse al que les pide y está atento por si se puede darles la mano. Eso es de Dios. Lo demás ya es parte de la historia de los hombres que por eso no es más que nuestra y no llega al cielo.


sábado, 8 de agosto de 2009

Una oferta de las administraciones pone fin al encierro de los parados

Los veinte desempleados recluidos voluntariamente en el convento de Santo Domingo aceptaron ayer desarrollar un programa de formación de mantenimiento de edificios que ofrece la Asociación Cardijn


Los trabajadores desempleados
abandonaron ayer (viernes 31 de julio)
el encierro tras asistir a la Eucaristía
en la iglesia de Santo Domingo.

Beatriz Estévez / Diarios de Cádiz - 08.08.2009


"No es lo que pedíamos, pero nos parece suficiente para abandonar esta medida de protesta. La vamos a dejar ya para no hacer sufrir más a nuestras familias". Con estas palabras y un tono de resignación, comunicó Daniel Castiñeira ayer a este medio el fin del encierro que inició, junto a una treintena de compañeros del sector de la construcción, el pasado 8 de julio en el convento de Santo Domingo.


El levantamiento lo ha motivado una propuesta de las administraciones que permitirá la inclusión de estos desempleados en un programa de políticas activas de empleo de los que realiza la Asociación Cardijn. Aunque no se ajusta a lo que reclamaban -como recalcó Castiñeira-, fue aceptada por unanimidad por los interesados a los pocos minutos de conocerla.


El padre Gabriel Delgado, presidente de la Asociación Cardijn, fue el encargado de trasladarles al mediodía de ayer -y dos días antes del inicio de la anunciada huelga de hambre indefinida- la oferta. Y posteriormente, a través de una nota de prensa, puntualizó que la entidad que preside realizará ese taller de formación y empleo "como viene haciendo con otros desempleados dentro de los programas de política activa de empleo".


En concreto, estos parados serán integrados en las políticas activas de empleo a través de un programa de formación en el campo del mantenimiento de edificios y que está concertado con la Consejería de Empleo, el Ayuntamiento de Cádiz y la Diputación Provincial.


La medida se aplicará a los 35 desempleados que se venían manifestando: la mayoría mediante el encierro en Santo Domingo y el resto con movilizaciones diarias en la calle para reclamar a las administraciones un trabajo. Cabe recordar que el encierro lo comenzaron 25 personas, aunque dos lo abandonaron al recibir una oferta laboral de una empresa jerezana, otros dos decidieron regresar a su casa y un quinto se vio obligado a irse por motivos de salud.


Primitivo Franco, portavoz del grupo junto a Castiñeira, aportó más información sobre su próxima ocupación. Entre los meses de septiembre y octubre desarrollarán un curso de formación, y ya a finales de octubre está previsto que inicien ese taller de empleo centrado en el mantenimiento de edificios y que tendrá una duración de un año. Durante ese tiempo recibirán unos ingresos económicos, aunque Franco aseguró desconocer aún la cantidad mensual que percibirán. Lo imparte, apuntó, es que han recibido una oferta que no pueden dejar escapar porque consideran que tiene "proyección de futuro". Eso sí, la Plataforma de Parados que constituyeron meses atrás junto a otros compañeros no desaparecerá.


Aunque de la noticia del levantamiento del encierro informaron a los medios de comunicación a primera hora de la tarde de ayer, acordaron no comunicársela a sus familiares vía telefónica sino esperar a las ocho de la tarde (hora a la que comenzaban las visitas) y así ser testigos de sus rostros de alegría.


Retornan esperanzados a la normalidad de sus hogares. Y marchan agradecidos del convento. Primitivo Franco subrayó el "magnífico" trato que habían recibido tanto del dominico José Carlos Muñoz como del padre Pascual Saturio. "Se han portado con nosotros como si fuéramos sus hijos", dijo. Asimismo, destacó el apoyo de gente anónima, de cofradías y de comerciantes y hosteleros.





Trabajo para 35 parados tras más de dos meses de protestas y un mes de encierro


DIARIO BAHÍA DE CÁDIZ - 09/08/2009. Redacción (FOTO: Eulogio García)


En la tarde noche del pasado 8 de julio, cerca de treinta personas, la mayoría parados de la construcción, se encerraban en el patio trasero de la iglesia de Santo Domingo de Cádiz. Integrantes de la autodenominada Plataforma de Parados de Cádiz, que desde principios de junio se manifiestan en las calles de la capital -principalmente a las puertas del Ayuntamiento- demandando trabajo, y sobre todo teniendo en cuenta las numerosas obras públicas que se están llevando a cabo en la ciudad gracias a los fondos anticrisis del Gobierno central y la Junta.


Y casi un mes después, el viernes 7 de agosto, la veintena que aún aguantaba el encierro en el convento, y que amenazaba con iniciar una huelga de hambre este lunes ante la desidia de las administraciones, decidió levantar esta medida de presión, después de que esas mismas instituciones públicas hayan presentado una solución.


La propuesta de Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Cádiz y Diputación permitirá la inclusión de estos desempleados –y de la quincena que aún se venía manifestando en la plaza de San Juan de Dios, ante un Consistorio blindado con vallas desde hace unas semanas- en un programa de políticas activas de empleo de los que realiza la Asociación Cardijn. Trabajo, a partir de otoño y durante un año para este grupo de 35 personas en una Escuela Taller sobre el mantenimiento de edificios. No era exactamente lo que demandaban, pero es trabajo –y formación- al fin y al cabo, y un sueldo que llevar a casa a final de mes.


● MULTITUD DE APOYOS

Durante estos días de encierro voluntario, estos parados han recibido el apoyo de familiares, comerciantes y personas anónimas, además del de la propia iglesia. El Obispo de la diócesis de Cádiz y Ceuta, Monseñor Antonio Ceballos Atienza, se personaba al inicio de la concentración para mostrar su solidaridad y apoyo. El Obispo se interesaba por el estado anímico de estos padres de familias y les tranquilizaba “con palabras de esperanza”.


Días después, desde el secretariado diocesano de Pastoral Obrera de la diócesis se exigía a los políticos con responsabilidades institucionales que llevaran a cabo las medidas que sean pertinentes “a fin de proporcionar a estos trabajadores en paro un puesto de trabajo en condiciones dignas, aprovechando la oportunidad que brindan en estos momentos los planes E, Proteja y Menta, así como los promovidos por iniciativa municipal, aunque para ello sea preciso aplicar, de acuerdo con las leyes, y ante la falta de contratación en nuestra ciudad, la discriminación positiva a los trabajadores residentes en la capital, en la proporción y medida que no lesione la libertad de elección de aquellos que vienen a Cádiz a trabajar”.


A finales de julio, ante la falta de respuesta, los concentrados buscaron meter aún más presión anunciando una inminente huelga de hambre indefinida, y lograron congregar en el convento y ser escuchados en persona por representantes de todas las administraciones: el delegado de Gobernación de la Junta, Gabriel Almagro, y el de Empleo, Juan Bouza; el subdelegado del Gobierno en Cádiz, Sebastián Saucedo; el vicepresidente de la Diputación, Federico Pérez Peralta; y la alcaldesa Teófila Martínez.


Y una semana después, hay solución, al menos para esta treintena de desempleados de la capital, que a base de muchas protestas y movilizaciones, han logrado la promesa de un trabajo.



08.08.09 - NURIA AGRAFOJO - "LA VOZ DIGITAL" CÁDIZ





Los encerrados en Santo Domingo ganan el pulso

La Junta, el Ayuntamiento y la Diputación emplearán a los 35 parados en una escuela-taller durante un año



Eran las dos de la tarde cuando el padre Gabriel llegaba para anunciar la buena nueva. «No era la propuesta esperada», aseguran, pero sí la única alternativa. Por eso no tardaron en decir que sí. Los 35 parados encerrados en el Convento de Santo Domingo decidían poner fin a sus protestas después de más de dos meses de reivindicaciones y a tan sólo tres días de iniciar una huelga de hambre, que estaba prevista para el próximo lunes.


Las tres administraciones públicas: la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y la Diputación Provincial emplearán a todo el grupo en una escuela-taller que organiza la asociación Cardjin en Tartessos. Esta actividad les permitirá trabajar durante un año en un proyecto sobre mantenimiento de edificios, donde recibirán «un sueldo en condiciones», apuntó uno de los parados.


De momento, estas 35 personas empezarán a principios del mes de septiembre a recibir los primeros cursos para incorporarse a la escuela-taller el próximo 1 de octubre. Primitivo Franco, uno de los afectados, aseguró que «estamos satisfechos por la propuesta y ahora no queremos pensar en lo que pasará dentro de un año».


Daniel Castiñeira, el que hasta ahora era el portavoz de los encerrados, aseguró que la propuesta no respondía a lo que habían solicitado, «pero hemos tenido que salir porque no queríamos seguir alargando el sufrimiento de nuestras familias, porque sabían que a partir del lunes nos íbamos a poner en huelga de hambre», agregó. «Uno se sacrifica a sí mismo pero no a los demás», puntualizó.


Castiñeira destacó el papel de la Iglesia a lo largo de protesta, «ya que nos han dicho que vamos a trabajar en un edificio del Obispado, y pensamos que sin su mediación la solución no hubiera llegado». No obstante, el portavoz de los parados aseguró que desde fuera seguirán luchando por el empleo, «para que la gente no se tenga que marchar y para que se contrate a gente de Cádiz», defendió Castiñeira.


A partir de ahora, tendrán un año para aprender nuevas técnicas y superar la crisis, aunque quizás entonces tengan que volver a las andadas si nadie lo remedia.


Pascual Saturio, prior de la parroquia de Santo domingo, destacó el papel que ha desarrollado la Iglesia durante el encierro y aseguró que ésta «tiene que abrir las puertas a quienes llaman y buscar una solución, y esto es lo que hemos intentado desde que estos hombres llamaron a nuestras puertas», aseveró. Pascual mostraba también su satisfacción y agradeció la colaboración de todas las personas que han mediado para encontrar una solución al problema.






Los parados consiguen un empleo de un año
y finalizan el encierro



Fuente: ANDALUCÍA INFORMACIONES 08/08 · 00:05 · Gema Freire



Los parados de la construcción cumplirían hoy un mes encerrados en el Convento de Santo Domingo como medida reivindicativa y de presión para conseguir un empleo. Pero la jornada de hoy no la pasarán en el claustro de la Iglesia mirando al cielo, sino en sus casas, después de que ayer decidieran poner fin a la clausura y a la amenaza de huelga de hambre que se haría efectiva a partir del próximo lunes.


La Delegación Provincial de Empleo se puso en contacto ayer con el colectivo de parados formado por unas 35 personas (una veintena de ellas han sido los que han protagonizado el encierro, el resto se ha manifestado cada día por las calles de la ciudad y frente a las instituciones implicadas) para proponerles una alternativa. El ofrecimiento pasa por que todos ellos cursen durante un año un taller de mantenimiento de edificios promovido por la asocaciación Cardijn y subvencionado entre la Consejería, Diputación y el Ayuntamiento de Cádiz.


El Obispado de la Diócesis, que ha estado involucrado de alguna manera desde el principio del proceso, tampoco se ha desentendido de la solución y ha cedido uno de sus edificios para albergar el taller, que durará un año completo y que permitirá al colectivo obtener un salario.


El portavoz de los parados, Daniel Castiñeira explicaba a INFORMACIÓN que habían preferido decantarse por esta opción y poner fin al “porque nos garantizan un año de trabajo y para evitar más sufrimiento a nuestras familias”.


Aunque hicieron oficial su postura a primeras horas de la tarde de ayer, el grupo retrasó la salida del templo hasta las 21.30 horas. El motivo no era otro que esperar a que se encontraran en el templo tanto Pascual Saturio como el sacerdote Juan Carlos Muñoz para despedirse de ellos.


Según cuenta Daniel Castiñeira, los padres se han puesto muy contentos con la noticia “porque han sufrido mucho al vernos aquí, especialmente cuando venían nuestros hijos a vernos y corrían por el patio ajenos a todo”.


Eso sí, la propuesta realizada por el grupo de desempleados se ha descartado, al menos por el momento. En este sentido, ellos planteaban la posibilidad de que se creara una empresa pública dedicada a la construcción que se encarga de hacer las obras necesarias en la ciudad.


● Cobertura

La medida se aplicará a los 35 empleados que han protagonizado las reivindicaciones.


Castiñeira mostró su satisfacción porque “la situación económica y psicológica” de sus familias estaba “llegando al límite” y recordó que, de no haber obtenido respuesta, estaban dispuestos a iniciar una huelga de hambre indefinida a partir del próximo lunes.


A lo largo de todo este tiempo, los parados han estado recibiendo ayudas de cofradías y vecinos. La ONG Cáritas se ha unido al envío de alimentos de primera necesidad y enseres de aseo. Además el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera se ha solidarizado con estos trabajadores encerrados.


Finalmente, la espera ha merecido la pena. “Ha sido muy duro, porque aunque los sacerdotes se han portado en todo momento muy bien con nosotros, la situación ha sido bastante incómoda, en primer lugar por la incertidumbre de lo que podía pasar, y en segundo lugar porque pasaban los días y nadie nos decía nada, hasta que dijimos lo de la huelga de hambre”, destacó Castineira.




viernes, 7 de agosto de 2009

Parados de la construcción siguen "sin noticias" de las administraciones a cuatro días de la huelga de hambre





CÁDIZ, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -





Los desempleados del sector de la construcción que permanecen encerrados desde hace casi un mes en el convento de Santo Domingo de Cádiz criticaron hoy que continúan "sin noticias" de las distintas administraciones, a pesar de que saben de su intención de iniciar el próximo lunes (10 de agosto) una huelga de hambre indefinida hasta obtener un puesto de trabajo.

En declaraciones a Europa Press, Daniel Castiñeira, un portavoz de la veintena de trabajadores que permanecen encerrados, recordó que el próximo sábado (8 de agosto) cumplirán un mes de encierro, aunque realmente iniciaron sus movilizaciones en demanda de un empleo a principios de junio.


Según recordó, inicialmente acudieron a todas las administraciones para explicarles su "desesperada" situación "sin obtener respuesta de ninguna". Más tarde, concretamente el 8 de julio, decidieron iniciar su encierro.


Castiñeira relató que antes de anunciar la huelga de hambre sólo mantuvieron cierta interlocución con el Ayuntamiento gaditano, aunque "sin dar soluciones", y criticó que "el resto de administraciones no se digno a preguntar qué queríamos hasta entonces".


El portavoz manifestó que han remitido una propuesta al Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Andalucía y a la Subdelegación del Gobierno. En ella, proponen que "entre todos" creen una empresa para obras y mantenimiento en la ciudad que les dé "una oportunidad".


Ahora, dijo, están "a la espera de que estudien dicha propuesta u ofrezcan otra alternativa más viable". Según indicó, de momento "nadie se ha pronunciado", por lo que reclamó "una solución que llegue pronto" porque
"la situación económica y psicológica de nuestras familias está llegando a su límite".


Finalmente, recalcó que entre los que secundan el encierro y los que mantienen movilizaciones diarias en la calle suman "unos 35", por lo que consideró "viable" una solución para ellos "si hay voluntad por parte de las administraciones".



LOS PARADOS ENCERRADOS PROPONEN
CREAR UNA EMPRESA DE OBRAS MENORES


Fuente: ¡VIVA CÁDIZ! - 06/08 · 20:29 · Información

Envían la petición a las tres administraciones que les han recibido con anterioridad.


Los desempleados del sector de la construcción que permanecen encerrados desde hace casi un mes en el convento de Santo Domingo de Cádiz criticaron hoy que continúan "sin noticias" de las distintas administraciones, a pesar de que saben de su intención de iniciar el próximo lunes una huelga de hambre indefinida hasta obtener un puesto de trabajo.


En declaraciones a Europa Press, Daniel Castiñeira, un portavoz de la veintena de trabajadores que permanecen encerrados, recordó que el próximo sábado cumplirán un mes de encierro, aunque realmente iniciaron sus movilizaciones en demanda de un empleo a principios de junio.


Según recordó, inicialmente acudieron a todas las administraciones para explicarles su "desesperada" situación "sin obtener respuesta de ninguna". Más tarde, concretamente el 8 de julio, decidieron iniciar su encierro.


Castiñeira relató que antes de anunciar la huelga de hambre sólo mantuvieron cierta interlocución con el Ayuntamiento gaditano, aunque "sin dar soluciones", y criticó que "el resto de administraciones no se digno a preguntar qué queríamos hasta entonces".


El portavoz manifestó que han remitido una propuesta al Ayuntamiento, la Diputación, la Junta de Andalucía y a la Subdelegación del Gobierno. En ella, proponen que "entre todos" creen una empresa para obras y mantenimiento en la ciudad que les dé "una oportunidad".


Ahora, dijo, están "a la espera de que estudien dicha propuesta u ofrezcan otra alternativa más viable". Según indicó, de momento "nadie se ha pronunciado", por lo que reclamó "una solución que llegue pronto" porque "la situación económica y psicológica de nuestras familias está llegando a su límite".


Finalmente, recalcó que entre los que secundan el encierro y los que mantienen movilizaciones diarias en la calle suman "unos 35", por lo que consideró "viable" una solución para ellos "si hay voluntad por parte de las administraciones".


jueves, 6 de agosto de 2009

Más de 50.000 hogares sucumben al paro (en la provincia de Cádiz) y carecen de ingresos laborales

El volumen de familias sin ningún miembro ocupado ha crecido casi un 70% en un año · Uno de cada tres desempleados ya depende de la ayuda familiar porque ha agotado o no tiene derecho a la prestación.

Beatriz Revilla / Diario de Cádiz - 06.08.2009 - 09:11

Mes a mes, las estadísticas escupen nuevos datos sobre el desempleo. Datos que luego se difunden como números fríos, más o menos impactantes que los anteriores, pero números al fin. La última referencia la dio el Ministerio de Trabajo, que otorgaba a la provincia un censo de 149.587 desocupados al término de julio. Un mes antes eran casi 3.000 más, por lo que la mejoría era considerable. Pero tras estos cálculos, cada gaditano tiene su propia referencia, el caso cercano que representa en carne y hueso el impacto del paro en la provincia.


El crecimiento en los dos últimos años ha sido tal que hoy en día 50.400 hogares carecen ya de miembros empleados y, por lo tanto, no ingresan ningún salario. El número, otro más, es, sin embargo, mucho más elocuente que la mayoría de los que se conocen porque ofrece una visión más cercana y cotidiana que otros indicadores de esa llamada coyuntura laboral negativa.


Puede incluso parecer insostenible que haya un volumen tan alto de familias gaditanas afectadas, pero hay que tener en cuenta que muchas dependen aún de un solo sueldo, el del hombre, porque el 55,1% de las mujeres en edad de trabajo se mantienen inactivas (fuera del mercado laboral) y porque el aumento del paro ha generado una mayor precariedad en el sistema de contratación que favorece este fenómeno, con menos puestos indefinidos y más empleos temporales y casos de fraude de falsos autónomos o falsos fijos discontinuos.


La proliferación de hogares con todos sus miembros en paro ha sido progresivo y, según los cálculos realizados por el PP a través de preguntas parlamentarias y de información del Ministerio de Trabajo, el aumento en el último año es del 68,5%, lo que equivale a 20.500 familias más (entre las que, por supuesto, no se contabilizan aquellas formadas exclusivamente por jubilados, viudos o sin ningún miembro en situación activa), según difundió ayer la parlamentaria Esperanza Oña.


Si, además, el espectro se abre a aquellas en las que hay al menos un caso de desempleo, el volumen de afectadas es de 118.500, lo que significa más de un tercio (36,3%) de todas las unidades domésticas, unas 326.500 en el conjunto de la provincia gaditana.


La consecuencia es un nivel de improductividad que, por un lado, merma los ingresos de afiliación de la Seguridad Social y, por otro, genera un gasto público extra. Es decir, el desequilibrio de la caja de pensiones es creciente. Pero, además, el alto nivel de desempleo y la dificultad para la reinserción están provocando un incremento de los parados de larga duración y el agotamiento de las prestaciones o la incapacidad para generar nuevos derechos (el mínimo es de cuatro meses cotizados), de ahí la urgencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para aprobar un subsidio fijo durante, posiblemente, un máximo de doce meses que impida que las familias se queden en el desamparo absoluto.


Esta situación se refleja en el descenso de los beneficiarios del paro y la subida de aquellos que recurren al subsidio o la llamada ayuda familiar. En julio, el número de personas con ingresos por desempleo eran 95.144 (un 63% del total). De estos, 40.531 cobraban la prestación contributiva, mientras que 33.460 (el 35,2%) dependían del subsidio, un cantidad fija de 420 euros que no se cobra automáticamente, sino que depende de la aprobación del Ministerio de Trabajo (antiguo Inem). Según el informe del pasado mes, el 92,2% de las 9.080 nuevas solicitudes presentadas en la provincia de Cádiz recibió el visto bueno de la Administración, un nivel ligeramente superior a la media española (91,3%).



martes, 4 de agosto de 2009

Vida diaria de los encerrados en Santo Domingo

Las duras jornadas de los parados de Santo Domingo
Las personas que optaron por el encierro para exigir un trabajo estable pasan las horas en el convento intentando que sus condiciones de vida sigan siendo dignas



Fuente: Diario de Cádiz / Miguel Ángel Alfonso / 04.08.2009

En el convento de Santo Domingo, residencia de la Galeona, siguen encerrados 20 parados en busca de un trabajo digno tras 28 jornadas. Entre juegos, visitas familiares y alguna que otra discusión van y vienen los días. Al verlos pasear por el atrio del recinto dominico parece que estén recluidos en una cárcel siendo su condena la causa de su encierro, pues no saldrán en libertad hasta que no pongan solución a su problema.


Se levantan diariamente a las siete de la mañana con más valor que moral. Las noches son muy frías y las mantas que Cáritas les ha donado contrarrestan el efecto térmico del mármol que cubre el suelo. Ya perdieron a un compañero a causa de las duras condiciones, el querido Guati: "cada vez que abría la boca nos hacía reír, ahora se ha recuperado y viene a visitarnos a menudo", comenta Joaquín, un oficial de albañilería que lleva dos años en paro y que tiene a su cargo a dos hijos. Luego viene la hora del desayuno, en la que una única tostadora abastece a esta veintena de hombres formando largas colas.


En el lugar cuentan con tres cuartos de baño, uno para familiares ya que tiene pestillo y en cuya puerta se puede leer "señoras y niños", otro que alberga la única ducha existente, pero como el agua es fría lo contrarrestan con una manguera que ponen al sol. Al tercero lo han habilitado como cocina y cuenta con un frigorífico que recogieron y arreglaron, también han pedido permiso al prior Pascual Saturio para tener una pequeña placa a gas donde hacen la comida. Este religioso afirma que el comportamiento de estos parados es "ejemplar, reivindicando sus derechos".


Estos fontaneros, escayolistas, oficiales de albañilería, electricistas y demás albañiles podrían levantar una obra entre ellos pero no encuentran trabajo. "Que la gente sepa que no estamos aquí de camping, esto es duro", comenta Vicente, otro oficial que lleva un año en paro. Llega la hora del almuerzo y en los fogones se encuentra Rafael, un encerrado más, quien voluntariamente ha aceptado ese oficio porque le gusta y lo tratan como a una madre responsable que se encarga de que todo funcione a la perfección; "el menú más repetido son las papas con carne", dice este improvisado cocinero. Pero las tareas de limpieza son otra cosa y se crean turnos diarios de cuatro personas para mantener el patio de Santo Domingo en perfecto estado.


Luego en la sobremesa y en otros ratos libres han creado, mediante tablas y pinturas, un parchís y una diana que junto a las cartas o al dominó los mantienen entretenidos hasta que llega el mejor momento del día que es la hora de las visitas. Entre las 20 y las 22 horas el convento se llena de chiquillos y mujeres, y el improvisado presidio rebosa alegría y vida. Como asegura Nene, uno de los parados, "las mujeres ya se han hecho amigas entre ellas y los niños juegan juntos, pero cuando se van nos quedamos realmente tristes". Y la noche cae de nuevo sobre el lugar dando paso al frío y a la ropa de abrigo, y estas personas que han decidido privarse voluntariamente de su libertad recuerdan aquello por lo que luchan sin sentirse solos porque están acompañados de buenos compañeros.


Así son aquí las jornadas, duras pero con pequeños momentos de satisfacción inherentes al ser humano. El lunes empezarán sin remedio una huelga de hambre para intentar alzar más su voz. Los compañeros que se concentran a diario en San Juan de Dios les apoyan, así como toda una ciudad por la que también luchan.


lunes, 3 de agosto de 2009

DOSSIER DE PRENSA DE LA XII ASAMBLEA GENERAL DE LA H.O.A.C.



PRESENTACIÓN

Este dossier, dirigido a los profesionales de los medios de comunicación social, pretende facilitar la labor de informar a la opinión pública de la celebración de la XII Asamblea General de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), que tendrá lugar los días del 13 al 16 de agosto de 2009, en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (Ciudad Universitaria)


En esta XII Asamblea General participarán 1.300 representantes de la HOAC procedentes de todas las comunidades autónomas del Estado, obispos de la Conferencia Episcopal Española y de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, representantes de los movimientos de Acción Católica Española e Internacional y de otros movimientos eclesiales, teólogos, representantes del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos, del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa y sus movimientos afiliados, del Movimiento Obrero de Acción Católica de Latinoamérica y representantes de los medios de comunicación social.

Para cualquier información que necesitéis antes de la celebración de la Asamblea, podéis poneros en contacto con los responsables de difusión de la HOAC de vuestra localidad y a nivel general con Mª del Castillo Oliva Peña, responsable de difusión de la Comisión Permanente de la HOAC; e-mail: difusión@hoac.es.

: 91 701 40 85; Fax: 91 522 74 03


Durante el transcurso de la Asamblea funcionará una Secretaría de Prensa cuya responsable será Mª Dolores Medina Pérez, delegada general de nuestras publicaciones Noticias Obreras y el periódico ¡TÚ!


Queremos expresaros nuestro reconocimiento por la tarea informativa que prestáis a la sociedad y, en concreto, por la difusión que realizáis de todos aquellos acontecimientos que ayudan a configurar una realidad más justa y solidaria.

LA COMISIÓN PERMANENTE

MIEMBROS DE LA COMISIÓN PERMANENTE DE LA HOAC

Presidente General: Francisco Güeto Moreno

Consiliario General: Isaac Núñez García

Responsable de Organización: José Antonio Sánchez Fernández

Responsable de Formación: Francesc Llorens Pascual

Responsable de Encuadramiento: Salvador Tejera de León

Responsable de Difusión: Mª del Castillo Oliva Peña


HOAC Comisión Permanente
c/ Alfonso XI, 4-4º - 28014 MADRID
e-mail: hoac@hoac.es

: 91 701 40 80. Fax: 91 522 74 03


http://www.hoac.es/
«»

LA HERMANDAD OBRERA DE ACIÓN CATÓLICA

1. ¿Qué es la HOAC?

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) es un Movimiento Apostólico de Acción Católica especializado en el Mundo Obrero.

La HOAC está formada por hombres y mujeres que han decidido vivir la fe y el seguimiento a Jesucristo en las condiciones de vida y trabajo del mundo obrero, en sus sectores más débiles y empobrecidos.

La vida y misión de la HOAC se expresa en la vida de sus militantes, que, encarnándose en las circunstancias actuales de fragmentación y precarización del mundo obrero, comprometiéndose y trabajan para que los sectores más empobrecidos tengan voz y protagonismo, denunciando toda realidad que atenta contra el plan de Dios…, testimonian a Jesucristo e invitan a sus compañeros y compañeras a seguirle.

Así comprometidos en su lugar de trabajo, en el barrio, en las organizaciones obreras y participando vivamente en su Iglesia diocesana, la HOAC va acercando la Iglesia al mundo obrero y el mundo obrero a la Iglesia.

Para vivir todo lo anterior, la HOAC siempre ha concedido un papel fundamental a la formación de militantes obreros cristianos. Formación, entendida como el logro progresivo de un modo de ser, de pensar, de sentir, de actuar y de vivir, personal y comunitariamente, profundamente cristiana.

La HOAC nace en 1946 como Movimiento Apostólico de Acción Católica, con la misión de hacer presente a Jesucristo y a su Iglesia en el mundo obrero. Su promotor y primer militante fue Guillermo Rovirosa, actualmente en proceso de canonización, quien aceptó el encargo de los obispos de poner en marcha la rama obrera de la Acción Católica.


A lo largo de su historia la HOAC ha mantenido unas constantes:

● Estar al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia en el Mundo Obrero ayudando a los trabajadores a su promoción y desarrollo personal, a descubrir su dignidad de ser personas y obreros, a despertar la conciencia obrera cristiana vivida desde la solidaridad con los empobrecidos y a vivir en la Iglesia del Obrero de Nazaret.

● Conservar, por su condición de Movimiento Apostólico de Acción Católica, una profunda espiritualidad laical que hace que el hombre y la mujer se sumerjan en el mundo para intentar prolongar, allí donde estén, la acción de Dios.

● Sentirse vinculada a los otros movimientos de Acción Católica, a través de la Federación de Movimientos de la Acción Católica Española, manteniendo una estrecha relación y comunión con los obispos.

● Y, por su condición obrera, pertenecer al departamento de Pastoral Obrera de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (CEAS) para contribuir a una Pastoral Obrera de toda la Iglesia.

En definitiva, el caminar de la HOAC en estos 63 años ha discurrido en una vida de fe en la que lo cristiano y lo obrero se funden, y cuya mayor aportación al Mundo Obrero ha sido Jesucristo mismo.


2. Guillermo Rovirosa y Tomás Malagón

Presentamos los datos biográficos más importantes de dos personas que han marcado la identidad de la HOAC y cuya impronta continúa viva en ella: Guillermo Rovirosa, promotor y primer militante de la HOAC, hoy en proceso de canonización, y Tomás Malagón, sacerdote consiliario de gran talla teológica y cultural, del que celebramos el 25º Aniversario de su muerte.


Guillermo Rovirosa Albet nace en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) el 4 de agosto de 1897.

A los 18 años rompe con la vida cristiana y comienza los estudios en la Escuela Industrial de Barcelona. Allí inicia su trabajo profesional como experto en electricidad y mecánica aplicada. Vive un tiempo de desorientación y de búsqueda de la verdad en las filosofías y corrientes religiosas del momento. En 1925 se casa con Catalina Canals. Se trasladan a París. Son años de incredulidad y escepticismo, en los que su fuerte personalidad y su gran capacidad intelectual no encuentran, más allá de la ciencia, respuesta a sus inquietudes vitales.

Unas palabras casualmente oídas al arzobispo de París le hacen ver que ha rechazado a Jesucristo sin conocerlo realmente. Por honestidad, emprende un proceso de información sobre la figura de Jesús y de acercamiento a su persona que culmina con su conversión a la fe cristiana en El Escorial en la Navidad de 1933.

Se queda a trabajar en Madrid. Allí le sorprende la Guerra Civil. Es elegido presidente del comité obrero de su empresa. Entra en contacto con la Doctrina Social de la Iglesia, lo que le ayuda a organizar su pensamiento y sus planteamientos sociales con rigor. Este cúmulo de experiencias le lleva a descubrir y valorar definitivamente el apostolado obrero.

A finales de 1940 se incorpora a la Acción Católica. En mayo de 1946 los obispos de España deciden la creación de la HOAC como movimiento apostólico especializado para los obreros adultos, y encargan a G. Rovirosa la tarea de organizarlo y ponerlo en marcha. Este entiende que Dios ha aceptado el compromiso de su conversión y se dedicará ya por entero al apostolado en el mundo del trabajo, viviendo como un obrero pobre.

Viaja infatigablemente por toda España, organiza cursillos, hace posible el semanario obrero ¡Tú!, dirige el Boletín de la HOAC, visita la mayoría de los seminarios, cuida especialmente la formación de militantes. Su palabra, honda y directa, conmueve siempre, reclamando la vivencia genuina del Evangelio, la valoración del trabajo y la dignidad del obrero. Él, como la HOAC, hacen presente la Iglesia en el mundo obrero y el mundo obrero en la Iglesia.

Esta tarea, en el momento histórico que España vive entonces, no podría ser realizada sin oposición y conflictos. En 1957, la jerarquía eclesiástica, fuertemente presionada, lo retira de la dirección de la HOAC. Rovirosa lo asume con inmensa paz y, en adelante, tras un accidente en que pierde un pie, hará largas estancias en Montserrat. Será este un tiempo muy fecundo, de profundización espiritual, de avance en su pensamiento, tal como se refleja en sus escritos, y de colaboración apostólica con militantes y amigos.

Muere en Madrid el 27 de febrero de 1964.

La apertura del proceso de canonización de Guillermo Rovirosa tuvo lugar en Madrid el 8 de julio de 2003.

La HOAC promueve este proceso para dar a conocer la vida y obra de Rovirosa porque él es para sus militantes un referente de militante obrero cristiano; una persona que entregó su vida, en cuerpo y alma, y gracia, como él decía, a «devolver a Cristo a los pobres de su tiempo, al mundo obrero».


Tomás Malagón Almodóvar nació en Valenzuela de Calatrava (Ciudad Real) en 1917.

Ingresa en el Seminario de Ciudad Real en 1929. En 1933 continúa sus estudios eclesiásticos en la Universidad Pontificia de Comillas (Santander). Durante la Guerra Civil combate como soldado de transmisiones en el frente de las Alpujarras. Se especializa en Meteorología y da clases a los oficiales del ejercito republicano. Terminada la contienda, continúa su carrera eclesiástica en Comillas, coronada con excelentes calificaciones. Se ordena sacerdote en julio de 1943.

Regresa a Ciudad Real, donde es profesor de Teología Dogmática, rector del Seminario Menor y canónigo de la catedral. En 1944 funda la Hermandad Ferroviaria de Acción Católica de Ciudad Real. El movimiento ferroviario católico es una de las fuerzas que convergen en la fundación de la HOAC en 1946. Don Tomás es el primer consiliario de la HOAC de su diócesis.

Se le designa consiliario de la Comisión Nacional (hoy Comisión Permanente) de la HOAC en noviembre de 1953. Durante diez años desarrolla una fructífera colaboración con Guillermo Rovirosa. En 1964 es destituido como consiliario general de la HOAC, pero siempre supo mantener plenamente la comunión eclesial, el amor a la Iglesia y su vinculación a la HOAC.

Anteriormente interviene en la gestación y desarrollo de la Editorial ZYX, promovida por militantes de la HOAC. Vive intensamente entregado a su misión de formar militantes cristianos. Trabaja en las Semanas Impacto de las Mujeres de Acción Católica, colabora con los Centros de Cultura Popular y es inspirador y realizador de la experiencia pedagógica «Nuevo Equipo». En esta misma etapa desempeña la dirección del Instituto Superior de Cultura Religiosa y es profesor del Centro de Estudios Teológicos de Sevilla. En sus años finales colaboró también activamente con el Movimiento Cultural Cristiano y con la Fraternidad Cristiana de Enfermos y Minusválidos.

El 27 de febrero de 1984, después de un día de convivencia con la Comisión Permanente de la HOAC, terminó su vida de apóstol de Cristo.


3. La HOAC en el momento actual

La HOAC, con unos 1.300 militantes y 160 personas en iniciación, está presente en 44 diócesis de la Iglesia española e implantada en todas las comunidades autónomas del Estado español, excepto en Baleares.

Los militantes de la HOAC viven su compromiso, tanto a nivel personal como comunitario, desde la situación de conflicto que padece el mundo obrero en torno a cinco situaciones: la precariedad laboral, la exclusión social que genera el mercado de trabajo, las crecientes dificultades para la vida familiar y la educación, las condiciones de vida y trabajo de los inmigrantes y la discriminación de la mujer en el mundo del trabajo; promoviendo la implicación y el protagonismo de las personas, muy especialmente de aquellas que sufren las consecuencias del empobrecimiento y la deshumanización, en afrontar sus problemas, en la transformación de su realidad y su acercamiento vital al proyecto de felicidad de Jesucristo a través de la HOAC.

Los militantes de la HOAC están presentes tanto en organizaciones sociales (sindicatos y partidos políticos, asociaciones de madres y padres de alumnos, asociaciones de vecinos) como en organizaciones eclesiales (otros movimientos eclesiales, parroquias, equipos de Pastoral Obrera, consejos diocesanos…).


Las publicaciones de la HOAC

Desde su creación, la HOAC ha contado con diferentes instrumentos de difusión para llegar a los ambientes obreros. Son más de 60 años de prensa obrera cristiana.

Actualmente edita las siguientes publicaciones:

¡TÚ!: Se trata de una publicación mensual, ágil, fácil de leer, que pretende llegar a amplios sectores del mundo obrero. Con brevedad, trata de profundizar en los hechos cercanos y cotidianos que vivimos, con el fin de promover y formar una conciencia social, cristiana y adulta entre los trabajadores y trabajadoras.

NOTICIAS OBRERAS: Revista de periodicidad quincenal, que aborda distintos temas de actualidad tanto sociopolíticos y laborales como eclesiales, ofreciendo elementos de reflexión desde una perspectiva cristiana.

Ediciones HOAC: Una editorial que, a través de sus libros y cuadernos, intenta abordar aspectos que son claves para la militancia cristiana hoy.


Algunos aspectos de la vida y presencia pública de la HOAC

● La HOAC comparte cada año con los trabajadores y trabajadoras, y con la sociedad en general, una dinámica de vida y acción en torno a las situaciones más sangrantes que afectan actualmente al Mundo Obrero y del Trabajo (p. ej., situación de los trabajadores extranjeros en nuestro país, las condiciones de trabajo, los accidentes laborales, las dificultades que vive la familia obrera, la situación de la mujer, la precariedad laboral…) y en las que puedan vincularse los compañeros y compañeras en los lugares de trabajo, en los barrios, en las parroquias, para poder poner en el centro de la tarea a las personas y facilitar la implicación y el protagonismo de las mismas.


● Cada diócesis, al hilo de lo anterior, organiza un conjunto de actividades (centros de interés, campañas, concentraciones, recogida de firmas…), para reflexionar, concienciar y denunciar las causas y consecuencias de aquellas situaciones, e implicar tanto a las organizaciones sociales como a las eclesiales.


● La HOAC, en situaciones concretas o ante acontecimientos importantes para los trabajadores, desde su ser Iglesia en el mundo obrero, se manifiesta a través de comunicados y reflexiones (1º de Mayo, elecciones políticas y sindicales, conflictos laborales, huelga general, conflictos bélicos, crisis económica…).


La dimensión internacional de la HOAC

● La HOAC es miembro activo del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) y de su sección europea, el Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE)


● La HOAC cuenta con un Fondo de Solidaridad Internacional dirigido a promover proyectos de formación cristiana de los trabajadores de los países del Sur. A través de este fondo, la HOAC quiere contribuir a la sensibilización y concienciación de las trabajadoras y trabajadores españoles ante la realidad de sus compañeros y compañeras en otros países del Sur. La HOAC viene desarrollando, desde el año 1991, esta iniciativa de solidaridad internacional como expresión de su conciencia obrera cristiana. A lo largo de estos últimos seis años, el Fondo de Solidaridad Internacional ha apoyado y financiado unos 83 proyectos en África, Asia y América Latina, que han supuesto unos 510.000 euros.



Del 13 al 16 de agosto de 2009 se celebrará en Madrid la XII Asamblea General, bajo el lema: «PARA EVANGELIZAR EL MUNDO OBRERO Y DEL TRABAJO, HUMANICEMOS LA CULTURA».


LA CELEBRACIÓN DE LA XII ASAMBLEA GENERAL

La celebración de una Asamblea General es un momento muy importante de la vida de la HOAC. La Asamblea General es el máximo órgano de debate, valoración, concreción y decisión sobre la vida, objetivos y tareas de la HOAC. Todos los militantes de la HOAC participan en la preparación y en la celebración de dicha asamblea.

A lo largo de su historia, la HOAC se ha ido preguntando cómo ir definiendo y concretando su misión evangelizadora en cada circunstancia histórica del mundo obrero y de la Iglesia.


1. Qué nos planteamos en la XII Asamblea General

Los hombres y mujeres que formamos la HOAC queremos plantearnos en esta asamblea cómo configurar, desde nuestra identidad como movimiento de Acción Católica y nuestra misión evangelizadora en el mundo obrero y del trabajo, una manera de sentir, pensar y actuar y ofrecerla como propuesta que transforme la cultura que genera el sistema de producción y consumo


En continuidad con las dos asambleas generales anteriores, donde la HOAC nos planteamos el Compromiso Evangelizador personal y comunitario (Quehacer Apostólico Comunitario), en esta XII Asamblea General queremos reflexionar en la respuesta que hemos de dar a los retos que nos plantea la actual situación de empobrecimiento y deshumanización que vive el mundo obrero y del trabajo para su evangelización.


Esta situación actual viene marcada por el hecho de que el sistema económico de producción y consumo se ha convertido en sistema social y cultural que está configurando un modelo de ser persona, una sensibilidad, una manera de conocer y de actuar que nos hace vivir desde la máxima normalidad e indiferencia la explotación de las personas, la injusticia y el empobrecimiento que el mismo sistema produce. La actual crisis económica es un claro ejemplo de lo que esto significa.


Este empobrecimiento y deshumanización se manifiestan especialmente en las cinco situaciones del mundo obrero y del trabajo que queremos que sigan vertebrando nuestra Acción Evangelizadora.


Pero la cultura dominante también está influyendo en la Iglesia, y por tanto en la HOAC, y está siendo un obstáculo a la tarea evangelizadora. Por ello es fundamental construir y vivir unos nuevos valores que fructifiquen y transformen la cultura y la forma de pensar, sentir y actuar de las personas.


Por tanto, el problema fundamental que nos encontramos es la supervivencia del ser humano y la deshumanización. Combatir esta situación pasa por que la Iglesia y la HOAC seamos capaces de presentar a Jesucristo como propuesta de humanización y de liberación para todos los hombres y mujeres. También para el mundo obrero y del trabajo. Experiencia que vivimos y transmitimos en la medida en que dejamos a Cristo ganar terreno en nuestras vidas, en la medida en que somos místicos en el corazón del mundo obrero.


Esta experiencia de Jesucristo, desde nuestra existencia obrera, se ha de convertir en formas de vida y acción que hagan posible la humanización y la comunión, que se conviertan en proyecto de felicidad para responder al hombre y a la mujer de hoy.


Estas propuestas de vida y acción queremos que nos ayuden a:

● Construir y vivir un proyecto de humanización que sea expresión de la experiencia y del encuentro personal con Jesucristo.

● Desarrollar una vida de comunión en la familia, en la HOAC, en la Iglesia, en la sociedad… que posibilite vivir dicho proyecto de humanización encarnado en la debilidad del mundo obrero.

● Realizar, fruto del encuentro con Cristo, una Acción Apostólica Comunitaria y un Proyecto Evangelizador de los militantes generador de comunión y de humanización.
La HOAC


2. Apertura y clausura de la XII Asamblea General

La Asamblea comenzará el día 13 de agosto a las 10:30 horas, con el acto de apertura, al que asistirán, entre otros, varios obispos de la Conferencia Episcopal Española. Finalizará con el acto de clausura el día 16 de agosto, a partir de las 10:30 horas, dando lectura al comunicado final de la XII Asamblea General de la HOAC y celebrando la Eucaristía.



ORDEN DEL DÍA DE LA XII ASAMBLEA GENERAL

1. Oración y saludos.

2. Presentación de la Asamblea y de los asistentes.

3. Ratificación del Acta de la XII Asamblea General.

4. Informe de la Comisión Permanente.

5. Ponencia: «La mística de la HOAC».

6. Celebración del 25º Aniversario de D. Tomás Malagón.

7. Encuentro para compartir las experiencias de los Sectores.

8. Diálogo y aprobación de las propuestas de Vida y Acción y del
Plan de Trabajo para desarrollarlas.

9. Cambios en los Estatutos y las BEFI debidos a la ratificación de las «Modificaciones para avanzar en un funcionamiento organizativo al servicio de la misión».

10. Despedida y acogida de los miembros de la Comisión Permanente.

11. Clausura.



domingo, 2 de agosto de 2009

UNA REALIDAD A EVANGELIZAR


Publicado en: NOTICIAS OBRERAS:
Tema de la quincena. Núm. 1.484-1.487 [16-7-09 / 15-9-09]
Comisión Permanente de la HOAC
Resumen del documento de trabajo de la
XII Asamblea General de la HOAC.




En la preparación de nuestra XII Asamblea General, los militantes de la HOAC hemos dialogado y compartido los rasgos fundamentales del contexto social y eclesial en el que vivimos, aquellos que nos parece hemos de tener especialmente en cuenta en nuestra manera de vivir y de actuar en el mundo obrero y del trabajo. Ofrecemos en este Tema Complementario una síntesis del documento compartido por la HOAC. Teniendo en cuenta estos rasgos de la realidad social y eclesial, hemos compartido los retos a los que creemos hemos de intentar dar respuesta hoy y de cara al futuro. En la Asamblea General concretaremos las propuestas de vida y acción que nos ayuden a caminar en esa dirección.

Consideramos que los rasgos fundamentales de la realidad social y eclesial que hemos de tener especialmente presentes son los siguientes:


1º.- JUSTICIA, EMPOBRECIDOS Y MUNDO OBRERO

En nuestra sociedad no existe una clara conciencia del escándalo que representa la pobreza en nuestro mundo. Por lo general, sabemos que existen pobres, incluso muchos, pero no somos realmente conscientes de lo que este hecho significa. Vivimos en un mundo con recursos económicos, científicos, técnicos…, más que sobrados para que todas las personas pudiéramos vivir con lo suficiente para tener una existencia digna y, sin embargo, esto está muy lejos de ser así. Y no existe una conciencia social generalizada de que se trata de un radical problema de injusticia. Injusticia en el conjunto del planeta e injusticia en cada uno de los países, incluidos los ricos, donde también abundan los empobrecidos.


En sociedades ricas como la nuestra incluso podríamos decir que existe una notable indiferencia social ante ese hecho de la pobreza. Vivimos como si no existiera. Incluso los pobres molestan e incomodan. Predomina la convicción social de que el crecimiento económico resolverá por sí mismo las necesidades de la sociedad y no nos damos cuenta de que un enorme crecimiento económico como el de las últimas décadas no ha representado nada para resolver el problema de la pobreza. De hecho, falta en el conjunto de nuestra sociedad una real conciencia de lo que significa la existencia de una multitud de empobrecidos en nuestro mundo, de la radical injusticia y falta de humanidad que esto representa, y de la relación que existe entre el enriquecimiento de unos y el empobrecimiento de otros en nuestro mundo globalizado.


Así, socialmente, el objetivo de buscar justicia para todos, que sólo puede construirse en la medida en que se busca expresamente y cuando orienta las actuaciones sociales y personales, se ha ido debilitando cada vez más y ha sido sustituido por el objetivo del bienestar asentado sobre un crecimiento económico permanente, y por la búsqueda de la afirmación de derechos individuales de todo tipo, con muy escasa conciencia de las responsabilidades hacia los demás, especialmente hacia los empobrecidos, y hacia el bien común. Por eso mismo tampoco somos realmente conscientes de lo que representa el problema ecológico para las futuras generaciones ni lo entendemos como el problema de justicia que es.


Este debilitamiento o pérdida de la perspectiva de la justicia no significa que no existan personas y organizaciones que luchan con toda generosidad, solidaridad y entrega por y con los empobrecidos. Lo que significa es que socialmente no se cuestionan las causas de ese empobrecimiento, se da por bueno el sistema social y la forma de vida que lo genera y lo sostiene. Con ello se hace mucho más difícil acabar con él, ir más allá de combatir sus manifestaciones más extremas e, incluso, verlo como el problema social que es.


Algo parecido a lo que ha pasado con la justicia ha ocurrido con el mundo obrero. En otro tiempo existía una, al menos, relativa conciencia social de la estrecha relación entre mundo obrero y empobrecidos, entre la forma en que se organiza el trabajo, las condiciones laborales, y la dependencia y pobreza de muchos trabajadores. Por eso lo que ocurría en el mundo obrero se consideraba muy importante socialmente. Hoy no es así. Esa conciencia social ha desaparecido, incluso en el seno del mundo obrero y del trabajo.


La conciencia social que hoy predomina no ve en absoluto la relación entre trabajo y empobrecimiento, y no percibe tampoco la situación del mundo obrero como un problema social importante. Es más, tiende a considerar los problemas del mundo obrero y del trabajo como algo superado, más bien propio del pasado. Un ejemplo de esta carencia de conciencia social sobre los problemas del mundo obrero es lo que está ocurriendo con los accidentes laborales. Un problema tan extraordinariamente grave, con tantos muertos, inválidos y familias destrozadas cada año, apenas tiene lugar en la conciencia social, es como si no existiera. Seguramente porque se percibe más como una fatalidad, algo inevitable, que como lo que es, una realidad vinculada a las condiciones laborales. Lo mismo ocurre con otras muchas situaciones del mundo obrero.


Es conciencia social generalizada que lo que ocurre en el mundo obrero y del trabajo es lo normal y que es necesario aceptarlo como lo que hay. Para corregir las situaciones más desfavorables a los trabajadores ya están la acción de los gobiernos y de los sindicatos. Más allá de esto no se cuestionan las causas de una situación laboral que se considera la normal para el mundo de hoy. Entre los propios trabajadores, aún cuando existe una situación de malestar, lo más extendido es la resignación ante lo que hay.


Estos dos problemas, el debilitamiento de la justicia y de la conciencia de la importancia de la situación del mundo obrero, están estrechamente relacionados. En nuestra opinión son dos manifestaciones del hecho de que el capitalismo se ha hecho dueño y señor de la vida social.


2º.- EL CAPITALISMO SE HA ENSEÑOREADO DE LA VIDA SOCIAL

Desde nuestro punto de vista, un elemento esencial del actual contexto social es que el capitalismo ha logrado dominar en gran medida la vida social, extendiendo su lógica individualista y economicista al conjunto de la vida social y colonizando cada vez más esferas de la vida de las personas.


El capitalismo es una forma de entender y organizar la economía, un sistema económico. Pero, por su propia naturaleza, para poder funcionar necesita ser mucho más que eso. Necesita el crecimiento continuo y sin límites de la economía para generar beneficios económicos siempre crecientes. Porque el lucro particular es su motor (en la creencia de que lo que mueve al ser humano y dinamiza la vida social es la búsqueda por cada uno de su propio interés, el egoísmo individual). Y para ello necesita estar constantemente eliminando los obstáculos que se opongan a la competencia entre unos y otros en la búsqueda permanente del mayor beneficio económico posible. Por eso el capitalismo tiende a convertirlo todo en mercancías de las que se puede obtener un beneficio (las cosas, pero también el trabajo, las relaciones, la naturaleza…). Y su pretensión permanente es situar la lógica economicista del beneficio en el centro de la vida social, haciendo que todo gire a su alrededor y no permitiendo que la rentabilidad económica sea subordinada a otros fines sociales, la justicia por ejemplo.


«El capitalismo ha logrado dominar en gran medida la vida social, extendiendo su lógica individualista y economicista al conjunto de la vida social y colonizando cada vez más esferas de la vida de las personas»

Esa es la lógica que ha caracterizado al capitalismo desde sus orígenes hasta hoy. Pero como esa lógica de convertirlo todo en mercancía es destructiva para la vida (porque hay realidades que cuando se convierten en mercancías se destruyen, como es el caso del trabajo y de la naturaleza), los seres humanos se han resistido socialmente a esa extensión de la lógica economicista. El resultado de esa resistencia ha sido la conquista de espacios de no mercantilización de la vida social, para que las personas no se vieran a merced de la lógica de la competencia por el beneficio. Estos diques de contención de la marea de la lógica economicista han sido los derechos laborales, sociales, políticos…, de las personas, y los servicios públicos, las prestaciones sociales, la regulación de la economía por el Estado, etc. Pero esos derechos, prestaciones, regulación…, se convierten para la lógica economicista en costes que es necesario reducir para que no limiten el crecimiento de los beneficios económicos privados. Y, por eso, la lógica economicista busca formas de reducirlos lo más posible. De hecho, es la tendencia que ha predominado en las últimas décadas de la mano del neoliberalismo: para incrementar los beneficios económicos particulares se han debilitado esos diques de contención de la lógica economicista. Es lo que se expresa habitualmente con palabras como «liberalizar» o «flexibilizar» la economía, pero que en realidad significa su desregulación, la eliminación de normas, regulaciones, límites… Esta desregulación tiene como consecuencia la desestructuración de la vida de las personas y su subordinación a los intereses económicos.


Esta desestructuración de la vida de las personas incide tanto en su dimensión personal como en su dimensión social. Así, por ejemplo, cada vez resulta más difícil organizarse y mantener una participación activa en la vida social. Cuando no lo dificulta la falta de conciencia ante la realidad, lo dificulta la falta de tiempo y disponibilidad provocados por la aceleración de los ritmos de vida, las largas jornadas laborales, la inestabilidad en el trabajo, la flexibilidad impuesta, la dispersión geográfica y familiar, la alta exigencia de hoy para la educación de los niños y la atención a los mayores… Un sistema social que desestructura la vida de las personas hasta el punto de dificultar tanto sus posibilidades de actividad social, política y eclesial, es un sistema tremendamente empobrecedor y deshumanizador.


3º.- SUFRIMIENTO Y DESHUMANIZACIÓN EN EL MUNDO OBRERO Y DEL TRABAJO

A pesar de que en la conciencia social generalizada se considera poco relevante lo que ocurre en el mundo obrero y del trabajo, este dominio de la vida social por el sistema de producción y consumo está generando situaciones de un gran sufrimiento y deshumanización en amplios sectores del mundo obrero y del trabajo, y configurando un modelo de vida social en el que se extienden la explotación de las personas, la inseguridad social, la dependencia, el empobrecimiento y la deshumanización.


Esta situación tiene diversas manifestaciones:

a) El modelo de la estabilidad laboral con un cierto grado de seguridad vital de los trabajadores y sus familias y con un cierto reconocimiento práctico de derechos laborales, está siendo sustituido por el modelo de la flexibilidad y la precariedad laboral que genera inseguridad en el empleo y debilita radicalmente el ejercicio de los derechos en el trabajo. A medida que se extiende y consolida el modelo de la flexibilidad y la precariedad laboral, las condiciones de trabajo se van degradando para cada vez más trabajadores y se acentúa la explotación, la dependencia y la inseguridad laboral. Es un modelo laboral que convierte a las personas en instrumentos al servicio de la mayor rentabilidad de la producción, adaptándolas a la fuerza a los requerimientos de la rentabilidad económica.


b) Pero este modelo de la flexibilidad y precariedad laboral no sólo genera inseguridad y dependencia en el trabajo, también genera inseguridad y dependencia vital. Por una parte, porque la inseguridad en el empleo (por tanto en los medios de subsistencia) genera en sí misma, inseguridad vital y se convierte en un mecanismo que facilita la aceptación de cualquier tipo de trabajo. Por otra, porque el tiempo productivo invade cada vez más espacios del tiempo de vida, del tiempo personal, familiar, social…, desestructurando la vida de las personas y dificultando poder vivir humanamente. Dicho de otra manera: el sistema de producción y consumo configura la vida de las personas de forma que resulte funcional para su pretensión de producir y consumir para generar rentabilidad económica. Moldea la vida de las personas estructurándola desde la producción y el consumo, genera forzosamente una forma de vida que adapta y somete a la persona a las exigencias de la economía, mutilando y atrofiando las dimensiones de la vida humana que no son funcionales a la producción y el consumo.


«Un sistema social que desestructura la vida de las personas hasta el punto de dificultar tanto sus posibilidades de actividad social, política y eclesial, es un sistema tremendamente empobrecedor y deshumanizador»

c) Junto a los dos aspectos anteriores, el sistema de producción y consumo genera también otra realidad que, en nuestra opinión, resulta decisiva: una forma de sentir, pensar y actuar (una cultura) que se ha convertido en hegemónica y que orienta la vida de las personas en la dirección que el sistema de producción y consumo necesita para su funcionamiento, hace deseable la forma de vida que necesita para funcionar. Se ha ido imponiendo como lo normal, lo natural y lo deseable una orientación de la vida humana centrada en el ser productor y consumidor. Lo cual está provocando un radical empobrecimiento de las personas y dificultando seriamente la posibilidad misma de ser persona. En la medida en que la vida de las personas se configura desde los presupuestos y desde la cultura que genera el sistema de producción y consumo, se nos hace mucho más difícil vivir como personas. Y cuando esto ocurre se hace también más difícil luchar contra la explotación, la injusticia y el empobrecimiento que niegan la dignidad del ser humano.


La situación de empobrecimiento y vulnerabilidad afecta de modo particularmente negativo: a los jóvenes, a las mujeres; y a los trabajadores inmigrantes, que en su inmensa mayoría padecen los peores efectos del modelo de la flexibilidad y la precariedad laboral, muchas veces con las peores condiciones de trabajo, a lo que se añade la vulnerabilidad que representa el hecho de que suelen ser considerados como mano de obra barata antes que como personas, y también la vulnerabilidad que supone su condición de «extranjeros».


4º.- UNA RADICAL DEFORMACIÓN DE LA POLÍTICA

Los tres aspectos de la realidad social que hemos considerado hasta aquí no se han producido por generación espontánea. Son el resultado de todo un conjunto de decisiones, de acciones y omisiones, de relaciones sociales… En definitiva, son una construcción política.


El dominio de la vida social por la lógica economicista del sistema de producción y consumo ha ido configurando una muy determinada manera de orientar la política, un modelo político acorde con esa hegemonía social de la producción y el consumo. Este es un elemento muy importante del contexto social en el que vivimos, pues representa, por una parte, un obstáculo importante para combatir la situación de explotación, dependencia y empobrecimiento de las personas; y, por otra, un poderoso mecanismo de deshumanización, porque supone una atrofia o mutilación de la capacidad humanizadora de la acción política, como dimensión constitutiva de la existencia humana e instrumento para construir relaciones sociales humanas.


El modelo político dominante en nuestra sociedad se caracteriza, entre otras cosas, por la subordinación y sometimiento de la acción política a la lógica economicista. En buena medida, la orientación predominante de la política es, en lugar de la búsqueda de construir justicia en las relaciones sociales, la búsqueda de la adaptación de las personas y de la vida social a las exigencias de la producción y el consumo. Más que como instrumento para modificar las relaciones sociales que dificultan la vida digna de todas las personas, la política se orienta desde la perspectiva de la gestión de una situación dada que se considera inmutable e incuestionable.


Se produce así un divorcio cada vez mayor entre la vida cotidiana de las personas y la perspectiva que predomina en la actividad política. Son como dos mundos paralelos. La mayoría de los problemas sociales no se perciben como problemas políticos. No se considera vida política lo que ocurre en la realidad cotidiana del trabajo, del barrio, de la escuela, etc. Espacios en los que, por lo demás, las formas predominantes de vida, las condiciones del trabajo y la cultura dominante favorecen cada vez más una menor participación y sentimiento de responsabilidad.


Es muy importante el hecho de que la mayoría de los problemas sociales no se perciban como problemas políticos. Lo que eso significa es que en la conciencia común se perciben cada vez más como lo normal y natural. Es lo que hay. Además, de hecho, la mayoría de los problemas de la vida cotidiana de las personas y muchas de las situaciones que antes hemos señalado al referirnos al mundo obrero y del trabajo ocupan un lugar muy secundario o simplemente no están en la agenda política.


Lo que queremos subrayar especialmente es que este modelo político dominante es un poderoso mecanismo de deshumanización, porque lo que hace es atrofiar la dimensión política de la existencia humana, mutilando la capacidad de las personas de vivir la responsabilidad de los unos hacia los otros en la vida social, que es camino de humanización. Además, la despolitización de los problemas sociales y la crisis de la participación social que este modelo político impulsa, dificultan enormemente construir relaciones sociales humanas: la búsqueda de la justicia para los empobrecidos se debilita mucho desde esta manera de vivir la política.


El dominio que el capitalismo ejerce sobre la vida social y la manera de orientar la política que predomina en nuestra sociedad, están suponiendo un profundo proceso de destrucción de la sociabilidad humana, un cada vez mayor predominio de lo individual sobre lo comunitario, y una notable pérdida del sentido comunitario de la lucha por la justicia y del valor de las organizaciones para esta lucha. Esto tiene muchas consecuencias para el desprestigio de lo público puesto al servicio de las personas y de finalidades colectivas, para la vocación del ser humano a la comunión, para la valoración de las organizaciones sociales como un bien de la sociedad, y para la conciencia de la responsabilidad que tenemos los unos hacia los otros, hacia la vida social y hacia el bien común, todo lo cual ha provocado una desmovilización de las personas ante los problemas que sufrimos. Esta dinámica nos está configurando cada vez más como sujetos con escasa conciencia de nuestra responsabilidad social, a la vez que sitúa a los empobrecidos en una posición de mayor debilidad, vulnerabilidad e indefensión.


En ese sentido, el desafío de ayudar a descubrir el valor de lo comunitario para la realización de nuestra humanidad nos parece que resulta fundamental hoy y de cara al futuro.


Esto último tiene una especial importancia, pues las organizaciones sociales, también las del mundo obrero, se ven profundamente afectadas y debilitadas por esta situación, precisamente en un momento en que las organizaciones son más necesarias que nunca para luchar contra el empobrecimiento, la injusticia y la deshumanización. Por eso, hoy es fundamental colaborar a recuperar el papel de las organizaciones sociales y centrar su trabajo en el servicio a los sectores más débiles y empobrecidos del mundo obrero y del trabajo.


5º.- UNA CULTURA QUE DEFORMA Y DESORIENTA NUESTRA HUMANIDAD

Siendo tan radical la deshumanización que genera lo que hasta aquí hemos apuntado, en nuestra opinión lo más radicalmente deshumanizador es la cultura de matriz economicista que domina nuestra sociedad. Porque es lo que más deforma y desorienta nuestra humanidad.


La cultura es un hecho social propio del ser humano. Contiene muchos elementos, pero lo central en toda cultura es la forma de sentir, pensar y actuar (la forma de vivir y comportarse) que genera y extiende hasta lograr que se considere normal y natural para el ser humano. En cierta forma podemos decir que la cultura responde a la pregunta: ¿Qué es lo que nos hace ser personas y realizar nuestra humanidad? La cultura es un hecho social, pero no es un hecho externo al ser humano si no que lo impregna y lo configura. Es creación de la acción del ser humano en sociedad, pero es a la vez el ambiente en el que vivimos, como el aire que respiramos y en el que nos desarrollamos. Por eso la cultura es decisiva para la humanización: en la medida en que la cultura que domina en una sociedad orienta nuestra vida en un sentido humanizador, nos facilita crecer como personas; y en la medida en que lo hace en un sentido deshumanizador, dificulta ese crecimiento.


Decimos «facilita» y «dificulta», porque la cultura no determina la libertad y responsabilidad personal, pero sí influye en ella, porque es la que establece la normalidad en una sociedad. Así, tanta importancia tiene prestar atención al hecho de que las personas somos sujetos de la cultura, constructores de cultura, que con nuestra libertad podemos orientar nuestra vida personal y la vida social en uno u otro sentido, como al hecho de que la cultura que domina en una sociedad puede ayudarnos a la realización de nuestra humanidad o hacerla más difícil al promover la tendencia al pecado (a la deshumanización) que existe en nosotros. Porque, igual que puede empujarnos a «sacar lo mejor de nosotros mismos», también puede «sacar lo peor», nuestro individualismo, egoísmo, deseo de dominio…


Por esa misma razón la cultura es tan importante en la evangelización. Pablo VI decía que en gran medida evangelizar es evangelizar la cultura. Es decir, sumergirse en la realidad concreta de la vida de las personas para transformar la cultura de manera que la forma de sentir, pensar y actuar se asemeje lo más posible a la forma de sentir, pensar y actuar que Jesucristo nos muestra como la más humana, la que mejor realiza nuestra humanidad. Y por eso mismo, Juan Pablo II, siguiendo la reflexión del Concilio Vaticano II, insiste en que el Evangelio necesita hacerse cultura para poder vivirse plenamente, necesita traducirse en una forma de sentir, pensar y actuar en la vida personal y social.


«El Evangelio necesita hacerse cultura para poder vivirse plenamente, necesita traducirse en una forma de sentir, pensar y actuar en la vida personal y social»

La cultura que genera el sistema de producción y consumo es, ante todo, una manera de orientar la vida del ser humano, una propuesta práctica del tipo de persona que debemos ser. En este sentido, se ha dicho con razón que el peor daño que ha causado el capitalismo al ser humano es que ha puesto en el corazón de las personas y en el centro de la vida social aquello que Jesús quiso quitar del corazón del hombre y de las relaciones sociales para que pudiéramos vivir humanamente. Esta antropología, que se ha convertido en cultura hegemónica en nuestra sociedad, se ha caracterizado acertadamente como la del ganar, gastar y gozar.


Las dos características más centrales de esta cultura dominante en nuestra sociedad son el individualismo y el hedonismo.


El individualismo, que supone una profunda deformación del valor de la individualidad y de la autonomía del sujeto. No somos una pieza más de un engranaje social, somos seres singulares que podemos asumir y vivir nuestra autonomía de sujetos y responsables de nuestra vida y de la vida de los demás. La cultura moderna ha subrayado este valor. Pero la cultura economicista lo que ha hecho es deformarlo al extender la convicción social de que lo normal y natural es la búsqueda por encima de todo del propio interés individual. Así, se ha ido extendiendo cada vez más la convicción social de que lo propio del ser humano es comportarse como un individuo que compite con los demás para buscar su propio interés.


El hedonismo, que supone una deformación del deseo del ser humano de ser feliz y disfrutar de la vida, porque sustituye este sano deseo por la consideración de lo que nos gusta como criterio de lo humano, de lo que es bueno para el ser humano. Igual que el individualismo es el imperio del propio interés, el hedonismo lo es del propio gusto.


La expresión mayor de este hedonismo en nuestra sociedad es el consumismo, que quizá es lo que caracteriza mejor la cultura dominante en nuestra sociedad. El consumo siempre creciente es una necesidad ineludible del sistema de producción capitalista. Por eso necesita generar una forma de vida consumista que se convierte en promesa de felicidad para las personas.


El consumo sin límites representa problemas sociales y medioambientales muy importantes. Pero, además, genera otra realidad fundamental desde un punto de vista cultural: necesita convertir a las personas en individuos consumidores. Para ello, lo que hace es, a través del poderoso sistema publicitario, sustituir las necesidades de las personas (que son limitadas) por los deseos sin límites. Pero, ese hacernos sujetos deseantes que responden a sus deseos sin límites y siempre cambiantes (por eso se ha dicho que en realidad lo que el consumismo fabrica es el capricho como norma de comportamiento) a través del consumo de productos y sensaciones, sólo es posible si adoptamos la personalidad de consumidores. Eso es lo más característico de la forma de sentir, pensar y actuar consumista: nos va moldeando como individuos que nos situamos ante todo como consumidores, para los que todo es elegible, desechable, intercambiable…


El dominio cultural de este individualismo y hedonismo consumista tiene repercusiones muy importantes para los humanismos, para la ética y para la vivencia de la fe. Sobre todo, porque supone una forma de sentir, pensar y actuar socialmente aceptada y considerada como la normal, en la que el propio interés, conveniencia y gusto se convierten en norma. Por eso, la cultura dominante en nuestra sociedad se caracteriza también por el subjetivismo y el relativismo, que son una deformación de nuestra humanidad y sobre cuya base se debilitan profundamente las relaciones sociales.


Subjetivismo y relativismo son una deformación del valor de la libertad y la autonomía personal, por la cual cada uno personaliza lo que es vivir humanamente y se hace cargo de su existencia. Porque convierten la libertad en la ausencia de límites al propio interés, conveniencia o gusto. Porque tienden a situarnos ante los otros como competidores, como un obstáculo para nuestra libertad, más que como lo que en realidad son: los necesitamos para realizar nuestra humanidad, son aquellos con quienes podemos construir nuestra humanidad. Por eso, el relativismo y el subjetivismo debilitan profundamente la vida social, porque socavan las bases comunes de la convivencia. Y en ese mismo sentido, la competencia permanente, la supremacía del más fuerte…, hacen que las relaciones de violencia estén muy presentes en nuestras vidas y en nuestros ambientes sociales.


Esta extensión del subjetivismo y del relativismo, vinculados al individualismo y al hedonismo crea grandes problemas a los planteamientos éticos, a los humanismos y a la fe cristiana. Porque se perciben frecuentemente como una limitación a la libertad individual, al proponer unas normas, valores, criterios…, objetivos, según los cuales construimos humanamente nuestra vida y a los que debemos someter nuestro criterio, conveniencia o gusto individual. Por eso, el subjetivismo y el relativismo son también tan negativos para reconocer, personal y socialmente, el lugar que corresponde a la situación de los empobrecidos y a la lucha por la justicia, porque nos dificultan sentirnos afectados por el dolor y el sufrimiento de los empobrecidos.


De ahí que la cultura dominante en nuestra sociedad fomente un secularismo práctico, que es una deformación del valor de la secularización, entendida como la capacidad de las personas de construir nuestra vida personal y social sin recurrir a ninguna divinización de la realidad (ya sea a través de una fe religiosa o de una ideología), que la convierte en algo inamovible e inmutable. El individualismo-hedonismo y el subjetivismo-relativismo son un poderoso mecanismo de secularismo, porque orientan la existencia en un sentido en el que se hace muy difícil vivir desde Jesucristo. Quien construye su vida desde el propio interés, gusto y conveniencia y se convierte a sí mismo en criterio de vida no puede construir su vida desde la confianza en Dios. Pero, de la misma forma, hace muy difícil vivir desde un humanismo consecuente, que reconozca prácticamente la importancia decisiva de los demás en nuestra existencia.


Además, el dominio social de esta cultura es una gran dificultad para combatir la injusticia y el empobrecimiento, que tanto abundan en nuestra sociedad y en nuestro mundo obrero.


Por lo que está en juego en la construcción de nuestra humanidad y en la lucha por la justicia y la solidaridad con los empobrecidos, es tan importante colaborar a construir una cultura humanizadora en nuestros ambientes sociales y, particularmente, colaborar a reconstruir una cultura y una conciencia obrera humanizadora y liberadora en el seno del mundo obrero y del trabajo.


6º.- UNA IGLESIA QUE NO ESTAMOS SABIENDO RESPONDER A ESTA SITUACIÓN

Nuestra Iglesia está teniendo grandes dificultades para dar una respuesta evangelizadora en este contexto social. En nuestra opinión ello es debido tanto a la propia influencia del contexto social, especialmente de la cultura dominante, en la vida de la Iglesia, como a algunos errores e incoherencias por parte de nuestra Iglesia. En ocasiones la misma manera de situarnos la Iglesia agrava las dificultades para la Evangelización.


Problemas como:

a) Una vivencia más individual que comunitaria de la fe.


b) Unas comunidades parroquiales con un escaso o inexistente dinamismo misionero y muy marcadas por el clericalismo.


c) Un laicado muy poco organizado, formado y escasamente presente en la realidad de la vida social y con grandes dificultades (entre otras cosas por falta de cauces adecuados de acompañamiento eclesial) para encarnar formas de vida cristianas en medio de la realidad social. Y, consecuentemente, un escaso testimonio comunitario de otra forma de vida distinta a la dominante en nuestra sociedad.


d) Una falta de real corresponsabilidad y protagonismo de los laicos en la vida de la Iglesia, muy marcada por la desconfianza hacia los seglares y por la debilidad, cuando no retroceso, de los cauces de corresponsabilidad y diálogo al interior de nuestra Iglesia.


e) Una falta de reconocimiento real y efectivo del papel de la mujer en nuestra Iglesia: las mujeres siguen teniendo en nuestra Iglesia un papel secundario y frecuentemente subordinado, que no se corresponde ni con su dignidad ni con su mayoritaria presencia en las comunidades eclesiales.


f) Una muy escasa conciencia social y política, que se sigue percibiendo por muchos cristianos como algo ajeno a la fe de la Iglesia.


g) Una importante dificultad para el diálogo con nuestra sociedad, sabiendo descubrir, asumir y promover los aspectos positivos que hay en ella, buscando mostrar y transformar lo que es deshumanizador, y ofreciendo la Buena Noticia de Jesucristo como la propuesta de humanización que es.


Por otra parte, nuestros obispos están especialmente preocupados, nos parece que con razón, por el problema de la cultura. Especialmente por lo que tiene la cultura dominante en nuestra sociedad de materialismo, subjetivismo, relativismo y secularismo. Subrayan insistentemente la deshumanización que esto representa y el problema de la influencia del secularismo dentro de la Iglesia. Con ello creemos que hacen un buen servicio a la sociedad y a la Iglesia.


Ahora bien, en nuestra opinión, se cometen con frecuencia algunos errores que dificultan la misión evangelizadora de la Iglesia:

a) Predomina una visión parcial del problema de la cultura. Porque se desvinculan del problema de los empobrecidos y la injusticia que sufren, del problema de las formas de vida y las dificultades que nuestro sistema social nos crea para vivir como personas y de la cultura que domina nuestra sociedad. Nosotros creemos que esas tres dimensiones no se pueden separar porque forman parte de una misma realidad. Desvincularlas lleva, nos parece, a una respuesta equivocada a lo que necesita el contexto social en el que vivimos:


Se pone el acento en la necesidad de la asimilación y difusión de las creencias cristianas como forma de responder a la cultura secularista y su influencia al interior de la Iglesia y, junto a ello, se propone el ejercicio de la caridad personal y social. Sin negar en absoluto la importancia de la personalización y difusión de las creencias cristianas, entendemos que el acento hay que ponerlo en la forma de vida, en la que ocupa un lugar central la solidaridad con los empobrecidos y la lucha por la justicia. La forma de vida no es un derivado de las creencias, sino su contenido fundamental.


«El acento hay que ponerlo en la forma de vida, en la que ocupa un lugar central la solidaridad con los empobrecidos y la lucha por la justicia.La forma de vida no es un derivado de las creencias,sino su contenido fundamental»

b) Lo anterior lleva a agravar un problema crónico en nuestra Iglesia: la inoperancia de la Doctrina Social de la Iglesia.


c) Pero, sobre todo, lleva con frecuencia a un alejamiento de la realidad de la vida cotidiana de las personas. En la práctica, las situaciones cotidianas de la vida laboral, familiar, del barrio, del conjunto de la sociedad…, parece que no tengan demasiada importancia para amplios sectores de nuestra Iglesia, cuando deberían ser lo más importante, para ayudar a vivirlas humanamente. Es muy llamativa en este sentido la permanente insistencia en algunos temas y el clamoroso silencio en otros, especialmente en los relativos a los problemas de justicia para los empobrecidos y a los de la vida cotidiana de la mayoría de las personas.


d) Pero, más aún, lleva en ocasiones a una confusión de lo que podríamos llamar el «sujeto» del secularismo. A veces da la impresión de que para algunos sectores de la Iglesia el secularismo está producido por la actuación de unos grupos ideológicos que tienen la voluntad de construir la vida social de espaldas a Dios y que la tarea de la Iglesia consiste en combatir a esos grupos. Nosotros creemos que, aún siendo verdad que existen grupos sociales secularistas, el problema real está en otro sitio: lo que produce secularismo es el sistema social en el que vivimos. Ese es el problema importante que hay que afrontar, y que comporta lo que hemos señalado en los puntos anteriores. Antes nos hemos referido a la renuncia que se ha producido en el conjunto de nuestra sociedad a modificar las raíces de nuestro sistema social y cómo esto ha generado la extensión de un modelo político que ha sustituido la lucha por la justicia para los empobrecidos por la adaptación de las personas a las exigencias del sistema de producción y consumo, por el reconocimiento de un conjunto de derechos individuales (que, ciertamente, en algunos casos suponen un avance social), y por la promoción de la libertad entendida como ampliación de la capacidad de elegir, cambiar, desechar…, y la eliminación de límites para hacer el propio interés, gusto o conveniencia. En torno a esto último se ha generado una dicotomía social entre «progresistas» y «conservadores» más aparente que real. Nuestra Iglesia ha entrado frecuentemente en esta misma dinámica, apareciendo casi siempre situada del lado del conservadurismo, lo cual ha reforzado aún más la imagen que fabrica la cultura dominante en nuestra sociedad de que la Iglesia es un obstáculo para la libertad. En nuestra opinión, es un gran error para la Iglesia entrar en esta dinámica y situarse de esta forma para combatir el secularismo. La forma de afrontarlo ha de ser, por fidelidad al Evangelio de Jesucristo, la solidaridad con los empobrecidos y la lucha por la justicia.


Esta manera, en nuestra opinión errónea, de afrontar el problema de la cultura está reforzando al interior de la Iglesia algunos efectos negativos del contexto social en el que vivimos, en un doble sentido:

a) Al igual que ocurre en la sociedad, está debilitando en nuestra Iglesia la lucha por la justicia. No cabe ninguna duda de que desde la Iglesia, a través de formas muy diversas, se vive la cercanía y el servicio a los empobrecidos. Pero, salvando el valor que este trabajo tiene siempre, en gran parte de la pastoral de la Iglesia está ocurriendo lo mismo que en la sociedad: se están dejando de lado el origen de la desigualdad y la injusticia y las causas del empobrecimiento. El problema es que así se hace mucho más difícil combatir el empobrecimiento y se produce una separación entre amor y justicia, que tiene nefastas consecuencias para la evangelización.


b) Al igual que ocurre en la sociedad, de forma muy mayoritaria en nuestra Iglesia no se comprende la importancia de lo que ocurre en el mundo obrero y del trabajo. No se comprende su estrecha relación con el empobrecimiento de muchas personas y con la deshumanización de la vida social. Por eso tampoco se ve la importancia de la Pastoral Obrera.


Por último, hay aspectos del contexto eclesial que nos parece importante destacar, porque no facilitan nada poder construir una respuesta evangelizadora adecuada al actual contexto social.


La actitud defensiva que con frecuencia adoptamos en la Iglesia frente a una sociedad que considera generalmente lo que plantea la Iglesia más como un estorbo, como un obstáculo para la libertad, que como otra cosa. Sobre todo, cuando esta actitud defensiva lleva a posturas condenatorias y poco comprensivas con las personas y las instituciones. Situarnos en otra actitud mucho más dialogante y positiva en las realidades de la vida cotidiana de las personas, lo cual no significa en absoluto renunciar a plantear con claridad la propuesta del Evangelio, es hoy un reto fundamental para la Iglesia. En este mismo sentido, es necesario superar las dificultades que algunos sectores eclesiales tienen para situarse de forma positiva en una sociedad democrática, pluralista y laica.


Especialmente preocupante en este sentido nos parece la dificultad que hoy existe en nuestra Iglesia para el diálogo, pues este hecho resulta muy negativo para una realidad esencial en la vida y misión de la Iglesia: ser signo de comunión en medio de la humanidad. En un doble sentido:

a) La dificultad que existe para un diálogo sincero y profundo en nuestra Iglesia, que nos permita avanzar en vivir la comunión desde la diversidad y en la búsqueda de cuáles son las respuestas pastorales hoy más adecuadas.


b) La dificultad que existe para un diálogo sincero con la sociedad que contribuya a la construcción de una laicidad positiva desde el reconocimiento y la valoración de la pluralidad para construir una convivencia en común, aportando también las propuestas del cristianismo a esa construcción de la convivencia en común desde la diversidad.


A pesar de estas dificultades, incoherencias y limitaciones, hemos de reconocer y dar gracias a Dios por tantas realidades eclesiales que son un ejemplo de encarnación en la realidad de los empobrecidos, de acogida y entrega solidaria a los empobrecidos, de denuncia de la injusticia y de trabajo por construir relaciones sociales más humanas. Así como por aquellas que están promoviendo y animando dinámicas nuevas en nuestra Iglesia, para que crezcamos en fidelidad al Evangelio, en la defensa de la dignidad de las personas, especialmente de los empobrecidos, y en ofrecer un testimonio de fraternidad. En este sentido, nos sentimos especialmente agradecidos por el trabajo que, con todas nuestras limitaciones e incoherencias, venimos intentando realizar el conjunto de los movimientos de Acción Católica y desde la tarea de la Pastoral Obrera. ■


«Hemos de reconocer y dar gracias a Dios por tantas realidades eclesiales que son un ejemplo de encarnación en la realidad de los empobrecidos, de acogida y entrega solidaria»

Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Tema de la quincena,
Núm. 1.484-1.487 [16-7-09 / 15-9-09]